Dijo WINSTON CHURCHILL: “la guerra es algo demasiado serio para dejarla en manos de los Generales”.- Podemos decir, parodiando a Churchill , que :” la Economía es algo demasiado serio, para dejarla en manos de los economistas”.- Y la mejor prueba es la historia de la moneda y de la economía de la ARGENTINA.
LA EVOLUCIÓN DE LA MONEDA ARGENTINA
Hay que tener presente que desde Noviembre del año 1881, y hasta el 1º de enero de 1970 la unidad monetaria argentina era el peso moneda nacional. A partir de esa fecha, la Ley 18.188 /1969; dispuso la vigencia del peso Ley 18.188, cuya equivalencia era:Cien pesos moneda nacional = Un peso Ley. La moneda se devaluó cien veces. Era Presidente de facto ROBERTO MARCELO LEVINGSTON y Ministro de Economía el Dr. ALDO FERRER, asesor del actual Gobierno
La Ley 22.707 creó el peso argentino, cuya vigencia fue ordenada por el Decreto 1.025/83 a partir del 1º de junio de 1983; siendo Presidente de facto REYNALDO BIGNONE. La paridad de la nueva moneda quedó así: Diez mil pesos Ley 18.188 = Un peso argentino.La moneda se devaluó diez mil veces, en trece años.
Siendo Presidente de la Nación RAÚL RICARDO ALFONSÍN, por Decreto 1.096/85 estableció, a partir de junio de 1985, una nueva unidad, el AUSTRAL; quedando la paridad de la moneda de la siguiente manera:
Mil pesos argentinos de esa fecha = Un austral.- Desde junio de 1983 a Junio de 1985, la moneda se devaluó mil veces más.
Un dólar = 80 centavos de un austral; un austral valía más que un dólar, pero los argentinos éramos más pobres
Finalmente, siendo Presidente de la Nación CARLOS SAÚL MENEM, y Domingo Cavallo Ministro de Economía, el Congreso Nacional por la Ley 23.928 de Convertibilidad, en 1991 estableció la siguiente equiparación:
Diez mil australes = un dólar. Y luego se eliminó el Austral y quedó el peso convertible: diez mil Australes = un peso convertible. Y un peso convertible = un dólar. Hay que aclarar que el mentor de la convertibilidad fue JUAN LLACH, y Cavallo el ejecutor. El error mortal de este sistema de convertibilidad, fue dejar en manos de la Patria Financiera(la corporación de Bancos), el poder fijar la tasa de interés.- En los EEUU, la tasa del dólar varió entre un 2% anual y el 4% anual de interés; y en la Argentina las tasas llegaban al 36% anual y más.- El peso se fijó en uno a uno, y esta paridad se sostenía con el esfuerzo nacional, las reservas del B.C.R.A.; el capital se dolarizó, y los intereses que son el fruto del capital se argentinizó, eran una ruleta rusa; la brecha por donde entró la marea, que colapsó la economía nacional, y que significó una transferencia de riqueza nacional, de más de treinta mil millones de dólares al exterior, a los buitres, en menos de diez años .- Desde Junio de 1985, y hasta Abril de 1991, en cinco años y nueve meses, la moneda se devaluó diez mil veces más. Esto es lo que se olvidaron y olvidan, todos los seudo economistas y críticos improvisados de la Convertibilidad, que impulsaron la salida de la convertibilidad y la devaluación del 2002, en forma inhumana, condenando a millones de argentinos al hambre la miseria y a perder su trabajo y su patrimonio.
A comienzos de los años setenta el Estado argentino preveía que la depreciación de la moneda tendría un nivel anual del 12%.- No obstante, la inflación estructural sufrió un trastorno, y medida por el índice de precios al consumidor, llegó en 1970 al 21,74%; en 1971, al 39,12%; en 1972, al 64,14%; en 1973, al 43,76%; en 1974, al 40,04%; en 1975, al 335,10%; y en 1976, al 347,54%.- Entre mayo de 1975 y mayo de 1976 trepó el 777,29%.- Aparecieron leyes indexatorias: Leyes: 20.744, deudas laborales; 21.235, deudas previsionales; 21.281, créditos fiscales; 21.369, créditos aduaneros; 21.391, precios de servicios y suministros brindados al Estado; 21.392, deudas del Estado por locación de obra; 21.488, saldos impagos en las quiebras; 21.589, reintegro de tasas de justicia; 21.839, honorarios de abogados; 21.859, tasas judiciales; etc., y la jurisprudencia cambió su criterio tradicional y admitió la actualización de las deudas dinerarias al compás de la pérdida del poder adquisitivo del papel moneda
Los argentinos volvimos a la ley de la selva; al sálvese quien pueda
Los fenómenos como el del RODRIGAZO (que desembocó en la escalada inflacionaria de 1975); el SIGAUTAZO, (que hipervaluó la moneda argentina en 1981), que pusieron en el primer plano a la doctrina de la imprevisión, incorporada por la Ley 17.711, al artículo 1198 del Código Civil.- La fiebre económica había introducido un nuevo vocablo en la práctica jurídica y en los repertorios de jurisprudencia: la indexación. En la década de los ochenta el promedio anual de inflación fue de 435%.- En un semestre fueron cambiados tres ministros de Economía y cuatro presidentes del Banco Central. La hiperinflación estalló a mediados de 1989 – año en el cual rondó el 5.000 % - y tuvo fuertes remezones a sus fines, y a principios de 1990.- Desapareció la moneda.
Fue reemplazada, como siempre ocurre en circunstancias similares, por “cualquier clase de objetos de valor más estable, los alimentos y las monedas extranjeras como los dólares”. Los cálculos comunes, se hicieron imposibles, porque los ceros no entraban en las calculadoras normales. Y los Bancos, desataron la fiesta de los Plazos Fijos, a siete días. Y los argentinos bailamos sobre la cubierta del Titanic; nos pasábamos haciendo colas en los Bancos para renovar plazos fijos. Los billetes representativos del peso argentino, que fueron reemplazados por el austral por el Decreto 1096/85, llegaron a ser usados para empapelar paredes de viviendas y comercios en Bs. As.
El Ministro de Economía de Menem, ERMAN GONZÁLEZ, lanzó el PLAN BONEX y el Estado se quedó con los plazos fijos de los argentinos, por la Comunicación del Banco Central Nº “A” 1.603 y Decreto Nº 36/1990. Manotón de ahogado.
Siendo Domingo Cavallo Ministro, la Ley 23.928 creó el peso convertible, y la relación de valor quedó así : 1 peso convertible = un dólar = 10.000.000.000.000 ,diez billones de pesos moneda nacional. El peso moneda nacional había circulado casi noventa años, desde 1881 hasta Diciembre de 1969, en que se impuso el Peso Ley 18.188..- Desde el primero de Enero de 1970, y hasta el primero de Abril de 1991, en veinte años y tres meses, la moneda de los argentinos se devaluó ante el dólar : 10.000.000.000.000( diez billones de veces)
La moneda es el indicador del estado de salud de la economía. Y hubo ganadores y perdedores en este juego. Se imagina quién perdió ?- Los trabajadores activos y pasivos, los niños y los ancianos, el mismo Pueblo sufriente de siempre.- En la campaña política presidencial de 1999, Fernando De la Rúa y Chacho Alvarez, poco convencidos, les prometían a sus votantes sostener a muerte la convertibilidad, un peso un dólar, porque la gente desconfiaba y no quería salir de ella. Pasó Machinea, pasó López Murphy, volvió Cavallo, y amenazó con dolarizar la economía, que ya estaba mal dolarizada. Vino el corralito, se fue Cavallo, se fue De la Rúa; “que se vayan todos”; vinieron Puerta, Rodríguez Saa, Duhalde, y dijo “la Argentina está fundida”, pero “estamos condenados al éxito”; llegó el corralón, y UIA mediante salimos de la convertibilidad, la gente en las calles, y la moneda se devaluó cuatrocientas veces más; y nos convencieron que eso era bueno y que dentro del ataúd estaríamos mejor. Y MUCHOS SE LO CREYERON Y SE LA CREEN.- PERO EL PROBLEMA CENTRAL DE LA ARGENTINA, NO ES LA INFLACIÓN, ES LA CORRUPCIÓN
Continuará
Muy atentamente
JORGE ANTONIO GAIT
(enviado por Prensa Acddc)