chocaron en un debate entre 2 legisladores oficialistas
escribe Iván Kirichenko
Búsqueda AÑO 2012 Nº 1692 - MONTEVIDEO, 13 /12/12
Dos visiones antagónicas que coexisten en la izquierda uruguaya, una que reivindica a las Fuerzas Armadas como una institución esencial del Estado uruguayo y otra que cuestiona su existencia, quedaron expuestas el lunes 10 durante un por momentos áspero debate entre dos legisladores del Frente Amplio.
La sala de la fundación socialista Vivian Trías estaba llena de militantes y adherentes de izquierda el lunes de tarde, cuando el diputado y ex ministro de Defensa José Bayardi (Vertiente Artiguista) comenzó a hablar.
A su derecha estaba Julián González, un académico especializado en asuntos de defensa, quien tenía a su derecha a la senadora Constanza Moreira (Espacio 609), la otra protagonista del debate. Frente a ellos, el público —veteranos militantes— parecía en su mayoría simpatizar con la posición de la senadora, crítica habitual de las instituciones militares.
Conocedor de la opinión de Moreira, Bayardi marcó la cancha desde el inicio con su estilo enérgico: "Siempre que haya un interés estratégico que defender, puede llegarse a la necesidad de tener que defenderlo desde el punto de vista militar. Entonces, cuando discutimos defensa y fuerzas armadas, lo primero que tenemos que definir es fuerzas armadas sí o fuerzas armadas no. Y yo creo que hay una posición que no solo es de la izquierda —en la izquierda está muy desarrollada pero no solo es de la izquierda sino que también es de la derecha— que dice ‘en Uruguay para qué queremos fuerzas armadas’. Y queremos fuerzas armadas para defender recursos estratégicos. Consigna: sí fuerzas armadas, sí para defender recursos estratégicos".
El ex ministro remarcó que se debe tomar posición sobre las Fuerzas Armadas de manera independiente de su participación en la última dictadura (1973-1985) y tomó como base una premisa: "Las Fuerzas Armadas son lo que son sus mandos".
"¿Lo que son sus mandos militares?", preguntó y de inmediato contestó: "Sí, claro, pero antes de eso son lo que son sus mandos civiles. Y si en este país hubo golpe de Estado, no fue militar.
El que siga con el discursito de que fue un golpe de Estado militar, no: acá hubo un golpe de Estado cuya principal responsabilidad fue de los civiles.
Y los civiles tienen el principal papel en cuanto a la conducción de las Fuerzas Armadas. O sea que lo que son las Fuerzas Armadas es lo que son sus mandos, civiles en primer lugar, y lo que son sus mandos militares en segundo lugar. Porque si el mando militar hace lo que le parezca y le pasa por encima al mando civil, el que está de más es el mando civil y hay que sacar al mando civil. Porque si el mando militar no hace lo que le ordena el mando civil hay que sacarlo.
Y si no nos da la nafta para sacar al mando militar, ah, ahí tenemos un problema, un problema de la política".
A continuación, Bayardi mandó su primer mensaje inequívoco hacia la postura que representa la senadora Moreira: "Y esto es importante porque lo peor que nos puede pasar es caer en un antimilitarismo vulgar, en el cual llevamos la simplificación al punto de decir que las Fuerzas Armadas no tienen que existir, que no hay intereses estratégicos que defender desde el punto de vista militar".
Según Bayardi, si hay "intereses estratégicos" para defender, es necesario contar con capacidades militares porque de lo contrario, si llega el indeseado día en que se los deba defender, quien no cuente con Fuerzas Armadas resignará inevitablemente soberanía ya sea en términos territoriales o en su posibilidad de tomar decisiones.
Sobre esa base, tener Fuerzas Armadas es esencial. "Lo que se necesita —afirmó— es definir políticas para la conducción política de las Fuerzas Armadas. La responsabilidad es de la política, y en todo caso los militares tendrán papel de asesoramiento, pero jamás podrán tener papel de decisión en lo que es la decisión política. Esta es una cuestión que la izquierda debe poder discutir".
"¿En Uruguay?"
A su turno, Moreira calificó como "importante" el 4,2% del presupuesto estatal que le corresponde al Ministerio de Defensa, si bien indicó que ha sido objeto de reducción sistemática por parte de todos los gobiernos desde el fin de la dictadura en 1985.
También recordó que el actual gobierno decidió "redimensionar" a las Fuerzas Armadas por el mecanismo de no cubrir sus vacantes y aprovechar ese dinero para mejorar sus salarios más bajos —personal subalterno— pero cuestionó que si bien en el primer año eso funcionó así, en el segundo el dinero también se usó para recompensar a la oficialidad.
"No solamente hemos usado el dinero ahorrado por las vacantes para compensar a los salarios más superiores, sino que además todos los años el Ministerio de Defensa pide incrementos presupuestales. En el último año pidió aumento para la Policía Aérea Nacional: ¿por qué un incremento presupuestal cuando hay una reducción de la actividad aérea en el país?
Piden un aumento para un Comando General Antiterrorista —que me vengo a enterar de que en realidad fue creado en 1978— que se llama el Comando Escorpión: son 80 hombres armados hasta los dientes que se dedican al rescate de rehenes. ¿En el Uruguay?
Bueno, hemos tenido una gran discusión en la bancada del Frente Amplio, en la fuerza política, sobre el tema de que el Ministerio de Defensa ya no solo puede usar esos recursos que le dejan libres las vacantes para redistribuir salarios adentro, sino que además pide incrementos presupuestales para algunas actividades como un comando antiterrorista que, bueno, en fin, si estamos de acuerdo con los comandos antiterroristas que rescaten rehenes —yo no estoy de acuerdo— pero si estuviéramos de acuerdo, tienen que estar en el Ministerio del Interior, no en el de Defensa", aseguró Moreira.
Poco después la senadora aludió a Bayardi: "Yo no pertenezco al antimilitarismo bruto ni al ilustrado. Hago una propuesta razonable para un país que puede permitirse unas Fuerzas Armadas bastante menos costosas de lo que son, con una relación inversión-salarios bastante mejor de lo que tiene hoy, que puede perfectamente no participar o participar mínimamente en las misiones de paz, y que puede darse una reforma de una ley orgánica militar que los militares se aprobaron para sí mismos".
Una vez terminadas las exposiciones de ambos, los participantes realizaron preguntas que en su mayoría fueron precedidas por exposiciones. En su mayoría estaban preocupados por las negociaciones por un nuevo acuerdo de cooperación en defensa con Estados Unidos.
Uno preguntó si eso implicará bases estadounidenses en Uruguay, otro si eso involucraría al país en una hipotética guerra entre Estados Unidos y China, otra planteó si la buena relación con la potencia de Norteamérica es un pago por el salvataje financiero que ese país le permitió a Uruguay durante la crisis del 2002, y otro directamente sostuvo que es un "contrasentido" que el Frente Amplio, que siempre se autodenominó "antiimperialista", negocie un acuerdo con "el imperio".
Hubo más.
Entre otros, uno planteó la posibilidad de una "confrontación" futura entre los "poderes" civil y militar en Uruguay, otra aseguró que existe un "sometimiento" del gobierno a las Fuerzas Armadas, y otro alertó que los proyectos de construir un reactor nuclear, un puerto de aguas profundas y de explotar las reservas de hierro por parte de la empresa Aratirí, son "proyectos militares": el primero porque habría que proteger el reactor ante la llegada de misiles, el segundo porque ese puerto facilitaría el arribo de marinas de guerra extranjeras —por ejemplo portaaviones—, y el tercero porque la minería generará una industria de explosivos, de naturaleza militar.
"Esas fuerzas armadas"
Cuando llegó el momento de las respuestas, Bayardi rebatió algunas de las opiniones de Moreira y pronunció una frase que molestó a la senadora: "Yo creo que está equivocada en muchas cosas, y voy a explicar por qué".
Con enjundia, entre varios puntos puso énfasis particular en uno:
"No hay que cometer el error de decir que todos bajamos el presupuesto (de Defensa). Nosotros bajamos significativamente el presupuesto. ¿Por qué? Porque en 1992, con las misiones de paz, las Fuerzas Armadas empezaron a manejar U$S 60 millones que se los saqué yo. ¿Está claro? No es que todos bajamos, no, no".
El contragolpe llegó. "Yo también le voy a contestar algo a Bayardi —señaló—. Yo creo que debatimos sobre los temas sobre los que no estamos de acuerdo. Obvio.
El desacuerdo tiene que formar parte de las bases de una discusión. Ya cuando empezamos a decir ‘ah, estás equivocado, bla, bla’, creo que entramos en la descalificación del otro, pero el desacuerdo creo que es lo que prima en un debate. Si no, no tenemos debate".
Y luego expuso su cuestionamiento a la razón de ser de las Fuerzas Armadas. "Yo no concebiría el rol de las Fuerzas Armadas frente a una eventual amenaza, porque yo no tengo 27.000 tipos para que alguna vez alguien me amenace. Los tengo para tareas regulares y permanentes que hacen a la vida de la República, no por una eventual amenaza. Es un gasto de tiempo, de dinero... Bueno, entonces las tenemos para tareas regulares y permanentes. Quizá en esto, Bayardi, nos podamos poner de acuerdo", ironizó
. En ese momento una de las asistentes comentó "una amenaza que sería incapaz de repeler", y entre las risas del público Moreira acotó "¡por supuesto!".
Pero Moreira subió la apuesta. "No son cualquier fuerza armada, no son cualesquiera fuerzas armadas, ni siquiera son las fuerzas armadas venezolanas: son unas fuerzas armadas que tuvieron el control de este país durante 12 años. Eso las transformó en una corporación.
Por eso ha habido aumento del gasto militar, por eso hay tanto número de efectivos, por eso son tan opacas, por eso los desaparecidos siguen desaparecidos por más que la información está ahí, por eso mienten. (...) No podemos hablar de las fuerzas armadas en abstracto sino de esas fuerzas armadas que tuvieron ese rol como corporación durante la dictadura militar", consideró.
Cuando el tiempo se terminaba y los expositores se despedían, Moreira elogió el hecho de que la sala estaba llena a pesar de la tormenta que fuera de ahí caía.
"¿Ves, Bayardi, que hay gran interés en el tema militar, porque todo el mundo se involucra, y discute...?", preguntó con una sonrisa.
"Yo lo tengo claro, quedate tranquila", fue la respuesta, mientras el público comenzaba a irse.
"No me den el Parque"
En un momento del debate sobre defensa del lunes 10 surgió como asunto el pasaje a otros ministerios de entidades que en la actualidad integran la Secretaría de Defensa. Sobre ese punto, el diputado y ex ministro de Defensa José Bayardi respaldó que esos cambios se hagan —incluso él impulsó algunos de ellos— pero se manifestó escéptico sobre la capacidad de otros ministerios para hacerse cargo de algunas actividades particularmente complejas, como la infraestructura aeronáutica, que está en manos de la Fuerza Aérea.
Como argumento, Bayardi citó un episodio del gobierno de Tabaré Vázquez (2005-2010), cuando su cartera le ofreció a la de Turismo, entonces dirigida por Héctor Lescano, que se hiciera cargo del Parque Nacional Santa Teresa, que integra los inmuebles del Ejército.
"¿Hay que sacar infraestructura aeronáutica? Quiero saber quién lo hace si la sacamos de Defensa. Esto es como el Negro Lescano, una vez que le dijimos que le íbamos a dar el parque Santa Teresa, y el Negro Lescano, que era el ministro de Turismo, nos dijo ‘no, no me den el Parque Santa Teresa, porque en realidad no sé qué haría con el Parque Santa Teresa’", relató Bayardi.
Varios de los presentes se mostraron sorprendidos. Uno de ellos exclamó "es espantoso lo que estás contando", y Bayardi replicó: "Hay muchas cosas espantosas"
"Si usted me da la orden, disuelvo el Parlamento"
El ser militar fue objeto de análisis en varios pasajes del debate del lunes 10 en la sede de la fundación socialista Vivian Trías, y en un momento el ex ministro de Defensa y actual diputado José Bayardi recordó un diálogo que mantuvo con un grupo de oficiales superiores de las Fuerzas Armadas, durante el "debate nacional sobre defensa" que se produjo durante el gobierno de Tabaré Vázquez (2005-2010).
"En un corte que hicimos para tomar café —relató— me acuerdo que había seis coroneles y les puse un ejercicio para hacer entre nosotros. Les dije: ‘vamos a suponer que yo soy presidente de la República por un minuto, y ustedes llegaran a ser comandantes en jefe por ese minuto, y yo les dijera que disolvieran el Parlamento: ¿qué harían?’
El primero contestó: ‘Si usted me da la orden, disuelvo el Parlamento, jefe’. ‘¿Y usted?’, al segundo. ‘Si usted me da la orden, disuelvo el Parlamento, jefe’. Muy bien, ¿tercero? ‘Si usted me da la orden, disuelvo el Parlamento’. ¿El cuarto? ‘Si usted me da la orden... me voy para mi casa’.
Los otros dos, por supuesto, disolvían el Parlamento. Eran cinco a uno, de lo que ellos consideraban la orden del mando superior y por lo tanto para ellos no era discutible. Les dije: ‘en realidad los seis contestaron mal según mi interpretación. Primero porque mi orden era inconstitucional y como tal no puede ser cumplida
Y usted, que seguramente le sonó que era inconstitucional y que no se podía cumplir y se iba para su casa, en realidad debió decirme ‘jefe, yo me voy para el cuartel, todos los muchachos van a estar tranquilos en el cuartel, arregle este problema que tiene, que es un problema de la política, no de nosotros’".
Chavistas, artiguistas, peruanistas
Un rato después comenzaron las consultas del público presente. Bayardi miraba la hoja y tomaba nota. Pregunta tras pregunta. En un momento paró: uno de los asistentes al debate, a quien conoce desde hace tiempo como un rígido opositor a la existencia misma de las Fuerzas Armadas, comenzó su encendida exposición.
De hecho, lo marcó así: "Las Fuerzas Armadas siempre fueron una institución corporativa, delincuencial, conspirativa". Varios de los presentes lo aplaudían.
El otro momento en que Bayardi apartó su mirada de la hoja fue cuando otro asistente aclaró que no es "antimilitarista", pero que es partidario "de los militares de Artigas y de los chavistas".
Cuando le tocó responder, Bayardi dedicó particular energía a esos dos puntos.
Sobre el primero, recordó que la "delincuencial" y "conspiracional" es "la misma institución de la que salió el general Líber Seregni, es la misma que hoy sigue defendiendo el hoy general Arrarte, aquí presente, el general Licandro" y ahí lo interrumpieron. "Los hicieron salir", retrucó uno de los presentes. "Salieron de ahí pero defendieron siempre a la institución", contestó Bayardi de inmediato.
En cuanto al segundo punto, el ex ministro remarcó:
"Yo no quiero... lo digo porque la historia es larga y ya nos quemamos con leche: las instituciones armadas tienen que tener disciplina, no tienen que tener ideología.
Y cuando algún general quiera llevar la ideología, lo tengo que sacar.
Las fuerzas armadas son lo que son sus mandos. Y así como en una época acá discutíamos sobre el peruanismo y sobre las opciones militares del peruanismo, las fuerzas armadas son lo que son sus mandos, y no quiero que la estructura de poder y consolidación de cambios en una sociedad esté basada en el poder militar ocasional".
Presente en la sala de la Fundación Vivian Trías estaba José Díaz, histórico dirigente socialista que ejerció como ministro del Interior al inicio del gobierno de Tabaré Vázquez, y que también participó en los debates sobre el peruanismo a los que aludía Bayardi.
Ese debate, precisamente, marcó a la izquierda a comienzos de la década de 1970, dado que varias organizaciones expresaron su afinidad con un golpe de Estado llevado a cabo en Perú por militares de izquierda.
El punto más controvertido de este proceso se produjo en febrero de 1973, cuando en el preludio del golpe de Estado de junio de ese año, las Fuerzas Armadas divulgaron comunicados públicos en los que proclamaban una serie de posiciones sobre asuntos políticos.
Pensando que se trataba de una línea "peruanista", la central sindical CNT y el Partido Comunista hicieron en ese momento públicas manifestaciones de afinidad.