Juan Carlos Parisca Pérez
Argimiro Gabaldón Márquez, el Comandante Carache, fue un pionero de la Revolución Venezolana. Este año se conmemoran cincuenta años de su trágica muerte, cuando apenas su liderazgo, su visión de la lucha en el seno del pueblo, comenzaba a traspasar los límites del Frente Simón Bolívar.
Nace en 1919. Su incorporación al Partido Comunista data de 1934, cuando se creó una célula en Biscucuy y asumió un liderazgo como dirigente en las luchas de los obreros cañeros de la zona de El Tocuyo, creando vínculos con las masas campesinas con quienes fue consecuente al encabezar la lucha revolucionaria años después.
Formó núcleos de trabajo político entre las masas campesinas en las zonas montañosas del macizo Lara, Portuguesa, Trujillo, territorio propicio por lo escarpado de su topografía y por su larga tradición de rebeldía. Esas tierras fueron el asiento de razas indígenas ancestrales, entre las cuales estaban las de los Gayones, de origen Jirajara y los Cuicas, de origen Chibcha, de larga historia guerrera contra los invasores españoles. La tradición oral cita a un cacique muy aguerrido que unificó a los guerreros de la región, llamado “Carachi”.
Muy pronto comienza a plantear la necesidad de elevar el nivel de la lucha revolucionaria. En 1960 participa en el III Congreso del Partido Comunista, con una famosa intervención planteando la necesidad de pasar a la lucha armada. Inicia la creación de la organización militar, primero un destacamento en El Charal, que llega a ser el Frente José Antonio Páez. Después crea otro destacamento en Los Humocaros, intento que fracasa después de una acción precipitada, ordenada desde Caracas
Reconstruye el Frente en 1962 con una política de trabajo con las masas campesinas, evitando cometer nuevos errores. Crea un nuevo destacamento en el Yacambú, del cual se desprenden otros que se van regando por la zona montañosa de Lara y Portuguesa.
El comando del Frente viajaba con él, creando el Frente De Liberación Nacional FLN y las Fuerzas Armadas de Liberación Nacional FALN. A partir del inicio de 1964 recibe un gran impulso político y militar. Se forman las Brigadas: Las llamadas Once, en los barrios de Barquisimeto, la Ventiuno, en los alrededores de El Tocuyo, y la Trentiuno, en el macizo montañoso Lara Portuguesa Trujillo.
La construcción de una gran base social se riega por los Municipios Morán, Jiménez y Andrés Eloy Blanco en Lara. Ospino, Sucre y Araure en Portuguesa. Boconó y Carache en Trujillo. Un territorio montañoso con un área unos 9.000 km2, asiento de los pueblos Biscucuy, Guarico, Ospino, La Estación, Sanare, Anzoategui, El Tocuyo, Quibor, Villanueva y Chabasquen, donde todas las familias se ganan para la lucha.
Construye el Frente con el apoyo del Partido Comunista. De Caracas y Barquisimeto salen jóvenes de la UCV, de los liceos y de los barrios, que se van a la montaña a reunirse con los de origen campesino.
Carache siempre fue un sospechoso. Era un rebelde contra la ortodoxia. Sus posiciones sobre la guerra popular, larga, ajena en nuestro caso a la aventura golpista, se diferenciaban de las tendencias dominantes en la izquierda de entonces. Carache tenía una idea propia de cómo era la estructura social de Venezuela, que desembocaba en la Guerra del Pueblo. Concepto histórico que se remonta a tiempos inmemoriales, desde que las masas esclavizadas en tiempo de los romanos se alzaron bajo el mando de Espartaco. O los indios suramericanos luchando contra los españoles. Y modernamente la guerra revolucionaria china con Mao a la cabeza. Los argelinos contra los franceses. La lucha de los vietnamitas con el viejo Ho
La trágica muerte de Argimiro se produce en pleno momento de auge. El 13 de diciembre de 1964, en una reunión del comando del frente ocurrió un accidente fatal que lo llevó a la muerte sin que sus compañeros pudieran hacer nada para evitarlo. Cuando sus combatientes habíamos comenzado a entender la estrategia de la Guerra del Pueblo, comenzaba a desarrollarse simultáneamente una política opuesta para imponer una línea para liquidar la lucha. La línea del “repliegue”, para nosotros totalmente incomprensible. Finalmente privó la política alejada de la guerra del pueblo, que llevó al repliegue definitivo.
A la muerte de Carache la jefatura del Frente había sido asumida por una dirección pesimista, con una creencia en que la revolución nos vendría de regalo. Que abandonó a los combatientes y a las masas campesinas a merced de la barbarie del sistema represor y asesino
Hoy día vemos claramente que la línea revolucionaria de Carache tuvo un claro puente ideológico con la visión histórica que años después asumió el Comandante Hugo Chávez Frías.
La muerte de Argimiro fue el golpe más duro que recibió la revolución venezolana hasta la llegada de Chávez.
Este 13 de diciembre a las 10 am se conmemora el aniversario en la población de El Tocuyo