Envíopostaporteñ@ 1576

QUERIDOS COMPAÑEROS

Luego de más de 1500 ediciones, sería absurdo o tonto que alguien dudara de la generosidad, la amplitud, lo participativo y demócrata de todos ustedes, y es por tal motivo que les escribo.

En vuestra postaportenia Nº 1571 de fecha domingo 13.03.16, año XI, se establecen nuevas reglas de juego para todos los que escribimos allí. Luego de leer varias veces el juicio y dictamen final por ustedes emitidos, soy sincero, estaba convencido que se trataba por ejemplo (uno entre tantos), del señor Gonzalo Abella, ya que en ese caso hay diario y radio las 24 horas de día y a aportado notas en infinidad de oportunidades.

Grande fue mi sorpresa cuando el Compañero Mario “Toni” Rossi se da por aludido, lo que me generó una enorme confusión. Estoy en conocimiento que el Compañero en cuestión es invitado los días sábados a dejar sus comentarios por espacio de una hora y con referencia a la página Web, bueno creo que todos tenemos, y no creo que eso nos lleve a considerar que somos dueños de grandes medios de difusión.

Creo que, en nuestras sociedades divididas en opresores y oprimidos, la información se emite desde la perspectiva de sus dueños, lo que equivale a decir que su información es en función de sus intereses, desde donde manipulan la información para desinformar.

De allí la importancia de vuestras ediciones sin lugar a ninguna duda.

Cada Compañero aporta distintas notas. Con algunas coincidimos y con otras no, quedando siempre en nosotros el responderle fijando posición dentro de lo que nosotros entendemos, tenemos razón.

Decía el entrañable Compañero Ernesto “Che” Guevara: “En nuestro mundo en lucha, todo lo que sea discrepancia en torno a la táctica, método de acción para la consecución de objetivos limitados, debe analizarse con el respeto que merecen las apreciaciones ajenas. En cuanto al gran objetivo estratégico, la destrucción total del imperialismo por medio de la lucha, debemos ser intransigentes.”

De esto se desprende la importancia de ser sumamente respetuosos de los pasos tácticos de los Compañeros, más allá de tener “casi una radio” o página Web. Conociendo a Rossi, estoy seguro que en el gran objetivo estratégico coincidimos todos con él, quizás alguno difiera (y es válido), en la forma.

Decía John Stuart Mill: dejad que la verdad y el error se batan en igualdad de armas. Lo que equivale a decir, si Rossi o algún otro Compañero cayera para nosotros en un error, en el mismo medio de difusión recibirá lo que nosotros entendemos como verdad.

El hecho de censurar va de la mano con reprobar algo, y si es entre Compañeros de izquierda, puede que se lo pueda considerar políticamente incorrecto, erróneo y débil. Ideológicamente endeble, tácticamente muy pobre y estratégicamente inconsistente.

Si mal no recuerdo, cuando el Compañero Rossi publica su primer artículo, allí mismo hace saber que dicho tema constará de 7 entregas, por lo cual me parece que no es correcto que a falta de 2 entregas se tome tal decisión.

El Compañero Rossi argumenta lo que él piensa y cree tener razón. Cuando los argumentos son carentes de razón, se transforman en inaceptables. Si bien uno tiene todo el derecho a discrepar con las distintas posiciones del Compañero Rossi sean carentes de razón. Reitero, se puede y se debe discrepar si entendemos que sus ideas no son las correctas, pero debemos hacernos las siguientes preguntas:

¿Hacia dónde van dirigidos sus artículos?, ¿Hacia dónde apuntan?, ¿Cuál es su cometido?, ¿Las ideas son las correctas o está trabajando para el enemigo de clase?, ¿Apuntan hacia la acumulación para la liberación nacional y el socialismo?

Y si hago mención al Compañero Rossi, es porque él se da por aludido, pero cualquier censura a posiciones de cualquier Compañero que equivocado o no apuntan hacia la unidad de todos los revolucionarios, es una posición equivocada.

Pero además, cuando la censura es en gran parte aplicada por pedidos de terceros y por si fuera poco va acompañada de términos inaceptables entre Compañeros como por ejemplo; “Vertedero de tanto iluminado que anda boyando”, da que pensar que la censura aplicada corresponde a otro tipo de motivaciones.

No deseo que las palabras nos unan y los hechos nos separen, por lo tanto, espero que tan valiosos Compañeros como los son ustedes, recapaciten y que esto quede como un simple error el cual todos entenderemos. 

Si esto no ocurriera, solicito que a partir de la entrega de este artículo (ojalá se publique), se me dé la baja en lo que hace a recibir tan importante material.

 Sin otro particular, con un gran abrazo revolucionario, se despide de Uds.

Luis Humberto Rodríguez Costa El Pipo o el espía para algún tonto útil