(Informe de una reunión organizada por compañeros internacionalistas originarios del Kurdistán) /1
En lucha y con mucha bronca contra la mentira de la “revolución en Rojava,” recibo informaciones de un compañero que estuvo presente en “la reunión en Paris” de “INTERNACIONALISTAS de KURDISTÁN”. El compañero que habla árabe, pero no kurdo, nos informa en inglés que en la misma participaron compañeros kurdos de varias regiones y países [2]
La mayoría de los “internacionalistas de Kurdistán” fueron perseguidos como desertores, muchos han estado presos, todos los participantes de la reunión son exilados (salvo 2 que viajaron desde el Kurdistán para la reunión). Se han conocido en lucha contra el capital y hoy son un puñado de internacionalistas (como núcleo de militantes se presentan de esta manera) y denuncian la imagen edulcorada, espectacular, mentirosa que se ha construido internacionalmente sobre “la revolución en Rojava” y que va contra la lucha autónoma del proletariado.
Lo primero que quieren propagar internacionalmente es que no es por casualidad que hoy se haga tanta publicidad internacional en el mundo de la autollamada “revolución de Rojava”, cuando durante las mayores luchas de clases de la historia, en esa región, siempre se ocultó todo y las noticias nunca llegaron a ninguna parte del mundo
Al respecto, contrastan, lo que hoy sucede en Rojava, con algunos elementos del pasado en donde si hubo lucha revolucionaria.
- En occidente, siempre se escondió la verdadera insurrección revolucionaria en Irán, que destituyó al Shah (1978/79), y eliminara todas las tentativas de recambio, que intentaba occidente, enfrentando al mismo tiempo al imperialismo yanqui-europeo como al ruso.
- El derrotismo revolucionario durante la guerra imperialista Irán e Irak, adonde la fraternización en los frentes contra la guerra y la deserción generalizada enfrentaba al mismo tiempo a todas las potencias militares que actuaban en la región. Recordemos que los peores bombardeos del Estado de Saddam Hussein no fueron contra Irán, ni contra USA, sino contra sus propias tropas. Se perseguía a decenas de miles de desertores organizados, lo que siempre se escondió en occidente.
- La insurrección proletaria en Irak en 1991 (tanto en el Sur como en el Norte), que se generalizó a todo el país destruyendo los cuerpos represivos de Saddam Hussein en medio país, a pesar del apoyo el imperialismo, hasta que juntos, y con todo tipo de armas de destrucción masiva y planes de desarmes de las Naciones Unidas, lograron liquidar ese proceso.
Los compañeros llaman a hacer conocer en occidente que, en todos esos casos, los movimientos revolucionarios del proletariado ponían abiertamente en cuestión la propiedad privada de los medios de producción, proclamaban la necesidad de abolir el sistema de trabajo asalariado y enfrentaron la impunidad. En todos esos casos, se juzgan a los torturadores en las calles, se fusila a los milicos que durante décadas habían organizado la tortura y la masacre de seres humanos. Las organizaciones proletarias que dirigían las insurrecciones y la lucha contra las guerras, le pasan por arriba a las consignas limitadas y reformistas de la izquierda burguesa y de los nacionalistas Kurdos, proclaman la necesidad de la revolución comunista y la abolición de todos los Estados… Durante todo ese proceso, la contraposición entre nacionalismo e internacionalismo proletario es la clave de la contraposición de clases. En todo el Kurdistán, todas las fuerzas nacionalistas kurdas se alían a las fuerzas imperialistas contra la rebelión proletaria. La consolidación del orden se hace siempre con más guerras, más masacres y el poder para las diversas fuerzas religiosas o nacionalistas kurdas
Aquellas, las verdaderas, fueron “revoluciones malas”. En occidente se miraba para el otro lado, y se cuentan, con los dedos de las manos, las organizaciones internacionales en América y Europa que se solidarizaron con aquella lucha proletaria.
En aquel entonces, el proletariado en Irán, en Irak, en todo el Kurdistán….cuestionaba no solo la dictadura capitalista en su región, sino que se había hecho fuerte cuestionando la guerra, el capital, la propiedad privada, el nacionalismo…impuesto por las fuerzas imperiales occidentales y el modelo mismo del capitalismo triunfante en occidente. En cambio ahora que tanto se habla en occidente de la “revolución en Rojava”, pasa exactamente lo contrario, cada vez se afirma más la contrarrevolución, también apoyada por las potencias imperialistas occidentales.
Los compañeros “internacionalista”, reunidos en Paris, piden que se haga conocer y se difunda la siguiente lista de lo que denominan “hechos indiscutibles” [3]
- Nunca antes se había hablado tanto de una “REVOLUCIÓN” en la región y nunca antes se había enterrado más la “revolución” real la del proletariado, la de la destrucción del capital.
- La “revolución de Rojava” utiliza mucho como modelo la España de los años 30; pero NO la lucha revolucionaria del proletariado en esos años, sino al contrario la de la República española, que fue su encuadre contrarrevolucionario y que reprimió siempre al proletariado. También entonces se aliaron los leninoestalinistas del mundo con algunas franjas “libertarias” y “feministas” que se integraron al populismo abandonando toda referencia clasista. También ahí se canalizaba la resistencia del proletariado hacia la guerra imperialista: lo único que busca es utilizar al proletariado como carne de cañón.
- En vez de una posición internacionalista, como sí habían sido los movimientos históricos en Irán e Irak y particularmente en la región kurda, que se proclamaban internacionalistas y por la revolución mundial, la línea dominante en Rojava proclama el “socialismo” en una sola región, guiñándole el ojo al nacionalismo y el estalinismo (“socialismo en un solo país”) que son los componente claves de los partidos en el poder.
- En vez de atacar la propiedad privada de los medios de producción, se utilizan todas las reivindicaciones clásicas de la democracia: igualitarismo, antiimperialismo, feminismo burgués, ecologismo…; es decir la ideología dominante a nivel occidental, la que está de moda.
- El “feminismo” no tiene nada en común con la lucha del proletariado, sino que al contrario es el feminismo policlasista y militarista que siempre enarboló el estalinismo, el que sirvió a los Estados para movilizar las tropas y que busca movilizar nacionalmente a la mujer. Recuerdan que el ejemplo más claro de ese feminismo es el del Ejército de Estados Unidos que hoy no solo tiene mujeres generales, sino torturadoras [4]
- Esa “revolución” no está contra el dinero, ni contra la mercancía, ni contra el trabajo…, sino que prohíbe cuestionar la propiedad privada.
- En esa “revolución” no hay una lucha contra el Estado, sino en defensa de un Estado alternativo (confederal) o paralelo que desarrolle el capitalismo, aunque se llama al “confederalismo”
- Aunque jueguen con la terminología, surfeando sobre la “lucha heroica del proletariado” en la región (lo que históricamente es innegable), han reorganizado el Estado burgués mismo y lo presentan como si no fuese un Estado. ¡Qué nos expliquen la diferencia práctica!
- La situación es similar a la que vivimos en Irán e Irak en el pasado, en el sentido de que el proletariado vive una situación de sobrevivencia y emergencia total; pero mientras en aquellas luchas históricas el clasismo proletariado dominaba, en Rojava se ha impuesto una alternativa claramente burguesa.
- La situación del proletariado es terrible, se supone que ganó pero se le exige muchísimos sacrificios. El capitalismo, el Estado, le impone un sistema brutal de austeridad. En nombre de la revolución, lo hacen trabajar más y le piden contribuciones “voluntarias”, como siempre se hizo en los países estalinistas.
- La propiedad privada es la clave de todo el sistema. Hablar de “revolución” sirve solo para aumentar la tasa de explotación, al mismo tiempo que se reprime, más que nunca, todo cuestionamiento de la propiedad privada (y cualquier movimiento reivindicativo o huelguístico) en nombre de esa supuesta “revolución”.
- A nivel internacional y militar: el ejército es entrenado por los oficiales rusos y cada vez más por estadounidenses y europeos.
- Los Estados Unidos consideran sin dudas esa “revolución” como una buena carta de contención en la región, y cada vez las relaciones entre el Pentágono y la “Revolución” son mejores. En este momento (mayo 2016), tienen un organismo permanente y muchos organismos de diplomacia paralela en la región que preceden a una embajada. Por supuesto que esto ha sido muy mal visto por el Estado Turco, para quien los peores terroristas son los kurdos (del PKK), por lo cual las relaciones entre USA y Turquía se han deteriorado mucho.
- El partido dominante, el YPG [5], es el hermano menor del PKK partido estalinista de Kurdistán turco [6] Ese partido reconstituyó el Estado con todas las letras de la palabra, aunque para ello utilice un discurso libertario.
- Todo está organizado como un ejército verticalista, como en la Rusia de Stalin, pero con una careta libertaria, como hace el propio PKK en Turquía.
- Se vanaglorian como las “revoluciones” burguesas de la libertad de cultos; en realidad son cómplices de todas las religiones y de su nefasto papel moralista y represivo.
- Por sobretodo las cosas, constituyen una alternativa a la moda: son la única “revolución” en la historia que se luce como triunfante, libertaria, alternativa, feminista, ecológica…., sin deber pasar por la lucha de clases, la destrucción violenta de los opresores, del dinero y en general de las relaciones sociales capitalistas...
- Es justamente por esto que constituyen una carta de esperanza de toda la sociedad burguesa mundial.
Hasta aquí el informe.
Yo creo que este breve resumen (que reitero me lo dictaron en un idioma que conozco mal) explica bien por qué tiene tanta propaganda la llamada “Revolución de Rojava” que nos vende la prensa, la televisión, internet….
¡Hasta aquí en el Cono Sur ha venido la propaganda Estatal en nombre de un supuesto “no Estado” del llamado “confederalismo democrático”! Hubo conferencias y videos directamente hechos por el YPG. Tanto en Europa como en América, el nacionalismo y el feminismo kurdo ha hecho propaganda por esa supuesta “revolución”, que reprime todo cuestionamiento de la propiedad privada y del imperialismo occidental. En la mayoría de los casos, se convocan conferencias de prensa en locales estatales y en general, una mujer particularmente linda (¡se trata del mismo modelo de propaganda que se hacía por la “república española” o la “revolución sandinista”…¡ambas mentira!) habla en nombre de las Unidades Femeninas de Protección [7]
No tengo elementos para negar que, en su origen, hubo un movimiento espontaneo de mujeres kurdas, particularmente perseguidas por los represores del Estado Islámico, dada la validez incuestionable de esa resistencia humana; pero lo que sí es seguro es que la organización YPJ, en su reconocimiento internacional, se fue haciendo cada vez más funcional al sistema de opresión y explotación capitalista internacional.
Las conferencias de prensa apoyadas por organizaciones burguesas occidentales, son una verdadera publicidad contra la posibilidad misma de una revolución social que cuestione la propiedad privada en Kurdistán, coincidiendo abiertamente con las fuerzas nacionalistas de la región y con toda la burguesía mundial. Incluso el feminismo es sin dudas el feminismo burgués occidental y cristiano que conocemos tan bien cuando se trata de movilizar para el antifascismo, es decir para la guerra imperialista.
Sabiendo que entre nosotros gente como Zibechi o Fernando Moyano, no han dejado de hacer publicidad para esa supuesta “revolución” de Rojava, escribiendo textos o reproduciendo textos oficiales, me parece importantísimo denunciarlo: bajo el pretexto de propagar la “revolución de Rojava” están haciendo publicidad por la contrarrevolución y por el imperialismo militarista.
¡Por suerte Posta Porteña publicó ya un artículo denunciando esa falsa revolución (escrito por Gilles Dauvé!) y también un largo artículo de Proletarios Internacionalistas, sobre Siria, que tiene algunos párrafos contra el mito de Rojava!
Sin embargo, creo que se necesita ir más lejos, explicando el asunto, de la propaganda sobre la supuesta revolución de Rojava, de forma más conceptual (por ejemplo el cínico paralelismo con la “revolución” en España, que el propio Zibechi reproduce), como el significado reaccionario e imperialista de esa política internacional claramente favorable a la OTAN, Estados Unidos, Israel… Si puedo, trataré de resumir algo más conceptual, en una próxima nota; pero también llamo a aportar otras informaciones para contrarrestar la propaganda imperialista sobre la supuesta “revolución en Rojava”.
Ricardo
[1] Dicha reunión fue realizada en Francia, en mayo 2016, por compañeros kurdos de 4 países. En la misma participaron además compañeros de Francia, Alemania, Italia, Argentina, México.
[2] El idioma de la reunión fue el kurdo y solo parcialmente se pudo traducir en persa, árabe e inglés para comunicar más ampliamente la información a todo el mundo.
[3] Las reiteraciones y repeticiones que aparecen a continuación son textuales en la exposición.
[4] La crítica de los compañeros hace referencia concretamente al colaboracionismo del feminismo con los ejércitos. Por ejemplo el déficit histórico que tuvo el ejército USA luego de Vietnam (de más de 1000000 de reclutas, con respecto a sus necesidades) fue colmando por el ejército reclutando mujeres, negros y latinos masivamente a partir de la época de Clinton. La masividad de ese reclutamiento se debió a la política de igualdad de derechos democrática y a la cooptación de las organizaciones antirracistas, feministas, “hispanas” que funcionaban como agencias de publicidad del reclutamiento…El caso particular del feminismo policlasista fue emblemático (así como el supuesto antirracismo): salvo excepciones las organizaciones feministas de USA participaron en el proceso estatista e imperialista. Pasaron muchos años antes de que algunas de esas organizaciones feministas vendidas, volvieran a denunciar parcialmente a ese mismo ejército por las cantidades enormes de mujeres violadas; durante décadas, el feminismo imperial les aconsejó callarse la boca. (nota de Ricardo)
[5] Las Unidades de Protección Popular (en kurdo, Yekîneyên Parastina Gel; en árabe: ????? ????? ?????Wihdat Himayah ash-Sha'ab), denominadas comúnmente como YPG, son el brazo armado oficial del Comité Supremo Kurdo del Kurdistán sirio. La milicia ha sido acusada de actuar como el brazo armado del Partido de la Unión Democrática (PYD), aunque el grupo armado lo ha negado. (fuente: Wikipedia)
[6] El simple hecho de que su líder histórico Oçalan, preso en Turquía, se haya hecho amigo de las ideas “libertarias” de Bochlim, no cambia en nada el carácter reaccionario de ese partido, sino simplemente indica que la crisis del estalinismo es tan grande que está obligado a presentar una jeta cada vez más liberal en todas partes…; pero como aquello de “por más que la mona se viste de seda…” el PKK estalinista “ por más que se vista de libertario…se queda estalinista: lo central del estalinismo no es la forma de Estado (más o menos libertario) sino el sistema de trabajo forzado “voluntario”, los campos de concentración y el desarrollo forzado del trabajo y el capital. Esto ha sido denunciado por militantes internacionalistas kurdos, provenientes de Turquía, desde el principio.
[7] Las Unidades Femeninas de Protección, Unidades de Protección Femeninas, o Unidades de Protección de la Mujer (Kurdo: Yekîneyên Parastina Jin, YPJ, pronunciado Yuh-Pah-Juh6 ) (Inglés: The Women's Protection Units) es una organización militar que fue establecida en 2012 como una brigada femenina de izquierdistas para unidades de protección de personas (Yekîneyên Parastina Jin) (YPJ). La YPJ y YPG son el ala armada de una coalición kurda que ha tomado el control de hecho, sobre buena parte de Siria, predominantemente el norte del Kurdistán, Rojava. Wikipedia
[8] El ejército de Estados Unidos había marcado la línea un poco antes reclutando masivamente mujeres, negros y latinoamericanos; gracias a lo cual volvió a ocupar el lugar de fuerza totalitaria planetaria que había sido puesta en cuestión por la lucha contra la guerra de Vietnam. (nota de Ricardo)
NOTA AL MARGEN:
SOBRE EL FEMINISMO MILITARISTA E IMPERIALISTA
Los compañeros de Kurdistán que hacen el informe, parten de la base de que los compañeros que lo recibirán distinguen bien la lucha histórica del proletariado contra todas las opresiones (incluido el machismo, el patriarcalismo, el falocratismo…), del feminismo policlasista, capitalista, populista, estatista y decisivo en la guerra imperialista. Saben que una cosa es el papel fundamental de la mujer en la lucha contra todas las opresiones y otra muy diferente es el feminismo estatista y militarista.
Pero como no siempre es el caso y en las presentaciones de la “revolución de Rojava” que se están haciendo en el Rio de Plata y otros países del Sur de América, el “feminismo” tiene un papel importante, me pareció fundamental incorporar una nota específica que denuncie el feminismo militarista e imperialista. Creo que eso ubica mejor a los batallones femeninos en el último siglo, así como a la publicidad histórica de mujeres lindas llenas de armas en las militarizaciones patrióticas que, desde la Rusia nacionalista (zarista o estaliniana) al Ejército de Estados Unidos, pasando por sionistas, “zapatistas” (¡pobre Zapata!) y sandinistas varios, ha jalonado la prensa de moda, antes de que los sociólogos de hoy nos lo presenten como novedad en la “revolución feminista” de Rojava.
No conozco nada de la autora de la nota siguiente, pero me parece una clara denuncia del feminismo estatista, militarista e imperialista que nos venden en todas esas “revoluciones”. Al mismo tiempo me parece un excelente aporte el poner en evidencia como el odio hacia el varón es utilizado para hacer la apología del Estado, del militarismo, del patriotismo. Lo que escribe Prado Esteban constituye la base para la crítica radical del feminismo burgués que tanta falta está haciendo en la región y en el mundo. Lo único que yo le he agregado son algunas subrayados (negritas).
Ricardo
Las mujeres y la guerra
Militarismo, feminismo imperial y biopolítica en el siglo XXI
Martes.11 de enero de 2011
Correo Tortuga - Prado Esteban
Después de la matanza de Qala-e-Now, perpetrada por tropas españolas compuestas por mujeres y hombres y cuyo mando político ostenta una mujer no se puede seguir escribiendo que la guerra es monopolio masculino como afirma Victoria Sau en su “Diccionario Ideológico Feminista”.
Las guerras de Irak y Afganistán han revelado incuestionablemente la existencia de torturadoras, sádicas o agresoras sexuales a los prisioneros. Los sucesos de Abu-Ghraib escandalizaron al mundo pero no son algo excepcional.
Sabemos que tales matanzas y acciones sanguinarias no se han realizado solamente sobre soldados y militares sino que se han llevado a cabo contra la población civil como en Qala-e-Now. Negar la evidencia de la participación singular y creciente de féminas en tareas represivas y bélicas es hacer apología del militarismo y los crímenes de guerra, cerrar los ojos a estas realidades que conforman la existencia concreta y material del aparato militar actual es igual a impedir la posibilidad de que se constituya un antimilitarismo efectivo y consecuente.
Los hechos son que el Estado español, a la muerte de Franco, era un país sin proyección internacional, con un ejército que arrastraba el estigma del franquismo y era mayoritariamente rechazado por la sociedad, treinta años después las cosas han cambiado radicalmente.
La institución militar es hoy la mejor valorada por la ciudadanía, el reino de España es hoy una potencia imperial con intereses en muchas zonas del planeta y cuenta con una extensa red de empresas multinacionales.
No puede negarse que son las mujeres y los inmigrantes, es decir, la categoría de los oprimidos, los que han asegurado el reclutamiento en el ejército profesional; este proceso ha sido dirigido especialmente por la socialdemocracia que ha conseguido que durante la legislatura de 2004 a 2008 las mujeres hayan ampliado su presencia en el ejército en un 23% mientras que los hombres lo hicieron en un 4,7%.
Los gobiernos paritarios del PSOE han mandado más tropas que nunca antes a operaciones militares en el exterior y han aumentado las exportaciones de armas en un 130%. De todos los europeos, el ejército español es el que tiene mayor porcentaje de mujeres y cuenta con las militares más motivadas, lo que se traduce en la demanda femenina de puestos operativos y su mayor presencia en las misiones internacionales, de manera que puede afirmarse que la creación de un poderoso feminismo de Estado ha sido la condición para dar un impulso sin precedentes a la máquina bélica imperial del reino de España.
Muy pocas, en nuestro entorno, han osado denunciar este hecho como lo hace la norteamericana Zillah Eisenstein (1) que ha llamado “feminismo imperial” a esta corriente de opinión y de acción política e institucional por su contribución al crecimiento militar estadounidense.
Las mujeres nos hemos de constituir, inevitablemente, como militaristas o antimilitaristas, como amantes del Estado o contrarias a la maquinaria de opresión del poder lo que hace inaplazable el debate y reflexión colectiva sobre las corrientes feministas del presente. Tanto el feminismo de Estado como otros que, sin ser institucionales, tienen una vocación claramente estatolátrica, contienen ideas y proyectos que, mirados imparcialmente, adoptan una deriva militarista innegable (2) además de haberse convertido en principios doctrinales que no precisan demostración, es decir, en verdades religiosas.
La más importante de ellas es que son los hombres los que oprimen a las mujeres. Basándose en la creación de una narrativa de las atrocidades cometidas por el género masculino en el mundo tradicional (3) se construye una forma de pensamiento en la que el odio tiene una función primordial. El sexismo ocupa hoy el lugar que en el pasado tuvieron el patriotismo y el racismo como organizadores del espíritu del soldado.
El victimismo y el resentimiento hacia el varón son instrumentos para la construcción de la figura del enemigo y para convertir el odio y la destructividad en la forma natural de existencia de las féminas.
Al tiempo que crece la inquina hacia el varón se alimenta el amor hacia el Estado que es exculpado de su función opresora sobre la mujer. La estatolatría, que es siempre una forma de militarismo, es el fundamento de un feminismo que difunde que son las instituciones estatales quienes acabarán con el “orden patriarcal” a través de la legislación y el aparato de fuerza que la aplica. Con este argumento se han creado algunas leyes como la de Violencia de Género, que siendo una auténtica ley de excepción, se presenta como paradigma de la protección de la mujer y que, por ello, apenas ha sido contestada (4)
Pero el militarismo no se alimenta exclusivamente de ideología sino que aspira a transformar toda la vida social en función de sus objetivos. Las llamadas “conquistas femeninas” de los últimos decenios son en realidad imposiciones biopolíticas fundamentadas en necesidades militares.
La incorporación de las mujeres al mundo laboral capitalista era la condición indispensable para el crecimiento del Estado que requería reduplicar sus ingresos por impuestos, desarrollar su aparato productivo y crear poderosas empresas capaces de expandirse en el exterior con el apoyo del ejército.
La potencia militar de los países occidentales no depende hoy de tener una fuerte demografía sino de que las féminas colaboren con el ente estatal como fuerza económica, política e ideológica.
La desnatalidad es, por ello, inducida desde el poder aunque se presente como una victoria de la lucha de las mujeres. Basta con reunir un puñado de documentos institucionales y no ser ciegos a la realidad para percibir que defender hoy los argumentos antinatalistas es igual a ejercer de voceros del poder constituido y sus planes militares.
A través de las políticas migratorias, que son otro constituyente esencial de la biopolítica, la natalidad se ha convertido en un proceso productivo más, mientras que las mujeres de Occidente son llevadas a la esterilidad forzosa, presionadas no solo con ideas, sino con la coerción material de las empresas y las instituciones políticas para que limiten su fecundidad, otras mujeres en los países del sur son forzadas a parir hijos que nutran el destructivo aparato económico y militar del primer mundo.
La desintegración de las relaciones sexuales, personales y afectivas y de las instituciones naturales de convivencia que son el origen de una vida de soledad, incomunicación, egoísmo existencial y angustia vital, que afecta a mujeres y hombres por igual, se han presentado como una conquista positiva para la feminidad.
Sin embargo el aislamiento de los sujetos es siempre provechoso para el poder pues debilita la fuerza de su enemigo natural que es el pueblo. Las funciones que en el pasado tenían estas estructuras de vida que, con ser limitadas e imperfectas conservaban rasgos de democracia y horizontalidad, son hoy desempeñadas por el sistema.
La ampliación del Estado del bienestar declarado primordial agente para la emancipación de la mujer porque asume las funciones de los cuidados y el sostenimiento de la vida que fueron consideradas femeninas, es el instrumento para fomentar la fusión de las mujeres con esa institución de dominio y justificar su descomunal y temible ensanchamiento que no tiene como objetivo la libertad femenina (ni masculina) sino la lucha por ampliar su poder dentro y fuera de sus fronteras y, por lo tanto, el crecimiento del militarismo y la preparación de la guerra.
Hay que concluir que las llamadas “conquistas femeninas” no solo no han tenido un resultado emancipador sino que nos conducen a la sociedad del despotismo perfecto. La reordenación de las formas de vida del individuo moderno lleva desde las instituciones naturales y las relaciones básicamente horizontales al encuadramiento en organizaciones extremadamente jerárquicas y autoritarias como son la empresa, el ejército y los servicios del Estado del bienestar, ello ha convertido la sociedad en un descomunal cuartel, fusionando pueblo y ejército como nunca antes lo estuvieron en la historia.
Entregadas a un ejercicio de narcisista egoísmo muchas mujeres han abandonado la lucha política y el combate en pro de objetivos grandes y emancipadores y dedican su existencia a “las cosas de mujeres”, a dar vueltas sobre sí mismas y su cotidiano enfrentamiento con el hombre, experiencia que es un sustituto moderno de la antigua domesticidad, que negaba a la mujer los grandes problemas del mundo, pero más embrutecedor que aquella porque carece del contexto relacional y afectivo, del bagaje de conocimientos y habilidades que se derivaban del ejercicio de la maternidad y la resolución de las situaciones y necesidades de la vida familiar.
El feminismo de Estado y el feminismo imperial han hecho una labor de zapa para restar fuerzas femeninas a los movimientos anti estatistas y antimilitaristas.
La refundación del antimilitarismo, que precisa, para ser eficaz y vigente, adecuarse a los profundos cambios que se han producido en los ejércitos y en la estrategia militar de las potencias mundiales en los últimos decenios, la reflexión sobre su significado y la elaboración de una estrategia de lucha contra el aparato bélico del poder es una tarea también femenina que debemos asumir con coraje y decisión. Entre los deberes fundamentales del presente se encuentra la crítica en profundidad del carácter imperialista y militarista del feminismo de Estado.
La separación radical del movimiento popular de las mujeres y el feminismo institucional pasa también por la denuncia de todos los instrumentos puestos en marcha por el sistema en la forma de Estado del Bienestar que sirven al encuadramiento de las mujeres bajo su patronazgo con fines de dominación política y utilización militar de las féminas.
Otro cometido fundamental del movimiento de las mujeres es la definición de la ideología y axiología de las luchas femeninas; La recuperación de la convivencia, las relaciones horizontales, los afectos, la maternidad, el cuidado de los cercanos etc. han de ser rescatados como valores antimilitaristas y anti-Estado asumidos por ambos sexos.
La lucha de las mujeres ha de partir no de la idea de poder, que forma parte del bagaje ideológico del sistema, sino de las de responsabilidad, capacidad personal, mérito, esfuerzo y, ante todo, conciencia y sentido de la realidad, poniendo en primera fila nuestras capacidades intelectivas, volitivas, éticas y relacionales como instrumentos de lucha contra el despotismo estatal.
En la actual situación mundial en la que los preparativos para la IV Guerra Mundial son ya la actividad principal de los imperios en liza, el posible y previsible choque entre Occidente y China (con alianzas que todavía no se han resuelto) pondrá a las mujeres en una tesitura históricamente nueva pues será la primera vez que la participación femenina en la guerra será igualada con la de los hombres.
El Estado español podría reclutar por leva forzosa a más de ochocientas mil mujeres que, después de haber sido enfrentadas fatalmente con los varones, adiestradas en el odio e incapaces de unirse con los varones para luchar contra el Estado, compartirían con ellos tan trágica experiencia.
Si las mujeres hemos de combatir, hagámoslo contra la guerra y contra el Estado y no como de mano de obra para subyugar a otros pueblos, otras mujeres y hombres defendiendo los intereses imperialistas y despóticos del propio país ni a favor de las otras potencias que aspiran a ocupar el lugar de los dominadores.
Prado Esteban Diezma pradoesteban@hotmail
1.- “Señuelos sexuales. Género, raza y guerra en la democracia imperial”
2.- No es la militar la única función de estas ideas que forman parte de un proyecto político, un experimento social de gran calado, que pretende la transformación radical del sujeto humano tal y como lo conocemos hasta ahora.
3.- Una narrativa que se basa en la repetición maniática de “verdades” que no se demuestran creando el mito del patriarcado que impide la comprensión del sistema patriarcal concreto, real e histórico y la lucha por la auténtica emancipación femenina.
4.- Ver “Legislar contra el amor. La ley de Violencia de Género y la construcción del Estado policial” Prado Esteban “Esfuerzo” nº 4 y http://www.nodo50.org/tortuga/Legis... y prdlibre.blogspot.com