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SASKIA 16

El otro día estuve en el Florencio Sánchez en una reunión de los vecinos de Santa Catalina. Creo que nadie notó mi presencia. No era mi intención molestar sino observar. Algo, como dice Luis, me quedó en “el buche” (kändes konstigt)

Después de varios días fui con Saskia y Freja a Punta Yeguas. Noté algunos cambios desde la última vez que estuvimos, nuevos asentamientos y obras sobre algunos caminos, bancos y mesas de cemento  para que algunos visitantes supuestamente puedan gozar más la naturaleza. Me gusta más el monte y los matorrales aunque haya muchas espinas

Saskia se siente, yo lo veo, como un cacique indígena, como un charrúa. Su cuerpo vibra con la brisa y Freja, que parece que es el único indio que tenemos, corre detrás de su madre y pone el hocico exactamente en el lugar que señala Saskia con el suyo. Yo trataba de tragarme todo el aire perfumado de la naturaleza  (naturens parfym)

Entonces recordé la reunión del Florencio Sánchez y de golpe entendí que fue lo que me cayó mal. Los vecinos en el “Florencio” vestían ropa de diario, informales, pero algunos de los presentes estaban de traje y corbata. Estos, los de traje y corbata, pensaban que tenían derecho a hablar cuando se les ocurriera. No esperaban turno y respondían a todo lo que se decía (de babblade på)

Alguien cerca mío preguntó quién los había invitado y con qué intención. Entonces le respondieron que nadie, que habían ido solos sin invitación, con bocadillos y bebidas, bien peinados, bien afeitados, bien blanquitos ellos, representantes de la empresa encargada de la instalación de la regasificadora

Ahora estoy aquí en “estas selvas” y pienso que aquí al lado, en Santa Catalina, un grupo de charrúas mataron al agente imperialista, funcionario del imperio español Juan Días de Solís. Los charrúas parece que sólo tenían jefes para la guerra. En la paz todos eran iguales, valían lo mismo y podían hacer lo mismo

Desde los comienzos charrúas y españoles se diferenciaron por la ropa, el idioma y el discurso. Más adelante los indígenas observaron sin comprender que mantenían su estructura militar también en la vida diaria, en la paz

Sé que Saskia proviene de la mezcla de los perros alanos, mastines, lebreles que llegaron con los españoles que dieron origen a los perros criollos, a los perros gauchos, bocas negras, cimarrones. Su poder de adaptación, su querer por estos paisajes es igual que el que demostraron muchos inmigrantes que son los que componen la población actual de este territorio.

 Entonces en mi cabeza lo vi claro (helt klart!)

Lo que me molestó en el Florencio Sánchez fue que los mismos imperialistas de hace un par de cientos de años sigan llegando con las mismas intenciones pero ahora a través de los indígenas reclutados para engañar a los propios “indígenas”.

Seguramente para formar esos traidores es que están esos nuevos institutos de enseñanza donde no sólo enseñan la lengua del imperio sino también su discurso arrogante, soberbio, de único derecho (Vilken arrogans!!)

Saskia, flor natural de esta tierra, se juega por mí que soy totalmente extranjera, de la misma manera que yo me juego entera por esta tierra y esta gente. Hace unas horas otro “extranjero” que supo jugarse entero por todas las tierras del Sur cumplió años de asesinado por los mismos que vienen a vendernos regasificadoras  o papeleras.

Fuimos con mi amiga Alba, Pepel y Claudio a uno de los actos de recordación. Éramos muy pocos más que diez y creo que el único joven era Claudio

En el Facebook una cantidad importante de gente deja su recuerdo de este combatiente guerrillero asesinado. La mayoría de esos recuerdos son de “señoras intelectualmente sentadas seguras en sus sofás”, aunque muchos sean hombres.

Quiero decir, casi nadie reclama las banderas levantadas por el comandante Guevara para seguir peleando por ellas porque siguen siendo justas y legítimas. Banderas de autodeterminación, independencia, antiimperialistas, de lucha, de pelea incalificable hasta la victoria final o la muerte.

Aquí en Punta Yeguas respiro hondo (Jag andas djupt) y siento que la fragancia de la naturaleza se impone, sobre el cemento y la música tan alta que llega del asentamiento, hace que yo sienta más tibio el sol. Saskia corre y hurga feliz seguida de Freja.

Pienso en el Che y me digo que los hombres, las mujeres, no podemos ser nunca de una sola patria, de un solo país, pero sí de una sola causa, la de la justicia y la dignidad, LA DEL CHE!!!

Los ojos dulces de Freja me aseguran que en este preciso lugar, donde comenzó la lucha anti imperialista en este territorio, aún viven la vergüenza y la dignidad.

VICTORIA O MUERTE!!!!

Sigue siendo la ecuación