Envíopostaporteñ@ 1640

Pero como dice Natalia, ya que estamos...

Jua jua jua se enojó Amodio con mi nota. En realidad no quise polemizar con el chancho sino con los que le rascan el lomo. Dice que debo probar que es un traidor y a renglón seguido dice que se ocupó de corregir la represión "redundante". Y que no tiene por qué deschavar ningún crimen de ningún milico, sólo vino a seguir con su trabajo de batidor.

?Eso lo escribí ni bien leí en Posta?  n° 1638del jueves 21/7, su nota de 1500 palabras en la que me menciona 15 veces por nombre y apellido, una palabra de cada 50. Y lo envié al editor de Posta solamente como un comentario personal y nada más, no para publicar.

Pero después pensé que esa bien podría ser una respuesta adecuada y publicarse así. También podría dar la callada por respuesta a quien me menciona 15 veces porque en realidad en lo personal poco me importa lo que dice. Pero pensando mejor, sería un desperdicio no usar esta oportunidad. Soy partidario de la discusión política, pero plantear las cosas solamente en el terreno teórico es menos interesante que la dramatización de los hechos reales.

Como a Mau Mau, el tema Amodio me tiene podrido, sobre todo habiendo tanto tema importante para ocuparse. ¡Pero no puedo estar de acuerdo en que, porque haya tantos culpables sueltos, dejemos que este escape!

Tal vez la mejor forma de buscar un cambio de actitud entre los que le rascan el lomo al chancho, sea mostrar qué tan chancho es el chancho. ¿De quién estamos hablando? De un PARAMILITAR CONFESO.

Ya me encargué hace un tiempo de demostrar que  lo que dijo sobre Saúl Feldman era una completa mentira.

Pero no debemos perder de vista el problema principal.

¿POR QUÉ FUE DERROTADA LA EXPERIENCIA GUERRILLERA EN URUGUAY?

He dicho, sin ser original en esto para nada, que la causa fundamental fue la escasa maduración en ese período de las condiciones sociales, políticas, y el grado de despertar ideológico y organizativo de nuestra clase trabajadora, como para que la guerrilla pudiese triunfar. Y a esto debemos sumar el error estratégico de lo que se propuso como supuesta solución a ese problema, que reconocían en forma expresa quienes propusieron esa acción armada prematura, o sea la teoría de que el foco insurreccional podría crear por sí mismo esas condiciones. A esto hay que agregar otros factores en los que ya entraremos.

En realidad esto es tan claro e indiscutible, que la verdadera pregunta no es tanto por qué fracasó esa acción armada prematura sino POR QUÉ TUVO LUGAR, por qué concitó la esperanza y las energías de tantos militantes de vocación revolucionaria, dotados de inteligencia y capacidad política evidentes, espíritu de sacrificio y tantas virtudes extraordinarias, parte de lo mejor de esa generación, como fue señalado en discusiones anteriores.

No encontramos otra respuesta que señalar la inoperancia total de las corrientes reformistas de la izquierda de esa época. Aunque aún insuficientes para la acción armada inmediata, la radicalización y conciencia política de los sectores populares, su experiencia de lucha y organización, venía madurando al entrar la sociedad en crisis, mientras que la izquierda tradicional anclada en una política de conciliación de clases no ofrecía salidas. Fue esa creciente presión social y este bloqueo político lo que dio alas a la llamada "Teoría del Foco" como una solución al problema.

Podemos confirmar esa idea si prestamos atención a cómo es diversa la experiencia armada de la época, que abarcó a varias organizaciones políticas. Algunas de ellas, siendo pre-existentes y con una actividad previa definida, desarrollaron la acción armada como UN ASPECTO MÁS, sin dar la espalda al trabajo político de masas que ya tenían. Pero fue la organización nueva que surgió, formada por militantes que abandonan organizaciones previas y otros totalmente nuevos, el MLN-T, la que se aboca EXCLUSIVAMENTE a la acción armada, y es precisamente la que tiene un crecimiento explosivo superando a todas las otras, y canalizando así esa rebeldía social emergente.

Pese a que nuestro replicante no es una lumbrera, lo dice. "No lo sabe pero lo dice", como decía Marx. "... mantener la propaganda armada, con la que habíamos logrado acosar al gobierno de Pacheco... Propaganda armada que los teóricos patrios creyeron superada, por lo que había que pasar a otra etapa, mediante la 'elevación del nivel de los enfrentamientos', lo que nos llevó a abandonar, mediante una táctica equivocada, la única estrategia que nos era viable... ".

La teoría de la "propaganda armada" es la que pretende que el trabajo político de años entre las masas, de esclarecimiento, organización, y educación por la experiencia propia que una organización revolucionaria debe cultivar, puede sustituirse por acciones armadas de impacto psicológico que redundarían en corto plazo en resultados que harían innecesario ese largo trabajo político.

¿Cuál fue el resultado real? Ciertamente, la acción armada atrajo a un destacamento de luchadores relativamente amplio, lo que permitió ese despegue de la nueva organización. Pero al mismo tiempo los desarraigó de las masas y de sus organizaciones inmediatas de lucha. La cantera de militantes, el sector más conciente de nuestro pueblo, se agotó rápidamente precisamente porque la maduración social iba mucho más lento que las necesidades del grupo armado arrastrado por su propia dinámica, que de acosar al gobierno pasó así en poco tiempo, más que nada, a ser acosado por las fuerzas represivas. No teniendo, por la naturaleza misma de la opción que seguía, una línea posible de repliegue, se le presentaban solamente dos posibilidades, abandonar o pasar a una ofensiva, 'elevación del nivel de los enfrentamientos', para la cual no estaba preparado, menos aun con militantes nuevos e inexperientes, y subvalorando además la tarea de formación política, el análisis, la reflexión estratégica. T

odo esto puede verse muy bien explicado, desde la raíz social profunda del problema hasta los aspectos de organización militar en sus detalles, en el documento redactado por Raúl Cariboni en 1972 (*), que tiene además el mérito de haber sido desarrollado durante el curso mismo de los hechos y no con el diario del lunes en la mano. Porque no era necesario esperar al diario del lunes para saber lo que iba a pasar.

Y más aun con dirigentes como nuestro circunstancial personaje, cuya hilacha moral se mostraría rápidamente. En términos de explicar la derrota, ese es un factor importante pero no principal. En términos de explicar la traición, sí lo es.

Y en términos de explicar la derrota podemos ver también su cierta importancia: todavía hoy no lo entendieron, no les entra ni con sangre la letra.

Y en términos de explicar la traición cuando la derrota crea las condiciones del desbande, lo que se muestra es la hilacha moral. Para esa muestra, un par de botones-botones.

La caracterización de "loco" de Sendic por algunos dirigentes del MLN, nos dice este replicante que "en parte, estuvo motivada por la compra  de unos terrenos mediante unos dineros de “dudosa procedencia”...  etc. etc. etc., no seguimos porque no interesa. ¿Y eso qué tiene que ver?

Quien compró su libertad "mediante unos dineros de dudosa procedencia” no comprende que no estoy cuestionando los motivos de esa caracterización, sean cuales fuesen, sino el MÉTODO de resolver diferencias políticas: Cuando alguien viaja a otro país -cualquiera, que sea un dirigente de primera línea es secundario-, mandar a sus espaldas una nota pidiendo que lo encierren en un psiquiátrico. No entiende de lo que estamos hablando porque para él es normal recurrir a métodos mucho peores, incluso.

Vamos entonces e ese otro botón de botones y terminamos con esto. Hemos dicho PARAMILITAR CONFESO. Tenemos que DEMOSTRAR eso que decimos, ¡qué problema tan difícil!

En cuanto a la historia de los papeles.... la improvisación [de los militares represores] y por tanto la descoordinación eran inevitables, lo que llevó a que el mismo local fuera allanado en varias oportunidades por unidades distintas, lo que ocasionó muertes entre las propias FF.AA., o que se torturara a detenidos para apresar a alguien que ya lo estaba desde hacía meses, o ya estaba exilado en Chile o muerto el mismo 14 de abril. Esa fue mi función, hacer limpia de los locales allanados al día de la fecha e individualizar a algunos prófugos mediante la relación de detenidos que ya lo estaban... Función que realicé...”

Los dineros aquellos solo fueron una parte del pago. La otra parte fue esta colaboración, la co-autoría de terrorismo de estado. Tal vez nos venga ahora con el cuento que si encontraba el nombre de alguno de los que lo tomaron por cabeza de turco a él, ahí si avisaba "Che Juancito no sigas torturando inútilmente a Julito para que diga dónde está Jaimito porque Jaimito ya se rajó a Chile, mejor avisale a los milicos chilenos y que lo boleteen ellos", pero si no era un perverso dirigente sino un esforzado e inocente militante de base, ahí se tragaba el papelito para que Jaimito se salvase.

Pero tampoco me trago que la colaboración estuviese en ese orden de magnitud, función que podía hacer cualquier funcionario por más que la "inteligencia militar" sea una condición controvertida. Parece más bien que la colaboración fue proporcional a la retribución obtenida, una colaboración excepcional a cambio de una retribución excepcional, salir del país sin que le tocasen un pelo, con otra identidad y alguna monedita en el bolsillo de esos dineros de dudosa procedencia.

"¿Y por qué tengo que ser yo quien acuse o señale a militares... esclarecer algunos de sus crímenes impunes de terrorismo de estado... si no he tenido nada que ver con ellos...?". Claro, ¿por qué tendría que decir quién estaba torturando inútilmente -o útilmente aunque fuese por descarte porque no toda la tortura habrá sido inútil-, y a quién, cómo, cuándo y dónde, y a quién había que avisar?

Me puse a escribir sobre este tema venciendo el fastidio que me provoca, porque hay compañeros realmente desubicados que creen que están denunciando a otros criminales si son condescendientes con éste.

La dejo por acá porque realmente no da para más. Pero me llevo la satisfacción de ver que no es necesario torturar a estos delincuentes, pidiendo permiso a SERPAJ, para que alguno se incrimine. Hay que dejarlos hablar, y su propia carencia total de escrúpulos y sentido ético los hace "perder los puntos de referencia" y hablar de más.

Solo una cosa. Me equivoqué en el tema de la novela "El Padrino" de Mario Puzzo, me lo hicieron ver y me rectifiqué. Absolutamente cierto. Me rectificaré ahora si demuestran que me equivoco.

(*) http://www.nodo50.org/fau/documentos/docum_historicos/docum_fau.htm, y ..../docum_fau_2.htm