Tiene razón Brecht
¿Quién podrá contener al que conoce su condición?
Bertolt Brecht, Loa de la dialéctica.
Lo que no sabes por ti,
no lo sabes.
Revisa la cuenta:
tú tienes que pagarla.
Bertolt Brecht, Loa del estudio.
Con el título de “10 años de la segunda desaparición de Julio López” la Cátedra Libre de DDHH de FFyL - UBA viene anunciando un foro debate para esta tarde.
Es obvio que para que haya una “segunda desaparición” tiene que haber habido una primera. Pero el caso es que en octubre de 1976 López no desapareció, sino que, según se demostró en sede judicial, fue secuestrado, torturado y permaneció en cautiverio ilegal durante casi tres años en CCD que estaban bajo la órbita de la policía de la provincia de Buenos Aires.
Cuesta creer que los disertantes, que ostentan títulos universitarios y, la mujer, el carácter de “investigadora del Centro de Estudios de Genocidio”, ignoren que fue precisamente la causa por el secuestro de López la que llevó al Tribunal Oral Federal N° 1 de La Plata a declarar por primera vez en la historia argentina la represión ilegal de la dictadura como "delitos de lesa humanidad cometidos en el marco de un genocidio”.
? ?Por claudicaciones como esta —que suelen caracterizar expresiones y pronunciamientos que, en cambio, debieran ser rigurosos, como que vienen del ámbito de una facultad de filosofía— la tal Cátedra Libre tiene toda mi desconfianza.
Por ejemplo, no confío que lo que llama la “segunda desaparición” sea enfocada con la escrupulosidad que reclaman las extrañas circunstancias de que estuvo rodeada. Porque lo más inmediato es atribuirla a una venganza de cómplices de Etchecolatz: no hay nada que se oponga a que pudieran hacerlo, y a que tuvieran ganas de hacerlo. Pero son las propias conductas de López (empezando, por ejemplo, con que había quedado en ir al tribunal con su sobrino, pero se fue de su domicilio antes de la hora convenida para que se encontraran*) y la actitud desganada del gobierno de Néstor Kirchner ante el caso lo que acumula gran cantidad de datos que abren otras posibilidades distintas a la “hipótesis Etchecolatz”.
Más aún: cuando a fines de 2006 el reclamo por la aparición de López y las críticas por la inacción del gobierno y la Justicia arreciaban, el oficialismo pergeñó una bochornosa opereta de secuestro** de uno de sus militantes —Luis Gerez— y su mágica aparición tras un discurso presidencial, que se saldó sin detenidos (claro, habrían tenido que detenerse ellos mismos).
También el kirchnerismo, más el peronismo federal, rechazaron monolítica, unánimemente a principios de 2007 en Diputados la posibilidad de crear una comisión legislativa de seguimiento de la investigación de ambos secuestros.
Es que el peronismo, sabemos, ensucia todo lo que toca: por caso, el gremialismo, la asistencia social del Estado y, para hacer corta la lista, los derechos humanos, a los cuales ha corrompido en sus organizaciones, sus hitos y sus prácticas.
¿Por qué estas cuestiones son importantes? Porque en el medio estamos nosotros (en el medio, no: ¡abajo!), que pagamos nuestro desconocimiento de cómo funciona el mundo en que vivimos con penurias, pérdida de efectividad de nuestros derechos y aun con nuestra propia vida.
Por eso debemos ser muy críticos: al examinar la realidad y al analizar los embustes de los que nos la quieren vender cambiada.
*http://periodicotribuna.com.ar/4762-julio-lopez-toda-la-verdad.html
**http://cronicasfueguinas.blogspot.com/2006/12/sera-cierto-el-secuestro-de-luis-gerez.html
@juandelsur2