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Entre el balance y la acción

A 40 años de la caída en combate de Mario Roberto Santucho

Muchos balances se realizaron sobre la lucha revolucionaria en los años 60 y 70 en nuestro país. En este mes de julio se cumplieron 40 años de la caída en combate de Mario Santucho; nuestra organización, que reivindica la experiencia de la corriente marxista y, en particular, ese arco que llamamos guevarismo, toma del PRT de aquellos años, fundamentalmente del período de conformación del partido hasta su V congreso, algunos aportes que consideramos recuperan el eje y centro de la concepción marxista, del socialismo científico: el problema del poder.

Al hacer un balance de determinada experiencia de nuestra clase, debemos partir del materialismo histórico, del desarrollo del capitalismo en nuestro país, de la contradicción fundamental, de la principal y de las secundarias, del contexto general y particular de la lucha de clases, como lo planteó Santucho en 1974:

Prepararnos para resolver correctamente los problemas que han de plantearse en la situación revolucionaria que se aproxima, consiste en analizar objetivamente las características de nuestro país, la experiencia de nuestro pueblo, la dinámica de la lucha de masas, y esforzarnos por conocer al máximo la experiencia internacional, es decir, la forma en que otros pueblos encararon y resolvieron cuestiones similares a las que se nos presentarán” /1

En las décadas del 60 y 70, con un desarrollo desigual, en el mundo se vivió un período de auge de la lucha de la clase obrera y los pueblos oprimidos por el imperialismo. No podemos entender el desarrollo del PRT-ERP y la figura de Santucho aislados del contexto histórico social, de la gesta del Che, las revoluciones en Vietnam y Cuba y, principalmente, la agudización de la lucha de clases en la Argentina.

Cuando sostenemos que Santucho, entre otros compañeros, recuperó lo fundamental en el marxismo, no nos referimos exclusivamente a las consignas de aquellos años y a la práctica revolucionaria, al enfrentamiento armado con la clase dominante, que son elementos ineludibles a la hora de valorar a una organización revolucionaria. Nosotros, además, queremos señalar algunos aspectos que consideramos de suma actualidad al enfocar el problema del poder, cuestión central en las sociedades de clases, en el desarrollo de la lucha de clases en el seno del PRT, particularmente en la contradicción que surge y se resuelve entre el cuarto Congreso y el quinto con la corriente encabezada por Nahuel Moreno

La comprensión de que no toda lucha es una lucha de clases, en el sentido que le damos los marxistas (retomando a Lenin), Santucho sostiene que el culto a la lucha reivindicativa, sindical, llevado adelante por la corriente de Moreno al punto de “inventar” el término “vanguardia sindical”, no sólo no aportaba sino que alejaba al partido revolucionario de su tarea central de develar, poner de manifiesto que detrás de toda forma de opresión está el capitalismo. Como sostenía Lenin, la conciencia de clase es la comprensión de la oposición inconciliable entre los intereses de la clase obrera y todo el régimen político y social contemporáneo /2

En el mismo sentido, Santucho señalaba que no cualquier obrero por el hecho de luchar por una reivindicación concreta tiene conciencia de clase, es decir, conciencia del antagonismo que funda esta sociedad y del papel histórico de la clase obrera en la superación del capitalismo.“El marxismo siempre usó el término vanguardia obrera para señalar a aquel sector del movimiento obrero con conciencia política, que se había elevado a la concepción leninista de la lucha de clases” /3

Desde esta perspectiva, el problema del poder es, o debe ser, una preocupación diaria de los revolucionarios; no se puede separar en forma metafísica, es decir, como elementos sin relación, sin interpenetración mutua, la táctica y la estrategia; cada paso, cada consigna debe llevar las ideas del socialismo a los trabajadores.

La derrota del proceso revolucionario de aquellos años, la aniquilación y el exilio de valiosos compañeros implicó también una derrota ideológica y política para el activismo con intenciones revolucionarias.

En las últimas décadas se propagó bajó otras formas una tendencia que coincide en esencia con los planteos economicistas del morenismo, un retorno al culto de “la comisión interna” o a la construcción de base, entendidos como actividad que no rebasa el sentido común de las masas, una militancia de lo “posible” que termina siendo, en el plano político, furgón de cola de la clase dominante.

En la base de esta concepción están, entre otros elementos, la subestimación de la capacidad de nuestra clase para comprender y apropiarse del socialismo científico y fundamentalmente nuestra incapacidad y falta de audacia para llevar las ideas revolucionarias a los trabajadores.

Las armas de la crítica y un balance honesto sobre el pasado, pero principalmente sobre nuestra labor y las tareas de los revolucionarios hoy, son el mejor homenaje y la mayor reivindicación que podemos hacer a aquellos compañeros y compañeras que dieron su vida en la lucha por la revolución socialista.

Mario Roberto Santucho, Benito Urteaga, Ana María Lanzilloto, Liliana Delfino, Domingo Mena, Fernando Gertel

PRESENTES, AHORA Y SIEMPRE!

Frente de Acción Revolucionaria

1/ Poder burgués y poder revolucionario, Mario Roberto Santucho, 1974.

 2/ Lenin ¿Qué hacer? 1902.

3/ IV Congreso del PRT, 1968.