Los hechos actuales de Venezuela están motivando diferentes opiniones entre los compañeros. Creo que, con matices, casi todos estamos de acuerdo en la defensa de las conquistas alcanzadas en el proceso chavista y la necesidad de enfrentar esta embestida reaccionaria, y al mismo tiempo tener una actitud crítica ante la conducción chavista.
Esta actitud crítica está presente aun en los compañeros que han defendido más consecuentemente al chavismo en todos estos años, o al menos en los más lúcidos. Eso no es casualidad.
La nota de Jorge Maiki "Venezuela nos duele", en PP 1117 del 20/02 es un ejemplo. No es cosa menor, además, que Maiki la haya precedido enviando un texto de Manuel Sutherland, "Siete apuntes sobre las protestas en Venezuela..." en el número anterior de PP, en que aparecen algunas ideas contrarias a las suyas.
Por otro lado Aldo Gili en PP 1119 (“Cosa succede...?”) puede ser un ejemplo del otro lado, del bando “criticón” que de cualquier manera dice "Apoyo al gobierno de Maduro a pesar del mismo caballero...Hay que defender a Venezuela, y a pesar mío, a Maduro".
Más allá de estas coincidencias elementales, creo que las cosas merecen una consideración más profunda.
Lamento si alguna vez estos debates pueden dar la impresión de que se tratase de ver "quién la tiene más larga”, como se ha dicho. Aunque nadie está exento de errores o actitudes estúpidas, lo que me propongo es contribuir a entender qué está pasando, además de compartir las angustias y expectativas que estos acontecimientos nos producen a todos.
Lo que a mí en verdad me parece es que discutimos demasiado poco. No cuento las peleas e insultos, que no son discusiones. Las cosas que pasan son muchas y las ideas que rescatamos del naufragio muy poquitas. Aparecen y aparecen y pasan volando muchos temas a abordar, opiniones diferentes, y por más que hagamos, las cosas van quedando dichas a medias. Después, cuando los hechos nos caminan por arriba, ahí nos acordamos
Yo también he dejado cosas pendientes en otras veces en que toqué estos temas, y prometí alguna vez una nota complementaria que nunca hice
Y ahora no creo que sea pedantería citarme a mí mismo en algún caso, es que uno tiene que hacerse responsable de lo que dijo. Y como los hechos se suceden, hay que ver si confirman o no lo que dijimos antes. Solo así tiene sentido opinar sobre lo que ocurre
En grueso, opino que: EL CHAVISMO CUMPLIÓ SU CICLO
Pero ¿qué es el chavismo, en definitiva? Ya que decimos “cumplió su ciclo” a partir de caracterizar tanto al chavismo como a las condiciones de su surgimiento y las que originan su crisis actual.
Cortando también en grueso para afinar luego por aproximaciones sucesivas, empiezo por poner al chavismo en las categorías, muy amplias (muy gruesas también), muy usadas y también abusadas (y discutidas), de “nacionalismo burgués”, y “bonapartismo”. La segunda en función de la primera.
Quiero ir de lo general a lo particular. Voy a retomar cosas que dije en varias notas anteriores, y también a lo que han dicho varios compañeros
Solo una cosa más. No me interesa para nada entrar en la pequeña disputa interna de la izquierda uruguaya, por alineamientos aquí y allá. Me chupa un huevo en qué partido o fracción o grupo delirante está cada uno de los que aquí discuten. Esto es un problema de otro tipo
Es el pensamiento racional y la investigación de la realidad lo que debe dictar los alineamientos políticos, y es la política la que debe dictar las opciones partidarias o “movimientistas” o como se quiera. Y no al revés
Esto que escribo es solamente el anuncio de una serie de notas que propongo escribir, tratando que sean breves y enfocadas a un tema cada una para no fastidiar a los lectores. Y tal vez los lectores se pudran de la larga serie, es un riesgo.
Acá, para empezar, solo voy a referirme a algo que dice James Petras en su salida por CX36 el lunes 17 de febrero:
"... la respuesta de Nicolás Maduro es demasiado tolerante. Debemos recordar que hay dos ejemplos en el tratamiento con oposiciones violentas. El caso de Allende en Chile, que toleró la oposición violenta hasta que dieron el golpe de Estado; y la otra es la respuesta de Fidel Castro en Cuba frente a los ataques violentos, que terminó quebrando la espalda al terrorismo y consolidó la revolución. ... o se rompe la cabeza de esta oposición para permitir la democracia o peligra que pase en Venezuela lo que pasó en Chile y otros países democráticos, que toleraron demasiado"
Respeto mucho al amigo Petras a quien todos debemos una gran ayuda intelectual, y estas expresiones suyas pueden ser solamente “bandazos” dichos al descuido. Pero no las puedo dejar pasar
No podemos tomar la política como cosa policial. Lo que pasa en Venezuela hoy no va resolverse con métodos represivos, ni rompiendo ninguna cabeza. Si alguien quiere proponerle esa receta a Venezuela me gustaría que al mismo tiempo me explique Ucrania.
Ni da para discutir esa comparación de Venezuela con Cuba. Son procesos totalmente diferentes. Y es tan absurdo reducir la lucha de los revolucionarios cubanos al fusilamiento de un puñado de contrarrevolucionarios, como decir que fue “Fidel Castro”.
Por último lo de Allende no solo es muy injusto, es ver las cosas al revés. Pero esto lo quiero tratar en detalle más adelante