Envíopostaporteñ@ 1638

EL FUTURO DEL CHAVISMO

Los que son críticos y no están en el gobierno se debaten entre la lealtad racional y la desesperanza

Nicmer Evans | 19/7/16

Politólogo, M.Sc. en Psicología Social. Director General de Visor 360 Consultores.

Notimundo, Venezuela

Hoy el chavismo no sólo está en el gobierno o su entorno, también está en la oposición, una oposición de izquierda que no está de acuerdo con el gobierno de Maduro pero que no forma parte ni pretende ser de la MUD.

El chavismo oficialista, es el madurismo, que a su vez se dividen entre aquellos que dicen creer en Maduro y los que no creen en él, y aunque lo reconocen privadamente, en público conservan las formas por intereses netamente pragmáticos. La verdad es que estoy casi seguro que ninguno cree sinceramente en Maduro, pero entre lo afectivo, doctrinario o pragmático se mantienen ahí.

El otro chavismo, el crítico y en transición, no está en el gobierno, o son funcionarios medios o bajos que muestran sus descontentos y son segregados o discriminados, pero persisten por necesidad en los cargos.

Los que son críticos y no están en el gobierno se debaten entre la lealtad racional y la desesperanza, pero han decidido no ser parte de la MUD. Hay un último sector muy pequeño, que han decidido pasarse a la MUD transitoria o de finitamente en cuanto a su voto, pero la oposición de la MUD no ha sabido como captarlos de manera definitiva.

Al final, la verdad es que hoy existe una diáspora importante, por culpa de un desgobierno que va en contravía de la expectativa de un gobierno chavista post Chávez.

El futuro de chavismo hoy se debate entre dejar llevarse por la inercia del desgobierno de Maduro, tratar de hacer los últimos esfuerzos por rescatarlo o crear una alternativa que reconstruya el chavismo en un mediano plazo, a pesar del desastre.

Son innumerables los esfuerzos de este último sector por iniciar un referente que definitivamente no se decreta, pero también son innumerables los ataques de aquellos que se han entregado, negando que otros asuman el protagonismo de una renovación real del chavismo. Mientras tanto, el país sufre la peor crisis de su historia republicana ya que las expectativas creadas han sido frustradas totalmente por aquellas realmente satisfechas.

No tengo dudas en afirmar que el futuro del chavismo está en manos de una rearticulación de fuerzas que pensando en un mediano plazo, asuma reconfigurar las fuerzas chavistas de manera más incluyentes, sin marginar al resto de los sectores que no son objeto de las políticas centrales de inclusión.

Los que niegan la realidad o desprecian la posibilidad de la renovación del chavismo, tendrán en el corto plazo el terrible papel de jugar banca de manera forzada o desaparecer del escenario político venezolano de manera definitiva, porque el pueblo terminará despreciándolos, ya que pasarán a la historia como aquellos que hundieron el legado de Chávez, pero más importante aún, hundieron al país con su ineptitud

 

Hora de levantar la voz, hora de atizar

Por:  | 

Cuando estuvimos en la Gran Sabana junto a los indígenas apoyando su justa lucha contra el tendido eléctrico en gobiernos de la cuarta. No fuimos gobierno, no fuimos gobierno,  cuando nos enfrentamos a la apertura petrolera de Caldera y fuimos al TSJ a demandar esa acción antipatriota, (demanda que por cierto acompaño el entonces candidato Chavez),  No fuimos gobierno, no  hemos sido gobierno cuando nos enfrentamos en el rescate de tierras en smurfi, en  Cañizos y en tantas otras tomas junto a los campesinos,  no fuimos gobierno cuando acompañamos a los compañeros textileros, cuando defendimos en la calle las reivindicaciones de los trabajadores, cuando como dirigentes estudiantiles luchamos por un pasaje preferencial estudiantil y no fuimos gobiernos cuando nos opusimos a la privatización de la CANTV y las empresas del Estado. 

Todo  un largo camino de luchas que libramos junto a obreros, estudiantes, campesinos, indígenas. Tal parece que ser gobierno nos ha alejado de la lucha y el combate por eso dejamos solo a Sabino,  a los compañeros trabajadores que están siendo despedidos injustamente, a los campesinos que son  asesinados y criminalizados. Por eso dejaremos solos a los Pemones, a los Yukpa y a todos nuestros hermanos indígenas que están siendo perseguidos y desplazados de sus territorios por las compañías transnacionales y militares que saquean nuestros recursos,  Por eso no levantamos la voz para que aparezca nuestro compañero Alcedo Mora desaparecido de este gobierno.

No,  compañeros eso de no levantar la voz por  defender al gobierno es una trampa y un chantaje, para detener la lucha, pero no la de los sifrinitos de la plaza Altamira, que les sirve para mantenernos entretenidos, no, la lucha que se apaga para los medios tantos privado como los del gobierno,  es  la lucha de los Pemones o la de los Yukpa en la Sierra, la de la gente de nuestros barrios que están siendo asediados por el hampa o por los llamados OLP,  la de los enfermos que mueren a mengua por no tener medicamentos,   la de los compañeros revolucionarios que están siendo perseguidos por la  nueva derecha paraestatal  y sus mecanismos inquisidores mediáticos, la lucha que se quiere silenciar es la de quienes nos oponemos al  Arco minero, la que nos  negamos esta política extractivista que saquea  nuestros recursos y  la entrega de nuestra soberanía al capital transnacional en la figura de las empresas Mixtas. 

Crecí luchando, enfrentada a lo injusto, no le tengo miedo a la derecha,  ni a la de antes ni a la que ha crecido junto a este gobierno y que hoy se sustenta bajo la boca de los fusiles. Esa que quiere dialogo con la MUD pero no con nosotros los revolucionarios. Vienen tiempos de definiciones y combate, hora de alzar la voz, como decía nuestro flaco, nuestro eterno Quijote Francisco Prada.

“Se asoman tiempos de hermosas tempestades. Tiempo de atizar”