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Marx, TTSN y Renta Agraria

Rolando Astarita

En una nota escrita en marzo de 2014 presenté la teoría de Marx de la renta diferencial de la tierra, y sostuve que es un error –muy extendido entre marxistas argentinos- pensar que la misma surge por imposición de un precio de monopolio (ver aquí y aquí). Es que en la base de la renta diferencial está el trabajo potenciado. En otros términos, la renta es plusvalía generada por el trabajo agrícola.

Pues bien, a raíz de los debates que tuve recientemente sobre la cuestión de trabajo potenciado (ver aquí y siguientes), es conveniente precisar cómo establece Marx el tiempo de trabajo socialmente necesario (TTSN) en su análisis de la renta diferencial. De manera que esta breve entrada complementa la nota de 2014.

¿Cómo establece Marx el TTSN en su análisis de la renta?

Marx aborda la explicación sobre la renta diferencial en el capítulo 38 del tomo 3 de El Capital. A fin de “demostrar el carácter general de esta forma de renta”, supone que las fábricas de un país “son impulsadas en número preponderante por máquinas de vapor”, pero que hay “una reducida cantidad movida por caídas hidráulicas naturales” (p. 823, t. 3, edición Siglo XXI; énfasis añadido). Su análisis es en términos de precios de producción. Recordemos que el precio de producción es = (capital constante + capital variable consumidos) × (1 + tasa de ganancia promedio).

Marx supone entonces que en las empresas que utilizan las máquinas a vapor el capital consumido es 100; y que en las que utilizan el salto de agua, el capital consumido es 90. La tasa general (o sea, para el conjunto de la economía) de ganancia es 15%.

¿Cómo se determina entonces el precio de producción? Dado que está regulado por el TTSN, alguien puede pensar que se determina simplemente por promedio ponderado de los capitales insumidos en ambos tipos de empresas. Una idea que se reforzaría por esta explicación de Marx: “Este precio de producción… no está determinado por el precio de costo individual de cada industrial productor en particular, sino por el precio de costo que cuesta la mercancía, término medio, bajo las condiciones medias del capital en toda la esfera de la producción” (p. 824). Marx añade que ese precio de producción es el “precio medio de mercado a diferencia de sus oscilaciones”, que es la forma bajo la que se presenta la naturaleza del valor de las mercancías. Y precisa que esa naturaleza del valor “consiste en el hecho de estar determinado no por el tiempo de trabajo necesario para la producción de una cantidad determinada de mercancías, o de mercancías aisladas en forma individual, sino por el tiempo de trabajo socialmente necesario; por el tiempo de trabajo que se requiere para producir la cantidad global socialmente exigida de las especies de mercancías que se encuentran en el mercado bajo el término medio dado de las condiciones sociales de producción” (ídem; énfasis añadido).

Sin embargo, Marx determina el precio de producción en base a las empresas que usan las máquinas a vapor: “Como el precio de producción de la mayor parte de estas mercancías, el cual regula el mercado, es = 115, con una ganancia del 15%, los fabricantes que impulsan sus máquinas con energía hidráulica venderán asimismo a 115, es decir, al precio medio regulador del precio del mercado” (ídem; énfasis añadido). Obsérvese que utiliza el término “regula” como sinónimo de “determina”. Y son las empresas modales (las que más abundan) las que están determinando (regulando) el precio de producción. Alguno ahora podría pensar que Marx procede así porque no sabía sacar un promedio; o porque se había olvidado de calcularlo. Pero estas son respuestas propias de cierta "alta academia" infatuada. Marx, en cambio, era consciente de que en muchos casos concretos los TTSN están determinados por el sector de empresas de la rama con más peso en el mercado. Esto explica que en su ejemplo el precio de producción sea 115, y que los fabricantes que utilizan el salto de agua obtengan una ganancia de 25 (su tasa de ganancia es 27,8%), en lugar de 15.

Es evidente entonces que esta plusganancia no puede ser transferencia de valor proveniente de los productores que usan máquinas a vapor. El defensor de tesis mecanicistas, de todas formas, se sorprende de que no haya “transferencia”, y piensa que lo de Marx es “incompleto”. Marx anota: “La causa de la plusganancia emana aquí del propio capital” (p. 828). Esto es, del trabajo que es más productivo en relación al trabajo que aplica la máquina a vapor. Para más aclaración, “de la mayor productividad relativa de determinados capitales individuales invertidos en una esfera de la producción, en comparación con las inversiones excluidas de estas condiciones favorecedoras excepcionales de la fuerza productiva creada por la naturaleza” (p. 831). Con lo cual está diciendo lo que es elemental de su teoría del valor, a saber: que una hora de trabajo privado no siempre equivale a una hora de trabajo social.

Lo mismo, pero explicado para principiantes

Por si alguien no entendió, vamos a explicarlo con un ejemplo todavía más sencillo. Supongamos que 9 productores producen la mercancía A en 10 horas de trabajo cada uno, y que $1 encarna una hora de valor. Supongamos que hay un productor número 10 que utiliza un salto de agua y produce A en 5 horas de trabajo, de manera que en la jornada laboral de 10 horas produce 2 A. Aplicando el criterio de Marx que hemos visto, el precio de A es el determinado por los 9 productores, $10 (no $9,09, como surgiría por promedio). El productor número 10 entonces vende sus 2 A en $10 cada una y recibe $20. Esto significa que en 90 horas de trabajo total se generaron $100 de valor (encarnación de 100 horas de TTSN).

Para que tome nota el principiante: no hay forma de que los 9 productores hayan transferido valor al décimo. Si suponemos que en el resto de las ramas todas las mercancías se venden a sus valores, tampoco hay forma de que haya venido valor “extra” de otro lado. ¿De dónde surge entonces ese plus de valor del décimo productor? Toda la discusión sobre renta, trabajo potenciado y plusvalías extraordinarias se resume en cómo se responde esta pregunta. La respuesta de Marx es que las plusganancias sistemáticas se explican considerando que las mercancías se venden a sus valores (o a sus precios de producción). Y por eso mismo, la plusganancia del fabricante que emplea la caída de agua natural “no se diferencia en modo alguno de ninguna otra plusganancia” (p. 826). Todo muy elemental. No hace falta elaborar complejas “funciones de producción”. Solo hay que reflexionar, con honestidad intelectual, en este ejemplo de los 10 productores de la mercancía A. Y en todo caso, volver sobre el capítulo 1 del primer tomo de El Capital.