En otras notas, a partir de alguna polémica puntual, empezamos a exponer nuestra crítica a una teoría que se suele repetir en nuestro medio como que dos más dos son cuatro, como el "ABC" de la ciencia política.
Se la plantea de muchas formas parecidas, pero vamos a tomar como lo dijo Eduardo Bonomi, en abril de 2004 en un artículo llamado "Liberación nacional, socialismo y poscapitalismo", difundido en varios medios, en el que trataba de justificar la propuesta de un "capitalismo como la gente"
"La contradicción entre la oligarquía y el pueblo, entre imperio y nación soberana, no se resuelve en la construcción inmediata del socialismo... son muy pocos los que ahora creen que sea posible construir el socialismo en un solo país subdesarrollado, dependiente y enormemente atrasado...
La construcción del socialismo requiere no sólo del alto desarrollo de fuerzas productivas a escala mundial, sino también de un alto nivel de desarrollo cultural y económico en cada país... el socialismo como forma de producción superior al capitalismo sólo puede ser alcanzado cuando se dispone de fuerzas productivas por lo menos igualmente desarrolladas que las del capitalismo en su fase más avanzada".
Llamaremos a esta teoría "desarrollarse primero, el socialismo después", porque ese es el núcleo conceptual que propone. Sabemos que el gobierno frenteamplista se ha fijado como meta "llegar al Primer Mundo en 30 años", o sea que la idea sería: primero alcanzar al Primer Mundo, y solo entonces, cuando tengamos un nivel de desarrollo productivo equiparable, nos plantearemos una revolución socialista.
Desglosando este ABC:
A) No es posible realizar hoy en Uruguay una revolución socialista porque no hay condiciones objetivas, entendiendo por esto la insuficiencia de desarrollo de las fuerzas productivas, insuficiencia de desarrollo industrial moderno, y ausencia de una clase obrera numerosa y concentrada.
B) Por lo tanto primero hay que transitar por una etapa previa al socialismo que logre ese desarrollo (obviamente por una vía no socialista).
C) El contenido sustantivo de esa etapa previa es la liberación nacional, entendiendo por esto la liberación respecto a la dominación imperialista.
El tema es lo suficientemente importante como para tratar de abstraernos de las polémicas puntuales y hacer un planteo más sistemático; intentaremos eso ahora, y nos llevará lo que nos lleve.
Esta teoría tiene dos variantes principales, y también hay cierta disparidad interna dentro de ellas.
a) Para el frenteamplismo clásico, incluyendo algunos compañeros hoy fuera del Frente Amplio pero que conservan el pensamiento del frenteamplismo clásico, la etapa de liberación nacional se hace previa ruptura con el imperialismo. Llamaremos a esta variante tal como se llamó en su momento: etapa democrática, antiimperialista y antioligárquica.
Ese último aspecto (antioligárquica) supone una fractura dentro de las clases poseedoras de medios de producción en nuestro país, a saber: de un lado latifundistas, burguesía financiera y gran burguesía en general; del otro burguesía media y sectores industriales de mercado interno.
Diferencias e intereses contrapuestos entre los burgueses siempre hay por la propia naturaleza de esa clase, pero una fractura querría decir aquí que las clases poseedoras se dividirían en dos alas optando por bandos opuestos en la lucha social: un sector será enemigo, y el otro aliado.
Eso es lo que llamamos frenteamplismo cásico
La izquierda anticapitalista nunca adhirió a esa visión estratégica, y planteó otra claramente diferenciada que la llamaremos -usando el mismo criterio- como se la llamó en su momento,revolución nacional y popular. Hoy, el reflujo social que alimenta el reflujo de ideas hace que lo que en aquel momento era derecha dentro del campo popular, aparezca como izquierda
El tema es muy importante y tiene muchas aristas, entre ellos la vieja polémica entre vía pacífica y vía armada que resulta en parte del problema de la "toma del poder" y relaciones entre poder y gobierno según haya o no haya una fractura en las clases poseedoras y según haya o no haya una oportunidad dentro del capitalismo. Pero no es motivo de esta nota.
Importa acá ir a la otra gran variante que podríamos llamar revisionismo frenteamplista, frenteamplismo gubernativo, que hace una mera lectura keynesiana del viejo y en parte ambiguo programa frenteamplista. Podemos llamar a esta visión estratégica como ella se llama a sí misma: capitalismo como la gente
Tiene la misma visión que la anterior en lo que tiene que ver con la etapa democrática, con la diferencia de que no busca una ruptura con el imperialismo, y menos con el capitalismo, sino encontrar un espacio utilizable dentro del sistema, abandonando la idea de ruptura. Su psicología táctica consiste en sustituir confrontación (bobalicona) por infiltración (inteligente).
Este planteo es el eje la propuesta ideológica del gobierno actual, y se lo encuentra a cada paso. Por ejemplo, así termina un artículo de Álvaro Portillo parecido hace unos días en Brecha, con el título "Pensar el nuevo Uruguay":
"...asumir que el escenario seguramente será en términos de una economía de mercado en una lógica capitalista, pero dentro de la cual es posible una determinante presencia de la conducción estatal del proceso –la economía sujeta a la política– socialmente apoyada en un bloque policlasista que garantice los objetivos estratégicos del desarrollo sustentable deseado
Es posible un desempeño diferente a la lógica del lucro –aun en el contexto del mercado– que vaya posibilitando la construcción de una sociedad más justa y solidaria".
Ya que este planteo hace caudal hasta el cansancio del descarte obvio de la teoría del socialismo en un solo país, vamos a llamarlo a su vez como está pidiendo a gritos que lo lamemos: keynesianismo en un solo país, ya que es evidente que por su parte propone una reorientación del capitalismo aceptando su lógica, fuera de tiempo y a contrapelo de la dictadura cada vez despótica e invasiva del capital transnacional en todo el planeta.
Nuestra hipótesis de trabajo al vincular esas dos variantes es que el revisionismo FrenteAmplista es una derivación conceptual del pensamiento frenteamplista clásico en circunstancias de derrota, y comparte sus principales premisas.
Decimos de esa teoría, que:
1. Es inconsistente desde el punto de vista teórico
2. Se da de patadas con la experiencia histórica vivida
SUS ERRORES EN LOS ASPECTOS CONCEPTUALES
a) Seguimos pensando de acuerdo al planteo marxista clásico que el objetivo de nuestra revolución esla sociedad sin clases, que Marx y Engels llaman "comunismo". Nadie planteó nunca que ese objetivo pudiera lograrse en un acto o en un tiempo breve. Por lo tanto la necesidad de una época de transición no es novedad.
b) La revolución socialista (que inicia esa larga transición) siempre se ha concebido como mundial. El socialismo en un solo país fue una falacia insostenible. Por eso mismo no tiene sentido esa discusión sobre la fuerza o la debilidad de las condiciones nacionales para la realización del socialismo. Siempre van a ser condiciones insuficientes, así fuese un país con gran desarrollo industrial y numerosa clase obrera
c) Las condiciones para el comienzo de la revolución constituyen un problema diferente. Esas sí tienen un fuerte componente nacional. Pero en ese aspecto pesarán más las condiciones políticas (que son muchas veces coyunturales) como las que hicieron estallar las grandes revoluciones históricas (que han ocurrido precisamente en países deinsuficiente desarrollo industrial y clases obreras minoritarias, aunque sobre un piso capitalista elemental), antes que el desarrollo productivo superior que sigue siendo necesario para que luego nos acerquemos significativamente a la sociedad sin clases
Por eso, muchas de esas condiciones (como la industrialización masiva) terminaron siendo tareas hechas por la revolución, y no condiciones previas para su posibilidad política
Eso deja pendiente el problema de la propagación internacional de la revolución así iniciada, y es sin duda un problema crucial, pero esotro problema; no equivale a decir que para iniciar una revolución en un país concreto haya que esperar a que tenga un amplio desarrollo industrial y una gran clase obrera
Lo que sí es claramente cierto es que el avance del país más débil dependerá más que otros de cómo resulte su integración en un proceso revolucionario internacional más amplio, pero eso no lo priva de proponerse un proyecto de transformaciones incluso más avanzado
Como ocurrió con la Banda Oriental en el contexto de las Provincias Unidas y la Liga Federal, ya que hay compañeros tan insistentemente devotos de ese antecedente
d) La clase obrera, para el logro de su objetivo histórico, necesita realizar amplias alianzas sociales. Esto es apenas un planteo teórico, la realidad de las revoluciones históricas, dramáticamente, ha sido una cosa muy diferente a lo que pretendían los textos escritos antes de que las cosas pasasen, tal como lo veremos
Pero aun en su aspecto teórico esas alianzas deben plantearse, para que tengan sentido, con aquellas fuerzas sociales no proletarias que apuntan hacia un futuro proletario, y no hacia conservar relaciones sociales propietaristas.
Esa es la razón, por ejemplo, por la cual una clase obrera minoritaria puede llevar adelante una revolución que se plantee la industrialización por vía socialista y no capitalista, en la cual están interesados entre otros los campesinos que no saldrán del atraso si no es con apoyo y complementación de una industria, que no existirá a su vez si no se rompe con las relaciones sociales capitalistas cuando estas son relaciones de dependencia que impiden ese desarrollo
Esquemáticamente, esas son algunas de las objeciones que hacemos en el plano teórico a la teoría de la "insuficiencia para el socialismo". Dejamos para más adelante el tema de la "liberación nacional", que nos resulta incluso más inconsistente que esa teoría de que "no hay condiciones"
EL JUICIO DE LOS HECHOS
Como dijimos, la experiencia histórica no ha sido muy compasiva con la teoría que comentamos
a) Las revoluciones socialistas históricas ocurrieron en países que no cumplían esas supuestas condiciones
Esto ya lo hemos desarrollado en notas anteriores
Cuando Eduardo Bonomi planteó los conceptos referidos, dos compañeros economistas, Gustavo Melazzi y Ernesto Domínguez, contestaron con un interesante artículo llamado "Sí, lo necesario es posible". Allí decían, ironizando:
"¡En qué lío fenomenal se metieron los rusos, los chinos, vietnamitas, cubanos, etc.! ¡Cómo se les ocurre construir “algo” diferente al sistema capitalista sin que éste llegue a su fase más avanzada!"
Ese hecho es ampliamente conocido, y es un argumento que se usa ¡para sostener que las revoluciones socialistas son imposible en ese tipo de países!
Para eso, y sin mucha reflexión, se modifica en parte la tesis y se dice que "no se puede construir completamente el socialismo" en países de esa categoría (de un desarrollo capitalista incompleto), y que por eso el intento socialista ha fracasado.
Dejamos para otro momento la crítica al concepto de desarrollo capitalista "incompleto", lo mismo con el concepto de "socialismo" que ya no sabe mucho lo que quiere decir, vayamos a lo que concretamente sí se quiere decir con ese planteo
Por ahora nos alcanzará con el concepto muy general de Melazzi y Domínguez en el referido artículo: "...el socialismo representa la recuperación por parte de la gente de la capacidad de controlar y dirigir la gestión de sus propias condiciones de vida (y en particular de su trabajo)"
Esa capacidad de controlar y dirigir se refiere, obviamente, a recuperarla arrebatándosela a la "mano invisible" del mercado
Las condiciones objetivas y subjetivas, nacionales e internacionales, materiales y culturales, son las que permiten un control social y una dirección política que no se subordinen "a los términos de una economía de mercado", y el nivel de desarrollo de necesario de las fuerzas productivas se refiere a eso y no a otra cosa
Como ya dijimos, en tanto la revolución socialista solo puede ser mundial, su confinamiento a un país o conjunto de países por importantes que sean, a la larga, terminará frustrando el objetivo, más allá de que tanta clase obrera haya dentro de fronteras y otras variables. La causa última de esa frustración habrá que buscarla en otro lado
Claro está que esto que decimos no resuelve el problema, solamente estamos, por ahora, descartando un planteo falso del mismo.
Ya señalamos también, y ahora los mencionamos brevemente, que si la causa de la frustración del proyecto socialista estuviese en el débil o incompleto desarrollo de las fuerzas productivas propias, habría que esperar que los países más avanzados - según ese parámetro economicista - hubiesen sido los menos propensos a abandonar el proyecto socialista en vez de ser los más propensos (RDA., Checoeslovaquia); que el país que logra romper por fin ese corsé del atraso (China) transitase entonces sí hacia el socialismo, y no hacia el capitalismo como ha ocurrido; que los países "socialistas" más atrasados (Albania) fuesen entonces los más permeables a las reformas de tipo capitalistas y no los que más las resistieron
Por las dudas, aclaremos. Los revolucionarios socialistas no defendemos el atraso ni lo mistificamos
Cuando decimos "socialismo o barbarie" queremos decir que no queremos volver a la barbarie, ni la barbarie imperialista ni ninguna barbarie que se pretenda "antiimperialista" o de "resistencia" justificando con esas etiquetas la supervivencia de formas retrógradas de explotación y opresión. Ya tendremos, lamentablemente, ocasión de hablar de todo eso.
Vayamos a otros dos aspectos del juicio de los hechos sobre la teoría que comentamos: la etapa democrática y la alianza obrero-campesina. Aquí trataremos solamente el segundo.
b) Los avatares de la alianza obrero-campesina.
En realidad este problema es un derivado del otro, el concepto de etapa democrática. Pero en la forma muy escueta en que lo abordaremos acá, es preferible verlo antes. Solo haremos una comparación entre las revoluciones rusa y china y la forma en que se presenta el problema. En ambos casos se trata de países predominantemente rurales con una escasa población obrera en relación a los campesinos.
Rusia y la URSS
La Revolución Rusa fue con toda claridad una revolución obrera, tanto por sus fuerzas motrices como por su planteo ideológico. Pero entre otras cosas debió pagar el precio que resulta de ser la primera experiencia histórica en ese género
El poder emergente de la revolución perdió en poco tiempo esa condición de clase. Uno de los factores que trabajaron en contra fue la problemática relación entre obreros y campesinos.
Si hablamos de como deberían haber sido las cosas, seguramente hay que pensar en una estrategia social que dé su debido lugar a la relación obrero-campesina en un país de tal naturaleza. Pero hacer un supuesto modelo y paradigma de lo que allí ocurrió, es lo peor.
La revolución obrera coincidió con el levantamiento generalizado de los campesinos, en forma parecida a como en Francia la revolución burguesa y pequeño-burguesa de las ciudades había despertado también la rebelión campesina; en ambos casos ese elemento fue decisivo para la derrota del viejo régimen
Pero esa coincidencia en el tiempo y en el enemigo a enfrentar no siempre fue una alianza. Rusia entró en una guerra civil multifacética. Hubo un ejército rojo obrero (que fue sufriendo la deformación burocrática al ser un ejército estatal, y perder el estado su condición obrera), un ejército blanco burgués (varios, de los restos del ejército zarista y de la intervención extranjera), y un intermitente, oscilante e irregular "ejército verde" campesino que hizo su propia guerra y estuvo de un lado y del otro.
Los bolcheviques eran un partido urbano de fuerte base obrera y con un importante sector de intelectuales, no tenían inserción en el campo, ni tampoco demasiado conocimiento de su realidad como para dirigir adecuadamente las transformaciones sociales que allí se precisaban. Intentaron suplir la pata renga con una alianza política con el Partido Socialrevolucionario de Izquierda, surgido en medio de la revolución por el curso desbordante de los acontecimientos que precipitó la división del viejo partido campesino e intelectual de los Socialrevolucionarios
La alianza duró unas semanas, y dio paso a un enfrentamiento armado entre ambas fuerzas políticas.
En soledad, ante una realidad nueva e imprevista, cercados, y con el lastre de una teoría de la "revolución democrática" desmentida por los hechos, los bolcheviques desplegaron una enorme fuerza intelectual y moral. Del debate abierto entre ellos en esas circunstancias -y no de la leyenda de manual- podemos aprender muchísimo hasta hoy
El hecho es que la política bolchevique hacia los campesinos anduvo a los tumbos y pasó de un extremo al otro rebotando y dando vueltas
Adoptaron sin más en Octubre y para llenar el vacío el programa de los socialrevolucionarios, que no era socialista sino de apoyarse en la pequeña propiedad. Luego, por imperio de las circunstancias, fueron a la requisa forzosa de granos durante el Comunismo de Guerra.
Ante el desplome de la producción y la resistencia campesina, se adoptó la Nueva Política Económica que introduce relaciones de mercado y permite la formación de una burguesía rural y comercial (1921 a 1928). Luego vino la cancelación abrupta de la misma por el peligro creciente de formación de ese sector burgués, y sustitución por los planes quinquenales burocráticos, para terminar en 1930 con la colectivización vertical, forzosa y masiva.
Eso trajo un colapso mayor aún de la producción agrícola que solo se recupero luego de 30 años, y provocó 25 millones de muertos por la hambruna y la represión
Agotada por el esfuerzo superior a sus fuerzas sociales, la revolución obrera da paso al estado burocrático, que aplasta a los campesinos. Y luego, al no tener otro lugar de donde sacar recursos por la caída de la producción agrícola que el propio estado burocrático provocó, éste se vuelve hacia la súper-explotación de la clase obrera, y precipita así la formación de una nueva clase dominante explotadora.
En su obra "Las luchas de clases en la URSS" Charles Bethelheim analiza estos temas y plantea la hipótesis según la cual la NEP implementada de otra manera podría haber sido la base para una alianza obrero-campesina de largo aliento, también que la formación ideológica bolchevique demasiado imbuida del positivismo socialdemócrata de la época se dejó llevar a una imitación del modelo industrial capitalista de Alemania y Estados Unidos (gigantismo, tecnocracia, productivismo), y que una estrategia social menos "modernista" aunque de crecimiento menos acelerado podría haber servido mejor a la realidad soviética, sin las dramáticas consecuencias sociales negativas que hubieron.
Es un argumento atendible puede ser relativamente válido, como ocurre a veces con argumentos del tipo podría haber sido. Lo que sí podemos decir es que para abordar un análisis de esta experiencia pasa lo que siempre pasa, el pensamiento crítico no se lleva bien con el pensamiento religioso.
China
"Parecido no es lo mismo", decían.
Fuerzas sociales similares, pero en una correlación de fuerzas, tradición, instrumentos políticos, contexto internacional y momento histórico algo diferentes, producen resultados diferentes.
En 1905 la pretendida revolución burguesa fracasa en Rusia; en 1911 en China triunfa, aunque subsisten bastiones reaccionarios de los señores de la tierra y de la guerra, de supervivencia feudal. Eso, como también la demora en el emerger de la fuerza obrera independiente, y la política equívoca de los bolcheviques y el oportunismo estalinista luego, da cierto aire a la dictadura "democrática" burguesa.
En 1923 la Internacional Comunista empuja al recién fundado Partido Comunista Chino (PPCh) a un "frente único" con el partido burgués nacionalista Kuomintang (KMT).
Diez años después de la Revolución de Octubre, en 1926 y 1927, los obreros de las grandes ciudades industriales de China (Shanghái, Cantón, Hong Kong) intentaron una revolución, y fueron derrotados. Pagaron un duro precio porque sus dirigentes, a esa altura, estaban siguiendo la teoría social de los mencheviques que había sido adoptada casi al pie de la letra por el estalinismo con su política de "alianzas amplias".
En 1926, el KMT dirigido por Chiang Kai-shek va tomando una orientación cada vez más reaccionaria, y rompe el frente el frente con los comunistas. Ahí se inicia la guerra revolucionaria popular prolongada que llevó 22 años (1927-1949) incluyendo la guerra anti japonesa
Todo eso lo veremos más en profundidad cuando hablemos de la "revolución democrática", y también la forma en que los bolcheviques interpretaron la revolución de Sun Yat-sen de 1911 y los hechos posteriores. Lo que nos importa ahora es la relación que se iría a dar entre obreros y campesinos.
Y aquí, una cosa es lo ocurrido luego de la toma del poder por el PCCh en 1949, en la que aparecerán vaivenes similares a los que vimos en Rusia y la URSS, y otra cosa es la política del PCCh, el ejército revolucionario, y sus gobiernos, en el período de la guerra revolucionaria.
A la derrota de 1927 sobrevino una furiosa represión fascista. Apoyado tanto en la lucha obrera en las ciudades como en los levantamientos armados campesinos, el PCCh fundó una breve República Soviética China en el sur que resistió exitosamente la ofensiva de las fuerzas muy superiores de "Chiang Kiere-cheke" durante 3 años, hasta que éste consiguió la ayuda alemana y una gran superioridad de armamento y organización.
Los militantes comunistas debieron emprender la asombrosa "Larga Marcha" hasta establecerse en un remoto confín rural de Sinkian, al noroeste de China. Allí formaron un gobierno
Único bastión contra la ola reaccionaria, allí confluyó lo más avanzado de la sociedad china en todas las áreas, política, cultural y artística, y se unieron a la guerra revolucionaria.
Que ese gobierno y el Ejército Popular Revolucionario tuviesen una base campesina, es innegable, y también que su inspiración era proletaria. No había un partido campesino, como en Rusia. Los comunistas se apoyan tanto en los obreros como en los campesinos, y desarrollan un estilo burocrático verticalista y autoritario, sin duda, pero de tipo más paternalista, y con mayor cuidado hacia las relaciones con los campesinos
Que, por otra parte, tenían relaciones de producción comunitarias tradicionales aún supervivientes
Pero lo determinante es el objetivo político de la guerra revolucionaria, claramente planteado. ¿Qué es lo que motivaba la adhesión de los campesinos?
El objetivo socialista, visible en las heroicas insurrecciones obreras aunque hubiesen sido derrotadas, en la heroica Larga Marcha que fue un frente de guerra en movimiento, y en la existencia de la URSS.
Eso, aunque el pueblo chino no supiese del sabotaje permanente que de allí venía, que llegó incluso a demorar la victoria final (el régimen fascista de Chiang se caía solo luego de la retirada japonesa al fin de la Segunda Guerra, pero la URSS se empeñaba en negociar con él y frenar a los comunistas chinos) para dar tiempo a desmantelar el parque industrial de Manchuria y llevárselo a la URSS. Lo mismo había hecho en Checoslovaquia.
Al final, las grandes ciudades fueron conquistadas sin disparar un tiro. ¡Andá a frenar eso!
No podemos juzgar los méritos de Mao como poeta, y por supuesto que menos aún pretenderíamos en nuestra ignorancia compararlos con los de Florencio. Pero veamos sus conceptos sobre los "caudillos" de la historia China. Este poema se llama "Nieve", termina así:
“Ay, los emperadores Shin de Ts'in y Wu de Han / apenas eran letrados. / T'ai Tsung de Tang y T'sai Tsu de Sung / ignoraban la poesía. / Gengis Khan el hijo mimado del Cielo / no sabía más que tender su arco contra las águilas. / Todos han pasado. / Tan solo nuestra época / conoce hombres valiosos”.
Mao les habla al pueblo chino, obreros y campesinos, sobre los señores de la tierra y de la guerra, y no hace distingos. No busca tomar nada de la representación del pasado en el imaginario colectivo de las masas, construye un nuevo imaginario.
Tan solo nuestra época... ¿De qué época hablamos? De la época de la revolución socialista mundial, no de la época de viejas relaciones de producción basadas en la propiedad privada y la explotación del hombre por el hombre, ni de las patrias enanas.
Aunque Aparicio y Florencio hayan sido contemporáneos, pertenecían a épocas diferentes
La conclusión que podemos sacar...
... es que la "alianza obrero-campesina" es, a veces una abstracción de experiencias políticas muy diferentes entre sí, difícilmente trasladables de un contexto al otro, y de relaciones para nada idílicas; y otras veces una pía creencia de catequesis, una mistificación
En una próxima nota procuraré demostrar que la "revolución democrática" o "etapa democrática" es otra gran falacia
También dejamos para otro momento las semejanzas y diferencias en los desenlaces, que esbozamos aquí en titulares
En la URSS el engendro inestable e híbrido de una clase dominante burocrático-burguesa (que era una minoría privilegiada pero numéricamente importante) sobre una clase obrera muy mayoritaria, moderna y culta (por fin la "objetivamente necesaria", ¿no?), termina en una bancarrota catastrófica en la que se abre paso una pequeña parte de esa clase dominante para convertirse en una burguesía en sentido estricto, pero más parecida a una lumpen-burguesía del Tercer Mundo
En China, una clase dominante burocrático-burguesa más concentrada y minoritaria y con posibilidades mucho mayores de convertirse en burguesía en sentido estricto logra hacerlo sin perder el control político despótico, lo que le permite una fuerte y continuada concentración del capital en base a la súper-explotación de los obreros y la degradación social de los campesinos (ni hijas mujeres les dejan tener), para aproximarse al estatus de las burguesías centrales