Envíopostaporteñ@ 949

QUIERE SER FLOR?

 

Fue en la madrugada del 17 de abril de 1972

Época de la predictadura de Juan Maria Bordaberry, las “medidas prontas de seguridad”, los escuadrones de la muerte, los “jupos” del PACHECATO, la rosca oligarca y financiera, la CNT, la FEUU y los últimos embates del MLN tupamaros. 

El dictador Bordaberry, aunque todavía no golpista hasta la madrugada del 27 de junio de 1973, decreto el “estado de guerra interno”, que aprobó el parlamento con mayoría coloriblanca y blanquilorada de la época

Se trato de una vuelta más a la rosca derechista y fascista, que gobernaba desde la asunción de Jorge Pacheco Areco en 1968. Fue la respuesta de las FUERZAS CONJUNTAS y el fascismo infierne, a los sucesos del 14 de abril de 1972. “por cada uno de nosotros, mueren 7 de ustedes”, le dijo un soldado a un mártir de la secc. 20, mientras le disparaban a quemarropa

En la madrugada del 17 de abril de 1972, un comando especial de las fuerzas armadas y la policía, les arrebato la vida a 8 obreros comunistas. Según testigos, durante el día el local partidario, ubicado cerca de  Agraciada y Valentín Gómez fue allanado dos veces.Durante varias horas y a diferentes momentos, aparecían camiones con soldados, “chanchitas” del ejército, autos particulares y patrulleros que pasaron frente al local de la secc. 20 del Partido Comunista. Sin embargo y a pesar de lo riesgoso de la situación, los compañeros de la zona acordaron hacer guardia nocturna en el local, para no dejarlo solo.

El operativo de“inteligencia conjunta”: según testimonios del vecindario de la época, la cosa empezó a eso de la 1 de la madrugada del 17 de abril. Si bien es cierto que hay varias versiones de los hechos de aquella noche y las cosas nunca fueron aclaradas del todo, intentaremos escribir y decir nuestra verdad sobre lo sucedido.

Llegaron camiones del ejército, con soldados armados y bajaron a alguien encapuchado y le dieron un balazo. Después se supo, que se trato del cap. Alfredo Busconi al que ejecutaron a sangre fría  frente al local partidario y comenzaron una balacera contra el local.

Hubo gritos, balas, puteadas y ordenes que salieran del local partidario. Los golpes en la puerta y el despliegue militar y policial fueron atemorizantes para el barrio. Como a la 1.30 de la madrugada, empezaron a salir los compañeros que estaban dentro del local de la secc. 20 del partido comunista. Con los brazos sobre la cabeza y desarmados, caminaron hacia la calle Valentín Gómez. Uno a uno se les fue disparando, sin piedad y cobardemente.

Los asesinaron a lo nazi de varios balazos y hasta con remate en el suelo y todo. Solo uno sobrevivió a la masacre fascista y murió a los 11 días en el Hospital Militar.

Según OMAR MESA, un testigo oculto en su pieza de alquiler, escondido  tras una ventana, los cuerpos estuvieron tirados en la calle hasta el amanecer. Recién a las 7.30 de la mañana los soldados autorizaron la entrada de una ambulancia.

LOS MÁRTIRES DE “LA 20”

LUIS ALBERTO MENDIOLA:  Tenia 46 años, se lo recuerda apasionado por la pesca, los niños y con enorme sabiduría sobre plantas e insectos. Funcionario del partido, su labor era difundir el diario y repartir la propaganda partidaria en las fábricas, comités de base y locales sindicales de la zona. Le dispararon 6 veces.  El primer balazo fue en la cabeza. El segundo le destrozo la cara y salió por la nuca. Los otros disparos, fueron en el brazo, el hombro y las piernas. La autopsia revelo “heridas raras”, cortantes, como de “arma blanca” en el cuerpo. Después se supo: un soldado le dio varias puñaladas en el vientre con la bayoneta del fusil. 

ELMAN FERNÁNDEZ:   llevaba 10 años de afiliado al partido comunista. Su padre era violinista en la orquesta del SODRE. Le eligió ese nombre, en homenaje al violinista ruso Mischa Elman. El camarada Elman fue además, boxeador del Club Atlético Peñarol. Tenía un físico privilegiado, era inmenso, fuerte, no podían creer que con aquellas manazas tocara el violín. Al “rusito” le ofrecieron ser el sereno del local y acepto. Murió al lado de la puerta de entrada, en la vereda de la casa de Esteban Benlian. El primer balazo en la pierna lo hace caer, el segundo en la cabeza, lo mato.

RAUL GANCIO:   obrero de la fábrica CODARVI desde hacía 11 años. Era el nexo entre el partido y la federación del Vidrio. Tenía 37 años y una hija pequeña a su cargo. Le dispararon un balazo, lo hieren y agonizo toda la noche desangrándose. Piden que lo atiendan, pide por su hija, pide que no lo dejen morir.

RICARDO GONZÁLEZ:     era maestro de pala en una panadería del Barrio La Teja. Trabajaba desde los 13 años, vivía con sus padres y una hermana menor. Cumplió 21 años, tiene novia y un oficio. Se afilio hace unos meses al partido. Le dispararon un balazo en la nuca.

JOSE ABREU:      fue obrero metalúrgico, trabaja como peón en la sección moldeado de la fábrica NERVIÓN, tenía 37 años. Es padre de 4 hijos y en un terreno de la ruta 1 km. 29.800, estaba construyendo su casa. Un balazo en el pecho le perfora un pulmón. Ya caído lo rematan. La bala le atraviesa la medula espinal y le paraliza las piernas. Intenta  moverse, se  arrastra, se resiste a morir. Horas más tarde la muerte lo vence.

RUBEN LOPEZ:    estaba todo el día en el local, cuentan los vecinos del barrio. Trabajaba cerca y no tenia familia; le dan un tiro en la nuca, cae y lo rematan con otro disparo en la cabeza.

JUSTO SENA:    el “CACHO” estaba en todo, era un militante activo, siempre dispuesto. Le dispararon 3 veces.la primera bala en el pecho, lo tiro hacia atrás. Cae y le dan un balazo en el vientre. Intentan rematarlo en el suelo, pero no muere; con una hemorragia interna llego hasta el amanecer.

HÉCTOR CERVELLI:     el “torito” fue obrero metalúrgico, trabajaba en una fundición cerca del Miguelete. Fue uno de los fundadores de la UNTMRA. Trabajo desde los 9 años, repartiendo leche y después entro en la fábrica. Fue el primero en salir del local y le dieron un balazo en la cabeza.

También se supo, todo fue un “operativo de inteligencia” de las fuerzas conjuntas de la época. El asesinato del cap. Busconi frente al local de la secc. 20, fue la excusa utilizada por los represores para decir “dispararon desde adentro” y que “respondieron a la balacera”. A Busconi lo mataron ellos mismos, fue un ajuste de cuentas, que también era común entre ellos. 

ALFREDO EL MILITANTE

Según su esposa, Alfredo estuvo varios días consternado, encerrado, recluido, triste y angustiado por los crímenes de la 20. Tenía un profundo dolor en el corazón.

Antonio “Pipo” Iglesias, el obrero del vidrio, el murguero y jefe político comunista de la zona conto: “una de esas noches madrugadas, después de los de “la 20”, nos preparábamos para una pegatina en el local sindical de la Federación del vidrio en La Teja. Un compañero que vigilaba la puerta del local, corrió hacia dentro nervioso.

Hay un auto pelotudo dando vueltas y de pronto bajo Alfredo.

El cantor mayor y camarada estaba allí, saludo uno por uno a los presentes y pidió ayudar en lo que pudiera.  No tengo mucha practica, agrego, pero doy una mano en lo que precisen; hubo murmullos, intercambio de ideas y opiniones, finalmente resolvimos llevarlo con nosotros a la pegatina. Fue en uno de los camiones contratados, de acompañante de “Pipo” Iglesias. Todo estuvo tranquilo, los “jupos” no aparecieron, solo una “chanchita” y algún patrullero se cruzaron sin dar problemas al grupo.

Al regreso al local, con la tarea militante cumplida y la pegatina hecha por La Teja, Pueblo Victoria y Belvedere compartieron una botella de grapa y del pico también broto solidaridad.

DESPUÉS ALFREDO NOS LEGO SU CANCIÓN-ALMA: “FRUTO MADURO DEL ÁRBOL DEL PUEBLO, LA CANCIÓN MÍA SIEMPRE PORFIAD. QUIERE SER FLOR Y SE CIERRA COMO UN PUÑO, QUE LA CUIDE…ESO ME PIDE”

    ZITARROSA  (“LA CANCIÓN QUIERE”)

ABRAZO FRATERNO,

MONTEVIDEO, ABRIL 18 DEL 2013