Envíopostaporteñ@ 1113

NO PIDAMOS LO QUE NO ESTAMOS DISPUESTOS A HACER

Ante todo una aclaración, a los boys de la isla del Pacífico de lentes espejados, que su denodada tarea de vigilancia cibernética y otras los lleva a trabajar 24 sobre 24 horas los 365 días del año, les digo que no se preocupen por los escribas como yo, son solo  palabras…,tranqui

Aunque los seres humanos nunca saben de lo que son capases ...

hasta que lo intentan

Este es un viejo proverbio castellano de aquella vieja Castilla de los comuneros, pero no por viejo debe descartarse o de dejarse sin analizar. Es más, en lo personal creo que tiene total vigencia y sus contenidos didácticos pueden ayudarnos a encontrar esos caminos que para tantas personas, incluyéndome, se hacen difíciles de visualizar. Es muy común que repitamos frases ya conocidas para tratar de expresar un pensamiento o idea como sucede a diario en los ámbitos de la militancia y en particular en la militancia  de izquierda, es así  que aquella frase de Don Gervasio “…nada podemos esperar sino de nosotros mismos…”, la podemos encontrar a diario en discursos o escritos, pero me permito afirmar, pocas veces llevada a la práctica con tozuda consecuencia y disciplina que permita sacarla del bronce o papel que sea para tratar de hacerla práctica real de una conducta individual o grupal que se convierta en  conducta activa transformadora de la realidad.

Eslóganes, consignas, afirmaciones, discursos, todo un menú que aunque no aparezcan en la TV siguen siendo mediáticos, intangibles, ya que no hay hechos que muestren que la fervorosa repetición de estas afirmaciones, consignas, etc. de por sí solas transformen nada, y mucho menos hasta ahora han dado paso a una práctica coherente con lo afirmado y verificadora de su justeza.

 Hemos afirmado que el sistema “permite un momento de locura” y más aún si esta locura se convierte a su pesar en funcional a él. 

NO QUEREMOS ARATIRI, NO QUEREMOS SOJA TRANSGÉNICA, LA CULPAS SON DE LA BANCA EXTRANJERA, etc.; podríamos llenar centenares de libros si nos ponemos a recopilar las frases de los muy fundados y compartibles deseos de una izquierda que no logra encontrar su propia identidad a no ser en los aspectos más discursivos. HAY QUE DISOLVER EL EJÉRCITO, si claro en lo personal lo comparto, pero hay que decir cómo, si no queda como una mera expresión de deseos, porque no se trata de disolver una aspirina y en lo personal mis deseos pasan por otros lugares mucho mas humanos y simples, lo que no quiere decir que no podamos aportar a una repetida, bizarra y terapéutica visión del tema.

Los viejos comuneros castellanos, bien otra cosa hacían cuando hablaban de algo de lo cual estaban convencidos, no solamente lo proclamaban sino que trataban de tener una conducta y una acción guiada por su pensamiento, que no era otro que llevar esa proclama a la práctica.

La puesta en práctica de una propuesta, de una teoría, es la que le da validez y credibilidad a la misma y esos sabios comuneros sabían eso perfectamente, por eso muchos de ellos dejaron la vida y entraron en la pelea sabiendo que serian derrotados y  por esto cuesta entender que tantos buenos polemistas con floridas retóricas y sesudos análisis que hacen gala de la consciente e ilustrada lectura de centenares de libros no se den cuenta de esto, e insistan en arar en el mar, acostumbrándose inconscientemente o al menos eso creemos, a su funcionalidad sistémica.

Cada día estos caminos son mas acotados, más estrechos, ya que las señales del agotamiento del  sistema están ahí, o mejor dicho acá y por lo tanto guste o no, queramos o no, obligara a poner esas largas diatribas (que algo de aristocracia intelectual muestran) en práctica diaria de autodefensa y sobrevivencia, ¿estaremos a la altura?