El Gordo Enrique, Guillermo
Nació en Juan Lacaze, Colonia el 18/09/54
Lo ESTAMOS BUSCANDO
Compañeros:
Sabemos que el olvido es la base de sustentación de la impunidad.
Por eso, haber rescatado del olvido a nuestro compañero Carlos Guaz, el querido “Gordo”, es el inicio del camino para encontrarlo.
Carlitos milito en Uruguay y cuando la persecución de la dictadura lo obligo a exiliarse en Argentina, tomó contacto con los compañeros uruguayos en San Martin, donde recalo en un primer momento luego, como militante en las filas del PRT-ERP, visitaba a otros compañeros que estábamos más alejados, como en mi caso, en zona Sur del Gran Bs As.
Fui testigo de su tesón en rescatar de la inercia a muchos compañeros a los que el exilio los había golpeado fuerte, alejándolos de la lucha, instándolos a seguir, a ser conscientes de que la revolución no conoce los limites de un país, que tanto acá en Argentina como en nuestro querido Uruguay, la liberación de los pueblos era la misma, la única pelea entre explotadores y explotados.
Nos acercaba Estrella Roja- El Combatiente, y en esas charlas extensísimas y de profundos debates que siempre terminaban con algo para comer y guitarreada de fondo, recuerdo que un cumpa le puso música a la letra de un poema sobre el “Negro Fernández” de Tucumán, que alguien escribió en el combatiente.
Podemos hacer una semblanza de Carlitos, recordándolo como un compañero bonachón, lleno de ternura, de buenos sentimientos, de un buen humor excelente, de imperiosa necesidad de “dar y dar se” para los demás, olvidándose siempre de él mismo, tanto que dio su joven vida en pos del ideal de la revolución.
Él, junto a tantos y tantos compañeros, mártires heroicos de la lucha contra la dictadura fascista de Argentina, merece nuestro homenaje, que es no bajar los brazos, seguir en la lucha para hacer realidad el mundo que ellos soñaron.
En lo personal, para mí fue un Amigo, así con mayúscula, con el que compartí la militancia en el centro de estudiantes del liceo, en nuestro Juan Lacaze, pero no es menos cierto que fue apreciado por todos, porque era “buena gente”.
Hoy gracias a la labor de Marcia y las compañeras que militan en Derechos Humanos de Uruguayos en la Argentina, se lo ha rescatado del olvido en el que la dictadura genocida quiso sumergirlo, por eso ahora el camino a recorrer, es para encontrarlo.
Necesitamos ayuda de todos los que puedan aportar datos de fines del 75 o principios del 76, todo lo que sirva para acercarnos a la verdad.
Publicamos una foto, pero como dato adicional, decimos que había adelgazado unos 10 kilos y usaba lentes, de marco de metal, de tamaño pequeño. Como rasgo característico de su figura, tenía en su caminar una renguera algo notoria.
Estamos ante la tarea de librar esta batalla contra la impunidad de los asesinos y entre todos lo vamos a lograr.
Encontrando a los compañeros, rescatando a los niños secuestrados, les demostraremos a los genocidas, que
NO NOS HAN VENCIDO!!!
Janet
Pueden comunicarse conmigo a:
o a marciaotegui@yahoo.com.ar