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El Hombre Que Derrotó Al Pentágono

El 30 de abril de 1975, tras la caída de Saigón, USA comprendió que había sido derrotado en Vietnam, a manos de Vo Nguyen Giap, comandante de las fuerzas comunistas entre 1946 y 1976, es decir, durante las 2 grandes guerras que asolaron el país asiático. Giap, el último de los dirigentes históricos del Partido Comunista de Vietnam, ha muerto el viernes 04/10 a los 102 años en un hospital militar de Hanói. Giap nació en el 25/08/1911 en la entonces Indochina francesa, hijo de una familia de campesinos acomodados.

Tras estudiar derecho, ciencias políticas y economía en la Universidad de Hanói, fue periodista y profesor. Parte del movimiento anticolonial desde los 14 años, a finales de los años 30 se adhirió al Partido Comunista, encabezado por Ho Chi Minh. En 1938, antes de la invasión japonesa de Vietnam, huyó a China, donde organizó un ejército guerrillero contra la ocupación de su país, primero por los ejércitos nipones y luego contra los franceses.

CIUDAD DE BUENOS AIRES (Urgente24).

Võ Nguyên Giáp fue un político y general del Ejército Popular de Vietnam. También fue el principal comandante en 2 guerras: la 1ra. Guerra de Indochina (1946–1954) y la Guerra de Vietnam (1960–1975). Participo en las siguientes batallas, todas estas con importancia histórica: L?ng S?n (1950); Hòa Bình (1951–1952); ?i?n Biên Ph? (1954); La Ofensiva del T?t (1968); La Ofensiva de Pascua (1972); y la Campaña final de H? Chí Minh (1975)

Pero Giáp era también periodista, y ministro del Interior durante la presidencia de Ho Chi Ming en el Viet Mihn, comandante Militar del Vi?t Minh, comandante del Ejército Popular de Vietnam y ministro de Defensa. Fue el comandante militar más destacado durante la guerra de Vietnam, conjuntamente con Ho Chi Minh y fue responsable de grandes operaciones militares, destacado por su liderazgo hasta el final de la guerra.

Giap era autodidacta en asuntos bélicos. La falta de formación militar de Giap no le impidió convertirse en uno de los mayores estrategas del siglo 20, capaz de derrotar tanto a las fuerzas de Francia como a las de USA con un ejército que, pese a la ayuda china y soviética, era nominalmente muy inferior en entrenamiento y equipamiento al de sus enemigos. "Tuvimos que usar lo pequeño contra lo grande, armas anticuadas contra armas modernas", diría Giap más tarde. "Al final, es el factor humano el que determina la victoria"

El gran triunfo de la estrategia de Giap fue la batalla de Dien Bien Phu, en 1954, en la que consiguió cercar a 14.000 soldados franceses en un valle al norte del país. El Ejército galo no esperaba que los guerrilleros vietnamitas fuesen capaces de cavar trincheras y posicionar cañones sobre las montañas que rodeaban el valle. Los 55 días de asedio, asalto y posterior rendición de Dien Bien Phu asestaron un golpe mortal a las aspiraciones coloniales francesas —no solo en Indochina— y serían uno de los acontecimientos que desencadenarían el fin de la Cuarta República.

Francia se retiró de Indochina tras acordar la división "provisional" del país por el paralelo 17 entre el norte comunista y el sur encabezado por un Gobierno cercano a las potencias occidentales. 

USA, impulsado por el espíritu anticomunista de la época, suplió el papel de la expotencia colonial en apoyo al régimen del sur. Pero los acuerdos de Ginebra duraron menos de cuatro años. Al negarse el sur a convocar elecciones, ambos países entraron en guerra, Hanói con el apoyo de China y de la Unión Soviética, Saigón con el respaldo de USA.

"No éramos lo suficientemente fuertes para expulsar a medio millón de soldados, pero ese no era el objetivo", diría Giap en 1990. "Nuestra intención era romper la voluntad del Gobierno estadounidense de continuar con la guerra".

La muerte de Ho Chi Minh, en 1969, y su conflicto con su sucesor, Le Duan, le retiró lenta pero decisivamente de la primera línea de la política. En 1979 dejó de ser ministro de Defensa y, tres años más tarde, abandonó el Politburó.

Batalla de Dien Bien Phu (Subtítulos Español) Battlefield Vietnam

http://youtu.be/9nJJc6F1cl8

 

Uno de tus muchachos

Por Jorge Luis Ubertalli

4-10-2013 en Resumen Latinoamerican

                        “Madre, en tu día, tus muchachos barren minas en Haiphong…”

  “Madre”, Silvio Rodríguez

Tío y padre, Ho Chi Minh y Vo Nguyen Giap fueron artífices de la liberación de Vietnam, nación que luchó durante siglos contra la ocupación extranjera aliada a las oligarquías locales.

El Tío se nos fue antes de ver el triunfo de las fuerzas revolucionarias que dieron al traste con el imperialismo norteamericano, sucesor de sus homólogos japoneses y franceses. El general Vo, recién nos acaba de dar hoy, 4 de octubre y a los 102 años, el último adiós. Si el Tío Ho fue el ideólogo, organizador y constructor del Partido Comunista de Vietnam, director de la Revolución y la Liberación del país, el general del pueblo Vo se constituyó en el ariete blindado que derribó a innumerables columnas de peleles armados hasta los dientes, que asesinaron a millones de humildes y aguerridos campesinos con bombas de NAPALM y fósforo blanco, con odio convertido en plomo injusto y brutal que no pudo, sin embargo, contra la voluntad de ser libre de un pueblo milenariamente rebelde.

Hijo de labradores, Vo fue detenido ya siendo estudiante por organizar una manifestación anticolonial en Hue. Cuando quisieron otorgarle una beca para estudiar en París, la rechazó, porque ya apostaba su vida en el combate contra el invasor y el opresor. En 1943, de regreso a su país desde China, organizó cien guerrilleros que destruyeron, en Pac Bo, norte de Tonkín, dos puestos de vigilancia francesa. Artífice de la derrota de los colonialistas franceses en Dien Bien Phu, tomó como lema, basándose en su experiencia de combatiente, el “evitar al enemigo cuando es fuerte, atacarlo cuando es débil; la guerra no es solo un asunto de los militares sino de todo el pueblo. El campesino debe estar armado pero cultivando su tierra”.

El “volcán bajo la nieve”, como alguien lo caracterizó, escribió en 1972:  “Nuestro país, rico y bello, dotado de muchos recursos naturales, ocupa en el sudeste asiático una posición de importancia estratégica y está en el cruce de vías de comunicación importantes, tanto terrestres como marítimas…(…)

Por eso nuestro país fue codiciado a menudo por poderosas fuerzas de agresión que creían dominar y explotar a nuestro pueblo, utilizar nuestro territorio como trampolín para su expansión en diferentes direcciones” (“ Vo Nguyen Giap, “Fuerzas Armadas Revolucionarias y Ejército Popular”, Hanói, 1972, Edc. La Rosa Blindada , Buenos Aires, páginas 8 y 9).

Y más adelante sostuvo: “Nuestro Partido, desde sus comienzos, se asignó la misión histórica de dirigir la revolución de liberación nacional en una nueva época, inaugurando la más sorprendente de nuestra historia, la de la independencia, la libertad y el socialismo. (…) Nunca como ahora, nuestro pueblo llevó a cabo una lucha tan larga con insurrecciones armadas y guerras revolucionarias que se extienden a decenas de años. Tampoco nunca nuestro pueblo enfrentó como en la actualidad a agresores tan feroces, a los japoneses, esos poderosos fascistas asiáticos; al imperialismo francés, vieja potencia colonialista europea; luego a los imperialistas norteamericanos, cabeza del imperialismo, enemigo número 1 de la humanidad”. (página). El general campesino Von Nguyen Giap enfrentó y derrotó a estos tres exponentes de la barbarie colonialista e imperialista, con la dirección de la clase obrera vietnamita, el tío Ho y el Partido revolucionario.                            

Gran estratega militar y dirigente revolucionario, Vo supo diferenciar, de acuerdo con Lenin, el carácter de las guerras: “Todas las guerras engendradas por los intentos rapaces de los reyes y los capitalistas son, según nuestra apreciación, criminales, porque son funestas para las clases trabajadoras y traen a la burguesía enormes ganancias”, había dicho el revolucionario ruso en 1918.

Sin embargo, las guerras contra los opresores son justas, aclararía junto a Lenin Vo. Tomando al marxismo-leninismo como guía, el combatiente vietnamita sostenía que era incorrecto el concepto de definir la guerra tomando como eje el análisis del estudio de las armas: “Reclaman su estudio tomando como base el análisis del desarrollo de las armas y no el de la clase y el de la lucha de clases, pues, cuando estalla la bomba, todas las personas ubicadas dentro de su radio destructivo resultarán muertas o heridas. Pero ¿Por qué estalla esa bomba?.

¿Quién hace estallar esa bomba? Y estalla ¿Para servir los intereses de quien?.

Este es el problema clave.” (“El Hombre y el Arma”, Vo Nguyen Giap, La Rosa Blindada , Buenos Aires, 88)

“Nuestro Partido afirma que el hombre es el factor decisivo, y critica enérgicamente la teoría burguesa según la cual el arma es lo decisivo” refirió más adelante (107) “/(…) Las armas nucleares influyen en el desarrollo de las hostilidades y la victoria pero no son el elemento determinante de la victoria y tampoco hacen cambiar la perspectiva de desarrollo de la sociedad.

En la guerra el factor decisivo es y será siempre el hombre; las masas populares son y seguirán siendo las forjadoras de la historia. (…) Los hombres de las fuerzas armadas de nuestro Partido y pueblo no son más que el obrero, el campesino y el pueblo trabajador”. (108-109)

Sus concepciones sobre el papel de clase del Ejército Revolucionario y Antiimperialista, la relación dialéctica no antagónica entre el hombre y el arma en aquel, y el papel dirigente del hombre en relación con su material bélico, serían las bases de la victoria sobre los enemigos de clase y nación, victoria que Giap organizó y logró con  la participación de  la clase obrera y el pueblo vietnamita.

Su larga y azarosa vida, su creencia absoluta en el poder del pueblo a la hora del combate, su vocación socialista y comunista en el marco del reconocimiento de la bella y heroica historia vietnamita, hacen de Vo Nguyen Giap un ejemplo a seguir por las viejas y nuevas generaciones, que todavía creen y luchan por un porvenir venturoso de la humanidad, libre de las ataduras del capital y sus lacras.

Compañero general Vo Nguyen Giap, como internacionalista y aún sin haberte conocido, soy uno de tus “muchachos”. Uno de los que barren las minas del olvido y la falsedad para liberar el puerto florecido y blindado de tu memoria, hoy cubierto de lágrimas ante tu partida