El pique vino por cuestión de COIMAS:
usté sabe que dende qu'el pulpero
lo encargó'e las jugadas al coquimbo
el comisario no había visto un peso.
Cebao dende hace añares a las coimas,
no le sentó ni un poquitito aqueyo.
Y anoche, como vido que NO ESTABAN
ni el coronel ni usté'n el entrevero,
le gustó p'agarrarnos de sospresa
y embarrarle'l pastel al forastero.
Taba la “indiada”e chamamé corrido...
de “RECLARANDO” de Serafín J. García.
La verdad es que al final “se puso las pilas” el Tambero, porque eso de andar con casco de bombero y de manguera para andar apagando incendios ajenos, es medio desperdicio, o ¿no?
El “Tambero”,además no es enemigo ni siquiera adversario, se encandila con las “malas luces del centro”, sale y, vuelve “con la frente pelada” pero de tanto “pelarse la frente” esperemos que aprenda.
En el ínterin vieron a luz dos cartas, que la militancia deberá recordar: la de Néstor Peralta Larrosa y la pequeña entrevista del “Octavio” Engler (son las publicadas en este envío)
Ambas cartas son notables, una porque es la voz de un militante que cuenta la cosa “desde adentro”, cómo es que una columna funciona, cómo es cuando militantes comprometidos e inteligentes toman las tareas y las resuelven correctamente y cómo es que otros, “en el Ejecutivo”, se llevan“los garbancitos”
La otra por la mesura,la reflexión responsable y la seriedad que caracteriza al “Octavio”. Aporta menos, pero aporta también, porque es hombre de cavilar mucho y sacar sus propias conclusiones.
Las “ratas” que armaron toda “la cagada” siguen, sin embargo, en silencio
Deben estar en el dilema de quedarse calladitos (al fin y al cabo “tienen la vaca echada”) y por lo tanto deben confiarse a los teléfonos y a los e-mail, esperando y rogando todos los días que no los intercepten los muchachos del “Wikileaks“, o la filial de lo mismo que son los de “Anónimo”
Aquí se les cayeron“las historias”, se les “quemaron” los libretos, se les acabaron “los viejos versos” y se han quedado “más solos que el UNO” o “como Adam, el Día de la Madre”.
En lo demás –dentro de lo fundamental- hemos dicho lo nuestro:
a) Amodio PérezNO es el causante de la derrota del viejo MLN-tupamaros.
b) La derrota se debió a los errores de toda la dirección, y particularmente a las maniobras y las intrigas que orientó el Sr. EFH Para volver a estar en el mando, con sus reorganizaciones.
Las combinaciones de “otros” enfeudados en sus columnas, que esperaban “seguir los vaivenes” y subirse al camión de los previsibles ganadores a ver si seguían “mojando”(el “ruso” Rosencof, desde la 70, particularmente).
c) El núcleo de todos ellos estaba en El Florida, compitiendo con Amodio a ver quién “colaboraba” más y mejor.
d) De ahí la colaboración entre Amodio y Wassen, donde el “pato de la boda” fue el “Mojarra” Wolf. Wassen (porqué esta muerto) integra el mito de los intocables, Amodio no. Los dos hicieron lo mismo.
La tesis central de Amodio, es correcta. Fue colaborador y traidor, pero “no fue el único”.
Y ahí es donde aprieta el zapato, o se les cierra la trampa a las ratas.
Dijimos también que todo esto es marginal, al relato central que perdurará, la “historia oficial” aceptada por la burguesía, donde sus sectores mas“ultras” levantan al peón Pascasio, al lumpen Roque Arteche, solo para joder un poquito, hacer zancadillas, y ver si de todo eso obtienen réditos marginales, también, pero electorales.
En lo demás, en las próximas emisiones televisivas, las próximas ediciones de los diarios, y en las próximas audiciones de radio y en las mesas redondas, les seguirán dandoA LAS RATAS, los lugares destacados, como han hecho desde el 85 para acá.
La burguesía, TODA LA BURGUESÍA, sabe todo estos que nosotros debatimos. Los informes, aún los de los archivos “secretos” y los pocos públicos, que el “progresismo” oculta al público está todo lo que no sabemos. Lo supieron muy bien el Sr. Sanguinetti, el Sr. Lacalle Herrera, el Sr. Jorge Batlle, y lo supieron también sus cúpulas gubernamentales más cercanas.
Un centenar largo de personajes encumbrados, que todavía circulan (y alguno fue fotografiado saliendo de la SCJ, el día del quibebe, después de haber ido a “arreglar acuerdos y detalles” del día que “premiaban” a una jueza honrada, dándole el olivo, para que no siguiera investigando).
En el paisito, mientras “no haya aprietes” los silencios son para nosotros y tienen finalidad: ganar tiempos hasta que tengan listos los recambios.
De la prensa también hemos dicho lo central. Se han comportado en su rol tradicional: refuerzo de la ideología oficial, siempre para el lado “que el sol calienta”. No son ningún “cuarto poder independiente” como reza el eslogan. Los más lamentables, por chambones, han sido los del denominado “progresismo”.
Y en cuanto a nosotros, los ciudadanos de a pie, también hemos aprendido algo. Lo más importante, es que a través de incidentes como éstos, debemos salir de la pasividad, de la credulidad, del hacernos los desentendidos y de fingir que llueve y “no pasa nada”.
El tiempo futuro, dirá si estamos maduros, si somos consientes de la tarea. Pero algo debemos tener claro: la emancipación de todos nosotros depende que salgamos del letargo, las rutinas, la falsa confianza de que estamos en el mejor de los mundos posibles y de que “como el Uruguay no hay”.
De aliciente y activador debe servirnos el silencio de las ratas