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Las Condiciones Objetivas Que Hacen Posible El Socialismo

 

"El esqueleto de nuestra libertad completa está formado, falta la sustancia proteica y el ropaje; los crearemos". Che. El socialismo y el hombre en Cuba

En notas precedentes comenzamos a abordar un tema presente en distintos planteos políticos actuales: ¿Hay condiciones objetivas para transitar hoy en Uruguay hacia el socialismo?

Hemos intentado rebatir la idea de que para ello sería necesario previamente un nivel de las fuerzas productivas superior al actual, y que eso debería ser producto del desarrollo del modo de producción capitalista

Podría quedar la impresión, sin embargo, que estamos sosteniendo que el socialismo es un simple acto de voluntad, que se implanta como hecho político con independencia de la estructura económico-social y de la configuración de clases

En realidad, esa es la objeción que nos hacen los que sostienen que el socialismo no es posible hoy en Uruguay, sin detenerse a escuchar lo que tenemos que decir al respecto, sin preguntar ni molestarse tampoco en recurrir a lo que hemos escrito. Me refiero a los que sostenemos la actualidad del socialismo, que no somos tan pocos ni haraganes en escribir

Es necesario entonces que nos detengamos en este punto y despejemos todo tipo de dudas.

Nuestra hipótesis es: Ya están dadas las condiciones objetivas para el socialismo. Lo que falte lo hará el propio socialismo sobre la marcha. Y solo el socialismo puede hacerlo.

¿SOCIALISMO DÓNDE?

Si ya hemos descartado la idea del "socialismo en un solo país", queda claro que no nos referimos a las condiciones del Uruguay aislado.

Pero es obvio también que la construcción mundial del socialismo menos aún podría ser producto de un acto simultáneo en todos los países, habiendo como hay situaciones sociales y políticas muy diferentes. La construcción del socialismo tiene, por supuesto, realidad local y debe responder a condiciones locales. El triunfo de la revolución socialista se resolverá a escala mundial y en toda una época histórica. Pero en algún lado y momento hay que empezar

Todos los que hemos hablado de esto nos referimos a la revolución socialista EN NUESTRO CONTINENTE, la mal llamada América Latina, a la que también se llama Indo América, América Mestiza, o también podría ser Suda-América, la América Sudaca. Eso que en su momento se planteó como los Estados Unidos Socialistas de América Latina

Y esa tontería de referirse al Uruguay aislado corre por cuenta de quienes quieren defender la tesis del "socialismo imposible”, porque siempre es más fácil refutar lo que nadie sostiene

Me adelanto a la objeción que alguno podría hacerme de estar delirando al pensar en una revolución socialista continental. Contesto diciendo que algo así ya ocurrió con la guerra por la independencia política hace doscientos años, que estalló en forma prácticamente simultánea en todo el continente.

También la lucha guerrillera en los sesenta se dio en buena parte del continente en forma más o menos simultánea. Los ciclos de reacción también, y fueron casi simultáneas las dictaduras militares.

También las aperturas democráticas, los gobiernos neoliberales subsiguientes, y también hoy los gobiernos socialdemócratas de ala derecha e izquierda que me sigo negando a llamarlos "progresistas".

El pulso regional del mundo es la regla. La "primavera árabe" es un notable ejemplo reciente, más allá de su resultado inmediato. La rebelión estalló y se propagó en cuestión de días de país en país

Es evidente que la maduración de las condiciones revolucionarias obedece a las mismas condicionantes en todo el continente, las formaciones sociales son similares y los impactos de los procesos mundiales son más o menos los mismos en todos nuestros países.

La revolución socialista va a ser continental, por lo tanto cuando hablamos de "condiciones para el socialismo" hablamos de condiciones en escala continental. Otra cosa no tiene sentido

Debe abandonarse, por lo tanto, el planteo provinciano de "orientales y basta" que es la postura política de la reacción, como lo vemos todos los días en el "nacionalismo" pro-imperialista anti-argentino.

A quienes aún no lo hayan comprendido les hago esta pregunta:

¿Por qué les parece que están polemizando en Posta PORTEÑA, una publicación editada por un argentino que ha logrado abrir un espacio de discusión para los temas uruguayos como ningún "charrúa" ha podido hacerlo? ¿No será que el provincialismo geográfico va de la mano del provincialismo político?

Hablaremos de este tema más a fondo cuando nos ocupemos de la llamada liberación nacional. Ahora solo queríamos despejar esta definición previa del problema

EL DESARROLLO NECESARIO DE LAS FUERZAS PRODUCTIVAS

De modo que estamos hablando de las condiciones objetivas necesarias para la realización del socialismo, y del desarrollo previo necesario de las fuerzas productivas, en Nuestra América en general, y en Uruguay en particular

Lo primero que vemos es que, si se trata de grado de desarrollo de las fuerzas productivas estrictamente hablando, éste es más o menos parecido en todo el continente. Problema menos.

Somos todos países capitalistas periféricos, plenamente capitalistas, casi todos con un desarrollo industrial débil en el Sector I (producción de bienes de producción, ya que en general ha predominado la industria de bienes de consumo) pero con una larga experiencia propia de industrialización, clases obreras veteranas en la lucha y con sectores importantes de trabajadores calificados, campesinados de importancia variable pero todos volcados plenamente al mercado, economía agro-exportadora y extractivista, enormes recursos naturales en gran parte explotados pero con grandes reservas todavía, poca autonomía energética salvo excepciones pero hay muchas posibilidades inexplotadas, sectores medios importantes, cultura moderna, sociedades politizadas, laicas, con experiencia democrática, vida universitaria fuerte, unidad idiomática, y casi sin conflictos inter-étnicos.

En materia de condiciones previas para el socialismo en este mundo en que vivimos, somos los reyes del mambo.

Volveré sobre algo muy importante y que ahora menciono al pasar porque lo han planteado otros compañeros y no con la misma valoración: gran parte de estas condiciones se las debemos al aporte de una clase obrera migrante

¿Cuáles son las condiciones de desarrollo de las fuerzas productivas que se necesitan para poder construir una sociedad socialista?

Comencemos recordando la definición muy somera que dan Melazzi y Domínguez :

"...el socialismo representa la recuperación por parte de la gente de la capacidad de controlar y dirigir la gestión de sus propias condiciones de vida (y en particular de su trabajo)"

Hablamos pues de las condiciones que hacen posible que la gente pueda dirigir por sí misma su trabajo y su vida. Es claro que esa capacidad viene de algún lado, es el desarrollo de las fuerzas productivas lo que lo hace posible. Esquematizando, podemos ver tres factores principales

1. Posibilidad técnica de disminución de la jornada de trabajo.

2. Medios de transporte, comunicación e información accesibles para todos.

3. Nivel educativo medio de la población

Los que anotamos son los que nos parecen más importantes, no necesariamente los únicos.

Hay otros factores sociales que pueden ser un obstáculo para la construcción de una sociedad socialista.

Por ejemplo, el peso que tiene hoy en la clase trabajadora la competencia entre trabajador y trabajador por encima de la solidaridad, producto de décadas de fragmentación y socavamiento de los vínculos internos de clase. Pero este tipo de factores tienen poco que ver con el desarrollo de las fuerzas productivas

POSIBILIDAD TÉCNICA DE DISMINUCIÓN DE LA JORNADA DE TRABAJO

Este es el aspecto más importante, y está directamente vinculado al desarrollo de las fuerzas productivas.

Para dirigir colectivamente su trabajo y definir democráticamente las condiciones de su vida, la gente necesita reunirse.  Debe informarse, estudiar, discutir, resolver, organizarse, ordenar, establecer normas, delegar, ejecutar, controlar, juzgar los incumplimientos, aprender de la experiencia, registrarla y contribuir al conocimiento de otros.

Todas esas cosas deben ser hechas por alguien, y serán hechas por alguien de una u otra manera.

El problema es si son hechas por todos en forma más o menos repartida con igualdad para todos en el acceso a esas funciones, o serán hechas por una minoría segregada, diferenciada, que se especialice en las mismas.

Aquí estamos tratando de hacer un planteo general del problema. En otra nota me ocuparé de algunos intentos concretos de avanzar hacia el socialismo y los problemas que se presentaron. Solamente mencionaré un ejemplo de lo que acabo de plantear, como un avance hacia ese tratamiento concreto que haremos.

Como todos sabemos, Lenin, en "El estado y la revolución", sostiene que son las propias masas auto-organizadas en forma parecida a la Comuna de París, las que se deberán hacer cargo de toda la dirección de la sociedad.

Eso lo escribe ANTES de Octubre. Y cuando ya está al borde la insurrección, en"¿Se sostendrán los bolcheviques en el poder?" (1 de octubre), agrega algunos ejemplos sobre la forma de decisión y ejecución directa de las masas en organismos en que participaría una cocinera, un adolescente, un anciano...

Apenas cinco meses después, abril de 1918, en"Las tareas inmediatas del poder soviético", dice:

"Nosotros debemos aprender a combinar la democracia de la 'asamblea pública' de la clase obrera -turbulenta, agitada, que se sale de madre como una inundación de primavera- con una disciplina de hierro, una incuestionada obediencia a la voluntad de una sola persona, el jefe soviético, mientras los obreros trabajan".

Y ya sabemos, en dos años más olvidate de la asamblea tumultuosa ni siquiera para combinar.

Un compañero de Alfaguara decía que "El estado y la revolución" fue la "promesa pre-electoral" de Lenin. En vez de ver las cosas en términos de intenciones -aunque esa discusión es válida- pretendemos llegar aquí a una interpretación más sólida de la historia.

Lo que estamos planteando es eso que decía Marx con: "Es el ser social el que determina la conciencia".

Citar a Marx puede ser un problema, porque ha sido interpretado a veces con un reduccionismo atroz. Esa frase ha sido usada por ejemplo para sostener cosas tales como "el pequeño campesino tiene mentalidad de pequeño campesino".

Pobre Marx, él solo quiso cortar grueso.

Recordemos que en su tiempo partió de la filosofía de "la Historia es el resultado de la evolución de la IDEA ABSOLUTA" y cosas parecidas, que hoy nos pueden parecer absurdas pero eran el producto de las lumbreras intelectuales de la época. Y con algún caño había que darles a esos viejos maestros.

Lo que queremos decir aquí es simple. Para poder ocuparse en forma igualitaria de la gestión de su trabajo y de su vida, los seres humanos necesitan disponer de tiempo colectivo. Ese tiempo debe restarse al tiempo de trabajo necesario para poder vivir. Para ello, el ser humano deberá estar en condiciones de descargar sobre la máquina y otros instrumentos, una parte importante de su esfuerzo productivo.

O sea, y cortando muy grueso:

1. La democracia obrera tiene por base la reducción de la jornada de trabajo.

2, La reducción de la jornada de trabajo tiene por base la alta productividad del trabajo, que resulta de medios de producción avanzados. FUERZAS PRODUCTIVAS.

Por supuesto, hay otra infinidad de factores.

Todos conocemos el problema de la merma de las asambleas sindicales por la imposibilidad de la gente de participar en largas y repetidas reuniones, y así las cosas terminan en manos de grupos reducidos de "especialistas" quién sabe en qué. Así, han fracasado muchos proyectos de organización social alternativa, e incluso de resistencia cotidiana al embate enemigo.

Posibilidad TÉCNICA de reducción de la jornada de trabajo no es lo mismo que posibilidad social.

Todos conocemos la situación en que la jornada promedio de trabajo se alarga, y al mismo tiempo aumenta la desocupación. Menos trabajadores trabajan más mientras otros quedan sin trabajo.

Esa paradoja es producto de las relaciones sociales en el capitalismo, pero NO de una imposibilidad técnica. La reducción drástica de la jornada laboral para todos, junto con el pleno empleo, es algo perfectamente posible hoy gracias al desarrollo de la productividad del trabajo. Que eso no le sirva a la burguesía es otra cosa.

De la misma forma, el trabajo dentro de una unidad productiva cualquiera puede ser distribuido en forma igualitaria o desigualitaria. Las capas gerenciales y de capataces "mientras los obreros trabajan" son producto de una forma de organización del trabajo. Y con eso, también una forma de disciplina del trabajo.

También la distribución interna del trabajo en la capa subalterna depende de multiplicidad de factores.

El gobierno, siguiendo a los precedentes, quiere la "reforma del Estado", el derecho privado con mayores posibilidades de despedir a los funcionarios públicos.

El capitalismo, incluyendo al estado capitalista como patrón, recurre al miedo como elemento disciplinador, el miedo a perder el trabajo. Apelar a la "conciencia del servidor público" es una mentira de patas cortas, porque el trabajador no es dueño de nada.

El capitalismo, y también algunas formas de "socialismo", recurren además del castigo al premio individual. Recordemos aquí el planteo del Ché en la discusión sobre estímulos morales y estímulos materiales.

Por supuesto, para que el estímulo moral exista el socialismo debe ser de verdad.

Entonces, la capacidad de la gente de controlar y dirigir la gestión de sus propias condiciones de vida y en particular de su trabajo es el resultado de determinado desarrollo de las fuerzas productivas, pero también es al revés, una condición para que esas fuerzas productivas sirvan al socialismo, porque el trabajo muerto (la máquina) solo entra en la producción junto con el trabajo vivo (el trabajador).

Lo que sostenemos es:

1. La posibilidad técnica de reducción drástica y generalizada de la jornada de trabajo YA EXISTE.

2. Nuestra América no es una región atrasada, es una región moderna, periferia capitalista intermedia. Ya posee un grado general de desarrollo de fuerzas productivas más que suficientes para ese objetivo.

3. No tenemos la tecnología de punta pero eso es otro problema. Además, no la tendremos por vía capitalista porque el mundo central descarta completamente la posibilidad de compartirla.

En base a lo que ya se tiene, y dado que la técnica que no se tiene ya existe en el mundo, una sociedad socialista puede incorporarla en poco tiempo por un camino alternativo.

4. Sobre esa base, la reducción igualitaria de la jornada de trabajo y el control de la gente sobre su trabajo y su vida es un problema social y a construir. La experiencia de los intentos fracasados de socialismo demuestra que no es un problema simple ni automático.

De modo que para terminar de cerrar este tema, de la reducción general, drástica e igualitaria de la jornada de trabajo como base de la democracia obrera, todavía nos falta. Y ni hemos tocado los otros dos temas anunciados como determinantes para este problema, medios de transporte y comunicación, y nivel educativo promedio de la población

Pero ya me han criticado por hacer notas demasiado largas

La seguimos en otra