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INTERVENCIÓN DE ESTEBAN PÉREZ EN LA CÁMARA DE DIPUTADOS ANTES DE RETIRARSE DE SALA

 

SEÑOR PÉREZ (don Esteban) .-Pido la palabra.

SEÑOR PRESIDENTE (Orrico). -Tiene la palabra el señor Diputado.

SEÑOR PÉREZ (don Esteban). -Señor Presidente: este es un temita que tiene ya ocho años. En reiteradas oportunidades hemos manifestado nuestra posición, que tiene un matiz de diferencia. Respeto el otro matiz y pido el mismo respeto para el mío.

Llevamos ocho años en Haití y hoy estamos considerando la posibilidad de una prórroga por otro año más. Estamos hablando de nueve años, prácticamente una década, y, sin embargo, la situación de Haití sigue igual, con un 80% de la población por debajo de los niveles de pobreza y con una dependencia acentuada.

Es un país que se ha vuelto tropadependiente. Hay toda una industria que gira en torno a las bases, y la población ha ido adquiriendo en muchos aspectos una característica de marginalidad, de dependencia. Prolifera la timba, la prostitución y el 90% de la enseñanza está en manos de centros privados.

Por otra parte, creo que en el nuevo orden mundial el tema de las misiones de paz debe ser mirado con lupa, porque a veces no se lleva la paz, sino que lo que se pacifica es la lucha de clases, y ahí tenemos un matiz importante.

En Haití se dice que estamos para que no estén los norteamericanos.

Sin embargo, nuestras Minustah han participado en la represión de manifestaciones de carácter popular por reclamos de salarios, por reclamos de que se retiren las tropas que el pueblo considera que son de ocupación, y hay una realidad social que dice que en las zonas francas, que están al mando de Estados Unidos y de Francia, se trabaja dieciséis horas por día por un jornal de US$ 0,80, por $ 18 por día. Esa es la realidad y eso es lo que evitamos con nuestra presencia: que la población profundice sus necesarios reclamos.

Tengo muy presente nuestra dictadura cívico militar, que siempre tenía un pero para ir estirando la realización de la democracia, y así llegamos a casi trece años de dictadura. Siempre había un pero.

Nuestro país, desde su modestia, tiene y tuvo otras posibilidades de dar un apoyo a ese pueblo de Haití.  Ese país necesita capacitar gente para desarrollarse.  

No podemos aportar grandes capitales, pero sí podemos aportar capacitación.

Si hubiéramos abierto becas en nuestros centros de estudio, en ocho años habríamos formado dos generaciones de maestros, varias de torneros, de mecánicos y de carpinteros, varias de peritos agrónomos y una de ingenieros agrónomos, de médicos, de químicos, etcétera. Nuestra Universidad es gratuita y, muchas veces, vienen del exterior para utilizar la gratuidad y llevarse los conocimientos.

Aquí deberíamos ofrecer esas becas a los hermanos haitianos para que se capaciten y vayan, con nuestros conocimientos, a desarrollar a su pueblo.

La soberanía de Haití se genera con el propio desarrollo, con la capacitación de su pueblo, y no con tropas que, en los hechos, no han realizado otra cosa que perpetuar que el 80% de la población esté por debajo de los índices de pobreza y apenas orillando la enseñanza primaria.

Y me preocupan otras cosas.

Me estoy preguntando si no habrá una sustitución, por la vía de los hechos, de las Escuelas de las Américas, aquellas a las que mandábamos a nuestros oficiales, en Panamá, para que aprendieran cosas que no podían en Uruguay. Y aprendían cosas, sí, pero también les hacían la cabeza, les hacían el "bocho", y luego actuaron como tropas de ocupación de nuestros pueblos.

Allí se da la convivencia con oficiales latinoamericanos y también con oficiales estadounidenses. La base principal de Estados Unidos es el aeropuerto, donde tiene concentrados, fundamentalmente, oficiales de inteligencia, que no están solo por el tema de las comunicaciones, sino para ver qué hacen aquí con nuestra oficialidad y la de los otros países latinoamericanos. Además, nuestras tropas se forman allí con la visión de que los problemas políticos y los reclamos populares se solucionan con tropas. No me parece sano para una democracia que formemos tropas y oficiales en ese escenario.

En otro orden de cosas, hemos oído y visto  porque convivimos en zona de militares  que nuestros soldados vuelven con plata para hacerse una modesta casa en un asentamiento. Triste forma de hacerse una casa es ir a otro país a ejercer determinadas actividades que, a veces, no consideramos plausibles.

En realidad, lo que deberíamos desarrollar son políticas sociales desde el Ministerio de Defensa Nacional. Si los soldados deben ir a otro país para tener su casa es porque nosotros no hemos resuelto cómo generar planes de vivienda para nuestros funcionarios públicos más pobres. No debe ser agradable pasar un año lejos de su familia para traer unos flacos pesos, corriendo quién sabe qué riesgos en otros países.

Se dice que estamos patrullando la costa porque hay un problema de narcotráfico.

El problema del narcotráfico es para Estados Unidos y no para Haití. Estados Unidos minó su frontera y llevó adelante una muralla con México, similar a la de Berlín, para evitar el narcotráfico, formando de esa manera un corredor acuático.

Lo que estamos haciendo con el patrullaje es evitar que el narcotráfico vaya hacia Estados Unidos, mientras esa nación tiene sus tropas de aventura en diversos países del mundo.

¿Estamos haciendo bien el patrullaje?

Tengo información de que ni siquiera eso lo estamos haciendo bien.

La ONU exige veintiuna horas mensuales de patrullaje por lancha y tengo información de que están en el puerto sin la ametralladora MAG  se desmantela  para que los oficiales salgan a hacer turismo a República Dominicana.

He recibido información desde Haití  aún tengo la oreja caliente de hablar por teléfono  de que las lanchas quedan moderando en el puerto para hacer andar el reloj que indica las vueltas del motor, así cuando llega la inspección denuncia que se patrulló.

Y hay un problema: una lancha andando seis horas gasta 300 litros de combustible, pero moderando gasta 50 litros. Me genera dudas sobre qué pasa con esa diferencia de combustible en un país en el que no hay energía eléctrica y en el que los que pueden tienen un generador que funciona, precisamente, a combustible. Estos aspectos nos preocupan.

Obviamente, se miente en las bitácoras, porque si la lancha no sale a patrullar, se debe generar una bitácora que indique que sí lo hizo y que coincida con los kilómetros, aunque no con el gasto de combustible.

Esta es la información que hemos recibido y, obviamente, debemos guiarnos por ella.

Como la corruptela es bastante generalizada, las inspecciones de los altos jerarcas de la Minustah avisan cuando van y, por lo tanto, las ametralladoras se colocan en las lanchas.

Hemos tenido que rescatar una lancha que había quedado a la deriva  habían perdido el ancla, que supuestamente estaba patrullando contra el narcotráfico  dicho sea de paso, en el último año nunca se interceptó a ningún narco  y cuando llegaron, advirtieron que estaban todos en "cuete"  parece que estaban festejando la Navidad; venían de República Dominicana, sin ametralladora y con muchos litros de combustible en el cuerpo.

Señor Presidente: consideramos que hay un límite en el que uno tensa la cuerda de la ética, pero la llevamos tensando desde hace ocho años. Hemos agotado las instancias para que haya una discusión seria y profunda; no hemos tenido suerte, quizás, porque nuestro planteo no es serio.

Por lo tanto, nos vemos enfrentados a un problema de conciencia.

En este punto, me veo en la disyuntiva de acatar mi conciencia y el mandato superior de mi fuerza política, que es el Congreso, que ordena, a través del ar­tículo 41 de su Programa, replegar las tropas de Haití o acatar un mando menor.

Tampoco quiero votar en contra de mi Presidente, Pepe Mujica, a quien considero un revolucionario íntegro; lo ha demostrado: sigue pensando como revolucionario y en la medida en que las circunstancias lo permiten, actúa de acuerdo con su pensamiento. No puedo votar contra él, un hombre que trasciende por su amor a la humanidad, más allá de su investidura y de nuestras fronteras.

No obstante, entiendo que levantar la mano a favor de esta posición también sería traicionarlo a él y a muchos que cayeron.

Por eso, señor Presidente, la única salida que nos queda es no votar, retirarnos de Sala y aguantar los chaparrones que puedan venir.

Gracias, señor Presidente.

Contribución a la información del tema de la


COORDINADORA POR EL RETIRO DE TROPAS DE HAITÍ

 

Topolansky reclama la renuncia del tupamaro Esteban Pérez

La senadora del MPP se quejó de la postura contraria de su compañero

ante la ley que prorrogó el plazo de la misión de paz en Haití

Sugiere que debería renunciar

Martín Viggiano El Observador 28/12

“Este no es un tema que tuviera libertad de acción, no es un tema filosófico ni de conciencia, es un tema de postura política. La verdad que fue bastante penoso”, dijo la senadora Lucía Topolansky (Movimiento de Participación Popular) a El Observador, sobre la postura que asumió su compañero de partido, el diputado Esteban Pérez, ante la ley que prorrogó por un año más la permanencia de militares uruguayos en la misión de paz de Naciones Unidas en Haití.

La esposa del presidente propone que Pérez sea enviado al tribunal de ética del Frente Amplio y del grupo que fundó José Mujica, el MPP, porque al haberse retirado de sala a la hora de votar este jueves el proyecto en la Cámara de Representantes, el legislador desacató el mandato político de la bancada oficialista.

Pérez argumentó en contra del proyecto del gobierno y realizó denuncias de incumplimiento y “corruptela” de militares en Haití, lo que provocó molestia y sorpresa de sus colegas de la coalición de izquierdas que lo escuchaban este jueves en la sesión de Diputados.

“No sé que va hacer la bancada del Frente Amplio, pero yo en lo personal pienso que como fue el caso de Semproni y el de otros compañeros que han tenido problemas de desacato al tribunal de ética, también debe ir en este caso porque hay una resolución específica del sector”, agregó Topolansky.

El legislador del MPP, representante por Canelones, dijo en sala el jueves que se cometían irregularidades en el patrullaje en lanchas por la costa de Haití, por parte de militares uruguayos.

Ante ello, Topolansky aseguró: “Hace bastante tiempo que esa tarea se transfirió a los haitianos. Entonces lo primero que hay que hacer es informarse. Hay mucha cosa, la situación no es sencilla y hay que informarse”.

Finalmente, la primera senadora del Frente Amplio sugirió que Pérez debería renunciar. “Cuando uno tiene un mandato de la bancada y del sector político, tiene dos caminos: acepta el mandato, fundamentando y dejando sus razones; o hace lo que hizo el diputado (Guillermo) Chifflet o lo que hizo el senador (Eleuterio Fernández) Huidobro (que renunciaron a sus cargos ante un desacato de la decisión colectiva)".

"Entonces el camino es clarito”, concluyó

Pérez dispuesto a renunciar si MPP lo pide

El diputado dijo que él pone su banca a disposición, pero ante el pedido colectivo y no por lo que sugiere Topolansky

El diputado Esteban Pérez respondió a las declaraciones de la senadora Lucía Topolansky diciendo que está dispuesto a renunciar si se lo pide la Dirección del MPP, pero no por el pedido de la primera dama.

"Yo no cuido sillones, sino que actúo revolucionariamente", le dijo el tupamaro Pérez a Montevideo Portal. Agregó que el MPP "no tiene dueños", y en el caso de que se la pida el “colectivo” dejaría su banca. "Eso estaba en mi cabeza cuando dije en Sala que iba a aguantar los chaparrones", estableció.

Comentó que no incurrió en desacato porque no votó en contra sino que salió de sala.

Pérez argumentó en contra del proyecto del gobierno y realizó denuncias de incumplimiento y “corruptela” de militares en Haití, lo que provocó molestia y sorpresa de sus colegas de la coalición de izquierdas que lo escuchaban este jueves en la sesión de Diputados.

Dijo en sala el jueves que se cometían irregularidades en el patrullaje en lanchas por la costa de Haití, por parte de militares uruguayos, que no realizan las tareas que deben hacer, que permanecen en puerto con el motor prendido para llegar a las 21 horas de uso mensual, lo que no disimula el gasto de combustible que se hace. Además dijo que supo que las lanchas se usan para "turismo tropical" en travesías a República Dominicana y que se inventan bitácoras.

El diputado propuso el repliegue de los cascos azules pero por amplia mayoría se votó extender las misiones de paz, con Pérez fuera de sala.

Ante esto, la primera senadora del Frente Amplio propuso que el caso sea tratado en el tribunal de ética del FA y del MPP y sugirió que Pérez debería renunciar.