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FUERA TEMER, FUERA TODOS!!!

Huelga general para echar a todos:

Temer, Dilma y los ajustadores y corruptos

¿Qué pasa en Brasil?

Dilma fue alejada del cargo por 180 días, luego que el senado diera paso al juicio político –impeachment-  llevado adelante por el parlamento brasileño. Desde el Frente Amplio y el PIT-CNT se presenta la situación de Dilma, como que hubiese existido un golpe de estado, apoyando la campaña que realiza el PT en Brasil.

Intentando confundir a los trabajadores y estudiantes, el FA y PIT-CNT dan una explicación distorsionada de la realidad brasileña. De la misma manera que nos decían que si no votábamos a Tabaré, se venía la derecha y el ajuste en las elecciones pasadas, ahora vemos que quien aplica el ajuste de la derecha con un ropaje de izquierda, es Tabaré y el gobierno del FA

Si bien el impeachment es una norma constitucional reaccionaria de la constitución brasileña, es el mecanismo que está utilizando la burguesía brasileña para dirimir las diferencias entre dos bloques de la burguesía, que se encuentra dividida. Así paso en 1992 con el ex presidente Collor de Mello, que fue sacado por el mismo mecanismo que ahora se usa contra Dilma.

Pero más allá de estos mecanismos burgueses, para nosotros un golpe de estado es donde las fuerzas armadas derrocan por medio de la represión a un gobierno, para imponer un retroceso en el régimen, coartando las libertades democráticas. Y en Brasil, lo que se hace es usar la podrida democracia de los ricos y sus mecanismos “legales”, para cambiar algo que no cambia nada.

Temer, que es el vice de Dilma, que están juntos desde 2009, y a quien el PT voto en sus congresos, es quien ahora deberá intentar llevar adelante el ajuste de Dilma, es solo un cambio de cara y más de lo mismo.

¿Cambian a Dilma porque estaba gobernando para los trabajadores?

Nada de eso. Desde 2013 Dilma, Lula y el PT vienen profundizando el ajuste contra los trabajadores y pobres. El mayor ejemplo de esto fue la llegada a Ministerio de Economía de Joaquím Levy, apodado “manos de tijera”, nombrado por Dilma como Ministro de Hacienda para aplicar un gran recorte que incluyó los planes sociales. Este ministro debió ser remplazado por las movilizaciones y reclamos de los movimientos sociales y trabajadores contra el ajuste fiscal.

La otra gran muestra del ajuste llevado adelante por el gobierno del PT fue la llegada al Ministerio de Agricultura de la denomina “reina de la desforestación” Kátia Abreu, del PMDB.

La alianza del PT de Dilma y Lula con el PMDB, es la que llevó a que Michel Temer, ocupara la vice presidencia y llamara a los trabajadores a confiar y votar por él. Fue el PT, Dilma y Lula los que llamaron a apoyar la alianza de Dilma-Temer, y esa unidad viene desde 2009.

El Plan de ajuste que lleva adelante Dilma y el PT desde 2013 en alianza con la vieja derecha, llevó a un enfrentamiento con los trabajadores y movimientos sociales, que hoy están en proceso de ruptura con el gobierno. Desde 2013 incrementaron las grandes movilizaciones por la rebaja del precio del boleto, la huelga del subte, la huelga de los estatales de Rio y otros estados que reciben su sueldo en cuotas, la lucha de los estudiantes secundarios contra los negociados y corrupción de la merienda en secundaria y las luchas de estudiantes de escuelas técnicas de San Pablo, donde el candidato de Dilma aplica un recorte contra la educación pública.

¿De qué lado deben estar los trabajadores?

Por abajo, los trabajadores, estudiantes y los integrantes de los movimientos sociales, no quieren al gobierno ajustador de Dilma, eso lo demuestra el apenas 11% de apoyo que significa la ruptura de obreros, estudiantes y sin tierra con el PT, por eso lo enfrentan con sus luchas, no quieren más ni a Dilma ni al PT. Tampoco quieren el nuevo gobierno de Temer, ni los corruptos parlamentarios. Colocarse bajo la campaña de Dilma de que hay un golpe, y defender por ello que siga en el gobierno, es defender el Plan de Ajuste de Dilma, es defender la continuidad de la ruralista Katia Abreu representante de los grandes hacendados, es defender un gobierno corrupto que se entreveró con la vieja derecha en los robos de Petrobras y muchos otros.

Defender que se quede o vuelva Dilma, es defender a un gobierno burgués que mantiene lazos de confianza y amistad con el imperialismo y paga a rajatabla la deuda externa, recorta planes sociales y los presupuestos de salud, educación y flexibiliza las condiciones laborales a favor de los patrones.

La tarea ahora es echar Temer y a todos los parlamentarios corruptos

Temer subió al gobierno intentando continuar y profundizar el ajuste de Dilma. La burguesía descarta a Dilma por medio del impeachment porque ya no puede engañar a los trabajadores y aplicar el plan de la patronal y el imperialismo e intenta la continuación del ajuste ahora con Temer.

Pero esto fue solo un cambio de fusible, un intento de cambiar la cara del ajustador de turno, ahora la tarea es echar a Temer y todos los parlamentarios por medio de una gran huelga general. Hay que luchar por un gobierno de los obreros, de los sin tierra, de los sectores populares, un gobierno que rompa con el capitalismo y avance en la construcción de un Brasil socialista.

No habrá ningún cambio favorable para los trabajadores con estos viejos aliados de Dilma. Por el contrario, intentarán engañar a los obreros para continuar el ajuste.

Ahora, Fuera Temer, Fuera todos!

Huelga general para echarlos a todos los ajustadores y corruptos!

Izquierda Socialista de los Trabajadores  - Uruguay  -

 

No al gobierno de Temer impuesto por un congreso corrupto

En contra del ajuste económico y por elecciones generales

 

En la tarde del día 12 de Mayo tomó posición el nuevo presidente Michel Temer.  Después de la votación en el Senado, que por más de dos tercios se confirmó la separación de Dilma de la presidencia. La votación alcanzada con 55 votos a favor del informe, deja  bien claro que existe una mayoría consolidada para hacer del proceso de impedimento algo que es irreversible.

Se consolidó la maniobra reaccionaria

 La burguesía está unida a través de sus medios de comunicación, sus partidos y sus aparatos ideológicos para sustentar al gobierno de Temer como una salida delante de la histórica crisis política.

Dilma hizo un discurso con los moldes de lo que el PT venía construyendo como narrativa.Al lado de Lula, Katia Abreu y otros destacados miembros de su gabinete Dilma atacó a Temer, afirmando que no usó de la represión en contra de los movimientos sociales.Parece que Dilma se olvidó que sancionó la ley antiterrorista y recorrió a la fuerza nacional para acabar con los protestos en Jirau, (donde los obreros de la construcción de la represa que lleva ese nombre fueron reprimidos),  y utilizó  el aparato de la ABIN y de la represión para desmontar los movimientos críticos durante la pasada copa.

En la tarde, Michel Temer anunció su gabinete de ministros, al servicio de los sectores más importantes de la burguesía. Y para dar una señal para intensificar los ataques en contra de la clase trabajadora y poder tener estabilidad con los sectores de las clases dominantes.

Su gabinete es reaccionario y atrasado. Sin la presencia de una sola mujer, con el DEM, un partido de derecha reaccionario, en el ministerio de la Educación y Cultura, y un representante de la derecha “dura” en el ministerio de la Justicia. De esa manera  el gobierno muestra su carácter anti-población.

El tendón de Aquiles del nuevo gobierno es el hecho de que siete de sus principales ministros están siendo investigados en la operación Lava-Jato, una investigación sobre los  esquemas de corrupción que abarcan a una gran parte de la clase política.  Un gobierno que asume con el cínico discurso de combate a la corrupción tiene en su equipo de ministros a casi una decena de investigados. No es por acaso que fue nombrado para la AGU, (Abogacía  General de la Unión  Fabio Medina, famoso por defender al gobierno corrupto tucano del PSDB de Yeda Crucius.  Jucá, Padilha, Henrique Eduardo Alves, Geddel, son el núcleo duro del gobierno Temer que está directamente envuelto en las listas y en los escándalos de la corrupción.

Llama la atención también que nada menos que 10 ministros del “nuevo” gobierno Temer formasen parte de los gobiernos del PT. El nuevo arquitecto del plan económico Henrique Meirelles siempre fue un hombre de confianza del gobierno de Lula presidente del Banco Central en su gestión

El gobierno está buscando utilizar la unidad de la burguesía, que se expresa también en el apoyo mediático para intentar ganar el apoyo popular que hoy no tiene. Y apuesta en el cansancio del pueblo con la crisis política para intentar crear un clima de que ahora si la situación puede mejorar. Los indicadores económicos del gobierno Dilma eran tan ruines y el ajuste económico tan profundo, que la dinámica es que la situación permitirá la reducción de la altísima tasa de interés y una reducción de las expectativas de la inflación.

El gobierno Temer se aprovecha de este cuadro y de su peso en el Congreso para preparar los cambios estructurales que van a retirar derechos a los trabajadores. Antes esta situación creemos que la principal tarea del PSOL, de la izquierda y de los luchadores es construir un plan de luchas para resistir a las medidas y los ajustes de Temer.

La lucha de los secundarios de São Paulo y de Rio de Janeiro, que va ganando simpatías y se expande por el país es  un ejemplo a ser seguido.  Solamente la lucha en la calle, de forma independiente y auto-organizada nos servirá para evitar la retirada de los derechos de la agenda del gobierno del PMDB.

Con estas consideraciones, presentamos aquí nuestra política

1)    Apoyo a las luchas de los trabajadores y de la juventud! 

Derrotar a las medidas de ajuste contra el pueblo! Contra cualquier retirada de los derechos laborales y de la jubilación! Que los salarios de los funcionarios públicos sean pagados en su día, en todo el país; aumento de  salarios!

Dinero para la educación y la salud públicas! y para el derecho a una vivienda digna!

2) La continuidad de la  operación Lava Jato! 

Abajo las operaciones que intentan acabar con investigaciones! Prisión para Cunha y para todos los corruptos y los corruptores! Que sean confiscados sus bienes! Por el fin del foro privilegiado para los políticos!.

3) Temer es ilegítimo en el Congreso  y es corrupto:  elecciones generales ya! Por una asamblea nacional constituyente

4) Fuera la ley de la Mordaza de Cunha y de Dilma, que tiraría al PSOL de los debates electorales! No a la cláusula de barrera que Temer y el  PSDB preparan en contra del PSOL y de los derechos democráticos!

5) Todo  nuestro apoyo a los candidatos del PSOL en las elecciones de los Ayuntamientos! Construir un tercer campo. Ni la burguesía ni la burocracia del PT. Por una nueva izquierda democrática y anticapitalista.

Vamos  a seguir incentivando y apoyando a las luchas sociales para resistir al duro ajuste que se avecina.

Combinando la lucha de  las calles con la necesidad de una salida política para sacar al país de la crisis en que se arrastra.

Secretariado Nacional do MES/PSOL

3 de Mayo del 2016

 

Dilma y el suicidio del “progresismo”

Por: Carlos Carcione | Viernes, 13/05/2016 - Aporrea

Lamentablemente ocurrió. Luego de unos pasos de tragicomedia del presidente de reemplazo en la Cámara de Diputados, el Senado brasilero aprobó el juicio político a la presidenta Dilma Rousseff. La salida del PT del gobierno, después de 13 años, plantea preguntas necesarias que merecen respuestas urgentes.

 No se trata solamente de la maniobra de una casta política corrupta sin sustento de legitimidad, que lo es. Tampoco es estrictamente un golpe de estado, tal como los entendemos en América latina. Que el enemigo es perverso es una lección básica que se debería haber aprendido hace tiempo, por eso, no se trata simplemente de lo que hicieron los enemigos o los “traidores”. Se trata, sobre todo, de entender qué hizo mal, o mejor dicho qué es lo que dejó de hacer de lo que debía el partido de Lula.

La trampa fue orquestada desde las cúpulas del capital, los grandes medios y los partidos más conservadores y de derecha pero el PMDB, partido aliado de Dilma en el gobierno, fue la carta de triunfo. Una maniobra que Michel Temer dirigente de ese partido y por 6 años vicepresidente de Rousseff, facilitó y ayudó a construir. Fue realizada a plena luz del día. Estuvo frente a las cámaras y en las portadas de los periódicos por meses. Desde lejos se pudo apreciar como la conspiración se desarrollaba, cómo la artificio destituyente crecía

Y cómo el PT, el icono del llamado pos neoliberalismo en nuestro continente, dejaba ver su proceso de adaptación a un régimen corrupto y elitista, al decidir confiar más en la negociación con los bandidos, antes que apelar a la participación soberana del pueblo para romper la maniobra. Pero: ni la maniobra fue inesperada, ni ocurrió de “golpe”.

Hoy, desde los sectores afines al “progresismo”, se habla del desprecio de los parlamentarios que habilitaron el juicio político por los 54 millones de votos que reeligieron a Dilma en 2014, lo que es cierto. Pero nada se dice que la diferencia con la que ganó Dilma fue la más pequeña en una elección presidencial desde la salida de la Dictadura, apenas 3 millones de votos más que el derechista Aécio Neves que obtuvo algo más de 50 millones. Y menos se señala que el registro electoral habilitaba a 146 millones de ciudadanos a votar. Es bueno recordar que la diferencia fue menor todavía que la que obtuvo Collor de Melo sobre Lula en 1989, y también que Collor fue destituido de la misma forma que lo está siendo Dilma, tampoco se le comprobó delito.

Pero si vemos estos números como una fotografía, el hecho que parece saltar a la vista, es que esta crisis política y la maniobra con la que la clase dominante de Brasil intenta resolverla, se está desarrollando bajo la mirada indiferente de más de un tercio de la población brasileña por la suerte que corran sus “dirigentes” políticos. Y hace evidente el desgaste y la pérdida de base de la experiencia del PT.

Dilma, Lula y el PT recibieron una alerta temprana del deterioro y el malestar de la población con su gobierno y la desoyeron, ratificando el rumbo que esa alerta cuestionaba.  En el movimiento conocido como las jornadas de junio, en el 2013, millones ganaron las calles reclamando que el transporte público, la salud, la educación, la vivienda, en fin las necesidades populares postergadas, tuvieran el mismo trato que tuvo la inversión pública para el Mundial de Futbol.  Querían para sus necesidades “Padrao FIFA”, y frente a este reclamo, el gobierno prometió pero no cumplió. El movimiento de junio, quedó registrado como el despertar de la indignación popular. Nada fue igual en la relación del PT con su base social desde entonces.

Se cuestiona también el carácter corrupto de los que impulsan la destitución, lo que es verdad. Pero se omite la complicidad estructural del PT con ese flagelo. La promiscuidad entre el gran capital privado, los negocios públicos y los dirigentes de los partidos tradicionales, conforman un modelo miserable de hacer política. La investigación conocida como Lava Jato, antecedente judicial de esta crisis, involucra a gran parte de la clase política de todos los partidos, incluido el PT en una trama escandalosa de corrupción. Y es lógico que Michel Temer haya nombrado como ministros, apenas asumir el reemplazo de Dilma, a dirigentes involucrados en esa investigación. Pero este fenómeno no es nuevo: a poco de asumir, Lula su primer mandato estalló otro caso similar conocido como Mensalão, por el cual pagó cárcel uno de los dirigentes históricos del PT y presidente del partido entonces, Joao Dirceu. La corrupción es el sistema. En todo caso, los hechos confirman el fenómeno de adaptación del PT a ese sistema de negociación política que es lubricado con fondos negros del sector privado recompensados por fondos grises de origen público.

Otro cuestionamiento que ha circulado es el carácter antidemocrático del régimen electoral brasilero. Este facilita, por ejemplo, que una parte importante de los diputados puedan serlo casi sin haber obtenido votos. Pero aquí el problema es el mismo, en 13 años de gobierno el “progresismo” no modifico ese mecanismo. Una de las promesas de primer minuto de Dilma en medio de las Jornadas de Junio fue la necesidad de una Constituyente que ampliara el espacio y los procedimientos electorales. Sin embargo el resultado de esta promesa fue que las modificaciones que se introdujeron desde el parlamento, hacen al sistema todavía más antidemocrático y elitista que antes.

Por fin, en el momento de mayor crisis económica de las últimas dos décadas, la dirección del PT prometió antes de la segunda vuelta electoral del 2014 mantener las mejoras de sus gobiernos anteriores y superarlas. Pero una vez asumida, Dilma eligió como ministro de Finanzas al que iba a ser designado por su oponente de derecha, Aécio, y dio inicio a un programa de ajuste neoliberal.

En síntesis, donde hacía falta desmontar la corrupción y desmantelar la relación promiscua entre negocios y política eligió dejar todo como estaba y adaptarse a esa relación. Donde para ampliar la participación de los ciudadanos era necesario modificar el sistema electoral para hacerlo más democrático eligió profundizar el modelo y optó por menos democracia. Frente a la crisis económica, donde la alternativa era entre atender las demandas populares o elegir el camino del ajuste, optó por las clásicas medidas neoliberales.  O como señalaron en su momento Pedro Stedile del movimiento de los campesinos sin tierra o Frei Beto, donde debía apoyarse en los movimientos sociales para buscar las transformaciones necesarias, eligió la conciliación con los sectores del privilegio, facilitando el trabajo de los que hoy impulsan la destitución de Dilma y la salida del PT.

Así, al decidir como lo hicieron frente a cada una de esas opciones y sobre todo, puestos en el brete de optar entre la negociación con sus verdugos o devolverle el poder al pueblo convocando nuevas elecciones, Dilma, Lula y el PT eligieron el camino que lleva al suicidio del “progresismo”