Felicito a mau mau por su concepto acerca de los uruguayos. En realidad, hizo lo que pocos hacen, dejar la maldita demagogia y decir la verdad, por más dura que sea. Sin autocrítica singular o plural, no es posible la superación. Ofenderse es necedad.
La mayoría de los uruguayos somos jodidos; les cabe aquella definición, sabiamente aplicada en los puntuales casos de las dos categorías: los que te jodieron y los que te van a joder. Hombres súper machos y patrioteros.
A los amantes de la verdad histórica (con el necesario pero neciamente negado revisionismo) me molesta eso de que me digan “uruguayo” en vez de oriental. La primera es una designación estrecha, mezquina y traidora de mediados de la segunda mitad del siglo diecinueve, largamente disipada toda aspiración de que esta ex provincia más lo que la usurpación portubrasilera se llevó, fuera parte del sueño artiguista, las Provincias Unidas del Río de la Plata, cuya bandera de trazo blanco al medio y celestes laderos, es surcada con la roja diagonal de la federación
Nuestra enseña patria pergeñada en el 1828 es separatista contraria a la de Artigas y a la de los 33. Producto inglés, con anuencia de Dorrego (dolorosamente) y complacencia del imperio vecino, y el unitariocoloradaje.
Hace muchas generaciones que los “uruguayos” desconocen la verdad histórica y nadan en la más absoluta ignorancia, impregnados del excremento oficialista que ya comienza en lo interno con los propios líderes del Grito de Asencio y le siguen Rivera –el padre de la viveza criolla- tan elogiada y motivo de orgullo para nuestros coterráneos-; los “héroes de la Defensa”, y desde Venancio Flores, durante 93 años de poder colorado ininterrumpido amparado en la fuerza uniformada, haciendo lo que quiso y como quiso para ser gobierno, y utilizar el Estado al servicio del partido.
Así fue creada la clase del empleado público, prototipo del acomodo, la desidia y la ineficiencia. El que no afana es un gil (Discépolo), como estereotipo de nuestra condición mental. Son héroes, próceres y patriotas, los traidores y genocidas. Así, el pardejón Fructuoso Perafán de la Ribera (Rivera), César Díaz, Venancio Flores, Goyo Jeta Suarez, por citar los más conocidos, y todos los militares y civiles usurpadores del poder, etc. etc. Engolan la voz quienes desde la izquierda confiesan su devoción a la personalidad autoritaria de José Batlle Ordoñez, gran nostálgico de La Defensa, creador de la sangría nacional de 1904, espectador en el desfile de los marines yanquis por Montevideo llegados por su voluntad para combatir a Saravia (mediante los servicios del aplicado traidor E. Acevedo Díaz, su embajador post soborno premiado con la embajada en los EE.UU. al igual que José Romeu embajador plenipotenciario en Europa y abuelo político de quien suscribe).
Batlle, asesino del infeliz Washington Beltrán, en armonía con el abrazo y felicitaciones al homicida del presidente Idiarte Borda (y a quien premió con un puesto público, claro); indiferente al gran capital y su acumulación sin restricciones; a los enormes latifundios en un país que tenía la producción agropecuaria como única fuente de recursos; a la suerte del asalariado y el pobrerío rural. Fue dueño absoluto del poder durante 25 años, como presidente y como amo del Partido Colorado. Su heredero político, Luis Batlle -Luisito-, el perfeccionista de la máquina electoral a costa del estado y la corrupción, es recordado in eternum con un inconcebible monumento en la inflexión del Bulevar Artigas
Qué han hecho los grandes “reivindicadores de la verdad” para depurar un nomenclátor que hace apología del robo, la traición y la barbarie? Mi homenaje a quienes hace unos años rebautizaron en las mismas placas de la avenida Rivera, con el nombre SALSIPUEDES. Por desgracia, el gobierno de entonces con premura hizo retornar la injusticia.
El uruguayo es en esencia, colorado. Lo es Mujica parcialmente cuando habla y totalmente cuando deja hacer. Lo fue, profanando el féretro del inmortal Hugo Chávez Frías con su falso abrazo, pues no tiene nada que ver el uno con el otro.
El fraudeamplismo (cuya sigla podría también hoy significar en lenguaje huidobriano Fornicación Anal), te da la espalda cuando se recuerda al ex y futuro presidente en su pasar cómodo y próspero durante la dictadura, al entreguista incondicional del genocida imperio con sedes en Tel Aviv y Washington, al también indiferente a la extranjerización ilimitada de nuestro territorio, cualidad que comparten sus secuaces de la cúpula del gobierno y de todos los partidos con representación en el poder.
Nada novedoso. Los políticos no son una clase política, son más bien una Fauna Ahíta (empachada) término este último sugerido por las incoherencias del ex edil Darío Mariño, el antiambientalista. La carrera política es naturalmente una marcha hacia el poder para servir a la sociedad, al país, a la nación. Jamás lo contrario, cuya meta es la seguridad personal material, el enriquecimiento si es posible, y la satisfacción del ego. Entonces ¿ qué y a quién votar?
El voto anti T.V. (me repugna escribir el nombre) en la persona de pelo tipo garota brasileira, es respetable; además, el uruguayo ha sido históricamente abrasilerado; siempre se agacha de espaldas al Este.
Prefiero tener, aunque mal no sea una sola voz en el Parlamento, latinoamericanista, de Patria Grande, insobornable. Creo que existe la fuerza política que encauce esa voz. Búsquela y vótela.