A diario leemos sobre Haití, por supuesto no en los medios de desinformación masiva; pero, rara vez nos preguntamos quiénes son los que están detrás de las tragedias que día a día está sometido el pueblo haitiano.
En forma de ejemplo, ya que el tema Clinton está en primera plana debido a las elecciones presidencias se realizaran en pocos días.
La fundación Clinton y los contratos en Haití
Después del terremoto de 2010, la amplia influencia de Bill y Hillary Clinton en el país más pobre de América Latina y el Caribe creció aún más.
La Fundación Clinton tiene es su lista de donantes a la constructora brasileña OAS y al Banco Interamericano de Desarrollo, los cuales han donado entre 1 millón a 5 millones de dólares.
Es por todos bien conocido que OAS ha estado involucrada en el escándalo de corrupción que se centra en la petrolera estatal Petrobras. OAS ha negado las acusaciones de soborno y contratos inflados. Pero la donación que OAS hizo a la Fundación Clinton merece nuestra atención debido al poder que Bill Clinton tiene en Haití, donde la firma constructora ha recibido contratos del BID
Mientras los bancos de desarrollo proclaman que luchan contra la pobreza son muy buenos construyendo imperios. Lo mismo se puede decir de los Clinton en Haití.
Meses después que Hillary Clinton se convirtiera en secretaria de Estado en 2009, Bill Clinton fue designado como enviado especial de la ONU en Haití; lo que le proporcionó a los Clinton mucho poder sobre las decisiones de ayuda extranjera estadounidense al país
Después del terremoto de 2010, la designación de Bill Clinton como copresidente de la Comisión Interina para la Reconstrucción de Haití acumuló mayor influencia. El Departamento de Estado empezó a dirigir a los interesados en competir por contratos en el país a la Fundación Clinton
Mariela Antiga, uruguaya que trabajaba en el Banco Interamericano de Desarrollo, que llegó a Haití unos pocos meses antes de que Clinton se convirtiera en secretaria de Estado había firmado un contrato de tres años con el BID como especialista en finanzas internas cuyo trabajo era asegurar la integridad del proceso de licitación y la validez de los contratos. En marzo de 2010 el BID le dijo que tenía que preparar sus valijas y good bye Haití.
Antiga argumentó que se violaba su contrato, y presentó una queja ante el comité de conciliación interna del banco asegurando que su despido fue una represalia por no haber aprobado proyectos en los que sus jefes estaban interesados. Artiga dijo que el banco hacía énfasis en gastar dinero en lugar de generar resultados y que entendía que parte de su trabajo era fortalecer los controles internos
Artiga se había opuesto a un contrato OAS de abril de 2009 para construir una carretera, sus preocupaciones eran compartidas, de acuerdo al reporte del tribunal, por otros dos empleados. El Proyecto de Responsabilidad Gubernamental, con su sede en Washington y quien representaba a Artiga ante el tribunal del BID, dijo que la funcionaria citó "costos excesivos con una carretera que nadie necesitaba" y "que el contrato había sido anunciado públicamente dos meses antes de que el proceso de aprobación fuera completado". La empresa se abstuvo de comentarios
En otra instancia, de acuerdo con el reporte del tribunal, que fue dado a conocer en enero, un intercambio de correos electrónicos muestra que había un esfuerzo por apresurar la aprobación de un proyecto de construcción en terrenos privados, que Antiga aseguraba pertenecían a personas asociada al presidente haitiano René Preval
Es posible que Artiga tuviera un interés personal, pero alguno de sus reclamos está documentado y también es posible que esté diciendo la verdad.
El Departamento de Estado juega un papel clave en la aprobación de la financiación del banco en EE.UU. El BID reconoció en 2014 una donación a la Fundación Clinton por 150.000 dólares para "la reunión sobre el Futuro de las Américas". Entre 2009 y 2013 donó otros 925.000 dólares para "financiar gastos y actividades" para la planeación y diseño de "7 foros de política publica... en el que líderes en temas clave relevantes para el trabajo del bando pudieran intercambiar ideas, fortalecer su entendimiento y forjar alianzas nuevas y más fuertes"
El problema con los Clinton en Haití es que a donde quiera que vaya, están ahí con la apariencia de conflicto de intereses.
Las donaciones extranjeras que la fundación recibió mientras Hillary Clinton era Secretaria de Estado de la administración de Barack Obama resultaron una materia en extremo sensible, para la Casa Blanca que le entregó un memorando a la fundación para que no recibiera donaciones desde el extranjero mientras siguiera en su cargo. Este acuerdo se realizo previo al juramento de la señora Clinton, para evitar que millonarias donaciones afectaran la toma de decisiones de seguridad nacional que ella tuviera que adoptar.
Esto no ocurrió, reportó el Washington Post. La fundación recibió millones de dólares del gobierno de Argelia, en el período que los argelinos buscaban una mejor relación diplomática con los Estados Unidos y estaban realizando un fuerte lobby (buscar influenciar) con las autoridades estadounidenses
Pero también recibieron fondos de los gobiernos de Kuwait, Qatar y Omán. Otros gobiernos que aportaron fueron Australia, Noruega y la República Dominicana.
Una vea que dejó su puesto, se integró plenamente a la fundación, que ahora se llama Bill, Hillary and Chealse Clinton Fundation. Arabia Saudita, Alemania y Emiratos Árabes Unidos han comenzado a aportar sumas millonarias a la fundación a partir de 2013, año en que la actual candidata presidencial demócrata Hillary Clinton volvió a participar activamente en la entidad
La más controversial de las donaciones recibidas por la fundación son capitales mineros canadienses, que donaron sobre 31 millones de dólares, según el New York Times. Inversionistas como Frank Giustra y otros líderes de la industria canadiense vendieron una serie de minas de uranio a la agencia estatal rusa Rosatom, que busca controlar la producción mundial de uranio
Siendo este elemento un recurso estratégico para la seguridad nacional, la venta de esas minas canadienses, muchas de ellas se encuentra en el noroeste de EEUU, debía ser aprobada por varios organismos gubernamentales estadounidenses, entre los que se encontraba el Departamento de Estado, cuya cabeza entonces era Hillary Clinton
Según reporta el periódico neoyorquino, estas donaciones no fueron reveladas por la fundación Clinton a pesar del acuerdo que tenían con la administración Obama. Al mismo tiempo, un banco ruso que promovía la compra de las minas de uranio, le pagó medio millón de dólares para que fuera a dar una charla a Moscú durante el mismo período
A través de un comunicado de Brian Fallon, uno de los portavoces, la campaña presidencial de Clinton respondió que "no se ha producido la evidencia para sostener que Hillary Clinton alguna vez tomó acciones como Secretaria de Estado para apoyar los intereses de donantes de la Fundación Clinton", añadiendo que fueron varia las agencias que participaron del proceso de venta de las minas de uranio a los rusos.
Donante de Clinton usó sus nexos para negocios en Colombia
The Washington Post publicó el 5 de mayo de 2015 un reportaje en el que asegura que el magnate canadiense Frank Giustra adquirió importantes activos en el país, en condiciones que despiertan suspicacias
Uno de los donantes 'secretos' de la Fundación Clinton habría hecho negocios en el sector petrolero y minería en Colombia, aprovechando los nexos políticos del expresidente Bill Clinton con el gobierno del ex mandatario Álvaro Uribe.
Frank Giustra, un magnate del sector minero de Canadá, habría usado sus relaciones con la Fundación Clinton desde el año 2005 para hacer negocios en diferentes partes del mundo, incluyendo Colombia, México, Brasil y Haití.
Según el matutino estadounidense, Bill Clinton conoció a Giustra cuando su fundación buscaba 'un avión grande' para realizar un viaje de caridad hacia América Latina.
En ese momento, Giustra puso su lujoso jet de pasajeros a disposición de Clinton, con la única condición de que el magnate pudiera acompañar al expresidente. "Ese viaje del 2005 fue el comienzo de una intensa amistad, de mutuo beneficio", señaló The Washington Post
Desde entonces el empresario canadiense 'ha donado más de 100 millones de dólares para el trabajo de la Fundación Clinton, convirtiéndose en el donante individual más grande de la actividades de caridad de la familia Clinton.
Conexión Colombia
Entre las transacciones de Giustra se destaca una operación petrolera colombiana, en la cual el empresario canadiense habría recibido valiosos derechos de perforación con una empresa petrolera estatal (Ecopetrol), gestión lograda unos años después de que se produjera una reunión suya con el presidente colombiano, (Álvaro Uribe), a través de la Fundación Clinton.
Los intereses del magnate canadiense incluyen minas de oro, construcción de puertos, comercio de madera y, más recientemente, productos petroleros.
Desde entonces, los tres hombres -Uribe, Clinton y Giustra- han tenido múltiples reuniones en Nueva York. Bogotá y con la familia Clinton- en Chappaqua.
El periódico resalta que en el 2007, "Giustra jugó un papel clave en la formación de la compañía petrolera de rápido crecimiento en Colombia Pacific Rubiales Energy. Ese año irrumpió en la escena con la compra de una firma petrolera que trabajaba estrechamente con Ecopetrol, que Uribe había privatizado hacía poco. También firmó un contrato de gasoducto con esa firma y luego ganó el derecho de explorar crudo en áreas ecológicamente sensibles a lo largo de la costa colombiana".
Frank Giustra del grupo Pacific Rubiales, logró la autorización para arrasar con una biodiversidad única en el mundo a fin de vender madera en China
El empresario canadiense aterrizó en su jet privado McDonnell Douglas que lo trajo desde Vancouver a Bogotá, a cumplir una cita en abril del 2009, con el entonces presidente Álvaro Uribe. Comenzaba el segundo período presidencial de Uribe con resultados para mostrar en su lucha contra la guerrilla de las FARC, cuando este empezó a poner en marcha, a todo vapor, otro de los pilares de su estrategia de gobierno: la confianza inversionista
La realidad del país había cambiado, y Uribe se sentía en condiciones de ofrecerles a los inversionistas extranjeros seguridad. Giustra traía su portafolio de inversiones en madera, petróleo y carbón debajo del brazo. El 22 de julio de 2009, de sentaban a la mesa del Consejo de ministros, sus tres socios venezolanos con quienes habían fundado Rubiales Energy Corp, también en Vancouver, para explotar el campo petrolero en el Meta que el brasilero Germán Efremovich había adquirido. Giustra no estuvo en aquella memorable reunión en la que los venezolanos Ronald Putin, José Francisco Arata y Miguel de la Campa, de regreso de visitar el campo no solo le daban el parte de victoria al presidente Uribe, sino que aseguraban que Pacific Rubiales rompería todos los récords de producción de petróleo en el país. Y así sucedió
Además había iniciado el promisorio negocio maderero. El radar lo tenía puesto en las selvas del Chocó con su gran riqueza natural en Bahía Solano.
Frank Guistra figura en la lista de los 50 hombres más ricos de Canadá y ha hecho de su cercanía al expresidente Bill Clinton, un pasaporte para negocios que involucran decisiones de gobierno como son todos aquellos de recursos naturales que tienen licencias de explotación de por medio. Buen discípulo de Clinton en temas de lobby y relaciones con alto gobierno para propósitos privados. Lo de Colombia no podía ser distinto
La empresa canadiense Prima Colombia Hardwood propiedad de Giustra, obtuvo la autorización para explotar madera en la selva chocoana, uno de los bosques con mayor diversidad del mundo, tal como lo cuenta Peter Schweizer en su libro Clinton Cash: The Untold Story of How and Why Foreign Governments and Businesses Helped Make Bill and Hillary Rich (Clinton en efectivo: la historia no contada y por qué gobiernos y empreas extranjeras ayudaron a hacerse ricos a Bill y Hillary). Los viajes de Giustra por el mundo con sabor filantrópico han ido de las manos de negocios lucrativos en el que el lobby ha pesado mucho. Colombia entró al mapa de la corrupción política que le endilga a la señora Clinton
Las maderas más finas de la selva Pacífica van rumbo a China, dejando una selva devastada y unas comunidades empobrecidas
El senador colombiano Jorge Enrique Robledo dijo que los vínculos de la Fundación Clinton con el financiero canadiense Frank Gustra, no sería una colaboración de tono progresista. Robledo criticó la empresa Pacific Rubiales, que opera como "un campo de concentración para los trabajadores" y un veterano líder sindical colombiano dijo que las actividades de la fundación y Giustra en Colombia sólo han "explotado la pobreza y extraído dinero"
Incluso se comenta que algunas tierras en las que Pacific Rubiales realiza operaciones de perforación habrían sido adquiridas de personas que han sido vinculadas con asuntos de drogas.
Las tropas de ocupación seguirán en Haití
La Paz que tanto busca Colombia no será posible, quién defenderá los intereses de los 'dueños' de Colombia?.
Tiempos difíciles para nuestro continente.
Foreign governments gave millions to foundation while
Los fallos de los programas de la Fundación Clinton en Colombia