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¡¡¡ Vivan los compañeros !!!

Informamos que el  día 18 de  abril de 2015 falleció el  compañero Carlos Enrique Robles Iturbes en Paysandú  a  los 65 años de edad

Carlos Enrique "Quique" Robles Iturbes (Nº 117 en el EMR Nº1)   permaneció recluido desde 1968  a 1974  en el Penal de Libertad durante el período del Terrorismo de Estado.

  El colectivo de Crysol rinde homenaje  a este auténtico  protagonista de la lucha del pueblo uruguayo y hace llegar sus sinceras condolencias  a sus familiares,  sus compañer@s y amig@s.

¡¡ Hasta siempre, QUIQUE !!

CRYSOL

 

Montevideo - 20ª Marcha del Silencio.

“Basta ya de Impunidad. Verdad y Justicia”

Miércoles 20 de mayo, 19 hs.

Rivera y Jackson

En estos tantos años de buscar a nuestros familiares hemos tenido que aprender sobre leyes, a indagar en los archivos, a escribir comunicados, y también a ser persistentes, a no desmayar, a convencernos que la búsqueda no termina ni con la muerte, ya que el dolor que guía el eco de las preguntas ¿quién, cómo, dónde, cuándo, por qué?, no prescribe.

Aprendimos que intentar dar vuelta una página de la historia sin leerla es condenarse a vivir sin pasado. Y que de la verdad no hay retorno. También aprendimos que no estamos solos. Que siempre hay manos tendidas dispuestas a ayudar, a brindar su apoyo para cada  tarea necesaria. Que son muchos los que sienten a los desaparecidos como “compañeros de la vida”, que “todos somos Familiares”.

La uruguaya, minuana, Ada Margaret Burgueño, tenía 24 años cuando en 1977 fue detenida-desaparecida en Buenos Aires. Como tantos jóvenes de la época, era poeta, y premonitoriamente escribió:

“Amar sin dejar rastro, morir sin dejar rastro, vivir sin dejar rastro. / Y nosotros acá / acribillados de palabras / lívidos, inertes, / furiosamente muertos. / Yo voy desparramando señales que ni se ven / poniendo avisos en letra negrita / que dicen cosas que ni yo entiendo / pero igual espero, que por ahí  / alguien sepa deletrear las claves / de mis pocos vistosos letreros /  y asimismo, yo espero”.

Para todos aquellos que nos acompañan a buscar las señales, los rastros, las claves de “los pocos vistosos letreros” de nuestros desaparecidos, muchas gracias. Ellos nos siguen esperando.

Madres y Familiares de Uruguayos Detenidos Desaparecidos

Abril 2015

  
DECLARACIÓN SOBRE EL GENOCIDIO ARMENIO:

MANTENER LA MEMORIA VIVA PARA RECUPERAR LA DIGNIDAD DE LA HUMANIDAD  

EL GENOCIDIO ARMENIO

La persecución sistemática, la expulsión mediante la fuerza, la tortura, las violaciones y el abuso, el encarcelamiento y la conculcación de los derechos humanos más elementales, la planificación de la muerte, son todas las formas que han padecido más de dos millones de armenios un siglo atrás. Si bien el 24 de abril de 1915 se erige como fecha simbólica para recordar el genocidio, mucho antes de eso y sin remontarnos demasiado en la historia, el exterminio de 300.000 armenios entre 1895 y 1896 por parte del Sultán Adbul Hamid II fue uno de los tantos episodios sangrientos de un pueblo masacrado en forma impune. El sábado 24 de abril de 1915 “…al mediodía, cumpliendo órdenes ilegales, con listados preparados en forma detallada, el gobierno de los Jóvenes Turcos hace detener y deportar – al día siguiente – a los máximos líderes religiosos, políticos, intelectuales, gente de la cultura de la nación armenia: tras pasar una noche en la cárcel de Mehder-Hané, son diseminados hacia diversos puntos del país, donde son esperados para ser asesinados, mediante falsos enjuiciamientos” (Centro de Estudios e Investigaciones, URARTU, Abadjian, 2004). Fueron más de 1.500 las víctimas del oprobio turco solo en ese mes de abril.

Hace pocos días el Papa Francisco apeló a la conciencia turca, reconociendo el genocidio armenio como el primero de los perpetrados en el siglo XX y afirmando que “…es necesario, y de hecho un deber rememorarlo, para honrar su memoria, porque cuando la memoria se desvanece, significa que el mal permite que las heridas se agraven. Ocultar o negar el mal es como permitir que una herida siga sangrando sin vendarla". Poco después el Parlamento europeo se hacía eco de sus palabras en una declaración conjunta de los partidos políticos, “…en la que piden a Turquía que aproveche la conmemoración del centenario de estos hechos para "asumir su pasado, reconocer el genocidio armenio y, de esta manera, allanar el camino para una verdadera reconciliación entre los pueblos turco y armenio" (El País de Madrid, 2015).

Muchas más declaraciones públicas y más datos podríamos enumerar para argumentar nuestra posición, fundada en los principios universales que inspiraron la Declaración de los Derechos Humanos, reconocida por todos los Estados miembros de la Organización de las Naciones Unidas, incluido obviamente Turquía. Debemos subrayar asimismo que el Parlamento Uruguayo fue el primero en reconocer el genocidio armenio en la Ley N°13.326 de abril de 1965 en ocasión de la conmemoración de los 50 años del Genocidio; asumiendo en adelante una postura como Estado en el mismo sentido y congruente con la más rica tradición en materia de política exterior. Permanecer en el silencio sería una suerte de aval a la impunidad, a la mentira y a la ausencia de autocrítica por parte de quienes deben asumir la plena responsabilidad de lo sucedido hace un siglo atrás. La verdad nos compromete a construir puentes entre los pueblos, edificados sobre los pilares de la justicia, la memoria y el respeto irrestricto a los derechos humanos. La solidaridad no tiene fecha de vencimiento cuando es genuina; por lo que nuestro recuerdo a las víctimas armenias renueva nuestro pacto moral y ético con las causas justas de la humanidad.

Comisión de Apoyo al Pueblo Palestino – URUGUAY

24 de abril de 2015