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Carta abierta por la vida, salud y libertad de Mumia Abu-Jamal

Agrega tu firma en: amigosdemumiamx@gmail.com   

Y puedes descargar la carta enhttps://amigosdemumiamx.wordpress.com]

Para:

Barack Obama, Presidente de Estados Unidos        president@whitehouse.gov

Tom Wolf, Gobernador del Estado de Pensilvania     governor@pa.gov

John Wetzel, Director de Correcciones, Pensilvania    ra-crpadocsecretary@pa.gov

Mumia Abu-Jamal, uno de los presos políticos más reconocidos del mundo, está gravemente enfermo. El ex Pantera Negra, periodista y escritor ––encarcelado durante más de 33 años por un crimen que no cometió–– casi murió el pasado 30 de marzo al entrar en un estado de choque diabético. En efecto, Abu-Jamal ahora enfrenta la amenaza de una ejecución estatal por negligencia médica.

El 9 de diciembre de 1981 Mumia Abu-Jamal fue herido de bala, detenido, encarcelado y luego sentenciado a muerte por el asesinato del policía Daniel Faulkner en Filadelfia a pesar de insistir en su inocencia. Pasó casi tres décadas en el aislamiento del corredor de la muerte en condiciones ahora reconocidas como tortura por defensores de derechos humanos como el Arzobispo Desmond Tutu y el Relator Especial de la ONU Juan Mendez. En los años ’90 el masivo apoyo internacional paró su ejecución dos veces. En 2011 la Suprema Corte declaró la pena de muerte inconstitucional definitivamente, lo que indica que Mumia Abu-Jamal nunca debería haber pasado un solo día en el corredor de la muerte y que el Estado le debe su libertad inmediata. Pero en lugar de hacer justicia, la Suprema Corte convirtió su sentencia a cadena perpetua sin la posibilidad de libertad provisional, una forma de muerte lenta. 

Durante los 33 años y medio de su encarcelamiento, Mumia Abu-Jamal ha resistido un intento tras otro para no ser silenciado por la Orden Fraternal de Policía.  Ha escrito nueve libros, dos de los cuales están por salir, y más de 2,000 radio ensayos. Ahora, él desafía los límites del dolor y debilidad física para seguir publicando sus escritos solidarios.

Al principio de su crisis médica actual, con sus niveles de glucosa y sodio altísimos, Mumia Abu-Jamal había bajado de  peso 30 kilos, sentía mucho dolor, estaba temblando fuertemente, respiraba con dificultad, hablaba con dificultad, y su piel  era de color negro azabache.  Sin aviso a su familia, fue trasladado dos veces a hospitales fuera de la prisión, donde fue encadenado a su cama. Las autoridades prohibieron toda visita y se negaron a dar información sobre su condición a su familia, amigos y abogados. Aunque sus niveles de glucosa en sangre se han estabilizado y se siente un poco mejor, Mumia Abu-Jamal todavía tiene mucho dolor y usa silla de ruedas. Sólo debido a la presión pública, los médicos de la prisión han dejado de darle un medicamento que le había causado muchos problemas y ahora le dan una dieta diabética. Ha podido recibir unas pocas visitas y llamadas telefónicas. Sin embargo, hasta la fecha el Departamento de Correcciones no cumple con las demandas de permitirle una revisión por un doctor independiente, darle acceso a los records de los hospitales, darle un diagnostico de su enfermedad o permitirle visitas y llamadas sin restricciones con sus familiares, doctores, abogados y seres queridos.

Nosotros los abajo firmantes instamos al Director John Wetzel a implementar estas  demandas para revertir una ejecución médica.

Sin embargo, Mumia Abu-Jamal sólo tendrá la posibilidad de recuperarse  plenamente estando fuera de la prisión. Las injusticias en su proceso son bien documentadas por grupos de derechos humanos como Amnistía Internacional.  Entre ellas, el juez Albert Sabo dijo el primer día de su juicio original en 1982 que él iba a “ayudarles a freír el nigger”. En cualquier verdadero sistema de justicia, esto hubiera sido motivo para desechar el caso antes de que el proceso empezara. Pero durante el juicio, el fiscal Joseph McGill y el juez Sabo, integrante vitalicio de la Orden Fraternal de Policía, ocultaron pruebas exculpatorias del jurado y utilizaron  la membrecía de Abu-Jamal en el Partido Pantera Negra para espantar al jurado y lograr su condena a muerte.En vista de estas gran injusticias, exacerbadas por la urgencia de su crisis médica actual,  nosotros los abajo firmantes llamamos al Gobernador de Pensilvania Tom Wolf a ordenar su libertad inmediata.

El caso de Mumia Abu-Jamal tiene ramificaciones nacionales e internacionales debido al amplio apoyo global que ha recibido, a la  naturaleza emblemática del caso con respecto a decenas de otros presos políticos encarcelados durante décadas en Estados Unidos y a miles de presos sociales que también sufren horrorosas condiciones de salud, por no mencionar las constantes denuncias que Abu-Jamal ha hecho sobre el encarcelamiento masivo de hombres negros y el monstruoso sistema carcelario estadounidense ahora exportado a muchos otros países del mundo. En un momento cuando el movimiento “Black Lives Matter” se extiende en Estados Unidos, es hora que el presidente tome medidas para frenar la impunidad policiaca rampante en las comunidades negras y latinas de Estados Unidos y en el caso de Abu-Jamal. Nosotros los abajo firmantes llamamos al Presidente Barack Obama a hacer todo lo que sea necesario  para lograr la libertad de  Mumia Abu-Jamal.

Junio de 2015

Amig@s de Mumia de México

Gustavo Esteva, ‘intelectual desprofesionalizado,’ fundador de Unitierra

Noam Chomsky, pensador, lingüista, escritor y activista estadounidense

Carlos Fazio, profesor y periodista

Dr. Enrique Dussel, filósofo

Dr. Jesús María Serna Moreno, encargado del Seminario Permanente de Afroindoamerica de la UNAM

siguen las firmas...