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Los chuecos se junten bien juntos, bien juntos los pies

"El Chueco, redondos los ojos/ y sin pizarrón, / mirando a la madre, mirando al hermano, aprende el dolor

En el Uruguay de hoy, (des)-gobernado por varios elementos que en su día dijeron luchar por 'la patria Maciel', en ese mismo país donde los intelectuales, los cantantes, compositores, eran una luz de esperanza, una señal en el camino, de aquella nuestra juventud revolucionaria, de una clase obrera que llamó a la lucha, donde el estudiantado tenía conciencia; hoy de ellos solamente recibimos el silencio cómplice que apoya las herejías de un gobierno perverso, inhumano, despreciable, corrupto, servil a los intereses foráneos impuestos

Hoy, no existen los Daniel Viglietti, autor de la canción del Chueco Maciel, ni el mismo Viglietti tiene el valor de componer nuevas canciones de denuncias a tanto improperio; ni ninguno de los otros famosos de la canción rebelde.

En un mes y medio fueron asesinados siete menores en el país

La violencia domestica es tema concurrente en el país, pero no es la única; también la violencia policial se hace presente en las calles, en las cárceles, la violencia institucional, la violencia social y del crimen organizado

Este tipo de violencia, especialmente el de la violencia ejercida por el Estado, no debería asombrar teniendo en cuenta los resultados de una encuesta realizada por Equipos Consultores sobre el apoyo del pueblo uruguayo. Según dicha encuesta la imagen de las Fuerzas Armadas mejoró considerablemente en los últimos años.

El 54% de los uruguayos simpatiza con las Fuerzas Armadas

Solamente el 23% declaró sentir antipatía, un 5% manifestó rechazo ante la posibilidad de cruzarse con un uniformado en la calle, Ignacio Zuasnábar, director de la encuestadora, el estudio realizado aporta indicios a la tesis de una sociedad que se desplaza hacia valores de mayor autoridad.

Colaboración del Ejército en 'tareas sociales' y 'emergencias', parece ser lo que ha reforzado la visión del gran pueblo uruguayo, además la mayoría cree que el Ejército respeta la democracia.

Aunque el tema de los derechos humanos 'no fue abordado directamente en la encuesta, sólo un 3% de la población consideró que ésta era una de sus debilidades.

La encuesta se realizó a mayores de 18 años, sin especificar claramente las edades, grupos. Es decir, entre 18 años y 30 años, de 30 a 50 y mayores.

Igualmente nos da un panorama bastante devastador.

Si un 54% simpatiza con las Fuerzas Armadas, es mucho más de lo que esos mismos uruguayos simpatizan con el Frente Amplio.

Interesante sería saber que entienden estos simpatizantes por mayor autoridad

Preferirían que la milicada saliera a las calles a combatir la inseguridad?

Barrio Marconi

Como recordaba Linng Cardozo en su artículo publicado en El Observador, en el mes de junio se cumplirán 45 años del asesinato de Julio Nelson Maciel Rodríguez, El Chueco Maciel, junio de 1971

Durante la presidencia de Pacheco Areco (1967-1972) se agudizaron las medidas del gobierno creándose las condiciones de represión política y social. Por aquel entonces las políticas pachequistas fueron enfrentadas por organizaciones como la CNT (Convención Nacional de Trabajadores).

Fueron al mismo tiempo apareciendo grupos de extrema derecha como el Escuadrón de la Muerte y la Juventud de Pie, (JUP); cuyos objetivos eran los militantes sociales y políticos. Las Fuerzas Armadas fueron asumiendo su rol, incluso de dentro de ellas se formo la logia de los Tenientes de Artigas.

El asesinato de El Chueco Maciel estuvo envuelto en la violencia que se vivía en el país y que terminó con el golpe de Estado. El Chueco Maciel, como tantos otros uruguayos del ayer y del hoy cayó con su familia en un cantegril, rancho de lata y piso de tierra, no muy lejano al barrio Marconi.

En aquel país de las vacas gordas, la Suiza de América, tenía sus propios exiliados, sus desplazados todos ellos por el hambre y la miseria.

En el Uruguay de hoy, de campos ajenos, extranjerizados, un gobierno 'progresista y popular, la situación no ha cambiado pero no existen los chuecos que reparten su botín con su gente.

El Chueco comenzó su vida por el entonces "Consejo del niño", en el infierno del Álvarez Cortés. El Chueco alcanzó su fama por los años 1968/1969 por los asaltos cometidos en Punta del Este.

El Chueco Maciel durante su clandestinidad seguía trajinado entre los ranchos de Aparicio Saravia, en el mundo donde todos sabían todo, pero nadie sabía nada

Para muchos era un simple ladrón y asesino para otros, El Rey Mago; que incluso había logrado sacarle el protagonismo a Los Tupamaros.

El destino quiso que luego de una rapiña a un guarda de CUTCSA, una camioneta de las llamadas 'Fuerzas Conjuntas', efectivos combinado de policías y fuerzas armadas militares que actuaban bajo el régimen de 'Medidas Prontas de Seguridad', impuestas por el gobierno de Pacheco Areco tras decretar el "Estado de guerra interno", pasara por el lugar.

El Chueco se encargó de cubrir la fuga de sus compañeros y no tardó en caer abatido, poco después muere en el Hospital Militar.

El Chueco, de apenas 20 años había vivido en medio del ambiente nefasto de los Albergues de Menores que son simples depósitos de personas, de jóvenes olvidados y despreciados por la sociedad misma.

En los cantegriles de Aparicio Saravia lloraron hasta los más duros aquella noche.

El Chueco Maciel vivió en Aparicio Saravia, en Galvani y Barquisimeto, y como mano del destino, en ese mismo lugar asesinaron las fieles tropas de Bonomi, a un joven del lugar. Lo remataron.

La historia vuelve a repetirse. En la canción de Viglietti dedicada al Chueco Maciel, en sus estrofas dice: "... suena la sirena, suena la sirena, ya viene por él. Los diarios publican dos balas, son diez o son mil, mil ojos que miran, desde el cantegril"

Las mismas sirenas, el mismo cantegril, las mismas balas certeras, los mismos ojos miran, los ojos de la miseria, de la exclusión. Como sus padres, abuelos, encerrados en el Comcar, en el Penal de Libertad. Aquellos jóvenes y los de nuestros días siempre verdugueados, siempre despreciados por la población, por esa clase media, o media clase, que no tiene mejor educación ni status económico, ya que la mayoría son pobres y viven de ilusión.

En el Cerro, no muy lejano a La Teja, al Arbolito, tan conocido por el presidente de Uruguay, barrio donde este alcahuete creció, todo ha cambiado gracias al narcotráfico, dicen. El Cerro ya no es aquel lugar donde vivían las familias que trabajaban en los frigoríficos y en las curtiembres. Eso ya fue

Hoy los jóvenes caen asesinados por otros jóvenes, por bandas que se enfrentan por la venta de droga. A ellos se les persigue en la guerra contra la droga. Pero a los verdaderos capos, y no hablo de los cárteles mexicanos, sino de la policía, de políticos corruptos que aún no han saltado (pero que los hay, y el Estado lo sabe y protege)

La ministra de Desarrollo Social, Arismendi dijo que 'No nos vamos a ir del barrio Marconi

Lo heredado no se roba. Es increíble el cinismo de Arismendi, pero pensándolo bien, lleva el ADN y el mismo cinismo que su padre que supo dar muestras, hasta al punto que la dictadura lo cambió por vacas a los camaradas soviéticos.

Arismendi entiende que es la propia fragmentación de la sociedad que provoca los incidentes como los del Marconi. Niega que haya un Estado fallido en el barrio

Prefiere no recordar que el Estado fallido, no es nuevo, que lleva décadas y que durante muchos años el Partido Comunista, al que pertenece denunció en varias ocasiones el fracaso del Estado, por las condiciones de pobreza que vivían los ciudadanos de esas zonas.

No hacen falta equipos técnicos, ni policías, hacen falta escuelas, viviendas dignas (que no son precisamente las de Un techo para Uruguay), trabajo digno, buenos salarios, no trabajo esclavo. Y sobre todo molaridad del pueblo uruguayo.

Es muy lindo oír a murgas cantando sobre la pobreza ajena, los cantegriles y a otros haciéndose de mangos por documentales que generalmente vienen apoyados económicamente por algún ministro o secretario de Cultura.

Ninguno se arrima a los cantegriles para compartir solidariamente la cultura que los uruguayos están tan orgullosos. Estar ahí luchando. No para usarlos.

La ministra cree que hay mucho Estado en Marconi

Por supuesto está INAU, la moderna forma del Consejo del Niño, con las mismas consecuencias: exclusión, violencia, torturas, etc.

Sra. Arismendi si el MIDES hubiera servido para algo durante los gobiernos que Ud. representa, no habrían sido necesarios los INAU. Si el Estado hubiera aumentado el presupuesto para la educación, en lugar de armar a guerra a la Republicana, el Marconi, ni otros barrios, el Estado no sería fallido.

Nada ha cambiado ministra, solo los nombres

En el tiempo del Pachecato se les llamaba 'Fuerzas conjuntas', o se llama La Republicana. Las tropas de Bonomi, mucho mejor armadas pero igualmente represivas y asesinas.

En el tiempo del Pachecato se llamaba 'medidas prontas de seguridad', hoy se llama 'guerra contra las drogas' o seguridad ciudadana.

Mientras la ministra se deshace en mentiras, su fiel y buen amigo Astori aplica políticas de recorte y austeridad.

En aquellas épocas, por los '60 y '70, la CNT estaba con los trabajadores, no formaba parte el gobierno. Hoy, el PIT-CNT, no se ha pronunciado ni llamado a movilización alguna para acabar con la represión que ha diario sufre parte de la población.

Cómo ha cambiado la cosa compañer@, que hasta de género cambió la central obrera.

Antes, la CNT, ahora, el PIT-CNT.

Dice la ministra que Marconi no es lo de hace 10 años. Como respuesta da estadísticas, y los pobres, los indigente, que los hay y no son pocos, no comen estadísticas ni les interesan, ni las conocen.

Dice además que los uruguayos pueden comer dos platos de comida diarios. Dos platos al día no es sinónimo de alimentación. Carnes, verduras, frutas, lácteos, son la base alimenticia, cree Ud. Sra. Ministra que las familias de su estadística llevan una dieta saludable?

Según los nutricionistas debemos consumir un mínimo de 5 verduras/frutas diarias.

Ya que Ud. y su gente no se van de Marconi, envíe a gente de su equipo técnico y haga una encuesta: Cuantas proteínas y qué clase de ellas consumen las familias de los tantísimos Marconis del país?

Ya que todo marcha en cuestión salud en los barrios-cantegriles, porqué no unos exámenes médicos que abalen la salud de la gente, especialmente la de niñ@s y adolescentes? Qué vitaminas les falta?, hierro, zinc, etc.; y ya que estamos bailando, controlar el nivel plomo en la sangre.

Si en barrios como El Cordón, Pocitos y Punta Carretas sonaron las cacerolas por los tarifazos, cómo es entonces la situación económica de las familias más pobres?. Aquellas que reciben un salario menor a los 20 mil pesos?. O la de los desocupados?.

Las ONGs

Muchas son las ONGs que trabajan en Uruguay, y como en todas partes del mundo se definen como independientes del Estado y representantes de la ciudadanía. Pero en realidad están recibiendo subvenciones del gobierno y financiamiento de empresas transnacionales

No quiero restar importancia a los aportes de estas organizaciones, ni estigmatizarlas pero sería interesante analizarlas.

Y dejo una pregunta: cómo se financian?

Por qué todas estas organizaciones pertenecen a la Iglesia Católica, por qué?

Para la versión liberal, las ONG deben reemplazar parcialmente los servicios de protección social del Estado, para algunas izquierdas son el nuevo vehículo para canalizar los reclamos de justicia tras el colapso de la alternativa socialista.

Las organizaciones de la sociedad civil no pueden reemplazar al Estado-nación, que es donde se define la lucha por la distribución de la riqueza.

Sabemos que la sociedad civil respalda diferentes grupos como las grandes corporaciones, el Fondo Monetario Internacional (FMI), el Banco Mundial (BM), el Foro Social Mundial y muchas otras, y el apoyo de los partidos políticos de derecha e izquierda.

Pueden entonces, desempeñar el papel de intermediario entre los individuos, los grupos sociales y las estructuras del poder político, en un contexto en que los partidos políticos están cada vez más desvalorizados?

Este es un tema que me gustaría discutir con l@s lectores de la Posta.

En la última edición de La Posta salió un artículo en que nos muestra las organizaciones sociales que trabajan en la zona y lo que hacen. Debemos conformarnos que sean las organizaciones sociales que resuelvan el problema social del Estado?

Sinceramente, a pesar de lo bueno, no lo entiendo como solidaridad.

Creo sí, que como ciudadanos debemos participar en la resolución de los problemas del país; pero no de esta forma.

Preferiría el trabajo desde la base, desde el mismo lugar, el barrio. Trabajar juntos, exigir, luchar. Por un cambio real. Caminar con los chuecos de mi país

Esto es todo por estos momentos

Hasta pronto