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Testigo ocular en Hong Kong: Despega la "revolución de los paraguas"'

  Se  Sean Starrs - 01 de octubre 2014 - The Bullet

 envi    enviado por F. Moyano

Las más grandes manifestaciones estudiantiles y ocupaciones en la historia de Hong Kong se despliegan cada vez más en la llamada "Revolución de los paraguas", en referencia al mar de paraguas que se utilizan al mismo tiempo contra los rayos del sol y los sopletes de gas pimienta de la policía antidisturbios

Comenzó el 22 de setiembre como un boicot a las clases con alrededor de 10 mil estudiantes universitarios que se congregaron en el campus de la Universidad China de Hong Kong campus dando discursos y conferencias sobre la desobediencia civil. Hubo una marcha por la ciudad con una sentada el 24 de setiembre frente a los principales edificios del gobierno de Hong Kong en el distrito del Ministerio de Marina, y para la noche del 29 de setiembre se había transformado en una ocupación sin precedentes de los cuatro distritos principales en Hong Kong en que participan al menos 80.000 personas, predominantemente estudiantes

Las tres mayores arterias, que van desde el Ministerio de Marina, en el centro de Wan Chai (un rectángulo de 2500 metros por 500 donde están los rascacielos de los centros de negocios y del gobierno en Hong Kong y la fuerte guarnición de 6000 hombres del Ejército Popular de Liberación) hasta la intersección de Causeway Bay (el principal centro comercial de Hong Kong) y la calle principal de Mong Kok y Jordan (Nathan Road) a través del puerto en Kowloon (uno de los barrios más densamente poblados del mundo ), están totalmente bloqueados por barricadas y multitudes de estudiantes que impiden todo tránsito


Estudiantes, paraguas y ocupaciones

Este impresionante logro ha conmocionado a todo el mundo (incluyendo a los propios estudiantes). Esto explica la represión violenta de la policía el 27 de setiembre y 28 de una intensidad no vista en las calles de Hong Kong desde 1967, cuando el Partido Comunista Chino (PCCh) trató de introducir la Gran Revolución Cultural Proletaria (GPCR) a la entonces colonia británica.

El principal organizador del boicot a las clases la primera semana la Federación Estudiantes de Hong Kong, había planeado poner fin a la huelga y sentarse en frente de los edificios del gobierno el día 26 Setiembre, pero en la noche unos 200 estudiantes irrumpieron en el vallado policial para ocupar una plaza en el complejo gubernamental. La policía reaccionó violentamente con porras y gas pimienta, arrestando a más de 70 personas, entre ellos uno de los más importantes líderes estudiantiles, Joshua Wong, de 17 años, co-fundador del grupo de estudiantes de estudios terciarios

Cuando la noticia de la violenta represión policial se extendió, las masas de estudiantes y otros activistas se desparramaron en toda la zona, bloqueando las calles principales (el 29 de setiembre por la tarde quedaron los BMW y los autobuses públicos abandonados en las calles, rodeados por una multitud de estudiantes)

El 27 de setiembre, los tres co-fundadores del grupo "Ocupa el Centro con Amor y Paz" anunciaron el inicio de la ocupación, fijando el comienzo para el 1 de octubre (un día festivo en China, incluyendo Hong Kong, que conmemora el 65 ° aniversario de la fundación de la República Popular). Dos profesores y un clérigo habían iniciado en enero de 2013 y lo que ahora comparativamente sería una pequeña ocupación en el Centro de Hong Kong. Algunos estudiantes acusaron a los co-fundadores de "Ocupa el Centro" de oportunismo y plagio de la iniciativa inicial de sentada, pero otros dieron la bienvenida al nuevo apoyo. El 29 de setiembre, los tres co-fundadores salieron de la zona de edificio principal del gobierno, con una marcha hacia la ocupación de Kowloon a través del puerto - y el centro del Ministerio de Marina queda casi totalmente bajo control estudiantil.

El 29 de setiembre decenas de empresas no pudieron abrir debido a que en la zona estaba ocupada, y más de 200 líneas de transporte público fueron canceladas o desviados, incluyendo los emblemáticos tranvías de dos pisos. De acuerdo con la Autoridad Monetaria de Hong Kong (de facto el banco central del territorio), "23 bancos, incluyendo HSBC y Standard Chartered habían cerrado un total de 44 sucursales, oficinas y cajeros automáticos". Tanto el dólar de Hong Kong y el índice bursátil Hang Seng cayeron el 29 de setiembre por la mañana. La contaminación del aire y el ruido de Hong Kong desaparecieron por la ausencia de tráfico, con asombrosas escenas de varias cuadras de las principales avenidas del centro totalmente vacías hacia la tarde (antes de llenarse de nuevo con los estudiantes y simpatizantes al anochecer). El Ayuntamiento se vio obligado a cerrar por primera vez desde que el tifón Wanda en 1962

'Si os joden multiplicaos'

A raíz de violenta represión policial de setiembre 27 y 28 contra estudiantes pacíficos y desarmados (muchas de ellos adolescentes) - y de acuerdo a la propia policía disparando gases lacrimógenos 87 veces - el apoyo se ha ampliado y profundizado, con más miles en las calles, que después del 28 y 30 de setiembre eran una multitud de trabajadores

La Confederación de Sindicatos y la Unión de Maestros Profesionales llamaron ambas a sus miembros a la huelga en apoyo de los estudiantes. Al menos mil trabajadores sociales, de escuela superior y profesores universitarios se unieron a la huelga, así como los alumnos de al menos 31 escuelas. La Federación de Estudiantes resolvió la huelga por tiempo indeterminado.

El presidente del Sindicato General de Empleados de la Bebida, distribuidora de Coca-Cola en Hong Kong, anunció su apoyo a los estudiantes que ocupaban el Ministerio de Marina y más de 200 trabajadores se unieron a la huelga, mientras que 100 más redujeron sus horas. También hubo informes de algunos taxistas en huelga. Incluso algunos ejecutivos apoyaron la huelga, por ejemplo Spencer Wong gerente de la empresa de publicidad McCann dijo a los empleados: "Depende de ustedes venir a trabajar o no. La empresa no va a castigar nadie que apoye algo más importante que el trabajo". Es un marcado cambio en relación a julio, cuando las Cuatro Grandes empresas comerciales publicaron una advertencia conjunta contra Ocupa Central tildándola de caos inminente. Algunos legisladores, sobre todo de los partidos Cívico y Demócrata, también han expresado su apoyo, e incluso fueron arrestados el 27 y 28 de setiembre

Pero la mayor parte de la iniciativa, el liderazgo y la participación siguen siendo de los estudiantes, muchos de ellos protestando por primera vez. Hay un flujo constante de suministros que llegan a las zonas ocupadas, desde botellas de agua, cloruro de sodio (de primeros auxilios contra gases lacrimógenos) y mascarillas quirúrgicas, hasta alimentos y colchonetas. Apoyos y donaciones llegan de gente de todas las clases sociales y edades, desde de un pre-adolescente ayudando en la limpieza de residuos hasta una mujer de 92 años de edad, cantando en las líneas más avanzadas.

No hay cadena de mando centralizado, y las ocupaciones están ahora mucho más allá del control de cualquiera de los dirigentes de la Federación de Estudiantes o del Ocupa e Centro, con muchas acciones espontáneas que brotan a través de las zonas ocupadas (por ejemplo, grupos pequeños que traen grandes objetos desde lejos para construir más y cada vez más complejas barricadas a lo largo de las calles).

Tal vez lo más importante, incluso más estudiantes salieron a las calles después de que el liderazgo de la Federación de Estudiantes y el Ocupa Central en la noche del 28 de setiembre instó a los estudiantes a volver a casa, ya que había rumores de uso inminente de balas de goma por la policía antidisturbios y los crecientes temores a una Tiananmen (al menos 2.600 estudiantes fueron masacrados en 1989). Muchos policías antidisturbios blandían rifles al estilo militar, antes de ser retirados de las calles el 29 de setiembre por la tarde, por suerte ninguno llegó a utilizarlo

La demanda central es por el sufragio universal para decidir quién es el jefe ejecutivo de Hong Kong (es decir su alcalde), en lugar de los cambios propuestos por Beijing el 29 de agosto que harían imposible que ningún candidato anti-PCCh se postularse para el cargo. Desde 29 de setiembre por la mañana, otra demanda que eleva está cada vez más es que el actual presidente ejecutivo Cy Leung renuncie y se cree un nuevo comité para la propuesta de reforma

Lo que está claro es que la escalada de represión policial fracasó estrepitosamente, haciéndose eco de una consigna popular en Madison, Wisconsin, en la primavera de 2011: "Si os joden multiplicaos" Hubo indignación generalizada por las tácticas policiales violentos contra manifestantes desarmados, pacíficos y sin ser estudiantes agresivos, muchos de ellos simplemente estaban tranquilamente sentados alrededor. Sin embargo, como se mencionó anteriormente, la policía disparó gases lacrimógenos 87 veces en nueve áreas separadas, según su propia estimación. Por cierto, el acopio y uso de gas lacrimógeno está prohibido por la Convención de Armas Químicas de la ONU 1993, de la que China es signataria. Aparte del uso de gases lacrimógenos contra los agricultores de Corea del Sur durante las protestas contra la OMC en 2005, las calles de Hong Kong no han visto esta arma química desde 1967

La policía antidisturbios se retiró formalmente de las calles en el mediodía del 29 de setiembre, oficialmente porque los "manifestantes ilegales" se habían "mayormente calmado”. En realidad, la policía antidisturbios fue la que se calmó cuando se dieron cuenta que no podían derrotar a los estudiantes

Durante el clímax de la represión en la noche del 28 de setiembre, yo estaba en un área que donde se dispararon gases lacrimógenos unas cuatro o cinco veces (cada carga con varios lanzagases) en sólo dos horas. La policía formó dos líneas y disparó gases lacrimógenos con el fin de avanzar hacia el epicentro en el Ministerio de Marina, después de lo cual la mayoría de la gente logró huir y luego rápidamente nos reagrupamos, rodeando a la policía por ambos lados con las manos en el aire para mostrar la intención no violenta

Es de notar que, mientras que esto no tienen precedentes en Hong Kong, la represión violenta de la policía era todavía relativamente mansa en comparación con el comportamiento, el equipo y las tácticas actuales a menudo empleadas por la policía fuertemente militarizada en Estados Unidos y Canadá, a partir de las manifestaciones de 2010 Toronto contra el G20 a las protestas en Ferguson, Missouri el mes pasado.

Por la tarde del 29 de setiembre, sólo había fuerte presencia policial alrededor de los edificios del gobierno, el cuartel general del Ejército Popular de Liberación y la sede de la policía (todo dentro de unas pocas cuadras). Vastas áreas no tenían presencia policial en absoluto, de los cuales muchos estudiantes tomaron amplia ventaja, extendiendo las barricadas varios cientos de metros hacia el Hotel Mandarín de Oriente de cinco estrellas situado en el oeste, en el corazón del distrito de compras más elegante (un avance significativo desde los territorios ocupados del 28 de setiembre).

La llamada 'Revolución de los Paraguas" es sin duda una coyuntura trascendental para Hong Kong, y, posiblemente, para la propia China. Todas las agencias de noticias locales están, por supuesto, haciendo la cobertura en vivo y en directo, y esto ha recibido mucha atención internacional. The New York Times, Financial Times, Wall Street Journal y otros tienen su filial asiática en Hong Kong, y todos han le han dado a esto su primera plana. Hay también un número de periodistas chinos veteranos que han sido deportados desde el continente en el último año o dos (en especial de Bloomberg y el New York Times), y la mayoría han vuelto a Hong Kong - de donde están todos muy contentos de escribir, y no están afines al PCCh y a la represión de mano dura y desproporcionada de la policía de Hong Kong. Un canto común que se oye en las calles es "el mundo está observando"

Nada menos que el futuro de Hong Kong está en juego. Oficialmente, la promesa de Deng Xiaoping de "un país, dos sistemas" se supone que debe durar hasta el año 2047 (medio siglo después de la entrega 1997), pero muchos en Hong Kong temen que Beijing se esté moviendo gradualmente hacia "un país" mucho más pronto. El intento del PCCh de cambiar la ley de seguridad en 2003 y homologar el sistema educativo para enfatizar "el amor a China" en 2012, fueron en parte derrotados debido a cientos de miles en las calles. Este último incidente es el contexto en el que Joshua Wong, luego de 14 años, co-fundó “Estudiantismo” para protestar contra el intento de interferencia de Beijing en el currículo de la escuela de Hong Kong.

Pero esta vez es diferente. Actualmente nos encontramos en medio de la más grande por lejos desobediencia civil de Hong Kong, de todos los tiempos. Los estudiantes se han comprometido a mantener las zonas ocupadas, mucho más grandes que Occupy Wall Street o cualquiera de sus vástagos por el mundo llegaron a ser, hasta que Beijing retire su propuesta de 29 de agosto y otorgue a Hong Kong el sufragio universal.

Los estudiantes han tenido hasta ahora un éxito increíble, inimaginablemente más de lo que nadie podría haber previsto incluso el 28 de setiembre. Quizás el momento más importante para el bando estudiantil sea al comienzo de los dos días festivos chinos, 1 y 2 de octubre. Sea cual sea el resultado final, como mínimo la Revolución de los Paraguas habrá politizado a una nueva generación de habitantes de Hong Kong.

Por supuesto, esto no significa que todo el mundo se haya radicalizado, por ejemplo numerosos veteranos de 1989 en la Plaza Tiananmen después de ser exiliados a Occidente se convirtieron en banqueros, inversores o capitalistas de Silicón Valley. Sin embargo, otros se convirtieron en eruditos, críticos o activistas de tiempo completo, tal vez el más prominente sea Han Dongfang, el número uno más buscado por el PCCh en la secuela del 4 de junio de 1989, que se entregó y fue torturado durante 22 meses en una prisión china y posteriormente desterrado a Hong Kong, donde en 1994 fundó el Boletín de Trabajadores de China, que aún continúa fuerte hoy

Los estudiantes y los trabajadores se levantan, se defienden

Por otra parte, con mucho, el más grande acto de desobediencia civil en la historia de Hong Kong llega en un momento muy difícil para el Partido Comunista de China, lo que al menos en parte explica el intento sin precedentes, brusco pero rápida y espectacularmente fracasado de la policía de Hong Kong de reprimir violentamente a los estudiantes y evitar que su impulso crezca. Con la "campaña contra la corrupción" del presidente Xi Jinping que va dirigido solamente contra sus facciones rivales, el PCCh se encuentra actualmente en medio de una de las pruebas más serias a su unidad en décadas.

Tratando de llegar más al pueblo chino, el PCCh está utilizando cada vez más el nacionalismo y el pasado "glorioso" de China, incluida la revitalización del confucianismo, que una vez fue vilipendiado por el PCCh como un producto del autoritarismo feudal y patriarcal, con el fin de sustituir la idolología "comunista" . De hecho, el PCCh anunció que la lucha de clases había terminado oficialmente en China, y por lo tanto se elimina el derecho de huelga en la constitución en 1982.

Sin embargo, y sobre todo desde la huelga Nanhai Honda en 2010, han habido cientos si no miles de huelgas cada vez más osadas en toda China, la mayor de los cuales fue a principios de este año, cuando 40.000 trabajadores de una fábrica de calzado Dongguan fueron a la huelga, a menos de 100 kilómetros al norte de Hong Kong. Y, ciertamente, después de 1989, es evidente que los principios de la libertad de reunión y de expresión no conviven con este proyecto hegemónico del PCCh, sin embargo son principios que están en los corazones de muchos habitantes de Hong Kong.

En el momento de la devolución de Hong Kong, su PIB representaba casi una quinta parte del de China, pero hoy es sólo el 3 por ciento. El gobierno central de Beijing está usando su poder que hoy es sin contrapeso para evitar cualquier efecto de demostración en Hong Kong que podría extenderse a la parte continental. Y que no sea ciertamente la base para una “Ocupa Cantón” u otros a través de China, un gran número de quejas se extienden por la alta explotación laboral y la grave contaminación atmosférica, escándalos de seguridad alimentaria, acaparamiento de tierras en zonas rurales y urbanas, corrupción generalizada, aumento de la delincuencia violenta, y uno de los índices de desigualdad más altos del mundo.

Por lo tanto, sobre todo en los últimos diez años, el creciente malestar social en China parece estar haciendo sonar cada vez más la alarma en las altas esferas de la CCP. Desde 2009 China gasta más en la seguridad interna que en la defensa militar externa. Y el PCCh ha reaccionado a la Revolución Paraguas con la censura en Internet en el continente, bloqueando muchas palabras de búsqueda como "boicot a las clases", "Ocupa el Centro", "policía de Hong Kong" y "gases lacrimógenos en Hong Kong", mientras que borra los mensajes en Weibo, (la red social Twitter de China) que tengan la etiqueta #HongKong.

Mientras tanto, por primera vez, China bloqueó completamente la red social Instagram el 28 de setiembre, cuando las imágenes de Hong Kong comenzaron a ser virales en todo el continente. Ya existe contagio a nivel internacional, ya que cientos de partidarios de Taiwán (un país con sus propias dudas relativas a la irrupción creciente de Beijing, como lo atestigua su "Movimiento de los Girasoles" a principios de este año cuando los estudiantes ocuparon el parlamento taiwanés) y la ocupación de la sede de la Cámara de Comercio de Hong Kong. Manifestaciones de solidaridad también están previstas en todo el mundo durante los próximos dos días, de París a Sydney, desde San Francisco a Vancouver y Toronto. China, por supuesto, tiene una gran diáspora en el extranjero, gran parte del cual está todavía profundamente conectada con el continente (así como con Hong Kong)

Pero volviendo a la "capital asiática del mundo", Beijing se encuentra en una verdadera situación “maldito seas si lo haces, maldito seas si no lo haces”. Conceder el sufragio universal a Hong Kong sería un revés significativo para la autoridad del PCCh, con consecuencias altamente inciertas tanto en Hong Kong como en el continente en relación con objetivo primordial del PCCh: la perpetuación de su poder

Pero al menos en al momento de escribir estas líneas, decenas de miles de estudiantes y activistas siguen atrincherados en las tres zonas principales de ocupación. Con 17 años de edad, Joshua Wong de “Estudiantismo” ha dicho que la mayoría no espera que Beijing vaya dar marcha atrás, pero eso fue la semana pasada. Del mismo modo, muchos que hace una semana esperaban que Ocupa Central fracasase en la ocupación de sólo una pequeña plaza en el centro; incluso los co-fundadores no se atrevieron a soñar con el mantenimiento de un cierre completo de vastas extensiones de Hong Kong que abarca tres de sus barrios más importantes.

A partir de la medianoche del 30 de setiembre, hora de Hong Kong, la posibilidad de lo que sería un retroceso histórico por el Partido Comunista de China, con consecuencias desconocidas, es al menos un poco más alta de lo que era sólo unos pocos días antes. Y muy pocos le dan ya seriamente algún posibilidad a un baño de sangre en la escala de la masacre de la Plaza Tiananmen. Simplemente, sería demasiado grande el riesgo de que Hong Kong se vuelva completamente ingobernable si ocurriese una tragedia. Beijing también mostró el 28 de setiembre que no va a intervenir, y elogió a la policía de Hong Kong por manejar bien la situación.

Esto fue, sin embargo, antes de que el éxito y los avances masivos de los estudiantes el 29 de setiembre hayan continuado. Si las ocupaciones dirigidas por los estudiantes no pueden ser derrotadas pronto, cada día que pasa aumenta los riesgos para Pekín de un contagio. En el corto plazo inmediato, los estudiantes tienen a este 1 y 2 de octubre su lado, ya que ambos son los días festivos. Los fuegos artificiales anuales que celebran la llegada al poder del PCCh el 1 de octubre de 1949, han sido cancelados por el gobierno de Hong Kong. Un promedio de 800.000 chinos del continente cruzan la frontera hacia Hong Kong cada día, y esto va a tener un aumento considerable debido a los días festivos nacionales.

Un problema, sin embargo, es que la gran mayoría de los estudiantes tienen muy poca experiencia política, por no hablar ya de una conciencia de la incompatibilidad del capitalismo y la democracia, y ni mencionar el tema del medioambiente. Algunos ven la conexión entre el aumento de la desigualdad en Hong Kong, con el sufragio universal como medio para contrarrestar el poder de los magnates, la mayoría de los cuales son pro-Beijing y por supuesto a favor del statu quo.

He argumentado en un artículo de opinión que será publicado por el principal diario en inglés de Hong Kong, el South China Morning Post, que muy pocos discuten si la democracia política es posible sin la democracia económica.

En cualquier caso, este es sin duda un primer paso de gigante en la politización de una nueva generación de habitantes de Hong Kong, un pueblo más conocido por ir de compras a los centros comerciales relucientes que por ocupar vastas extensiones de la tercera parte del más importante centro financiero en el mundo. Además, desde mi propia experiencia muy limitada de un mes en lo que llevo de enseñar en la Universidad de la Ciudad de Hong Kong, muchos estudiantes son extraordinariamente receptivos a la crítica del capitalismo en general, más que mis ex estudiantes de la Universidad de York en Toronto

La Revolución de los Paraguas y el ciclo global de la protesta

Como debe quedar claro, la Revolución de los Paraguas está moldeada por las condiciones locales específicas en Hong Kong. Dicho esto, hay que situarse en el contexto más amplio de las ocupaciones y los levantamientos populares de todo el mundo que se han inspirado en la primavera árabe, especialmente la ocupación de la plaza Tahrir a principios de 2011. La ocupación de la plaza Tahrir inspiró la ocupación del Capitolio en Madison, Wisconsin, y los Indignados de Madrid, España – y los dos inspiraron Occupy Wall Street en setiembre de 2011 y el posterior florecimiento de Ocupa en todo el mundo, incluyendo el original Ocupa el Centro de Hong Kong en setiembre 2012.

Y como la Revolución de los Paraguas y otras protestas recientes en todo el mundo revelan, las condiciones siguen madurando para politizar a las masas populares, especialmente a los jóvenes, que se movilizan por primera vez (así como de vez en cuando para respirar aire fresco en el espíritu de Perís de 1968 y de Seattle de 1999 entre otros).

Las filas de los receptivos al cambio radical del sistema en todo el mundo continúan creciendo a medida que avanza el siglo XXI, aunque algunos también abandonan y / o necesitan mayor estímulo. En cualquier caso, en lo que se refiere a la desobediencia civil más grande jamás vista en Hong Kong, ninguna bola de cristal dice cuándo y cómo esto va a terminar, es tan incierto para mí como para cualquier otra persona. Lo que es cierto, sin embargo, es que el humilde paraguas tendrá para siempre un nuevo significado en Hong Kong: no sólo para proteger de la lluvia y sol, sino también de los instrumentos de la represión estatal

[Sean Starrs es profesor adjunto de relaciones internacionales en la Universidad de la Ciudad de Hong Kong. Recibió su Ph.D. en junio de 2014 a la Universidad de York, Toronto. Da las gracias a Jordy Cummings para animarlo a escribir esto.]

 

China/Hong Kong :

Los manifestantes se pertrechan para una larga protesta

Decenas de miles de personas organizan suministros y refugios para resistir en la calle

Macarena Vidal Liy, desde Hong Kong  El País, Madrid, 1/10/2014

de Correspondencia de Prensa, Ernesto Herrera

Los manifestantes pro-democracia concentrados en Hong Kong se preparan para una larga estancia en las calles. En un punto muerto en su enfrentamiento con el ejecutivo autónomo y el poder central, aseguran que no cederán hasta que se escuchen sus demandas. Y amenazan con llevar aún más lejos sus acciones: el próximo paso, aseguran, será ocupar los edificios gubernamentales

La “revolución de los paraguas” -el objeto que emplearon los manifestantes para repeler las cargas policiales con gas lacrimógeno el domingo y que se ha convertido en símbolo de las protestas- sigue en pie. Este martes volvían a reunirse en las calles en torno a la sede del gobierno autónomo decenas de miles de personas, cerca de 100.000 según los organizadores. La breve tormenta que cayó a última hora de la tarde no logró descorazonarles: si algo abunda en la manifestación es, precisamente, paraguas

48 horas después de la carga policial se declaran más resueltos que nunca a continuar. Cada vez están mejor pertrechados. Los puntos de suministro de agua, comida y toallas, el lunes una mera aglomeración de cajas, este martes están ya cubiertos por carpas. Han organizado cadenas, precisas como un reloj, para recoger la basura. En algunas áreas se han instalado puestos de reciclaje: los paraguas rotos e irreparables se despiezan para aprovechar la tela impermeable y enviar el metal a su reprocesado

Entre los miles de muchachos muy jóvenes ataviados con camisetas negras, el uniforme de la campaña de desobediencia civil, resalta la figura del señor Chow, de 75 años. Lleva viniendo desde que los estudiantes comenzaron las primeras concentraciones frente a la sede del gobierno, hace una semana. “El pueblo está airado porque el sistema político está estrictamente controlado por Pekín. Muchos legisladores son cercanos al Gobierno central, es un sistema distorsionado. Muchas cosas que podrían beneficiar a Hong Kong no tienen posibilidad de aprobarse en el parlamento local”, denuncia. Según él, las cargas policiales del domingo han “persuadido a los ciudadanos a luchar por sus derechos”. Él mismo está dispuesto a plantar batalla. “Aunque sea viejo y esté enfermo”, asegura, mientras muestra sus respiradores para el asma, “estoy dispuesto a que me detengan e ir a la cárcel”

El Gobierno de Pekín, que por el momento deja llevar la iniciativa al Ejecutivo local en su respuesta a las manifestaciones en el centro de Hong Kong y las áreas comerciales de Causeway y Mong Kok, ha enviado a través de su Ministerio de Asuntos Exteriores una carta a los consulados extranjeros en Hong Kong para advertirles que eviten las manifestaciones convocadas por el movimiento civil 'Occupy Central'. “Algunos grupos radicales en Hong Kong están llevando a cabo asambleas ilegales... como resultado han tenido lugar algunos actos de violencia y violaciones de la ley”, indica la circular. “La Policía de Hong Kong los está manejando de acuerdo con la ley”

Pekín ha condenado tajantemente la concentración ciudadana en China, que considera un “sabotaje al Estado de derecho y a la seguridad ciudadana”. “Respaldamos plenamente al Gobierno de Hong Kong mientras afronta esta situación de acuerdo a la ley”, ha declarado la portavoz de Exteriores Hua Chunying. Hua ha reiterado la advertencia del Gobierno chino contra una posible injerencia externa en los asuntos internos chinos y pidió “precaución” a otros países para evitar la práctica de actividades ilegales. Pero pocas horas después, el viceprimer ministro británico, Nick Clegg, convocaba al embajador chino en Londres, Liu Xiaoming, para expresar su "alarma" y "consternación" sobre los acontecimientos en Hong Kong

Por su parte, el jefe del gobierno local, Leung Chun-ying, ha denunciado que la campaña de desobediencia civil “está fuera de control” y tanto 'Occupy Central' como la Federación de Estudiantes deben desconvocarla

Pero los organizadores de las sentadas no solo no piensan desconvocarlas. Piensan ir más allá. En una rueda de prensa, el dirigente estudiantil Alex Chow ha dado de plazo al Gobierno local hasta la medianoche de mañana, 1 de octubre y fiesta nacional china, para reunirse con los manifestantes y atender sus exigencias. De otro modo, “incrementaremos la intensidad de las protestas desde el día 2”. Las concentraciones podrían extenderse a otros puntos de la ciudad y “ocupar edificios gubernamentales”

Los manifestantes exigen la dimisión de Leung como primer paso. Después exigen que Pekín retire la propuesta de reforma electoral para el territorio autónomo que presentó el 29 de agosto. Aunque prevé el sufragio universal, impone una serie de condiciones que obligan, según el movimiento pro-democracia, a que los candidatos cuenten necesariamente con el visto bueno de Pekín. Los pro-demócratas exigen elecciones completamente libres, tanto a la hora de designar candidatos como a la hora de votarlos entre toda la población

Hong Kong, antigua colonia británica, se rige por el principio de “un país, dos sistemas” desde su regreso a la soberanía china en 1997. Eso le permite disfrutar de una serie de libertades inexistentes en la China continental, incluida la celebración de elecciones - aunque hasta ahora mediante un sistema limitado de sufragio indirecto - o la libertad de prensa