Un artículo publicado por el diario El País este sábado 4 de julio, califica las zonas francas de nuestro país como “12 oasis”. En la misma nota firmada por TOMER URWICZ, se utiliza también la expresión “12 islas” para ilustrar la peculiar situación de estos enclaves financieros que son territorio extranjerizado donde rigen privilegios impositivos.
Según este informe, en total son 1.367 las empresas que por estar instaladas en las zonas francas de nuestro país, el único impuesto que pagan es la seguridad social de sus empleados. Hay posibilidades de aumentar ese número, ya que esta fuente informa que “hay cinco proyectos de nuevas zonas a estudio de la Dirección General de Comercio”
La investigación del colega URWICZ es oportuna, ya que Tabaré Vázquez acaba de enviar al Parlamento un proyecto que pretende modificar la ley 15.291, que actualmente rige en estos “oasis impositivos”, los que pasarían a llamarse "zonas económicamente especiales"
La extensa nota incluye declaraciones de algunos empresarios, entre ellos Carlos Lecueder, principal directivo de WTC Free Zone, quien se muestra bien impresionado por la iniciativa del Presidente Vázquez de modificar algunos aspectos de la operativa de las zonas francas para darle mayor dinamismo. En tal sentido subraya la importancia de crear "zonas temáticas", porque eso "da otras posibilidades". A modo de ejemplo, hasta el momento no se puede pernoctar en una zona franca, por lo que es inviable instalar una clínica en la que las personas tengan que quedar internadas o en observación. Con la nueva normativa, hay nuevos horizontes para este tipo de iniciativas
Un dato interesante que aporta este artículo es que las 1.367 empresas que operan en estas áreas dan empleo a 14.552 personas, de las cuales el 82% son uruguayos. Más adelante agrega que la ley vigente exige un 75%, pero el nuevo proyecto pretende bajar el porcentaje a 50%. El salario promedio, en 2012, era de $ 50.221 nominales, según el Quinto Censo de Zonas Franjas publicado por el Instituto Nacional de Estadísticas (INE). Si bien los compatriotas que trabajan en Zonas Francas ganan buenos sueldos, los extranjeros tienen una remuneración promedio tres veces mayor
También informa que ha crecido notablemente la captación de negocios por parte de las Zonas Francas, ya que en 2004 estos espacios eran el 4% del destino de las ventas del país, y 10 años después son el 18%. La soja y la madera son las de mayor volumen con 55% y 26% del total de productos, respectivamente
Por otra parte, el artículo no oculta que las zonas francas "son un sector más vulnerable para el lavado de activos", según declaraciones de Carlos Díaz, secretario nacional Antilavado de Activos, quien admite que la problemática preocupa al Ejecutivo. En 2011 la DGI hizo un operativo especial por la sospecha de que empresas que operan en territorio nacional también crearon compañías en las zonas para evadir el pago de impuestos. En total constataron 150 empresas en infracción. El monto re- liquidado ascendió a $ 400 millones.
La lectura de este interesante informe, no hace más que confirmar la profunda injusticia que es la existencia de estos centros comerciales en los que el país regala millones de dólares a empresas extranjeras
¿Es inteligente que un país con un déficit fiscal del 3,5% en el año 2014, que inicia ese período de gobierno con un desfasaje de 1900 millones de dólares, se proponga aumentar los privilegios impositivos para "zonas económicamente especiales" ? "Lo razonable" especialmente en el marco de las medidas de austeridad que se anuncian, sería que el gobierno propusiera recortar esos privilegios
Sin embargo, lo que vemos es un poder ejecutivo que al mismo tiempo que propone pautas de congelación de salarios para que los trabajadores paguen los costos de la crisis económica que se viene, presenta un proyecto que aumenta los beneficios para las empresas extranjeras que operan en un régimen que, acertadamente, hasta un diario de derecha como El País, llama “Oasis”
Que los trabajadores soporten las hostilidades del desierto mientras se promueven medidas para que los empresarios gocen más, instalados en oasis llamados "zonas económicamente especiales", no es lo que se debería esperar de un gobierno supuestamente de izquierda