Cuando un gobierno, sea este “progresista” o no, quiere imponerle a su pueblo una orientación en materia de política exterior equivocada e injusta, invocando motivos de egoísmo nacional y en medio de una crisis internacional en ciernes de proporciones, la ciudadanía y los partidos deben reaccionar.
Observo la prensa, inclusive la “radical” y constato dos cosas: los medios privados y burgueses están en un silencio satisfecho, la prensa “radical” acumula adjetivos sobre Raul Sendic (hijo).
No creo que Raul Sendic (hijo) sea el culpable del desaguisado. Y en esto no tiene nada que ver su apellido. Aquí el culpable es un gobierno entero, su máximo titular :Tabaré Vázquez, su equipo de gobierno, y entre las fuerzas políticas que lo apoyan, la fuerza de nuestro Maquiavelo de Economía, que es un tapado y un gran HDP. Raul Sendic, en esto es marginal. No es la “madre del borrego”. Repetimos lo que señalamos ayer: todo esto se fraguó en la primera reunión del gabinete Vázquez, como reflejo de la declaración de apoyo a Venezuela del Frente, que la contemplaron con desagrado. Fue allí, entre presidenciales y ministros que algunos vertieron sus antiguas quejas contra Venezuela, sus pretensiones de cursos alternativos y conciliadores con la oposición. Después, vino la declaración del presidente Obama, su declaración prepotente y beligerante.
Es lo primero.
Lo segundo, es que cuando un gobierno, empieza a dar los pasos que eran previsibles (aquí que nadie se haga el desentendido o el desconcertado, tara vieja entre los orientales, cuando están con la panza llena) lo que cabe es reaccionar. El que calla (o se silencia) otorga.0
Este gobierno, implicaba un giro a la derecha, todo lo señalaba, desde antes de ganar las elecciones. Después de ganadas, su conductor Tabaré Vázquez empezó a “mostrar la hilacha” de los rasgos que la ciudadanía le conocía de antes, no nos hagamos los sorprendidos. El “hombre” es un tecnócrata con veleidades de decir la última palabra y a éste rasgo negativo, reúne la mala costumbre de “primerear”, pegar primero y, ver qué ocurre
Hablar de este tema, a su vez, exige un pequeño rodeo por las inmediaciones políticas del entorno gubernamental. La “segunda fuerza”, el EME-Pepismo, no es ninguna garantía, en esta crisis diplomática. El Sr. Mujica, es un charlatán conciliador, lo fue siempre, lo demostró hasta la saciedad en su gobierno y además fue él, “el que trajo a Vázquez”. Así que por ese lado, lamentamos desencantar a “las buenas almitas” de la sensiblería berreta, rasgo particular de nuestro “medio pelo”. Por ese lado, de esos lares, no va a venir ninguna ayuda, ni rectificación, ni nada que se le parezca. Mujica y el EME-Pepismo están para preservar su aparato político, no quieren, no están, para acaudillar causas populares. Si “se suben”, se suben a lo que no pueden frenar y si lo hacen, lo hacen para frenar. Estemos claros sobre el tema.
La pelota, por consiguiente esta en el campo de las fuerzas populares: las organizaciones sociales, las organizaciones sindicales, ciertas fuerzas políticas de izquierda que no son las mayoritarias dentro del fraude amplismo y otras fuerzas políticas que están en la disidencia interna o, francamente, en la oposición de “izquierda” al fraude amplismo. Pero lo determinante es que el colectivo social, la ciudadanía, tome personalidad colectiva y actúe, forzando la mano y obligando a tomar posición clara sobre el problema. O nos imponemos o se nos impone, así de sencillas son las cosas.
El gobierno, la derecha del frente, juega a imponer. Debemos estar claros sobre el asunto.
Ni hablamos del tema “de la honra institucional (o nacional) herida”, la “representación” agredida o ultrajada, el posible amague nacionalista (o chovinista) porque “todo eso” son pamplinas. Aquí, con pocas palabras nos entendemos todos: Venezuela es la agredida, Estados Unidos es el agresor, y aquí “no hay más perro que el Chocolate”
Repetimos, el gobierno juega a imponer, y ante el intento de imposición, hay que ocuparle las calles, pintarle los muros, y sacar todas las declaraciones de apoyo a Venezuela, que sean necesarias, sin importarnos los “tacticismos” de algunos que cuando todo está tranquilo no se cansan de repetir la pamplina del “gobierno en disputa”, pero, que cuando las cosas se ponen candentes, empiezan con el viejo jueguito de dilatar las cosas, argumentar copiosamente, entreverando los argumentos para confundir y, tratar de salir airosos del tema de las definiciones, con maniobras viejas y conocidas.
Aquí, para marcar un rumbo hay que salir a la calle, ocupar los espacios públicos, tranquila y mesuradamente, con confianza en las razones propias, en la justeza del apoyo reclamado y con la convicción que la causa que defendemos es justa. Se hizo antes, cuando Cuba, se puede repetir ahora con Venezuela.
Este gobierno orienta en materia de política exterior, un viraje, viraje que por otra parte estuvo presente en la primera administración frenteamplista y del cual todos conocemos los episodios relevantes (el recibimiento a Bush (hijo), el “pedido de ayuda” ante una eventual “guerra” con la Argentina, el TCL de triste memoria, y un montón de jugadas más).
Y este gobierno, además, éste y ningún otro, cree que los demás, la ciudadanía esta pasivizada, que es fácil imponerse sobre ella, obligarla a seguir el curso o rumbo que han decidido y, que de las protestas, no hay que tener cuidado.
Las próximas horas dirán que rumbo tomamos. El periodismo, aún el “alternativo”, no puede más que ofrecer opciones posibles. Señalar lo que se considera necesario, pero no puede influir sobre las conciencias personales o colectivas. Nadie puede sustituir el protagonismo del propio colectivo nacional.
Y éste actúa, o se va “al mazo”
Por el momento, al dilatar la reunión de cancilleres –observen los lectores avisados- los procedimientos seguidos, lo que se ha manifestado es que hay indecisión. En las cancillerías y en los gobiernos. No seamos ingenuos
Eso puede señalar dos cosas: presiones diplomáticas imperiales (de ningún modo un factor a descartar) pero lo fundamental, posiblemente, está en el terreno de las indecisiones propias. No solo las del pequeño Uruguay, que jugó a hacer pesar antes de la reunión, su “conflicto” diplomático con Venezuela, para frenar lo que la reunión del 12 de marzo, hoy mismo, presagiaba para el 19, la reunión de los presidentes
Y entonces hay que contemplar dos posibles cursos: una declaración del tipo que hizo el Antiguo Ministerio de Colonias (la OEA) con su representante oficial, acerca de lo “desacertado” del ukase del presidente Obama. O el apoyo sin cortapisas que pregonan Bolivia, Ecuador y al cual se suma Cuba y, en las últimas horas, otros
Las desventajas de una declaración anodina, conciliadora y “lavada” son obvias: favorecen los planes del Imperio
Las desventajas de una declaración combativa y aguerrida, es que abren curso a la intervención popular, a las iniciativas de “abajo”, a la cual los progresismos gobernantes les tienen un miedo pánico.
El imperio, mientras tanto, nos observa. Mide, de acuerdo a nuestras reacciones, sus pasos futuros.
La decisión sin embargo, está en nuestras manos. Y dirá mucho del futuro próximo
Los esclavos y sometidos no nacen, se hacen