Algún respetado trabajador bancario, sin saberlo, se hace eco de una de las grandes infamias de la nueva derecha del FA. En efecto: de la misma forma que para desmarcarse de CAMPIANI, el FA recuerda el mal negocio con VARIG ("todos nos equivocamos") ahora, para disimular los efectos aterradores del nuevo saqueo ambiental nos recuerda que la ganadería también contamina. Habla de los gases de metano de su digestión rumiante, y podía haber mencionado también el vertido de sangre y desechos sin tratamiento que quita el oxígeno al agua de cañadas y arroyos. Pudo emplear más argumentos todavía a su favor. Olvidó decir que el arroz, tal como se maneja irresponsablemente por los grades empresarios de nuestro nordeste, también ha sido altamente contaminante; o que las avícolas, esas máquinas de injertar hormonas, heden más que las porquerizas
Pero estas son las verdades a medias de Yeru Pardiñas y su cómplice Berterreche, pues omiten lo esencial: que hace treinta años sufrimos una expansión desmedida de monocultivos forestales, que son destructores del equilibrio natural, y que hace diez años vivimos un impacto de SOBREDOSIS de efectos contaminantes por la extensión de la soja trabajada SIN CONTROL y que la megaminería (además de los impactos directos, el envenenamiento ambiental y la expulsión acelerada de la familia campesina) significa 43.000 toneladas de TNT por año durante 20 años
No es culpa del hermano bancario si nunca estuvo cerca de un conflicto bélico para entender lo que significa esa magnitud; pero quizás haya estado lo suficiente en el campo para saber cómo se propaga el sonido en una superficie sin edificios y sin montañas. Y luego vendrá el Fracking y la búsqueda de otros minerales en el litoral a una escala que la mina Valencia y la de San Gregorio de Minas de Corrales con su mercurio contaminante serán apenas el recuerdo de algo que es irrelevante en comparación. Sin un proyecto de país, la riqueza se entrega y la destrucción queda. Esta película ya la vimos en América Latina.
Llegamos a tener 20 000 000 de ovejas y 10 000 000 de vacunos al mismo tiempo y a la vez el agua potable de mayor calidad de la región. En diez años el agua está contaminada a niveles intolerables, el Santa Lucía está gravemente afectado, las vacas ya no emiten tantos gases por digestión porque mueren amontonadas por beber agua del Río Negro y las estadísticas del cáncer se disparan en el Uruguay; este último dato lo sabemos por la Organización Mundial de la Salud, porque el autoritarismo del gobierno impide el acceso de la opinión pública a los datos estadísticos sobre la salud del Uruguay (ya a la plombenia ni se la menciona).No, no nos olvidamos de la injusticia en la tenencia ilegítima de la tierra ¡todo lo contrario, y todo está vinculado entre sí! Pero hay emergencias.
Sería bueno que la senadora Moreira hablara de estos temas. Capaz que hasta terminamos reconsiderando nuestra firme convicción que es tan sólo una agente más de las trasnacionales.