Abril del año 2016.-
Desde hace un tiempo no hemos perdido la oportunidad de leer los escritos en Posta Porteña y hasta enviar notas para que fueran publicadas en el blog.
Nos parece importante acercar a los lectores de POSTA nuestra propuesta, elaborada años atrás, actualizada, pero no deja de ser una propuesta, que sólo quiere ser un puente de comunicación posible de transitarlo entre quienes sufren silenciosamente e ignoran, que pueden adueñarse de una herramienta para cambiar su situación sociopolítica que afecta más a quienes la padecen y entre quienes sólo usan como instrumento la crítica como método de respuesta, sin proponer un camino de reencuentro entre sociedad, democracia y política, hoy ajeno a la ciudadanía gracias a un sistema político perverso, que se ha encargado de despolitizar y criminalizar a los movimientos sociales.
Democracia, no es sinónimo la acción de votar, sino de asumir responsabilidad en las decisiones políticas que se toman. Tampoco es democracia y política protestar, sino tener derechos a decidir.
Nuestro trabajo se dividirá en varias partes para una más fácil comprensión del lector sobre lo que se busca y se pretende lograr.
No creemos en casualidades, sino en las causalidades y en las posibilidades que todo ser humano inteligente, con educación cívica puede lograr, y no en la resignación, “porque un pueblo ignorante es un instrumento ciego de su propia destrucción” (Simón Bolívar) y lo que nos legó nuestro prócer: "todo debe esperarse de la energía de los orientales y de su denuedo por el sostén de la libertad, porque nada podemos esperar sino de nosotros mismos".
Hoy, como antes lo hemos hecho, queremos agradecer la publicación de esta serie de notas que hacen a un tema que nosotros, creemos indispensable tener en cuenta. Se trata de construir una nueva Nación en nuestro expoliado Uruguay a través de la consulta a los ciudadanos para hacer una Nueva Constitución que contemple, fundamentalmente, los valores humanos de quienes estamos viviendo en ella. Es decir,cambiar nuestra constitución actual del Estado por una Artiguista que ponga el poder en el "pueblo" y ya nunca más en manos de los partidos políticos porque a su vez son manejados por unos pocos individuos movidos por su propia ambición.
Este trabajo no pretende ser un listado de soluciones, creado por sabiondos, leguleyos, ilusionistas, ni tampoco de fórmulas partidarias orientadas a conformar con engaños a los lectores. Lejos estamos de aquellos que para satisfacer su ego, se transforman en “sesudos escribidores” de teorías perimidas o de formulaciones ideológicas que no se adecuan a los tiempos ni al espacio en el que estamos viviendo.
Somos un grupo de ciudadanos que al no estar identificados con ningún partido político, tomamos la POLÍTICA como herramienta para la transformación de una realidad que sufrimos. Al publicar esta propuesta en el n° 85 de la revista Punto a Punto nos sentimos acompañados por gente que, aun adhiriendo a algún partido, opta por abstenerse de lineamientos partidarios y se vuelca a apoyar esta iniciativa totalmente ciudadana.
Nos sentimos capaces de generar una Constitución Oriental que respete los ideales de Artigas, comenzando por la frase: "todo debe esperarse de la energía de los orientales y de su denuedo por el sostén de la libertad, porque nada podemos esperar sino de nosotros mismos". Bien nos haría repasar y buscar el contenido de las frases, dirigidas a su pueblo conformado por “Orientales” para tener una idea cabal de la forma de organizar y administrar los intereses de la gente que vive dentro de un mismo territorio.
Antecedentes
Todos sabemos, por lo menos quienes conocemos un poco de historia del País, que nuestra Constitución de 1830 nace burguesa y como tal no es popular.
Sus consecuencias están a la vista: el aburguesamiento de nuestra clase política, que conlleva el germen de la pérdida de credibilidad del ejercicio de la profesión política. Ante estos hechos, como ciudadanos independientes, pero comprometidos políticamente con el País, a fin de recuperar el sentido genuino de la POLÍTICA, proponemos: Promover una Constitución Oriental
Fundamentos
Nuestra fundamentación se entronca en que “el modelo de las democracias representativas de capital y mercado de los países del subdesarrollo latinoamericano, funciona en general al servicio del capital extranjero, del imperio y del capital nacional. La parlamentarización que entregó al mundo la revolución burguesa en Francia y la de los ingleses cuáqueros emigrados a la América del Norte fundando los Estados Unidos, ha demostrado que ha cumplido un rol histórico para operar la sustitución de la aristocracia por la burguesía. Pero ésta, después en el poder, no dejó espacios para hacer justicia a los trabajadores que habían luchado en la gesta de la revolución: no es una casualidad que la Declaración de los Derechos del Hombre y el Ciudadano, aporte de la Revolución Francesa, no haya incluido el reconocimiento nada menos que de la libertad sindical y de los demás derechos de los trabajadores. Somos herederos de esa circunstancia histórica y el capital -que siempre cae parado- ha manipulado con suerte a las mayorías parlamentarias, que se han mostrado bastante renuentes para construir de verdad el poder popular… ¿Qué consecuencias tiene lo antes dicho, respecto de la temática política? Las elecciones, el funcionamiento de los partidos, la conducta de casi la totalidad de los medios masivos de información, carecen de autonomía y están estructurados de acuerdo a los intereses de las fuerzas económicas dominantes en el sistema. Especialmente, los políticos conservan sus bancas gracias a funcionar bien en su rol de dependencia. Por ello resulta a esta altura por ejemplo de la vida política de nuestro país, que muy poco servirá tener uno o más legisladores de un sistema que funciona aherrojado por la normativa que le sustrajo al pueblo el poder de decisión real, si no se efectúan modificaciones a través de medidas de cambio que ataquen el poder oligárquico y democraticen realmente el funcionamiento político. De algún modo los parlamentarios están actuando en definitiva al servicio del poder del capital más o menos encubierto… Es preciso entonces impulsar un conjunto de cambios fundamentales en la estructura de estas democracias que se dicen representativas… Para ello se hace preciso utilizar el instrumento de la democracia directa, además de otros mecanismos para promover las herramientas necesarias del cambio”.
Para ello, de acuerdo a las actuales normas constitucionales (artículo 331) para reformar la Constitución puede hacerse “por iniciativa del 10% de los ciudadanos inscriptos en el Registro Cívico Nacional, con la presentación de un proyecto articulado que luego se presentará al Presidente de la Asamblea General, debiendo ser sometido a decisión popular en la elección más inmediata”. “Aprobada la iniciativa y promulgada por el Presidente de la Asamblea General, el Poder Ejecutivo convocará, dentro de los noventa días siguientes, a elecciones de una Convención Nacional Constituyente que deliberará y resolverá sobre las iniciativas. El número de los convencionales será doble del de los Legisladores”.
Hechas estas precisiones, el colectivo de la revista Punto a Punto, a partir de sus opiniones y comentarios, escritos con la óptica ciudadana en sus 20 años de existencia, y enriquecidos por los aportes de ciudadanos, propone innovar sobre una Nueva Constitución con la característica de ser “Oriental” a través del mecanismo que la actual Constitución prevé:
a) Convocar a la ciudadanía para apoyar la constitución de una Asamblea General Constituyente para cambiar la Constitución de la República Oriental del Uruguay y luego someterla a Plebiscito.
Los temas incluidos en esta serie de artículos serán:
1) NUESTRA CARTA MAGNA.-
2) el pasado nos enseña.-
3) el Ciudadano y la Democracia.-
4) JUSTICIA Y DEMOCRACIA.-
5) nuestro Parlamento hoy.-
6) el PRESIDENCIALISMO.-
7) que REFORMA DEL ESTADO proponemos.-
8) división territorial.-
9) otras prioridades.-
( NdeR - Con esta presentación se comienza la publicación de las 9 notas sobre el trabajo mencionado; también queremos agradecer la confianza y el respeto que sentimos por el trabajo de Rogelio Snaider Director de Revista Punto a Punto como así a todos los integrantes de la Redacción Gracias compañeros por hacernos llegar esta propuesta | Posta)