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Continúa el ALUR-GATE

Empresario denuncia sobrefacturación en planta de etanol de ALUR para financiar la campaña electoral de la 711


Correo de los Viernes 557-14/11/14


En agosto comentábamos en una nota los pormenores de un escándalo de proporciones en ANCAP. En marzo, los representantes de la empresa brasileña Serrana Bionergía, Gabriel Pérez Morgan y Alfredo Correa, denunciaron que la licitación privada para la construcción de la planta de etanol de ALUR en Paysandú fue digitada para que ganara la española Abengoa, que en Uruguay opera bajo el nombre Teyma (algunos protagonistas se repiten: Abengoa había sido elegida por UTE para la construcción de un parque eólico poco tiempo después de que Mujica, llevado por Paco Casal, se entrevistara con su presidente, Florentino Pérez, presidente también del Real Madrid).

Según Pérez Morgan y Correa, el costo contratado es tres veces superior que el de plantas similares: alrededor de U$S 40 millones contra los U$S 130 millones que se le pagarán a la española Abengoa. En su oportunidad, los representantes de Serrana Bioenergía presentaron en el Senado estudios de los Departamentos de Agricultura y de Energía de EEUU, así como de instituciones académicas, que estiman que plantas de ese porte (70 millones de litros anuales) tienen un costo de U$S 40 millones como máximo. También presentaron los costos de plantas con una capacidad de producción más de tres veces mayor y éstas, justamente, rondan la cifra que pagará ANCAP por esta mucho más chica.

Frente a la denuncia de los representantes de la empresa brasileña, las autoridades de ANCAP y de ALUR se sintieron obligadas a demandarlos por difamación e injurias. ¿Qué ocurrió en el juicio? Un mega-papelón de los representantes de ALUR y ANCAP que no pudieron responder las preguntas de los abogados de los demandados en torno a por qué se había pagado tres veces más por algo que sólo costaba 40 millones de dólares, escudándose en que ALUR es privada y sus operaciones, confidenciales. Frente a ello, el juez Ruben Salazar tuvo que archivar la denuncia por difamación e injurias. Debió haber hecho otra cosa también: abrir un expediente nuevo para investigar por qué ANCAP y ALUR se comprometieron a pagar tres veces más. No lo hizo, pero el abogado Gustavo Salle sí lo logró presentando una denuncia ante un juzgado del Crimen Organizado.

En virtud de esa denuncia, el empresario Pérez Morgan declaró al semanario “Búsqueda” que “hay una oferta que fue la más barata, la de Praj, y ellos no la eligieron y se negaron a presentar los fundamentos técnicos”.Asimismo, señaló que durante el proceso por difamación se negaron a presentar“los periféricos” (obras alrededor de la planta).“Yo me pregunto, ¿qué son los periféricos? ¿Los periféricos incluyen la campaña electoral? No sé. ¿Incluyen compras de estaciones de servicio? No sabemos. ¿Incluyen cuentas en un banco del exterior? No sabemos”, manifestó Pérez Morgan, agregando:“Parece que esta izquierda de caviar que nos está gobernando se ha apoderado del ente, lo utiliza como tablado electoral y hay claros indicios de que el dinero de la campaña viene de acá”.