"todo debe esperarse de la energía de los orientales y de su denuedo por el sostén de la libertad"
"Con esta propuesta sólo pretendemos abrir un debate, que nuestro pueblo oriental se debe y que siempre se le ha negado, porque los cambios profundos, radicales sólo pueden surgir de un pueblo cívicamente consciente de sus derechos y obligaciones"
Otras prioridades
Además de las propuestas que vengan u ofrezcan los lectores, hoy apuntamos las siguientes:
a) Terminar con los fueros, es decir, los privilegios que gozan nuestros gobernantes, instaurando un referéndum revocatorio de los mismos. El sistema actual concede una suerte de privilegio para quienes representan en el Poder Legislativo al pueblo, donde a diputados y senadores nadie puede juzgarlos ni pedirles su cese por haber violado las promesas electorales realizadas al pueblo, ni por los incumplimientos con la Constitución, ni con las leyes. El pueblo no puede ni tiene ninguna acción ciudadana posible, quedando los legisladores expuestos sólo a sus pares a través del juicio político, lo que no es garantía alguna. (Véase en nuestra propuesta “El Senado. La labor legislativa”, lo que decimos al respecto). El cambio que proponemos debe incluir un procedimiento que permita al pueblo que designó al “representante”, se llame diputado, senador o presidente, que en una instancia de consulta mediante plebiscito, en fecha establecida por la Constitución, pueda echar a quien o quienes no cumplen con su mandato o que no hayan cumplido con las metas programáticas comprometidas a través de las campañas electorales.
Debe establecerse que, después de transcurrido un plazo de dos años, todo gobierno, sea nacional, municipal, parlamentario, ministerial, pueda ser refrendado o desautorizado por una convocatoria al pueblo con un referéndum, que es el medio de contralor que debería tener el ciudadano.
b) Incluir en la Constitución una norma declarativa en cuanto a que la soberanía política y económica impida que se suscriban acuerdos o contratos de préstamos con Organismos Internacionales o Estados, eliminando condicionamientos económicos y/o políticos en convenios de préstamos. Lo mismo se diga respecto a los acuerdos con empresas transnacionales.
c) Otro elemento a tener en cuenta es la derogación de las normas que privatizaron por Ley 16713 la seguridad social. Mediante la derogación aludida debe retornarse a la totalidad del sistema de seguridad social estatal, lo que significa el retorno de unos 3560 millones de dólares que están en manos de las AFAPS, para especulación privada.
d) Autonomía de los Entes de Enseñanza y cogobierno con docentes y estudiantes de los mismos. Se impone una autonomía absoluta de los entes docentes y cogobierno de los mismos.
e) Designación por elección de los integrantes de los directorios de los entes comerciales e industriales (actualmente 3 y 2), eliminando la designación a dedo político, de acuerdo a lo que prevé el texto del artículo 189 de la Constitución, que abre la posibilidad de cambiar la forma de designación.
f) Anulación de la ley 15848 de impunidad de las violaciones a los derechos humanos durante la dictadura.
g) Terminar con las reglamentaciones absurdas de las Cámaras, y de conveniencia, que obstruyen el buen funcionamiento de la Constitución (reglamento de Asamblea General, reglamento del Senado, y Reglamento del Cuerpo de la Cámara de Representantes).
h) Cambiar el sistema electoral actual partidocrático y crear un nuevo sistema de elecciones, donde cada ciudadano sepa y conozca a quien va a “elegir” como su representante. Queremos evitar que el ciudadano desconozca el 90% de los representantes que “votó” en las listas, pero no eligió.
i) Convertir las Embajadas en agencias oficiales de Comercio, con nombramientos de personas calificadas al respecto, terminando con cargos de políticos fracasados.
j) Siendo la política un servicio a la población, los sueldos y las retribuciones de los cargos de gobierno tendrán como referencia la canasta básica oficial. Sólo podrá superarse hasta 3 veces, en caso de técnicos universitarios.
k) Más allá del respeto que deba tenerse con los medios de comunicación masiva, exigir el 33%, del horario de emisión diurna con programas de contenido cultural y musical que sea origen nacional.
l) Rebajar el mínimo necesario para la convocatoria a un 5% de la población inscripta en el Registro Cívico Nacional para fomentar la consulta y participación y decisión de la ciudadanía en actos plebiscitarios.
m) Legislar para importar mercaderías o bienes que atenten contra lo que el País pueda producir.
n) Exigir una convocatoria a Plebiscito para convalidar la Deuda Externa dentro de los dieciocho meses del nuevo período de gobierno. En el mismo acto plebiscitar los contratos con las empresas multinacionales, las extranjeras, y las llevadas a cabo mediante el Proyecto de Inversiones.
La Asamblea General Constituyente deberá tener en cuenta además:
- Para los sueldos y para las retribuciones de la Seguridad Social, se tendrá como referencia la canasta básica oficial que rige para el Sueldo Básico Nacional, debiendo llegar al escalafón máximo, en cada rama de actividad, con el doble del básico y sólo en caso de técnicos universitarios que ocupen cargos públicos podrá duplicarse con el fin de estimular su trabajo profesional;
- Eliminar el fuero parlamentario a fin de poder controlar la corrupción;
- Que se revean las normas legales para dar prioridad a la industria nacional, y poner coto a la extranjerización de las tierras;
- Legislar revisando el funcionamiento de los medios de comunicación, donde tengan prioridad los programas nacionales;
- Legislar para importar mercaderías o bienes que el país pueda producir.
Esto implica una Convocatoria a una Asamblea Constituyente a los efectos de operar las transformaciones que postulamos y de otras medidas que requieran también en el orden económico y social.
A modo de conclusión
Quizás ahora pueda entender mejor el porqué de nuestra Propuesta que apunta un cambio radical por una nueva CONSTITUCIÓN ORIENTAL.
El sistema político nace manco así como manca nace nuestra Constitución burguesa, que el propio Jefe de los Orientales cuando se le presentó, se negó a darle su aval, diciendo ESTA NO, porque no respondía a sus ideales.
En general no contempla la participación directa de nuestra gente, salvo cuando obliga a votar cada 5 años y en casos esporádicos cuando los políticos se sienten embretados en algún que otro plebiscito y casi siempre forjado en manos de los partidos políticos, que lo manejan a gusto y paladar.
Cuando la iniciativa parte de grupos de ciudadanos movilizados, no siempre es acompañada por los políticos, que se encargan de frustrarla como dueños del poder
El Sistema de gobierno con su Reglamento del Cuerpo de la Cámara de Representantes; el Reglamento de Asamblea General; el Reglamento del Senado; La Ley de Partidos Políticos; y la voluntad de “ellos” en forma de Leyes y Decretos que contiene es otro de los obstáculos considerados para que esta Constitución sea avasallada, dejando afuera la decisión popular.
Nuestros políticos son conscientes de esta posible manipulación y nuestra gente, por falta de educación cívica no siempre conoce que este sistema político está agotado, con síntomas de corrupción, que rayan con la deshonestidad política. A esta situación súmele la dependencia que tiene nuestro sistema político del sistema económico.
De ahí la importancia, como ciudadanos, de hacernos del problema y terminar con este Sistema perverso y corrupto convocando a una Constituyente, donde nuestra gente pueda decidir sobre su destino, recordando una vez más a Simón Bolívar “un pueblo ignorante es un instrumento ciego de su propia destrucción”