Esto sucede luego del asesinato del diputado SERRA y María HERRERA
5 días de sucesos
Por: Jorge Benezra
Edición 924 - 10/10/2014-semanario Quinto Día
Radar
Los colectivos. El caos y la confusión reinó esta semana en el centro de la capital venezolana, cuando un grupo de supuestos integrantes de los colectivos “5 de Marzo” y “Escudo de la Patria” mantuvieron de rehenes a funcionarios del Cicpc que habían participado en un allanamiento ocurrido en el estacionamiento del edificio Manfredi, ubicado en Quinta Crespo. Se presentó un enfrentamiento en el que falleció uno de los integrantes de estos grupos colectivos y uno de los voceros del Frente 5 de Marzo identificado como José Odreman, quien declaró a los medios de comunicación que hacía responsables a altos funcionarios del Gobierno, específicamente al ministro Rodríguez Torres por lo que pudiera ocurrirle, y minutos más tarde este dirigente fue abatido por efectivos de la policía científica en medio de otro enfrentamiento. ¿Qué ocurrió? ¿Quién era este hombre? Esta es la pregunta que muchos se hacen. Resulta que el ciudadano José Miguel Odreman era el líder del Frente 5 de Marzo, movimiento social surgido tras la muerte del presidente Hugo Chávez. Era sargento primero jubilado de la extinta Policía Metropolitana y vivía en la zona popular identificada como Cotiza. También representaba al “Movimiento Juan Montoya”, que agrupa al menos a 100 colectivos de la Gran Caracas, y que surgió tras la muerte del coordinador del secretario Revolucionario de Venezuela. Hemos escuchado que distintos voceros del Gobierno han negado que este hombre tenga algún tipio de vinculación con el chavismo y el madurismo, pero es definitivamente ese proverbio chino que dice: “una imagen vale más que mil palabras” se pone de manifiesto en este episodio. Las redes sociales revelan claramente la intimidad de cualquier persona. En su cuenta de Twitter el fallecido Odreman se identifica como @PsuvOdreman, en ella se le puede ver con distintas personalidades del alto gobierno, es decir que tenía como ser cercano a esos círculos. ¿Qué se observa en esta cuenta? En la foto de fondo de portada una fotografía de este personaje junto al ex vicepresidente y ex ministro de la Defensa José Vicente Rangel con la primera dama Cilia Flores, incluso una con el comandante Hugo Chávez, pero la más impactante y llamativa es la que sale junto al diputado Robert Serra y “Juancho” Montoya, ambos asesinados en los últimos meses.
El misterio de la Baralt
Por: L. J. Hernández
Edición 924 - 10/10/2014 Semanario Quinto Día
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Son cinco los muertos de un enfrentamiento en el suceso que Maduro calificó de extraño.
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El Cicpc está ahora en la mira de los radicales que “piden sus cargos”.
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El problema no es fácil. En medio del debate los enemigos de Rodríguez Torres quieren “pescar su destitución”
A la misma hora en que el presidente Nicolás Maduro celebraba la graduación de 40 médicos integrales y se entusiasmaba con el frenesí de los aplausos de un auditorio atestado, en lo que fue la casa de la aguerrida Lina Ron, una especie de cumbre de “colectivos” lloraba la muerte de unos de sus líderes, José Miguel Odreman, cuando aún no se reponía de otro extraño suceso, el salvaje crimen de su amigo, el diputado Robert Serra. En ese lugar los gritos de “rabia revolucionaria” abrazaban el ambiente y asumían cómo propio el último mensaje de Odreman.
El jefe del colectivo Juan Montoya, asesinado en febrero, había alzado 24 horas antes su voz desesperada, llamando a la protección del presidente Maduro, ante los ataques de una policía que esa mañana había matado a tres “camaradas y combatientes” y responsabilizaba al ministro del Interior de lo que pudiera ocurrirle.
En un mensaje a través de Televen, en transmisión de la periodista Carolina Bigott, Odreman le hacía el llamado, con voz nerviosa, al presidente Nicolás Maduro Moros.
“Camarada esta Comisaría, la de El Paraíso y la Brigada de Acciones Especiales”, atacaron a nuestros combatientes, acusaba Odreman. Su voz temblaba. Una mezcla de nervio y rabia alimentaba su drama.
Dos horas y treinta minutos después, Odreman lanzaba su último suspiro, tirado en un canal de la Avenida Baralt. Antes, en un refugio próximo a Quinta Crespo, en el edificio ocupado sin ley por el colectivo, Odreman había visto caer a tres de sus camaradas. Eran líderes de ese grupo ahora dueño del edificio Manfredi, escenario de los enfrentamientos.
“Aquello era una locura. Los gritos y las balas llevaban el terror a los vecinos, ajenos a esta batalla”, dijo el vecino que se identificó como Macario López, que con su esposa y dos hijos menores de la mano, abandonaba el lugar, con rumbo incierto”.
Al final, la “guerra” dejó cinco muertos. Todos del colectivo 5 de Marzo, en honor al fallecido presidente Hugo Chávez.
“Esta gente está armada hasta los dientes”, dijo un abogado. “Y nos decían que eran pacíficos ciudadanos”. El propio Gobierno sabe ahora que mintió o lo engañaron, dijo Arnoldo Durán. Y se fue tras escapar de la multitud de periodistas, que habían asistido al campo de batalla.
Pero funcionarios de la policía dijeron que “los muertos integraban una peligrosa banda responsable de múltiples delitos, incluidos homicidios”. La gente el edificio ocupado lo niega
Odreman, no era ningún delincuente. Su vida se movió entre las armas. Como sargento jubilado de la vieja Policía Metropolitana le tocó la otra batalla, no menos peligrosa. La del hampa en Caracas.Pero en el prontuario policial le sumaban varios delitos, incluyendo homicidios.
Ganado para el proceso chavista, terminó como jefe del Movimiento Juan Montoya. Tenía a su orden más de cien colectivos y ascendió en sus relaciones con el alto poder. Apareció en fotos con ministros y hasta cerca de la pareja presidencial. El perfil de su Twitter lo destaca, junto a un conocido político y periodista del chavismo, con una expresiva foto. Odreman declaró antes de morir, su profunda amistad con el también asesinado Robert Serra y había pedido al Gobierno una sincera investigación
“Ellos deben saber hoy lo que pasó con el camarada Serra”. No esperen más para identificar a quien o quienes entraron con tanta facilidad a la casa de Robert.
Había pedido justicia. Si lo mató la oposición, que lo digan. Si lo mando a matar Uribe, que lo digan. Si lo mataron otros colectivos que también lo digan
Todo está muy extraño, dijo Jorge Aveledo Salas, quien se declaró combatiente y revolucionario hasta la muerte. Los videos donde aparecen hasta personas con atuendos de santería deben conocerse, si es que existen, clamó Aveledo.
El director del Cicpc negó vinculaciones entre el crimen de Serra y el de Odreman. Es un caso más que la policía estaba investigando y que ocasionó el enfrentamiento del martes, dijo el jefe policial. Su destitución ha sido pedida por el colectivo
Aquí podemos estar en la primera escala de un conflicto entre esos colectivos, dijo un investigador que pidió reserva de su nombre.
El Estado tiene que descifrar este laberinto. Tiene que restituir la tranquilidad a los venezolanos o tenemos que concluir que el problema es más grave y se les fue de las manos. El Gobierno habla de desarme y las armas aparecen en los colectivos. Cómo explican eso, se preguntó un psiquiatra.
Los colectivos están ahora más radicales. Muy poco caso hacen al Gobierno, a quien acusan de un deslinde con la revolución. Llegan a exigir “ruptura total con Estados Unidos”.
En la Asamblea el ataque a un sector de la oposición fue frontal. El debate fue una sentencia a parlamentarios señalados y al ex presidente Uribe, de Colombia. El presidente de la Asamblea, Diosdado Cabello, fue el más vehemente. No ocultó su furia. Sus palabras enterraron cualquier posibilidad de entendimiento “Hasta yo me siento amenazado”, declaró Cabello
La oposición se deslindó de cualquier vinculación con las acusaciones. Es un problema que el Gobierno tiene que aclarar. Y si tiene pruebas, que las presente, dijo Antonio Ledezma.
“Amenazados estamos todos”, dijo la opositora Machado. La MUD prefirió no oír las declaraciones de Machado y sólo pide al gobierno, paz. “La paz es el camino”, dijo alguien en el pasado.
Los próximos días serán decisivos para las relaciones entre el gobierno y los colectivos. Pero hay quienes apuestan a un perdedor. La directiva del Cicpc( Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas)Aquí entran en juego otros actores. Los enemigos del ministro del Interior, Rodríguez Torres. En la turbulencia quieren pescar su defenestración.
El problema no está claro. Extraños sucesos, diría Maduro
Los próximos días serán noticias en la pugna interna chavista y policial
L. J. Hernández