Aldo Gili en un reciente artículo critica la denuncia de las elecciones que aparece en la poesía/canción “malditas elecciones”. En el mismo dice escribir “para entablar un debate que nos ayude a todos” pero enseguida sale con el improperio de calificar el rechazo militante de las elecciones como si fuera “simplemente pura y clara capitulación ante quienes nos dominan”. Lo peor en esa actitud, insultante y por lo tanto, antidebate es que no aporta ninguna explicación para argumentar su clásica posición socialdemócrata y echar mierda contra quienes rechazan las elecciones
Como parece saber bien de donde viene esa posición, Gili se pregunta “¿Eso es caer en las posturas del Bernstein reformista y del Kautsky traidor?” Sin embargo no explica para nada la diferencia que hay entres sus posiciones con las de tan siniestros personajes, ni por qué él no caería en esa misma postura, o en qué medida su planteo no es, como siempre, una defensa de la dictadura democrática, del electoralismo, del frentismo, del parlamentarismo….
Sin esas explicaciones me parece imposible “entablar un debate que nos ayude a todos” con el cro., Aldo Gili y considero legítimo denunciar esa posición por electorera y socialdemócrata y preguntarnos ¿no estará Gili defendiendo al propio Estado y al gobierno?
Tanto más, que las referencias históricas que da Gili, para defender las elecciones, son la de una visión mentirosa y edulcorada (a la moda socialdemócrata actual) de Gramsci: “Sin dudas aislarse de las elecciones, culturalmente aceptadas por las clases dominadas hoy por hoy, es caer en ese error. Es el debate propuesto por Gramsci contra el stalinismo estando preso por el fascismo”
Gili seguro que puede proporcionarnos miles de citas de Gramsci defendiendo lo electoral y lo electorero, como con cualquier socialdemócrata, pero de ¿adónde saca usted que Gramsci intervino en un debate contra el stalinismo? Por favor Aldo, si existen, publique elementos claros en que Gramsci enfrente al Stalinismo!
En realidad Gramsci nunca fue parte de quienes denunciaron al stalinismo sino que siempre defendió la política de la dirección oficial y contrarrevolucionaria del partido bolchevique con Lenin e incluso con Stalin a la cabeza y se contrapuso en Italia mismo a la izquierda comunista. En efecto mientras la izquierda comunista se afirmara como antielectorera y se hiciera conocer por su posición de abstencionismo revolucionario, los Gramsci y compañía defendían la posición contrarrevolucionaria de la dirección de la Internacional Comunista
Como Stalin cayó en desgracia, ya no es la bandera de ninguna fuerza política (¡ni los PCs, ni el Frente Amplio lo reivindica!). Cuando hoy se cita a los compinches de Stalin de su mismo partido, se los cita como si fueran “buenos” purificados de su stalinismo. Pero eso es una gran mentira histórica: el stalinismo no salió de la nada sino de una concepción global muy anterior (socialdemócrata, leninista…). ¡Por eso el compañero nos cita un Gramsci que nunca existió y que sería un crítico del Stalinismo!
Para responder a dicha posición es imprescindible situar la posición de la Internacional Comunista y de Gramsci sobre las elecciones. Cuando se constituye la Internacional Comunista hay una enorme polémica contra las elecciones. La mayoría de los partidos comunistas, que se estaban constituyendo en el mundo, no eran electoreros y rechazaban totalmente la participación electoral. Por sólo citar algunos ejemplos de dicha posición los revolucionarios en Alemania, Holanda, Argentina, Italia, Francia, Bélgica, Estados Unidos, México… rechazaban la participación electoral a pesar y contra las maniobras de la dirección de la I.C. que intentará salir del atolladero con la historia centrista del “parlamentarismo revolucionario”. Desde el principio esa defensa de lo antagónico (¡el parlamento con la revolución!), en nombre del comunismo, fue percibido por las masas como una traición lo que tuvo como costo que la IC se fue imponiendo
- reprimiendo a todas las fracciones antiparlamentarias (represión y disolución violenta del Buro de Ámsterdam, limitación total de expresión a las fracciones de izquierda desde el Segundo Congreso de la IC, censura de sus publicaciones, envío de interventores digitados desde Moscú a los PC de todo el mundo etc.)
- combatiendo a las fracciones más dinámicas del comunismo internacional que se definían además contra el sindicalismo, contra el frentismo y contra la liberación nacional.
- transformándose en una estructura dictatorial y burocrática defensora del capitalismo (“socialismo en un solo país”) que actuaba represivamente contra las fracciones comunistas que rechazaban el electoralismo en todo el mundo
Dicho proceso contrarrevolucionario de la IC, monopolizado desde el principio por los rusos (Lenin, Trotsky, Zinoviev, Stalin…), fue acompañado de un aislamiento de las fracciones comunistas. Desde el centro se combatió principalmente a quienes habían sido más consecuentes en la crítica de la socialdemocracia y se buscó la alianza con el centrismo y la vieja socialdemocracia (democratismo, electoralismo abierto, parlamentarismo…), así como con la vieja burguesía europea (tratados con Alemania) y norteamericana. Al mismo tiempo que prosperaron los contactos diplomáticos y los acuerdos comerciales, que se establecieron colaboraciones policiales y represivas; que se abrían a las inversiones económicas y colaboraciones industriales y militares, desarrollando posiciones en la lucha interimperialista se procedía cada vez más consecuentemente a la militarización del trabajo, al desarrollo de los campos de concentración y al progreso económico capitalista de Rusia
Todo esto se desarrolló en vida de Lenin y tuvo su paroxismo con Stalin. Durante todos esos años Gramsci fue cómplice y no criticó nada fundamental en eso. ¡Pruebe lo contrario le decimos a Gili!
En realidad Gramsci nunca fue una referencia para quienes rompían con la socialdemocracia y el stalinismo. Sus posiciones siempre fueron oportunistas, gestionistas, frentepopulistas y nunca formó parte de la izquierda comunista (ni italiana, ni internacional) cuando esta criticaba el socialismo burgués del Partido socialista en Italia y de la Segunda Internacional. La verdadera historia de Gramsci ha sido sistemáticamente escondida por los propios Gramscistas. Así se oculta que en sus años mozos ya se había verificado como un oportunista de la peor especie durante la Primera Guerra Mundial: apoyando a Mussolini (¡el mismísimo creador del fascismo!) en su posición guerrerista en su famoso texto “neutralidad activa y operante”. Con razón y por propuesta de la izquierda comunista italiana Gramsci fue expulsado junto a Mussolini del socialismo italiano en 1914 por dichas posiciones beligerantes y en el fondo imperialistas
Años después Gramsci se hizo el abanderado del reformismo, en ese panfleto socialdemócrata que fue Ordine Nuovo (dirigido entonces por Tasca) y que se caracterizaba por el socialdemocratismo y el seguidismo a la burocracia rusa en contraposición a la fracción abstencionista. En los momentos decisivos de la ocupación generalizada de fábricas…la posición gestionista de Ordine Nuovo resultó particularmente paralizante en contraposición a quienes planteaban la cuestión del poder y los soviets. Como equilibrista centrista en el Partido Comunista Italiano, Gramsci (junto al tristemente célebre Togliatti) será decisivo luego en la consolidación de su línea reformista y de compromiso con la socialdemocracia y sectores cristianos, en oposición a la izquierda comunista y abstencionista (Bordiga, Fortichiari…)
Desde las primeras polémicas sobre el frentismo Gramsci se situó en la línea frentista (frente único con la socialdemocracia) y desde el principio, sostuvo la explicación del fascismo (también contra la izquierda comunista italiana) como más feudalista que capitalista. Esa posición abría grande las puertas a todo el frentepopulismo que venía de la contrarrevolución del Este: la IC y sus jefes (Dimitrov) llamaban abiertamente a hacer frentes con fracciones burguesas paso decisivo en la lucha contra la revolución proletaria y contra la autonomía del proletariado. La ruptura total de Gramsci con la izquierda comunista se consolida justamente cuando saca el periódico “Unitá” en 1924 que se define desde el inicio como un periódico frentepopulista y antifascista. Dicha línea obedecía totalmente a Stalin y Dimitrov y a los intereses imperialistas del Estado ruso, pero se encontraba en las antípodas de los del proletariado internacional
Debo agregar aquí que, con la contrarrevolución mundial, quienes terminaron ganando en aquella polémica, sobre las elecciones fueron los suyos ( o lo que al menos usted reivindica), Aldo, es decir, los leninistas, los gramscistas …que eso llevó a la liquidación del comunismo italiano. No sólo desarrollaron el frentismo democrático y la participación electoral, sino que Gramsci junto con los Tasca, Togliatti, Terracini...transformaron en esos años, el Partido que había comenzado a existir en una perspectiva revolucionaria, de defensa del programa revolucionario y de preparación insurreccional, en un partido legalista y electoralista. La izquierda comunista internacional había denunciado esto en todas partes, incluso en el Segundo y Tercer Congreso de la IC cuando los dejaban hablar ( el absolutismo de los bolcheviques ya era total y les daban la palabra muy salteado!): el legalismo y el electoralismo llevaría a la liquidación del partido
¡En Italia hasta terminaron echando a la izquierda comunista!. Gramsci entonces era un abierto enemigo de los “izquierdistas” y siempre hizo el juego de la mayoría reaccionaria de la IC. Lo que también se ha ocultado son las consecuencias reales de esa dominación derechista en el partido “comunista” en Italia. Gracias a esa payasada, en el circo electoral italiano, que impusieran Gramsci y compañía, el partido, es decir toda su estructura de lucha, se había hecho conocer por la policía, que en una sola noche terminó con él: fueron arrestados más de 700 cuadros que eran los que sostenían la estructura de los miles y miles de proletarios organizados.... En suma el balance de esa participación fue la de que fue la "peor táctica de la historia..., porque fue el suicidio de nuestro partido" (cómo decían entonces muchos presos en Italia)
En síntesis Sr Gili no es que uno “no comprenda el proceso electoral” como dice, si, lo conocemos bien por eso rechazamos de raíz esa posición electoralera aunque la misma se disfrace de “parlamentarismo revolucionario”
El electoralismo de Gramsci como el de la Internacional Comunista, corresponde al triunfo de la contrarrevolución y a la liquidación de las fracciones revolucionarias en Rusia, en Alemania, en Italia… El desarrollo capitalista en Rusia controlado por los bolcheviques, requería mejores relaciones interimperialistas y su diplomacia exigía desde Brest Listovsk y Rapallo la transformación de los partidos comunistas revolucionarios en partidos social democráticos para el control de la fuerza de trabajo, como efectivamente fueron después,, como requería también la represión interna de los revolucionarios en Rusia. El leninismo, desde el principio, había defendido las tareas democráticas en Rusia (oponiéndose a los revolucionarios ), el desarrollo económico capitalista, el parlamentarismo, el sindicalismo, el taylorismo y las buenas relaciones diplomáticas con las potencias imperialistas. Esa fue la verdadera razón de la defensa de las elecciones por parte de los bolcheviques y por el socialismo burgués (socialdemócrata) que dominó en los partidos "comunistas" en todo el mundo: se lo exigían los capitalistas del mundo para estar a la par con ellos y ser una potencia imperialista más. Keynes y otros importantes burgueses lúcidos defendieron a los bolcheviques por desarrollar el capitalismo en Rusia. Generales, militares, grandes hombres de negocio y hasta importantes personajes del zarismo entendieron desde el principio que los bolcheviques podían ser los mejores imperialistas y que había que aliarse con ellos
Contra sus posiciones cro. Gili concluimos: el electoralismo fue la sociademocratización de los “PC” del mundo entero, la liquidación contrarrevolucionaria de la Internacional Comunista
Por eso seguiremos afirmando “MALDITAS ELECCIONES”