"Lo relevante en la mentira no es nunca su contenido, sino la intencionalidad del que miente. La mentira no es algo que se oponga a la verdad, sino que se sitúa en su finalidad: en el vector que separa lo que alguien dice de lo que piensa en su acción discursiva referida a los otros. Lo decisivo es, por tanto, el perjuicio que ocasiona en el otro, sin el cual no existe la mentira. Jacques Derrida
En la anterior entrega, tuve la precaución de intentar, dentro de lo posible, no sacar fuera de contexto algunas opiniones de HAP que merecían, para mi gusto, un razonable umbral de dudas, o por lo contrario, certidumbres sobre verdades fácticas, que a esta altura, si fueran pasibles de opinión, dejarían de tener ese estatuto de verdad , es decir, no tengo dudas que HAP se estuvo " comiendo un garrón" bastante difícil de digerir durante más de tres décadas ,y que sus condiciones de posibilidad, fueron determinadas por la aureola épica que lo precedía, que inciden en las circunstancias en que se quiebra frente al enemigo, -esto sin ningún entrecomillado indulgente- que luego fundamentaré.
Sin embargo, caí en cuenta que para no sacarlas de contexto debía de leer las afirmaciones de su interlocutor ( de aquí en mas c.e.r.), sobre el carácter colectivo del tramo de historia al cual refieren- con el cual estoy de acuerdo-, sin perjuicio de admitir un carácter irreductiblemente personal que toma distancias del historicismo clásico, en el cual (repitiendo algo ya escrito) "se supone siempre un sujeto humano cuyo modelo ha sido suministrado por la filosofía clásica y que estaría constituido por una consciencia en la que el poder encontraría su último refugio" (sic)
Muchos hemos pasado por "estados del alma", articulables con los que se infieren, cuando no se explicitan, en el relato de HAP, pero no los mismos, hay ciertas irreductibilidades personales en cada uno, que pueden resultar análogas, pero nunca solidarias, que llevan a glosar aquello, de que" el dolor que menos duele, es el dolor ajeno",
El relato de HAP, es lo que se dice, sin trampitas de metalenguaje, sin embargo, incurre en un relato que excluye casi cualquier referencia, al dramático marco general de la sociedad y sus enormes tensiones de entonces, en ese sentido, sus palabras, resultan inoperantes para trascender lo "fenomenológico", separando el acontecimiento, que siempre tuvo una continentacion colectiva, que se reduce, como relación circular viciada, confinada al aparato(sin ninguna connotación peyorativa),que me hizo recordar aquella película Japonesa de Nagisa Oshima (1976) - El Imperio de los Sentidos - que recrea en un compartimento estanco, la densidad y las pasiones de una geisha , su amante y un circulo cómplice y aquiescente, dónde solo aparece codificada con astucia-,solo un flash- de una imagen bélica que sitúa históricamente esa dramática historia intima,conectándola con el 26 de Febrero de 1936 en Tokio, la primer tentativa de golpe de estado que desembocaría en la la guerra imperialista, de en un Japón fascistizado (algo así como el Boiso Lanza Nipón), pero mientras Oshima, se vale de forma ingeniosa, de ese flash para decirnos subliminalmente, en la sociedad, estaban desencadenándose acontecimientos dramáticos que no comprometen este relato obsesivo de pasiones enfermizas, pero la visibilidad fantasmagórica de un ejército desplegado en las calles de Tokio, es una única imagen, que lejos de escindir la obsesión y la morbidez de las pasiones encerradas, le da un constatación más absurda y dramática, en cambio en el relato de HAP, en sus palabras, más que hablar, resulta "hablado" por su estigma, o por su síntoma.
De esta manera, el presente queda aprisionado, inmóvil, en medio de pasado y el futuro, como una milanesa al pan, entre dos temporalidades.
El subtitulo de estas líneas, a propósito de la afirmación de HAP, sobre si hubiera existido una auto-critica "no habría sido necesario inventarse una historia falsa" se me ocurrió a partir de un ensayo de Hannah Arendt , con el titulo de verdad y política, que responde a la publicación de ""Eichmann en Jerusalén", donde relata la cobertura del proceso al criminal de guerra nazi , del cual registra un conjunto de mentiras procesales, y juicios tendenciosos que debió experimentar, a pesar de ser una connotada militante antinazi, por el coraje de decir la verdad, descalificaciones, que la llevan a acometer dicho ensayo, planteándose la hipótesis de construir una historicidad de la mentira, extremo que Jacques Derrida analiza con agudeza, en una conferencia, tres décadas después, bajo el titulo de Historia de la Mentira.
Solo me remitiré a algún párrafo, que creo útil para solaparlo con la duda de HAP sobre el estado de necesidad de una historia falsa, desde la perspectiva oficialista.
"Ahora debemos volver nuestra atención hacia el fenómeno relativamente reciente de la manipulación masiva de los hechos y de la opinión, tal corno se ha tornado evidente en la reescritura de la historia, en la fabricación de imágenes y en la política de los gobiernos. La mentira política tradicional, tan saliente en la historia de la diplomacia y de la habilidad política, generalmente se refería a secretos auténticos datos que nunca se habían hecho públicos o bien a intenciones que, de todos modos, no poseen el mismo grado de certidumbre que los hechos consumados. [...] Las mentiras políticas modernas tratan eficazmente de cosas que de ningún modo son secretas, sino conocidas prácticamente por todo el mundo
Esto es evidente en el caso de la reescritura de la historia contemporánea a la vista de aquellos que han sido sus testigos, pero esigualmente cierto en la fabricación de imágenes de todo tipo [...] pues se supone que una imagen, a diferencia de un retrato a la moda antigua, no embellece la realidad sino que ofrece de ella un sustituto completo. Y ese sustituto, en virtud de las técnicas modernas y de los medios masivos de comunicación, es, por supuesto, mucho más patente de lo que fue jamás el original.»
La historia moderna del Uruguay es una falsedad que se perpetuó casi un siglo, esa ortopedia de país, solo fue puesta en incertidumbre por una promoción brillante de intelectuales militantes y comprometidos que nos explicó esa mentira(que hoy llamarían "intelectuales orgánicos"),las tres a cuatro décadas de ruptura que restituyeron nuestra vocación de orientales, así es recordada hace solo cinco años, por Carlos Machado, (1937 Montevideo), que se fue al exilio argentino para jamás retornar, en una entrevista para La diaria, refiriéndose a aquel fermento de esta manera:
"¿Por qué historia de los “orientales”? ¿Es un cuestionamiento a la idea de “uruguayos? -Lo es, pero entonces ese cuestionamiento era natural. No decíamos uruguayos, decíamos orientales, poníamos el tema en discusión. Hoy los chicos ven eso como algo raro, esa discusión no está más en la mesa, nos ganaron, somos todos uruguayos."
Esto que es casi escatológico, obsceno, en el actual "paisito", donde sus hijos más dilectos murieron en el exilio, donde su" héroe nacional" fue perseguido y expulsado con saña, retornando en cenizas para ser recibido por sus traidores, y ser el fundador del enclave colonial británico, llamado "la patria", que no tuvo más que una mística fraudulenta y cansina, solo apoyada en sus "centauros del fútbol", y que solo salió de esa modorra embrutecedora durante tres décadas de luchas obreras, hasta su derrota, y luego la amnesia del progresismo y su restituida historia oficial, ¿a caso no es esta, una historia constitutivamente falsa?
Pero acaso, aun en los procesos que intentaron sustentar revoluciones, su historia es "verdadera"?, o también está poblada de falsedades al servicio de la legitimidad política de los Apparatchiks criollos, ¿que de los José Abrante, que de los Ochoa, que de los cuadernos de Praga ?
Acaso la historia de HAP, no estaba precedida de una aureola mística , que lo hizo funcional a ser su contracara actual, ¿su caricatura actual de "hombre infame,", no es el vis a vis de su anterior fama ? era acaso creíble darle ese contradictorio estatuto, famoso-infame, a cualquier compañero de base?
Y reproduzco el párrafo final de Derrida para hablar con ironía sobre el estado de "optimismo" de Hannah Arendt, de pensar como ejercicio posible una historia de la mentira:
"Después de todo, hablar de nuestra época como de la era de la mentira absoluta, procurarse los medios de analizarla con una lucidez implacable, no es dar muestras de optimismo. «Optimista» sería más bien el dispositivo conceptual y problemático que aquí se utiliza o acredita.
Se trata de la determinación de la mentira política, pero también y ante todo de la verdad en general. Esto siempre debe prevalecer y terminar por revelarse, pues en su estructura, repite a menudo Arendt, la verdad es estabilidad asegurada, irreversibilidad; sobrevive indefinidamente a las mentiras, a las ficciones y a las imágenes"
"....Pese a quienes opinan lo contrario, la compartimentación, incluida la de las discrepancias, era una medida imprescindible para mantener la organización, esa que hoy para denostarla se la ha rebajado a la condición de “aparato”, con el tono peyorativo apropiado."
En cuanto a estas afirmaciones, y el consecuente intercambio de "opiniones" que realiza HAP, pretendo verlas desde otra perspectiva que c.e.r., quien hace una descripción taxonómica sobre los vicios irredimibles del "aparato".
En cambio, a mi me interesa, historiar ese concepto más que "opinar" como pretende HAP pues los hechos facticos, que dan origen a las opiniones, están inspiradas en pasiones algunas veces viscerales, que pueden diferenciarse ampliamente y ser legítimas mientras respeten la verdad del acontecimiento, por ejemplo, lo único que pude constatar como acontecimiento, no investido de opinión, es la imagen de HAP ante las cámaras de televisión en 1972 , diciendo lacónicamente, "yo soy Héctor Amodio Pérez," así como pude constatar la "orden" de rendición incondicional salida del Florida en formato- caramelo, pero también puedo registrar, presencialmente la resistencia de Raul a prestarse a esa maniobras liquidacionistas, lo demás, sólo secretismo y opiniones, hasta la década de los 80s.
La libertad de opinar es una farsa, a menos que se garantice la información objetiva y que no estén en discusión los hechos mismos. En otras palabras, la verdad factual configura al pensamiento político tal como la verdad de razón configura a la especulación filosófica.
Se diría que es aún más inquietante, cuando las verdades factuales se pueden aún tolerar , a menudo, pero se las transforma y lo que fue acontecimiento inapelable, se le somete a "lo opinable"., y cuando el acontecimiento, que a ha sucedido incuestionablemente y con entera evidencia al alcance de todo aquel que quiera constatar su evidencia, y el mismo se transforme en opinión y pierda su carácter apofántico (,limitándose a constatar el acontecimiento, sin argumentar o interrogarse acerca de sus fundamentos o condiciones) y ya ni siquiera sea pasible combatirlo con mentiras ni falacias premeditadas, sino con "opiniones" podría decirse que la verdad factual , pierde pertinencia y resulta imposible incrustarla en la configuración del pensamiento político
"Un aparato" es por definición, un sistema capaz de interaccionar diferentes dispositivos, eso es inapelable, en consecuencia, plantearse la lucha armada, como expresión más dramática de la lucha de clases, hace imprescindible la configuración de un aparato eficiente y riguroso en su compartimentación, en este caso no se con que interpósitos "denostadores" , intenta debatir HAP, la confrontación entre ejércitos populares y el aparato del estado burgués, presupone una confrontación de aparatos, sin embargo, "el aparatismo" es otra cosa, tiene otra densidad conceptual, el término "apparatchiks" , tiene otra genealogía y otra torsión ideológica, de la cual postulábamos tomar distancias, aun los más jóvenes que en la década de los 60´s decidimos no coquetear más con el estalinismo.
Sin embargo, las postulaciones no son suficientes y "no falta el varón que lo riega hasta en su puerta", el reduccionismo con el que HAP hace referencia al tratamiento de las diferencias con la columna 25, demuestra la lógica política del aparatismo, y su impotencia de dar un debate en la interna con una corriente de pensamiento perturbadora - es cierto- para desarrollar un plan de acciones eficientes, siendo el MLN un movimiento plural en sus sensibilidades y sus vertientes producto de la radicalidad de esa década, pero sus prácticas de uso, reproducían una impronta marcadamente vertical y estalinista
Esto es la constatación del linaje de las ideas predominantes entonces, la propia caracterización de "microfracción", tomando como referencia para lograr cierta economía de fuerzas discursiva en el tratamiento de contradicciones que se plantearían una y otra vez, y que luego, como ironía, se volverían contra HAP en su ostracismo y estigmatización como "el traidor excluyente" , sólo tres años después.
El procedimiento "por oficio", es uno de los elementos centrales que identifican en la interna de una organización, uno de los síntomas de su degradación hacia el aparato, y eso no lo determina su investidura reformista , legal, insurrecta o clandestina, resolver esa zona de dificultades con la denostacion de microfracción era una definición mecanicista, tomada analógicamente de la propia interna del Partido Unificado de la Revolución socialista (PURS), que tuvo como protagonistas y "cabeza de turco" a Aníbal Escalante, el delegado más visible de los burócratas, cooptados del Partido Comunista Cubano PSP, que tenían su agenda prosoviética dentro del Partido Unificado de la Revolución Socialista (PURS), que fueron caracterizados seis años antes por Fidel Castro “…Como fuerza política carecía de significación; como intención política, sus actos eran de carácter grave; y como corriente dentro del movimiento revolucionario, una corriente francamente reformista, reaccionaria y conservadora…”,
Quizás parezca una digresión estas y otras referencias sobre las historiografía y su estatuto de verdad, todas las historias oficiales, omiten o sesgan acontecimientos del pasado, para poner al resguardo el presente y garantizar gobernabilidad, se reconstruyen como un balance falseado siempre, y en esta fajina historiográfica, hay despojos permanentes que condenan al ostracismo a quienes lo resisten y , lo hizo siendo el de la liquidación de los discrepantes de entonces, sin perjuicio de sus razones, y eso, lamentablemente se le vuelve en contra, con toda la saña y las miserias de la derrota, tres años después
"Claro que reconozco que colaboré “con el enemigo”. Pero c.e.r. olvida que lo hice, en los términos que reconozco en Palabra de Amodio, después que Nepo, ya perdonado por su “equivocación”, al decir de Marenales, me comunicara que yo era el cabeza de turco.
Era entonces mi enemigo el que me sacó del barracón para evitarme la boleta decretada por quienes sabían que la acusación era falsa o fueron quienes me acusaron a sabiendas de la falsedad? That is the question, please."
Por definición, la problematización de la verdad , siempre está relacionada con otras personas: se refiere a acontecimientos y circunstancias en las que son muchos los implicados; se establece por testimonio directo y depende de declaraciones; sólo existe cuando se habla de ella, aunque se produzca en el campo privado, resulta política por antonomasia, creo que los hechos y las opiniones, aunque deben mantenerse separados, no son antagónicos entre sí; pertenecen al mismo campo.
Lo que creo reconocer en las palabras de HAP son algo así como un " pedestal positivo de los conocimientos" que se ajusta a un campo privado de la verdad , donde se reconoce que "lo están mandando tragado”, pues el delegado mentiroso puntual, sabe la verdad, si no toda la verdad, por lo menos la verdad de lo que piensa, sabe lo que quiere decir, sabe la diferencia entre lo que piensa y lo que dice: sabe que miente, buscando, intentando provocar "un daño a dos bandas”.
Sin embargo, esto que es pertinente desde el campo privado, HAP ,lo escinde del campo político.
Recurriendo en un relato circular y viciado de las peripecias de la nomenclatura, que se sustrae de otro que lo trasciende, ante el cual es políticamente responsable.
Creo reconocer que el secretismo del aparato es un soporte que contribuyó a validar el propio HAP con antelación, y terminó convirtiéndolo-como el mismo lo define - "en el chivo expiatorio"- de otras claudicaciones que han tenido consecuencias mucho más graves en la historia de la mentira, que aquella que quisieron endosarle a él, sus perpetradores.
Pero hay una fisura mas aleccionadora, el relato de HAP, es lábil, casi aséptico, para con sus responsabilidades políticas, sin perjuicio del peso que tienen sus relatos para dejar expuestas las miserias y manipulaciones que ya suponíamos muchos, es indulgente consigo mismo, el peso místico que tenía HAP, producto de la cultura épica predominante en aquel imaginario colectivo de entonces, pesaba de manera importante, en el Nepo y el Mojarra, " pollos de su gallinero”, el relevo del mejor linaje de la columna 15, podía influenciar su actitud en tonificarlos terminar de quebrarlos irremisiblemente,
HAP plantea cierta lógica irreductible, ante la jurisprudencia “escrita y no escrita" de la nomenclatura en las miserias del Florida, cree reconocer que hizo lo que podía salvarlo a sí mismo y a su compañera, pues la consigna era salvarse
Conviniendo que hay otros ,que se "salvaron”, sin tener el decoro de pensar en sus compañeras, y hoy tienen importantes investiduras oficiales, porque también el "aparato" blanqueó varias heráldicas de claudicaciones en sus pro- hombres, pero hubo muchos, pero muchos, que entendieron que había otra actitud posible, como el Gorila Ramos, que continentó a varios quebrados, que fueron luego redimidos para que no terminaran "pateando rejas", aunque finalmente lo hicieron luego, y también con investiduras oficiales.
No puedo dar fin a este ultimo boniato, sin referirme a Raúl, “Humano, demasiado humano es el monumento de una crisis”, glosaba Nietzsche sobre sí mismo, lo vi por segunda vez en mi vida , a pocos meses de su libertad, nuestro intercambio puntual fue sobre temas "multidisciplinarios" en los cuáles no estuve de acuerdo y se lo dije con el respeto que aún me merece, pero ni "se tocó" con mis observaciones, pero su impronta, su torsión de ideas, aun en su tozudez y dignidad, hacían que sus importantes defectos, fueran una constatación irónica de sus grandezas.
Un hombre que siempre estuvo con los que luchan y nunca con los que transan, y una caso emblemático, para sustraerlo del bronce de la Épica, que en sus ditirambos de la perfección, nos relatan heroicidades tan inalcanzables, que mejor ¿Para qué intentar emularlas? eso parece estar reservado para semi dioses
Forzado al exilio, estigma emblemático, que trae letanías de otros exilios y otras traiciones menos contemporáneas, " la historia de la locura", como repetido mecanismo de exclusión fue al fin, lo que terminó matándolo, no el mal de charcot.
Sólo el difunto Ricardo Perdomo, hace el relato, en un comité central muy numeroso, de las acusaciones de Raul sobre los oscuros episodios del Florida y sus contumacias con nombre y apellido, "a favor o en contra" el resto se ha mantenido en silencio, porque después de todo, es lo que expresa Hannah Arendt en su ensayo sobre una historia de la mentira, el conocimiento de un acto repudiable, de un acontecimiento revelador, que provoca alguna fisura en las certidumbres de quien lo escucha, es sometido a una especie de chantaje que admite su digestión, pero jamás su exposición pública, aunque sea de ese dominio !!!
Para finalizar, si damos crédito a una sentencia del maestro Savielly Tartakower, de " que en todo error, hay siempre una parte que es correcta", HAP puede dar otra batalla de legitimidad en la búsqueda de su reparación, ni mejor ni peor que nadie, y quizás sus errores sean la prueba irrefutable de sus verdades, porque como afirmaba alguien con ironía, o fue una víctima de la dictadura, en consecuencia entra en las causales reparatorias si fue oficial de Inteligencia del enemigo- extremo que se llegó a difundir en su leyenda negra-, habría que demostrarlo, y repararlo también, por "la otra banda del billar", como fueron ascendidos hasta los propios verdugos de la OCOA, que hoy conviven amancebados con su ministro.