CONTRIBUCIÓN 5
(Estas notas surgen de discusiones entre compañeros desarrolladas a partir de las notas que publiqué bajo el título: “Persistencia de la impunidad y terrorismo de Estado democrático”)
Estimado Ricardo:
Buena; muy buena se la hiciste a esta chica "Orejana"[1]
Nosotros lo vemos claro y hasta entendemos el porqué debieron de existir los Amodio, Fernández Huidobro, Bonomi y Mujica, además de una larga lista enganchada al aparato del Estado.
¡Ya lo vivimos en los cuarteles y en el Penal de Libertad! Ya sabías entonces - por lo que hacían y decían - quien era una cosa y quien estaba en otra. ¡Seguro que la lucha revolucionaria tiene la obligación de abolir el trabajo asalariado a la mercancía y el Capital! Todo lo otro es organización social para beneficio de una Clase; hoy - por eso la gente se asusta - tan reducida como mil-millonaria.
El último tercio del siglo XX nos enseñó montones para poder mirar de reojo al fenómeno social-demócrata sudamericano. Ya sabíamos de donde venía y para donde caminaba. Luego vos - lo creas o no - lo dejás más claro en el intercambio con la Orejana que en el texto original sobre la Impunidad y el terrorismo de estado Democrático
El problema al fin termina con la liquidación del Estado. Sin él; la burguesía no podría vender - sin intermediación - sus espejitos, móviles del Ceibal y resto de productos para consuelo del Respetable
Pero lo nuestro ya raya con el Nihilismo. Habremos de luchar desde la trinchera que toque, pero te aseguro una cosa. Este escrito de hoy es el que más me ha gustado - texto de divulgación revolucionaria - desde que leo tus cartas y escritos.
Te diría, estoy casi en el 100% de acuerdo. Esta vez, sin matices.
Si esto le pasa a un veterano cargado de cicatrices políticas y lecturas filosóficas, hazte una idea de lo interesante que será pensar publicarlo.
Un abrazo,
Perico
Claro que me llenó de alegría los comentarios de Perico, no solo por lo que aprecia el contenido de un análisis tan contracorriente, sino porque además afirma laperspectiva revolucionaria de siempre, la única que hay, la destrucción del capital contra todos los espejitos de colores
En continuidad con los otras contribuciones y críticas, es un apoyo concreto a la crítica radical que he ido haciendo para afirmar, con toda la fuerza que todavía tenemos, que “habremos de luchar desde la trinchera que toque”…y que “lo nuestro ya raya con el Nihilismo” porque no tengo dudas de que la nueva fase de lucha, contra la sociedad actual, será necesariamente negativa. Como vos decís ni siquiera la palabra nihilismo, en el sentido original e histórico que tuvo en el movimiento social ruso, de cuestionamiento profundo de todo sin oponer nada “positivo”, tiene que asustarnos; en cambio el reformismo sí, ya vimos que conduce siempre al terrorismo de Estado.
Contra toda la corriente, me parece muy sano que afirmemos hoy que el NO a la impunidad, es NO al Estado opresor, NO al capitalismo y su progreso. Del pasado hagamos tabla rasa... como hicieron todas las revoluciones pasadas arrasando todos los símbolos de la opresión y la dominación
Lo que las generaciones futuras reivindicarán de la lucha de toda la humanidad contra la explotación es, justamente, todas las negaciones que han ido haciendo las generaciones pasadas. Independientemente de todas las diferencias, ideologías o estructuras orgánicas, fue la negación, contra la austeridad (contra Pacheco, el capital, el imperio) y todas las medidas, que unificó al proletariado en lucha en los años 60, y lo único que sigue unificando a los que, en el mundo, luchan contra el capital. En todas las épocas, la dinámica y la fuerza del proletariado unificándose arranca de las negaciones (contra tal medida, contra la explotación, contra la patronal, contra los amarillos, contra el Estado…)
Todas las creaciones positivas de Marx se fueron al carajo y fueron integradas en vulgares reformas del capital y el Estado. En cambio, ¡qué fuerza que siguen teniendo las aboliciones por las que peleaba!: abolición de la propiedad privada, abolición de la mercancía, supresión del trabajo, del Estado, de las clases sociales; ¡qué vigencia siguen teniendo! La negación es a la vez es un programa mucho más claro, más acabado, más determinado y realista. ¡Qué utópicas y reaccionarias son las revoluciones a medias, en cambio que fuerza tienen las revoluciones que van a la raíz misma de todos los males sociales! ¡Que van a la raíz misma de esta sociedad, a la célula primaria de la sociedad burguesa: la mercancía!
Ningún plan positivo, hecho por las generaciones anteriores, sigue siendo válido; todo fue integrado en un gobierno progresista cualquiera. En cambio la revolución solo ha avanzado con la negación. Solo cuando los seres humanos le dijeron NO a los patrones, a los tiranos, a la ganancia capitalista, se afirma el ser humano. Por eso no hay que tener miedo de estar contra corriente, cuando te dicen “nunca proponen nada positivo….” No tenemos nada positivo que proponerle a esta sociedad criminal, no existe ninguna forma de hacerla mejor; hay que negarla totalmente. La humanidad solo avanzó cuando gritó ¡NO! NO a la miseria, NO a la explotación, NO a la opresión, NO a la guerra, NO al trabajo ¡Eso sí que es todo un programa!
¡Y en medio de todo este caos contrarrevolucionario que se vive en el mundo, solo la negación suena potente y fuerte contra el conformismo, el progresismo, la izquierda y la derecha!
Por eso mismo, me gustó tanto que lleguemos al fondo de la crítica de lo que vivimos, para afirmar mucho más la negación.
No se puede construir sobre un árbol podrido, no se lo puede mejorar ni hacerlo progresar. Si no se lo arranca de raíz, será cada vez más nefasto para la especie humana. Hay que negar al capital mismo, hay que liquidar la mercancía, cuya omnipresencia y omnipotencia social es una dictadura permanente de la ganancia del capital contra las necesidades humanas.
No es utópica la revolución social radical, lo que es utópico y reaccionario es pretender mejorar la situación de la especia humana con reformas.
Ricardo
[1 ] Hace referencia a la respuesta a un artículo firmado por Soledad Orejana, Posta Portenia Número 1635