Como si enfocaras al público en un teatro cuando el escenario se ilumina radiante, así tenemos las caras todas los que seguimos este inesperado encuentro final de la historia real de los tupamaros.
Muchos ya entendimos más o menos como se juntan la versión sin Amodio, y la versión de Amodio sobre todos a la vez .Quiero decir que ya todos los que tenemos un mínimo de chispa, suspicacia, conocimiento de la mierda humana ,podemos hacer calzar lo que dice Amodio con lo que dicen los tupamaros y con lo que dicen los milicos ,sin que ni uno ni otro tengan que estar necesariamente mintiendo ,al menos no en lo esencial.
Pero hay un elemento nuevo, otra exaltación de la orquesta, que mantiene a las caras boquiabiertas y ansiosas. Una cosa es lo que se habla en la prensa especializada, o foros de nostálgicos como uno, que llevamos pensando en todo esto mucho tiempo, y otra cosa es “la gente” la masa bobeta (no lo digo con desprecio sino con pena y compasión) Porque se leen en general comentarios de muy poco contenido razonable.
Esto se va a resolver de la manera que la barra quiera, porque cuenta con cuarenta años de una verdad a medias colectivamente asumida por la gente. Hasta ahora, desde que llegó a Carrasco , Amodio ha sido tratado con hostilidad exagerada, Reconozco que por muy sabihondo que me considere, me comen las pulgas por saber; ¿cómo va a manejar el grupito del ñato pepe, Zabalza Marenales y TODOS LOS TUPAS, que están completamente telarañados obesos de reconocimiento y lentos ya de hartazgo? No olvidemos que Héctor Amodio les habló muy clarito el otro día. Sobre cada uno abrió asuntitos que requieren, por valiente, una respuesta a la altura.
Es error de protocolo? Los jueces y juezas corren como hormigas asustadas de apremio pero sin rumbo. Claro Pepe no contesta nada o contesta con una frase irónica y se va riendo, lo mismo el ñato. Pero, loco, estamos esperando, todo el teatro está esperando la entrada en escena de la barra que le corra un telón al corazón
Amodio ¿o es una curda nada mas, tu confesión?
Ya sé que te hago daño, ya sé que te lastimo, contando mi sermón de vino, pero es el viejo amor… …