Envíopostaporteñ@ 1119

¿Cosa Succede Mio Cara?

Compañeras  y compañeros de Posta Porteña, tenemos que pensar y actuar sobre lo que está pasando. Estoy hablando de Venezuela. Apoyo al gobierno de Maduro a pesar del mismo caballero.

Fui uno de los testigos internacionales de las elecciones pasadas junto a mis hermanos el Pata Beltrán y el chueco Read. La lucha de clases adopta múltiples formas. La Burguesía y el imperialismo tienen mucho más maniobras e ideologías para actuar. Considero que nosotros subestimamos este poder, más aun cuando seguimos sufriendo las consecuencias de la derrota global de los 90, sintetizando el neoliberalismo. Obtuvimos conquistas básicamente electorales, (no tan sólo y no en todos lados igual), y algunos pensaron que era la revolución. Y cras/cros, se equivocaron.

No fueron solo los entregadores reformistas, fuimos todos/as que no quisimos aceptar la derrota mundial de la clase. Hasta ahora??!!! Y???

Hay que defender Venezuela, y a pesar mío a Maduro, a Cuba, a Bolivia y los desvíos de Evo, a Ecuador y la soberbia de Correa, a la misma Argentina, a los avances de Brasil, Dilma y Lula complicados, mucho más que el resto de América pues son parte de la batalla mundial, y también a los modestos y tristes pasos adelantes nuestros. Por qué lo que había antes y lo que puede venir ES PEOR!!!!

Avanzamos en derechos. ¿Es la revolución?¡¡¡NOO!!!

¿Dónde está el pueblo que la garantice?

Comprando televisores en Carlos Gutiérrez. ARATIRÍ, Sayago, etc., no existen en el imaginario popular. Por supuesto que no es tan así. La vanguardia que construirá la revolución irá al pueblo, sin seguidismo, o seguirá en su maravilloso aislamiento???EH????

Estoy siendo provocador a propósito, no todo lo que estoy escribiendo lo pienso tal cual, tal vez, con la excusa de tirarme mierda podamos abrir el debate en serio.

Estoy dispuesto y no me considerado más que nadie, sino alguien del montón. Pero creo que debemos sobrepasar la década del 60, 70 y 2000. Sin tirar ninguna idea revolucionaria a la basura.

Aldo Gili

A propósito de la respuesta de Rubén Blades al Presidente Maduro

No nos corresponde a nosotros asumir el rol que corresponde legítimamente al gobierno de Venezuela y a su Presidente Nicolás Maduro, a quienes va dirigida esta nota de Rubén Blades, si establecer anotaciones que van más allá de la realidad concreta que hoy se vive en Venezuela.

Dice Rubén Blades:

Espero que el dicho vídeo no resulte una falsificación como las que hoy abundan en internet,

Es legítima su preocupación, basta saber que muchos de los ataques producidos a Estados integrantes de la ONU se han realizado sobre la base de pruebas falsas, y en este caso hay ejemplos similares. Esto es moneda corriente en el mundo que hoy vivimos, en medio de la mayor crisis global del actual modo de producción.

Dice Blades:

Me sorprende escuchar una vez más este tipo de acusaciones, en pleno siglo XXI, cuando debíamos haber superado ese asunto de las etiquetas.

No, no se ha superado, basta con sintonizar CNN

Pero también es verdad que “hoy” Venezuela no es una Nación unida: es un país cuya población está polarizada políticamente.

La polarización en nuestras republicas no es de hoy, es el método por el cual han saqueado la riqueza en beneficio de los complejos empresariales multinacionales que hoy gobiernan el mundo y hacen de un Estado como EE.UU. un país quebrado y sin equilibrio presupuestal, imprimiendo dólares con los cuales pagar su presupuesto, haciéndole cumplir las funciones de gendarme universal.

La polarización y empobrecimiento en Venezuela, país rico, era tal que la corrupción llevó a sectores muy importantes de la derecha empresarial a impulsar la candidatura de Chávez para llegar a un gobierno con respaldo popular que les permitiera seguir haciendo su política (estudiar las andanzas de Cisneros), fracasaron como fracasaron con Fidel, los dos fueron y son fieles a sus pueblos y al mandato popular de justicia.

Dice más adelante:

parece recomendable realizar una consulta nacional para que el pueblo tome su decisión. Sin ello, lo que se percibe es eso, una imposición. Creo que su gobierno, Presidente Maduro, no posee la mayoría representativa que justifique lo que le está haciendo al país. Por otro lado, la oposición, mezcla de lo que existió en el pasado político de Venezuela y de lo nuevo que hoy lucha por hacerse respetar y considerar, no está formada por cuatro gatos fascistas, como se pretende hacer ver. Es una vital cantidad de personas.

Venezuela es el que más consultas populares ha realizado en el mundo. La polarización no es por la falta de consultas sino por la crisis mundial del modo de producción que descarga sobre el país el odio de las clases poseedoras sobre la gente, a través de poderosos mecanismos económicos que gobiernan el mundo, y de los cuales el gobierno de Venezuela como cualquier otro país del mundo no se puede sustraer.

Ahora viene la reflexión más importante que hace Rubén Blades:

Como los Chavistas se auto-definen como "Socialistas", debemos asumir que comprenden de lo que hablan, y que han estudiado a quienes inicialmente convirtieron las teorías sociales de Marx y Engels, en propuestas experimentales del socialismo y el comunismo, particularmente en Rusia, tras la revolución bolchevique de 1917. Deben conocer, por ejemplo, los comentarios vertidos por Vladimir Ilich Lenin en su folleto titulado, "La Enfermedad Infantil del Izquierdismo en el Comunismo", (este título no es un artificio al estilo Borges, así lo tituló el propio Lenin y si no lo creen, pregunten a Fidel, que él debe haberlo leído).

En ese escrito cita Lenin los errores que se cometen en nombre del izquierdismo, por no considerar las circunstancias objetivas a la hora de tomar decisiones, y peor aún, las consecuencias históricas que produce no reconocer y rectificar dichos errores. Allí describe cómo, en 1918, los camaradas Radek y Bujarin, máximos representantes del entonces llamado "Comunismo de Izquierda", fueron obligados a reconocer públicamente su error, al no comprender ni aceptar inicialmente que, el argumento para justificar la Paz de Brest, no constituía necesariamente un compromiso con los imperialistas, sino que obedecía a una necesidad política determinada por las condiciones objetivas del momento, algo que Lenin describió como un “do ut des”, un te doy para que me des. La metáfora que hace Lenin sobre asaltantes y asaltados aclara muy bien el argumento. ¿No es, acaso, un “do ut des&r dquo; el acuerdo que tiene Venezuela con el “imperialismo” en el caso del petróleo venezolano, que suple a Estados Unidos a cambio de los dólares que necesita la economía del país?

Lenin en 1918, pensaba que al romperse el eslabón más débil del modo de producción capitalista, todo el sistema entraba en un proceso de crisis final. No ocurrió así y la cadena se recompuso a un nivel superior, que hace entre otras cosas que hoy la crisis mundial sea mayor. Entendiendo la situación y el carácter de la confrontación, Lenin   se orienta entonces a ganar tiempo y a saber que no podía saltearse los escalones de las relaciones de clase. La NEP buscaba recomponer la economía soviética vinculada al mercado mundial. El imperialismo (estamos hablando de 1918, hoy el gobierno del mundo pasó de los Estados, todos endeudados, a los complejos empresariales multinacionales que compiten ferozmente por la tasa de ganancia) trataba por todos los medios de aislar a la URSS e impedir su relación con el mercado mundial. La derrota de Lenin y la teoría del socialismo en un solo país hicieron el resto.

Blades debe saber que sobre el gobierno de Venezuela en el plano político se ejercen las presiones que el señala por la “izquierda” pero también la de los componedores ante la agresión, por la derecha, que hablan de un dialogo en abstracto sin denunciar las agresiones permanentes que sobre el país realiza la derecha empresarial, cada vez más angustiada por la crisis irreversible que se desarrolla en el mundo y para la cual solo tiene como salida: aceptar perder la predominancia del sistema o la guerra que lleva al uso de las armas nucleares.

En la ONU el Presidente Mujica esto lo dijo claramente, aunque aun hoy sus palabras que nosotros señalamos como el inicio de un camino no han sido suficientemente entendidas.

Por eso un intelectual destacado como Rubén Blades, hace aparecer un problema que es grave y universal como meramente un problema en el relacionamiento del gobierno de Venezuela con la oposición. Problema para el cual antes Chávez y ahora Maduro, han tenido la paciencia y la firmeza de los grandes revolucionarios, pero que necesita del apoyo de lo mejor que la humanidad tiene en todos los planos.

Blades no se debe sustraer a ello y no estaría de más que pisara las calles de Venezuela y tomara contacto con su gente. Seguramente podrá aportar en beneficio de todos.

Jorge Aniceto Molinari

Montevideo, 22 de febrero de 2014.