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SOMOS UN ESPACIO DE IZQUIERDA RADICAL

Decíamos hace unos días, en base a los resultados de las elecciones del 26 de octubre, que se nos presenta  una gran oportunidad para desarrollar y fortalecer un espacio de izquierda marcadamente antineoliberal y antiimperialista dentro de nuestra fuerza política

Se trata de emprender una  lucha interna para darle “un giro a la izquierda” a la política económica, social, de derechos humanos y en la reestructura en las fuerzas armadas; así como una definida política internacional que propicie un avance en la integración de los países de Nuestra América, la solidaridad con los pueblos y gobiernos de izquierda y el  rechazo a los planes de dependencia como los TLCs, la Alianza del Pacífico y los tratados militares con el Pentágono

En el mismo sentido, coincidimos plenamente con la opinión expuesta en  la siguiente entrevista con del diputado electo compañero Luis Puig, quien considera fundamental concretar un “espacio de izquierda” en torno a Constanza para “ir a fondo” con los cambios.

GRUPO DE FRENTEAMPLISTAS EN MÉXICO POR LA IZQUIERDA

 CON EL DIPUTADO REELECTO, LUIS PUIG

“Somos un espacio de izquierda radical”

La relación entre el próximo Ejecutivo y el Parlamento no puede ser “vertical” sino que debe incluir intercambio permanente, según el dirigente del PVP, que apoyó la candidatura de la senadora reelecta Constanza Moreira. Entrevistado por Caras y Caretas Portal, dijo que el humor “con crítica social” de Nany molesta a Lacalle Pou porque refleja sus compromisos de clase

Por Gerardo Laborde 26/11/14 

Como legislador reelecto, esta vez por la lista 3311, opina que el Frente Amplio (FA) no busca su tercer gobierno “para hacer la plancha” sino para continuar reduciendo las desigualdades. Por eso, considera fundamental concretar un “espacio de izquierda” en torno a Constanza para “ir a fondo” con los cambios.Y, llamó a definir de qué manera “nos organizamos para vencer las resistencias de la derecha”

¿Qué está en juego el próximo domingo?

Creo que se juega el futuro de los uruguayos y de un proyecto que fue haciendo realidad la inclusión social. En 2004 encontramos un país con un millón de pobres, con una clarísima exclusión social que fue consecuencia de decisiones políticas que se tomaron en la década del 90. Es muy común escuchar a líderes de la derecha decir que el FA tuvo la suerte de que los precios internacionales lo ayudaron. En realidad, hasta 1998 la economía creció muchísimo, pero cerraba una fábrica todos los días. El crecimiento y la concentración de la riqueza iban de la mano. Este es un proyecto distinto tendiente a un proceso de inclusión social. No queremos un nuevo gobierno para hacer la plancha y poner el piloto automático, sino claramente en la lucha contra las desigualdades que todavía subsisten a pesar de los enormes avances. El próximo domingo se juega el poder concretar el país de los derechos y seguir disminuyendo las desigualdades, ante un proyecto totalmente excluyente, elitista. En realidad, el 26 de octubre los uruguayos ya dieron una clara muestra de hacia dónde vamos

El PVP (Partido por la Victoria del Pueblo) fue un puntal de la candidatura de Constanza al Senado, ¿cómo evaluó su votación?

Desde que lanzamos la candidatura de Constanza visualizamos dentro del FA a un sector claramente de izquierda, comprometido fuertemente con los derechos humanos, la distribución de la riqueza, la agenda de derechos y con un fuerte anclaje en los derechos de los trabajadores. Cuando comenzamos a trabajar sin medios económicos, sin demasiados apoyos, allá por mediados de 2013, ya para esa altura veníamos con años de trabajo conjunto con la compañera Constanza y era un desafío muy importante. Transcurridas las instancias internas y las elecciones nacionales, se reafirman algunas de las cosas que pensamos en aquel momento. Es un sector de izquierda leal al FA, que existe, estaba disperso y había que convocarlo, darle una perspectiva de trabajo conjunto. Sin duda que es un sector crítico, combativo, pero profundamente frenteamplista. Hicimos una contribución muy importante para que el FA alcanzara la mayoría parlamentaria. Hoy tiene el desafío de concretar ese espacio de izquierda, de plantearse ir a fondo, porque ser de izquierda es luchar contra las desigualdades y todavía quedan muchas desigualdades.

La denominada izquierda radical por fuera del FA tuvo un crecimiento, ¿se volcaron votos frenteamplistas hacia esos sectores?

Nosotros siempre nos consideramos izquierda radical, una izquierda que va a la raíz de los problemas, a las transformaciones de fondo. Somos un espacio claro de izquierda radical dentro del FA, esa izquierda que intenta ser estigmatizada por la derecha. Esta izquierda está fuertemente ligada a las organizaciones sociales, a las luchas sociales y a los trabajadores. Pensamos que el hecho de que accedan otros sectores de izquierda como la Unidad Popular al Parlamento está bien. Es importante porque de alguna manera el estar en el Parlamento obliga a transparentar las decisiones y a que la gente vea con más claridad en qué está cada uno. Ahora, claramente, creo que las opciones de izquierda radical están dentro del FA.

¿A mediano plazo, Constanza puede liderar este espacio?

Sin duda que tiene una importancia muy grande la participación de la compañera Constanza. Nosotros apostamos a construcciones colectivas en las cuales la discusión horizontal, de propuestas, de ideas, que no estén contaminadas con ninguna forma de verticalismo. Apostamos a direcciones colectivas y sin duda dentro de esa dirección colectiva creemos que la compañera Constanza tiene un rol que cumplir.

En un eventual gobierno de izquierda, ¿cómo se imagina el relacionamiento entre el Ejecutivo y la bancada oficialista?

Ese relacionamiento debe ser de ida y vuelta, de análisis político, somos parte de una misma fuerza política. No creemos en esos compartimentos estancos que separan claramente Ejecutivo, bancada de senadores y de diputados. Hay que dar discusiones con lo que esto implica para una fuerza de izquierda. No debe haber relacionamiento de orden y mando, sino un vínculo político, de discusión, de intercambio, donde se pueda discutir a fondo como integrantes de una fuerza de izquierda. Hay que definir con mucha claridad de qué manera vamos a profundizar los cambios en el país y cómo nos organizamos para vencer las resistencias de la derecha. Nosotros apostamos a la movilización. Cuando la derecha a través de los medios de comunicación, sus dirigentes políticos y las cámaras empresariales plantean frenar el proceso de cambios, ahí no hay recetas mágicas, hay que apelar a la movilización de la gente, al conocimiento de los argumentos, pero al mismo tiempo la movilización de la fuerza política y las organizaciones sociales

Lacalle Pou calificó la serie de avisos de Nany, elaborados por el PVP e interpretados por la actriz Gabriela Iribarren, como de mala leche y productos del resentimiento. ¿Cómo toma esa crítica?

Es un reflejo de lo que pasó con la visión de la positiva del candidato nacionalista. Resulta que el humor con crítica social, hecho con mucho respeto pero con mucha agudeza política, le molesta. Nany refleja ese humor con crítica social tan necesario en una sociedad. En todo caso, allí no se hace más que reflejar las posiciones políticas que ha tenido el candidato de la derecha cuando se dice que no votó la ley de matrimonio igualitario y que no votó las ocho horas para el trabajador rural. Que alguien lo encare con humor, con la capacidad del equipo técnico que trabaja en torno a Gabriela Irribarren, es un aporte para el conjunto de la izquierda. Entre las muchísimas virtudes que ha tenido es la capacidad de que Lacalle Pou dejara de lado esa postura por la positiva para salir a criticar tan abiertamente. Parece que ha sido un aporte y lo va a seguir siendo en la campaña del FA. Este spot habla justamente de las diferencias de clase, de los posicionamientos, de los compromisos de clase de cada candidato, cosa que seguramente molesta, pero forma parte de una realidad. Nos reservamos el derecho a hacer humor con crítica social por más que le moleste al candidato por la positiva.