Es prácticamente imposible, lo sabemos, encontrar las palabras exactas para consolar a los seres más íntimos y queridos de Eduardo Galeano ante su partida. Lo mismo decimos para el pueblo uruguayo como así también para todos los que luchan en contra de la injusticia. Sin lugar a dudas, muchos pueblos del mundo, sobre todo los de América latina y el Caribe, están inclinándose desde el anuncio de su fallecimiento para rendirle el homenaje que merece ese gran humanista que nació en Uruguay, y que supo transformarse en un verdadero patriota latinoamericano.
En el caso específico del pueblo haitiano, jamás olvidaremos sus esfuerzos a través de varios de sus textos y conferencias por sacar del olvido nuestra maravillosa historia venciendo al sistema esclavista, como tampoco su permanente rechazo a la ocupación de Haití desde junio de 2004 por la Misión de las Naciones Unidas para la Estabilización de Haití (MINUSTAH).
Sí, efectivamente, la noticia de su fallecimiento nos golpeó en el más profundo de nuestros corazones, pero su voz de protesta en contra de la violación de nuestra soberanía y de nuestro derecho a nuestra autodeterminación no se apagará. Al contrario, seguirá alentando nuestras movilizaciones y contribuirá a la recuperación de nuestra dignidad pisoteada por tantos cínicos, traidores e hipócritas, tanto en Haití como en el exterior.
Conscientes de todas estas verdades, saludamos sus aportes a favor de la lucha de los oprimidos, y presentamos nuestras sinceras condolencias a su esposa y demás familiares de ese gran patriota.
Por el Comité Democrático Haitiano en Argentina
Henry Boisrolin (Coordinador)
Córdoba, 14 de abril de 2015