Envíopostaporteñ@ 1436

Argentina Nuestra Visión Julio 2015

“Hegel dice en alguna parte que todos los grandes hechos y personajes de la historia universal aparecen, como si dijéramos, dos veces. Pero se olvidó de agregar: una vez como tragedia y otra vez, como farsa.” Carlos Marx (En su libro El 18 de Brumario de Luis Bonaparte)

El destino de Aquiles

Finalmente se cerraron las candidaturas, previsibles y como esperaba el oficialismo, habrá una buscada “polarización” entre Scioli y Macri. El kirchnerismo se terminó respaldando en el aparato del justicialismo, como en las elecciones anteriores. La cuestión de fondo es que todos coinciden en la necesidad de ajuste. El actual gobierno lo viene realizando en forma gradual  mediante inflación y techo salarial, pero el estancamiento local y la situación internacional obligan a un mayor ajuste (y una devaluación brusca), que tampoco garantizaría una recuperación económica similar a la anterior al 2008. La devaluación en Brasil y el freno de su crecimiento repercutieron fuertemente en la industria  automotriz local. Según el Centro de Estudios de la Unión Industrial Argentina (UIA) en mayo la contracción fue del 2,8% 1/   Brasil es el principal socio comercial de Argentina en esa rama de la producción y la  productividad de la industria local (menor en términos comparativos) estuvo emparejada por un tipo de cambio favorable, situación que la devaluación del real hizo desaparecer.

El otro aspecto es el efecto de la crisis griega sobre los planes inmediatos del gobierno en materia económica. Más allá de lo que digan, el eje del sostenimiento sigue siendo el endeudamiento externo mediante emisión de bonos. Con la crisis de los holdout sin resolver y el default griego, la colocación de bonos de deuda argentina se complicó aún más. Esta imposibilidad de seguir sustentando a las fracciones sobrantes de la burguesía local y la necesidad de volver a los mercados de deuda a tasas promedio, constituye el talón de Aquiles del capitalismo autóctono

“Una industria que demanda 36.000 millones de dólares en la compra de componentes importados para funcionar, un capital concentrado que ha fugado en la última década cerca de 100.000 millones de dólares, transnacionales que transfirieron al exterior 72 de cada 100 dólares que ganaron (en la última década casi 40.000 millones de dólares) y compromisos para pagar capital - solo en 2015 - de 54.000 millones de dólares, explican el por qué del constante endeudamiento” 2/

Pero el aspecto principal del fin del período de crecimiento del capitalismo, es la imposibilidad de la burguesía para reconstituir la institucionalidad, el constante paso de un partido a otro por parte de los candidatos patronales, la ausencia de identidades políticas permanentes, es decir con una tradición y un proyecto claro, “en este entorno, los políticos necesitan imperiosamente un bien cada vez más escaso: legitimar su palabra y sus acciones ante ciudadanos cada vez más distantes y desconfiados de las instituciones” 3/

Un elemento que también revela el fracaso del proyecto bonapartista, es la imposibilidad de llevar adelante un programa que exprese los intereses de la pequeña burguesía. Esa capa de profesionales,  intelectuales y estudiantes se anexó al kirchnerismo buscando “profundizar” una sumatoria de medidas “progresistas”, viendo una posibilidad de disputa política entre una derecha y una izquierda dentro del gobierno, pero como no podía ser de otra manera, al fin de cuentas terminó siendo una farsa de la juventud peronista de los años 70, aquella que incluso confundida con Perón, tenía un programa propio que (sin sobrepasar el reformismo) terminó chocando con el peronismo, es decir con los intereses de clase  que este expresaba (el imperialismo y la gran burguesía). En los últimos años, fundamentalmente La Cámpora, donde terminó disciplinándose todo el arco del llamado kirchnerismo crítico, muestra claramente las contradicciones e imposibilidad que las capas medias tienen para llevar adelante un proyecto político propio, constituyéndose finalmente en administradores de los intereses de las multinacionales, a fin de cuentas, formando una juventud conservadora.

La izquierda revolucionaria y las perspectivas de la lucha de clases

A pesar de los esfuerzos de campaña electoral, la clase dominante no está en condiciones de satisfacer las necesidades y reclamos elementales de los trabajadores. Trata de imponer techos salariales por debajo del ajuste inflacionario. Pero la clase obrera viene demostrando un fuerte espíritu de lucha, como lo muestran el caso de los aceiteros o los trabajadores de la línea 60. Abaratar el costo de producción es el gran problema de la burguesía local, necesita hacerlo drásticamente para recuperar parte de la competitividad perdida. Es el ajuste que prometen todos los candidatos patronales, pero tienen el escollo de una clase obrera con enorme experiencia y  vocación de lucha.

Como venimos señalando en publicaciones anteriores, la tendencia principal es la agudización de la lucha de clases y  el incremento de la acción directa como principal forma de lucha de masas.

Sin embargo, en el campo de la izquierda, el FIT y sus aliados, sin tener aspiraciones de superar los límites del reformismo, con su principal consigna de llenar la legislatura de diputados obreros acríticamente, educa a sus militantes y a la clase trabajadora generando confianza y expectativas en las instituciones de la burguesía. Instituciones que son las que garantizan la explotación y opresión de todo el pueblo trabajador. Por otro lado, a contramano del principio del clasicismo, utiliza las PASO para dirimir sus internas, disputas en las que brilla por su ausencia el debate ideológico y de programa.  Todo lo contrario, la única contienda de las organizaciones trotskistas en las internas a abiertas es la pelea por los lugares en las boletas

En este escenario entendemos que los destacamentos revolucionarios que luchamos por el socialismo tenemos como principal tarea la construcción partidaria. Al mismo tiempo, en el contexto de la agudización de la crisis con tendencia a la profundización de la lucha de calles y la desconfianza en las instituciones por parte del pueblo trabajador, en el marco de la farsa electoral se impone la tarea de llamar a votar en blanco, impugnar o no votar. Esta táctica debe estar orientada a elevar la conciencia de clase denunciando que detrás de los discursos y medidas existen intereses de clase, señalando el papel del Estado en la defensa de esos intereses y la necesidad de superar en el plano político lo que ya ha sido superado en el plano histórico: la democracia burguesa.

1/ El Cronista comercial, 17/07/2015

2/  (Fabiana Arencibia-Red Eco) 11/06/15

3/ Le monde Diplomatique-Julio 2015

FRENTE DE ACCIÓN REVOLUCIONARIA