En el video que reenviamos adjunto, se expresan aspectos importantes de la doctrina militar bolivariana
Un comentario:
De acuerdo a las experiencias vividas en los últimos años en Nuestra América, podemos afirmar que para la defensa de la democracia en los países en que se están llevando a cabo transformaciones que se desarrollan en procesos autonómicos, deben darse condiciones tales como gobiernos que cuenten con un amplio respaldado de partidos, movimientos de masas y sindicales, así como la unidad e integración a través de organismos como la UNASUR; MERCOSUR y la Comunidad de Estados de América Latina y el Caribe (CELAC), entre otros.
Sin embargo, otra de las condiciones imprescindibles para garantizar esos procesos es la renovación de sus fuerzas armadas.
Esto incluye: Separación de los elementos antidemocráticos. Dejar de enviar personal a los organismos del Pentágono, donde lo único que pueden aprender es a como dar golpes de Estado y reprimir a sus pueblos
Erradicar la Doctrina de Seguridad Nacional impuesta por el Pentágono, cambiar los planes de estudio y adoptar una doctrina que responda a la defensa de la soberanía, la salvaguarda de la paz y la unidad de Nuestra América
De otra forma, las fuerzas armadas seguirán siendo una amenaza potencial a todo proceso autonómico de nuestros países
Lamentablemente, muchos de nuestros países, a pesar de tener gobiernos progresistas, no han tenido una verdadera política militar en el sentido de una renovación de sus fuerzas armadas, como en el caso de Uruguay
En Chile sus FF.AA, aun en el gobierno de Michel Bachelet, siguieron siendo fieles a la concepción pinochetista. Decía el Jefe del Comando Sur en su informe del año 2005:"Chile, nuestro mejor y más coherente aliado en el Sur del Continente
Los militares de las Fuerzas Armadas de Chile en su totalidad son gente afín a los Estados Unidos, sin duda alguna”.
En síntesis, para consolidar los procesos que se están dando en Nuestra América, creemos imprescindible la depuración y transformación de las fuerzas armadas, su total subordinación al poder civil, que sean salvaguardas de la paz, la adopción de una doctrina de defensa de la soberanía de nuestros países y terminar de una vez para siempre con los cursos, reuniones de adoctrinamiento y maniobras militares con los organismos del Pentágono
En esta nueva etapa que se vive en la región debemos recalcar la importancia de la existencia de un estado fuerte y unas fuerzas armadas organizadas, entrenadas y equipadas para la defensa de la soberanía nacional, frente a las agresiones externas e internas del imperialismo vinculado a los sectores oligárquicos locales, así como el mantenimiento de la paz y la democracia en la región.
Un ejemplo a estas propuestas, es la “Doctrina Militar Bolivariana” que se imparte en los cursos de Estado Mayor de las Fuerzas Armadas de Venezuela, donde fueron erradicados de sus planes, la doctrina militar imperialista.
Las naciones diseñan los planes de campaña y empleo operacional de sus fuerzas armadas en base a un análisis hipotético de los enemigos potenciales, que sin lugar a dudas, en este caso, es el imperialismo yanqui y sus aliados, lo que constituye una nueva “hipótesis de conflicto”.
Por lo tanto, doctrina militar bolivariana descansa en la defensa integral de la nación, la cual nace como repuesta a la amenaza militar estadounidense, siendo la única vía que permitiría disuadir o derrotar a un agresor numérica y tecnológicamente superior.
ATENTAMENTE
Brig. Gral. (R) Walter Martínez