Caminando por la calle he visto esa inscripción o similares escritas en los nuevos contenedores para residuos puestos por la Intendencia, que tienen una ranura y parecen ser grandes urnas electorales.
Esto también es una forma, muy de base, de propaganda política. El voto no sirve para nada, Hay un contenido político y una forma estética.
Esta idea es correcta. En todo caso el voto puede servir para demostrar que no sirve. Y distintas opciones electorale spueden ser distintas propuestas estéticas para decir lo mismo. "Votá en blanco" o "votá por este partido" podrían ser formas diferentes de trasmitir un mensaje político que impulse una profunda transformación social.
Las formas estéticas son algunas buenas y otras no tan buenas y otras espantosas, algunas trilladas y otras innovadoras, etc. La historia del arte está llena de terribles disputas entre distintas corrientes de artistas sobre las formas estéticas. Pero en definitiva la conclusión a la que llego es que en lo macro las distintas formas estéticas con las que se puede presentar un mismo mensaje pueden ser complementarias. En definitiva pueden decir lo mismo en formas diferentes. Lo mismo pasa en política.
Y en arte, lo mismo que en política, puede ocurrir que una cierta forma vulnere el contenido. De ahí todas esas trifulcas históricas.
Yo no creo que el camino de las instituciones de las actuales formas democrático-representativas permita llegar por sí solo a transformaciones sociales profundas. Creo sí que esas instituciones pueden usarse para ese fin, como un elemento secundario o complementario. Y también que esas instituciones son caldo de cultivo de posibles corrupciones y deformaciones debidas al poder, la cooptación, etc. En esto, palabra más palabra menos todos decimos lo mismo. Pero no lo decimos de la misma forma.
Un germen no es lo mismo que una epidemia mortal declarada. Si no quiero convivir con gérmenes tendría que vivir dentro de un autoclave. Por otra parte no solamente en el parlamento hay gérmenes de corrupción, no podría pisar un sindicato, no podría tampoco hacer una revolución por las armas, no podría hacer nada. Si el voto no sirve para nada, el rechazo del voto tampoco.
¡Y también hay gente enferma!. Lo que hemos visto en esta campaña permite "diagnosticar" varios casos.
¿Cuándo es que la forma del mensaje empieza a vulnerar el contenido? ¿Si me presento a elecciones? ¿Si me olvido de decir que estoy usando una institución en la que no creo? ¿Si hago un acuerdo electoral con reformistas? ¿O si por el contrario, me niego a un acuerdo por motivos de aparato? ¿O para mantenerlo? ¿Si saco del programa electoral temas muy controversiales? ¿Cuando el verdadero motivo de un enfrentamiento político es la disputa por votos? ¿Cuando me olvido de hacerme todas estas preguntas?
En una fábula de Esopo un atleta alardea de un salto enorme que dio en los juegos olímpicos de Rodas. Hasta que le dicen"¡Aquí es Rodas, salta aquí!"
Hay dos convocatorias, o tres, de partidos de izquierda para votar en octubre. Explican el trabajo político que piensan hacer en el parlamento, usando una banca parlamentaria como tribuna para difundir las ideas y la práctica por una transformación social revolucionara.
Quiero aclarar que yo ya tengo decidido mi voto, eso no quiere decir que no tenga ninguna diferencia ni ninguna crítica hacia lo que voto o hacia las otras opciones, o que esto me impida ver cosas que considero equivocadas, o me haga callar si las veo. Todo lo contrario. Esto no es cuestión de proselitismo
Por eso, antes de andar predicando hoy sobre cómo predicarán mañana en el parlamento, los candidatos tienen que mostrar cómo predican ahora. Eso que harían en la tribuna del parlamento, que lo hagan en la tribuna electoral para llegar al parlamento. Eso que evitarían mañana, que lo eviten hoy. Si prometen ser amplios, no sectarios y abiertos mañana, que lo sean ahora.
Todos cometemos errores, una campaña política sin errores es imposible. Pero la necesidad de llegar a una banca en el parlamento no puede justificar ninguna deformación del mensaje. Porque si se llega a ocupar esa banca luego habrá que conquistar otras más, luego la mayoría parlamentaria y el gobierno, luego asegurar la gobernabilidad, etc.
No podemos dejar para mañana lo que tenemos que hacer hoy.
Votá lo que te parezca, el voto no importa demasiado. La forma en que las distintas fuerzas políticas tratan de conseguir un voto, eso sí importa