Envíopostaporteñ@ 1350

Hay gente que en vez de pensar en los refugiados en Uruguay piensa en marketing o en lo personal

  El Poder Ejecutivo tramita los pasaportes de los ex reclusos de Guantánamo para que, si quieren, se puedan ir a otro país

"Te doy una mano pero vos tenés que poner las dos manos", les dijo el presidente José Mujica el pasado jueves 12 a los ex detenidos de la cárcel de Guantánamo que se refugian en Uruguay. Luego de que el desánimo de los refugiados despertara la atención de la prensa, de organizaciones sociales, y de gobernantes y opositores, el presidente decidió visitarlos en la casa donde se alojan y conversar con ellos en tono "paternal".

En los últimos días los ex prisioneros dijeron públicamente que las secuelas de la prisión y la poca contención que recibieron del Poder Ejecutivo uruguayo dificultan su adaptación al país y afirmaron que todavía es demasiado pronto para pensar en trabajar e independizarse. Mientras tanto, las autoridades entienden que son ellos quienes tienen que hacerse cargo de su futuro, y no el Estado. Por eso insisten en que "tienen que trabajar" para que su vida en el país sea sustentable

De lo contrario, el gobierno está dispuesto a facilitarles la partida del país, afirmaron fuentes oficiales. De hecho, las autoridades están tramitando los pasaportes de cinco de los ex detenidos —uno de ellos, el palestino, ya tiene su pasaporte— para que puedan, si así lo desean, viajar a otros países fuera de la región.

"Claro que se pueden ir si quieren. Pero si se quedan acá, tienen que trabajar", dijo a  una alta fuente del gobierno

En el Poder Ejecutivo "están trabajando para darles el pasaporte en poco tiempo", añadió. Según las fuentes, las autoridades entienden que "son libres para viajar a donde quieran". "Lo de Argentina es una prueba de eso", dijo uno de los consultados.

La semana pasada uno de los refugiados viajó a Buenos Aires para dar entrevistas a varios medios y pedirle al gobierno de Cristina Fernández que reciba a algunos de sus compañeros que continúan detenidos en Guantánamo.

Por otra parte, en los próximos días el gobierno recibirá una "suma importante de dinero" proveniente de un organismo internacional para destinar al programa de reinserción de los ex detenidos, dijeron fuentes oficiales.

La organización que donará el dinero "no quiere hacer publicidad" de su gesto, y por eso no quiso dar a conocer su nombre. La demora en la llegada del dinero solo se debe a "temas burocráticos", indicaron los informantes, pero el gobierno espera disponer de él en las próximas semanas

En los últimos días, varias organizaciones sociales visitaron a los ex detenidos para conocer su situación y ponerse a disposición. Representantes de las organizaciones Plenaria Memoria y Justicia, Tendencia Clasista y Combativa, la comisión Palestina Libre y la Comisión para el retiro de las tropas de Haití, estuvieron en la casa donde se alojan los refugiados, conversando con ellos

Los ex detenidos también se contactaron con representantes de Amnistía Internacional en Uruguay para ponerlos al tanto de su situación, dijeron las fuentes consultadas.

Desde Argentina

El jueves 12, Búsqueda informó que Abu Wa’el Dhiab había viajado a Argentina el pasado domingo 8 acompañado de una periodista activista de derechos humanos y defensora de la causa palestina en la Franja de Gaza.

Ese mismo día, desde Buenos Aires se divulgaron las primeras declaraciones del ex detenido en las que pidió al gobierno argentino que imite la iniciativa uruguaya y reciba a otros prisioneros de Guantánamo.

Durante la semana, Dhiab dialogó con diferentes medios argentinos de izquierda. En los reportajes, vestido con el uniforme naranja que usaba en la cárcel, aseguró que "quienes tienen acusaciones reales en Guantánamo son menos de cinco personas".

"Todo el mundo sabe que somos inocentes", dijo, y agregó que fue torturado "desde el primer momento hasta el último momento".También realizó consultas médicas por su estado de salud, y regresó a Uruguay días después. Según informó "El País" el sábado 14, Migración argentina exhortó al Consulado uruguayo a que el ex detenido regresara.

El jueves por la tarde el presidente Mujica visitó a los ex detenidos para saber cómo se estaban adaptando y para aconsejarles que retomen las clases de español y comiencen a trabajar cuanto antes.

El mandatario relató a sus allegados que se quedó con la impresión de que "están muy mal físicamente". Además, los vio como "jóvenes de clase media alta que tuvieron que pasar por una experiencia traumática y que no saben para dónde agarrar".

Su visita ocurrió horas después de que Búsqueda informara que existían "cortocircuitos" entre los ex detenidos, que llevaron a que el tunecino Abdul Bin Mohammed y el palestino Mohammed Tahamatan se mudaran a un hotel y que pese a contar con diferentes ofertas laborales, ninguno las había aceptado

En el encuentro, según dirigentes sindicales, Mujica les dijo que lo vieran "como el padre que tienen por allá lejos y que quisieran escuchar un consejo suyo en este momento". Los ex detenidos le plantearon que su situación física y psicológica aún "no está resuelta" y que es por eso que no han comenzado a trabajar. "No es porque no queramos o falta de voluntad", le dijo uno de los ex prisioneros.

Al día siguiente, durante su audición radial en M24, Mujica dijo que "son gente de clase media y en algunos casos algo más", que "si hubieran sido del desierto, del pobrerío, seguramente serían más fuertes"."Pero no lo son, son frutos de esta época de aficionados a Internet. De todas maneras, se irán adaptando", agregó.

"No es suficiente"

A su regreso a Montevideo Dihab insistió en que fueron detenidos en Guantánamo por "motivos políticos" y reiteró el pedido para que otros gobiernos reciban detenidos. En una entrevista con Teledoce divulgada el martes 17, agradeció el "gran corazón de Uruguay" al traerlos, pero afirmó que "no es suficiente", porque "falta un plan de ayuda para reconstruir" sus vidas. "Venimos con la intención de establecernos aquí y tener una vida", agregó.

En tanto, el sirio Abd Hadi Faraj explicó que aún no comenzó a trabajar porque antes necesita mejorarse física y anímicamente, instalarse y traer a su familia. "Queremos trabajar, pero hay presiones fuertes. Estamos dejando atrás lo que vivimos 13 años en Guantánamo", sostuvo. Lo mismo le ocurre, tanto al tunecino Abdul Bin Mohammed como al sirio Ahmed Adnan Ahjam, quienes quieren trabajar pero necesitan "mejorar su salud y tener tiempo"."Me encantaría quedarme en Uruguay", dijo Ahjam

IRMA LEITES, LÍDER DE PLENARIO MEMORIA Y JUSTICIA, SE REUNIÓ CON LOS EX PRISIONEROS

El gobierno dejó "sin contención" a los ex detenidos de Guantánamo y se convirtió en el "cómplice de una prolongación de la cárcel"

Mientras baja una decena de escalones y cruza la puerta hacia la calle Maldonado, el rostro de Irma Leites, la fundadora de Plenaria Memoria y Justicia, deja en evidencia que está shockeada. Pese a que pasó años detenida en la década de 1970 durante la dictadura, lo que vio no dejó de sorprenderla. Es miércoles 11 por la tarde, y minutos antes dialogaba con los ex detenidos de Guantánamo que Uruguay recibió hace ya dos meses. Recorrió las habitaciones, vio cómo viven, y apoyada en el ex preso Ali Shaaban como traductor improvisado, habló con ello Sus ocho años en el penal de Punta de Rieles por integrar el Movimiento de Liberación Nacional-Tupamaros la llevan a identificarse con los ex presos. No por sus creencias, porque no las conoce, sino por "la condición humana al salir de la cárcel", sostiene.

Al salir de prisión, Leites fue deportada a Suecia y por eso sabe cómo es salir de prisión y pasar a vivir en un país lejano y diferente. Le preocupa que Uruguay se convierta en "Guantánamo II", porque en su opinión, traer a los ex detenidos al país "sin contención" hace al gobierno uruguayo "cómplice de una prolongación en la cárcel". "Es como si se hubieran mudado de celda", afirma Leites.

La falta de un traductor y la incertidumbre sobre el futuro de los ex prisioneros le demuestra, dice, que la iniciativa del gobierno es "pura demagogia" y la motivación no es otra que hacerle "un favor a Estados UnidosCree que en la estrategia de Mujica hay mucho de "marketing", y que utiliza "situaciones de tragedias extremas" para "dar una imagen de gobierno humanista".

—El gobierno de José Mujica tuvo dos gestos humanitarios con gran repercusión internacional: recibir ex presos de Guantánamo y dar refugio a familias sirias. ¿Qué opina de estas acciones?

—Uruguay ha hecho distintos mandados a nivel internacional. Por ejemplo, ha enviado tropas a Haití, al Congo, a distintos lugares de África. Esos envíos de tropas no solo es la preparación del Ejército, sino que es también el cumplimiento de negociaciones que tienen con los grandes centros de poder, entre ellos Estados Unidos, Francia, Israel, Inglaterra. El tema de los seis presos de Guantánamo que vinieron a parar acá no está desvinculado de toda esta política. Toda la alharaca que se hizo con la traída de los presos estuvo en el marco de una negociación con Estados Unidos. Es un mandado que Uruguay le hace, un favor. Uruguay queda como un país que lo hace de forma humanitaria, pero nosotros no creemos eso, porque cuando esto se hace de forma humanitaria las personas tienen determinadas condiciones de amparo y de reparación de esa situación que han vivido que acá no hubo. Por un lado, se dice que pueden trabajar, pueden moverse, pueden salir del país, pero eso no es cierto. Vos con una cédula no podés obtener pasaporte. Ni Siria, ni Túnez, ni Palestina les van a dar pasaporte. Entonces ellos no pueden ir adonde quieran, esa es la primera mentira. Siguen estando presos de la política de Estados Unidos y de la política limitante que el gobierno uruguayo acepta, y por la que termina siendo cómplice de una prolongación de la cárcel.

—¿Cree que no han tenido el apoyo suficiente?

Está claro que fue una traída sin contención de muchas cosas. Más allá de que estás agradecido al país que te sacó de la cárcel, no es cierto que tengas opción. A vos te dan la opción de salir de la cárcel y tú vas a donde te lleven. Tanto Mujica como este gobierno saben que el exilio es una prolongación de la cárcel. Entonces, que Uruguay no se convierta en Guantánamo II, porque las personas que han vivido ese nivel de destrucción humana y hoy se las coloca en una situación de una cultura totalmente distinta, desde cómo te vestís hasta lo que comés.

Se habla de que ellos tuvieron una cantidad de empresas que les ofrecieron trabajo y se desliza que no quieren trabajar o estudiar. Eso es una absoluta superficialidad, una absoluta mentira y desconocimiento de la devastación que implican estas torturas en el ser humano y el tiempo que implica su recuperación. El des-exilio implica un proceso psicológico en el cual vos no te sentís libre hasta que no vas adonde querés. No podés deshacerte de esas cosas porque vos no elegiste ir a donde fuiste.

—¿Cree que es como si se hubieran mudado de celda?

Como si se hubiera mudado de celda. No llegás a sentirte libre de verdad hasta que no abraces a tu familia, hasta que no estés en tu ambiente, hasta que no vayan a donde quieren ir. Cuando salís de esa trituradora, de ese laboratorio de miedo que es la cárcel, deberías estar en el ambiente más reparador, que sería el núcleo original al que querés ir. ¿Estas personas quieren integrarse? Yo no quería aprender sueco, por ejemplo.

—Usted se reunió con los ex presos. ¿Cómo los vio?

Vi la angustia de no saber dónde estás parado y la incertidumbre de qué va a pasar. El aislamiento, por la barrera del idioma, y el aislamiento de la cárcel son todos elementos de terribles consecuencias humanas. Cuando una persona es rescatada de una cárcel y llevada a otro sitio que le es ajeno, tiene que empezar a aprender todo y de repente no está en condiciones de aprender todo. Esa angustia que se genera es destructiva, la siente tan represiva como la otra, más allá de que no tenga que ver. Hay quienes dicen que los exilios son cárceles de lujo.

—Ahora organizaciones internacionales se harían cargo de los ex detenidos. ¿Cree que pueden mejorar su situación?

Espero que todas las necesidades que tienen se las solucionen. Y si es un problema de plata que pague Estados Unidos, que fue el que generó todo esta situación, porque tiene que haber una reparación para ellos. Uruguay no debe quedar con esa imagen que adorna con aparente humanidad.

—¿Se siente identificada con los ex detenidos?

Es imposible responder eso porque no sé políticamente lo que son, por la barrera del idioma. Sí puedo entender la condición humana que se crea después de la salida de la cárcel. Esas cosas te indignan. Si no creo en la humanización del capitalismo en general, menos creo que en las cárceles vaya a haber humanidad. Las personas deberíamos tratarnos de otra manera, cosa que ningún Estado va a hacer, porque únicamente lo que hay es un cálculo político estratégico entre el gobierno de Estados Unidos y el uruguayo.

—¿Seguirá en contacto con ellos?

Nos gustaría saber cuál es su futuro y ellos tienen que tener todos sus derechos para poder moverse a donde quieran ir. Lo más grave es que las organizaciones de derechos humanos no sabíamos nada de las condiciones verdaderas en las que ellos estaban porque la condición mediática era otra, parecía que todo estaba solucionado.

Ahí confirmé que la política sigue siendo la demagogia, porque hay una cantidad de necesidades no atendidas. Nos dijeron que había una situación aparentemente ideal de que había laburo, estudio, esto y lo otro. Y después te encontrás con que ni siquiera hay permanencia de un traductor y que faltan los tratamientos adecuados de salud para reparar los daños de las prolongadas huelgas de hambre, por ejemplo.

—¿Usted cree que la imagen que dio el gobierno sobre el traslado de los prisioneros es falsa?

Lo peor es la operación mediática, que es un poco la imagen que yo tengo de Mujica. Todo lo que hace tiene una mística, donde las políticas se adornan de la misma manera.

—¿Lo hizo como marketing?

Obvio. En ningún momento tuve dudas de que este es un favor para Estados Unidos. Se utilizan situaciones de tragedias extremas que provoca el capitalismo para de alguna manera dar una imagen de gobiernos humanistas. Pero con un país que mantuvo Guantánamo tenés que romper relaciones.

—Pese a sus críticas, parece evidente que los ex detenidos están en una situación mejor a la que estaban en la cárcel de Guantánamo...

Sí. No lo discutimos. Entre la posibilidad de estar en una cárcel con visitas cada 15 días, sin poderme mover de la celda, a la posibilidad de viajar a Suecia fue una situación mejor para mí. Y para ellos también. Lo que pasa es que la dignidad humana pasa por otros lados. No podemos pensar en lo peor, porque si no toda la humanidad estaría mejor que los palestinos que están siendo bombardeados. Estamos hablando de sus derechos como ciudadanos que no fueron enjuiciados nunca y estuvieron 12 años en cárcel sin ser reparados. Les tienen que restituir sus derechos y que puedan ser realmente ciudadanos libres para optar por lo que quieran

"Aleja las posibilidades" de encontrar a los desaparecidos, dice Leites

Búsqueda 19/2/15

La comisión que pretende formar el presidente electo Tabaré Vázquez para buscar información sobre ciudadanos desaparecidos durante la dictadura "aleja las posibilidades" de conseguirla, dijo Irma Leites, líder de la organización Plenaria Memoria y Justicia. Sostuvo que hay "un pacto" de silencio entre civiles y militares, y que el primer gobierno de Vázquez se caracterizó por "la impunidad"

"No hay voluntad política de ir a fondo con estos temas. Somos una aldea, nos conocemos, los militares están identificados, los testigos estamos dispuestos a ir a declarar y no hay voluntad política ninguna. Acá hay un pacto. No hay interés de una investigación a fondo. Hay un complot cívico-militar que se mantiene", sostuvo.

Leites opinó que "la política de derechos humanos, desde el primer gobierno de Vázquez, se ha caracterizado por una continuidad en la impunidad", dando "una falsa idea mediática sobre la resolución de las miles de denuncias presentadas".

"Hay fojas y fojas de información. Si se quisiese instrumentar una política de búsqueda de los desaparecidos, hay dónde hacerlo y tecnologías para encontrarlos. No podés decir que sos el gobierno de los derechos humanos y no haber accionado ninguna de esas medidas inmediatas para irlos a buscar", afirmó.

"A esta altura no solo tendrían que hacerse juicios de excepción en tribunales especiales, sino que debería hacerse un solo juicio", opinó Leites. "No puede ser que tengamos que ir a declarar de a uno. Tiene que hacerse un megajuicio".

La activista cuestionó también la integración de la comisión, que a su juicio "aleja las posibilidades". "Es muy complicado aceptar que en esta comisión existan organizaciones que no han estado vinculadas al tema de los derechos humanos. Y otras organizaciones son claramente excluidas", sostuvo.

Opinó que los diputados Felipe Michelini y Macarena Gelman no son "una representación independiente de familiares" porque "son parte del gobierno". "Eso solamente adorna, pero ¿qué autonomía puede tener esa comisión?", preguntó.

"También habría que discutir por qué está integrada la Iglesia, la comunidad israelita, ¿por qué razón? ¿Es parte de los pactos que tienen con esos sectores? Se dan varios pasos atrás con esto", criticó.

 Búsqueda Nº 1804 - MONTEVIDEO, 19/2 de 2015