Declaración de la TCC sobre el
Paro General Parcial del 4 de noviembre
Frente al paro parcial y el Acto a realizarse el viernes 4 de noviembre, resuelto en la Mesa Representativa del PIT-CNT del viernes 28 a propuesta del Secretariado Ejecutivo; nuestra corriente sindical expresa lo siguiente:
1-Rechazamos de plano la forma intempestiva y urgente en que el secretariado planteó la realización del Paro. Sin tiempo para la más elemental consulta de los Sindicatos a sus organismos de decisión; los mismos se vieron compelidos en la mesa del 28 a resolver la movilización planteada.
La misma urgencia no ha demostrado la conducción cotidiana del PIT-CNT para resolver medidas de lucha que unifiquen los múltiples conflictos que hay a lo largo y ancho del país, ni tampoco medidas que permitan conquistar soluciones reales respecto a la salud, educación, vivienda, empleo y seguridad social del Pueblo Trabajador.
2-Rechazamos igualmente la realización de un acto que tiene como única finalidad alinear a los Sindicatos en la defensa de los “gobiernos progresistas” de la región.
El enfrentamiento al neoliberalismo que está planteado como consigna del acto, se da de patadas con la defensa que hace el sindicalismo oficialista del gobierno uruguayo, que aplica una política económica y social claramente neoliberal, y menos justifica la presencia de la ex -presidenta de Brasil que también aplicó durante su mandato una política neoliberal.
3-Más allá de esta gruesa contradicción, la presencia de un gobernante como orador en un acto sindical es violatorio de la más elemental independencia de clase respecto al estado y los gobiernos de turno. Esta violación tiene el triste antecedente del último congreso del PIT-CNT cuya apertura estuvo a cargo del presidente Vázquez y el cierre contó con la oratoria del ministro Murro, y confirma la alineación partidaria de la central sindical oficialista.
4- Nosotros, militantes de la TCC, NO PARTICIPAREMOS DE ESE ACTO PARTIDARIO por carecer de la necesaria independencia política, además de la celeridad en su aprobación totalmente contrapuesta a la lentitud burocrática cuando hay que aprobar paros en apoyo a conflictos o contra decretos de esencialidad. Utilizaremos las horas de paro para realizar actividades vinculadas a las luchas planteadas en la actualidad y a la necesidad de ir forjando una práctica sindical opuesta en la forma y el contenido, al actual sindicalismo conciliador y burocrático.
-POR LA UNIFICACIÓN DE TODOS LOS CONFLICTOS!
-EN DEFENSA DE LA INDEPENDENCIA POLÍTICA DE LOS SINDICATOS!
-POR UNA PLATAFORMA DE SOLUCIONES REALES
Y UN PLAN DE LUCHA PARA CONQUISTARLA!
-POR UNA ALTERNATIVA CLASISTA E INDEPENDIENTE
PARA EL MOVIMIENTO OBRERO Y POPULAR!
-EL MUNDO SERÁ DE LOS TRABAJADORES!!!
TENDENCIA CLASISTA COMBATIVA
Aclarando – decía un Vasco – (y le echaba agua a la leche…)
Los explotados gurises y gurisas parados frente a los súper son un indicador de los tiempos que se avecinan. Claro que el PIT-CNT los va a cocinar con la patronal y sólo van a conseguir 2 chauchas y 3 porotos más. De cualquier manera es un síntoma alentador porque muestra unidad y combatibilidad popular. Antes o después, habrá de terminarse ésta payasada cantinflesca que ha sido el ejercicio del gobierno (y el saqueo del país) por parte de nuestra pintoresca izquierda criolla con vocación para el vaudeville
A pesar que sólo se trata de un infundado sueño personal, tengo la esperanza de que comience un imprescindible y necesario revisionismo histórico que saque a la luz el acumulo de mentiras y engaños, cuya máxima expresión es ese payaso besando el anillo del Papa (lo que no pega ni con cola, no ¿?)
Leí por ahí que las revoluciones no se hacen , se organizan , y yo ni siquiera sé si la población uruguaya tendrá tiempo de darse cuenta de su necesidad imprescindible antes que el Uruguay termine de desaparecer como nación y pase a ser una insignificante factoría del capitalismo internacional
Aparte de esa gurisada parada frente a los supermercados hay muy pocos indicios de toma de conciencia, espíritu de lucha y voluntad de movilización. Como la mayoría, tampoco éste pueblo concibe, imagina o es consciente que es el depositario del único y verdadero poder. Igual que mi madre, se va a morir durmiendo.
MAU – MAU
CHINA Y AIRE FRESCO
INDISCIPLINA PARTIDARIA, la columna de Hoenir Sarthou
Voces Semanario 3/11/16
Ya está. Ahora queda más claro para qué fue Tabaré Vázquez a China.
Se acaba de confirmar esta semana que la empresa pesquera china ShanDong BaoMa (el nombre aparece escrito de diversas maneras en la prensa, pero se refiere siempre al mismo grupo empresarial) se instalará en Uruguay con un puerto, una planta procesadora de pescado e instalaciones para la reparación de barcos, en las que los voceros de la empresa estiman que repararán unas quinientas embarcaciones por año.
Por supuesto, además del puerto, la empresa china recibirá del Estado una zona franca, la consabida exoneración tributaria, un estratégico y legitimado acceso al Océano Atlántico y la implícita facilidad de pescar en nuestras aguas territoriales y en las de nuestros vecinos, sin contar con las “condiciones” que se establecerán en los contratos -seguramente “reservados”- en que se documentará el negocio. Para obtener esa friolera de ventajas, la empresa china, según sus propios voceros, invertirá unos 200 millones de dólares (la cuarta parte de lo que gastamos en ANCAP) y generará menos de trescientos puestos de trabajo.
Conviene recordar que las empresas pesqueras chinas, de las que Shandong BaoMa es una de las más grandes, han agotado ya la riqueza pesquera de los mares chinos y se han vuelto un azote para el resto del mundo, mediante la práctica de pescar depredadoramente y sin autorización de los Estados afectados, uno de los cuales es Argentina.
Afortunadamente todo eso va a cambiar. Ahora, los cientos de pesqueros chinos irregulares que deambulan por el Atlántico y sus alrededores tendrán una base legítima de operaciones en territorio uruguayo y serán celosamente controlados por nuestra Armada. No puedo ni imaginar lo preocupados que estarán los chinos por nuestros controles y lo felices que se sentirán nuestros vecinos.
El modelo al que apuestan el gobierno y su equipo económico no puede quedar más a la vista. La cuestión es conseguir inversión extranjera, a cualquier precio, a cambio de entregar lo que sea: la soberanía, las aguas territoriales, la riqueza pesquera propia y ajena, el acceso al Atlántico, la costa en que se instalará el puerto, el derecho a cobrar impuestos, la relación con los países vecinos. En síntesis: lo que sea. Y todo hace suponer que esto no es más que el inicio, que la relación con China –con o sin TLC- correrá por carriles como esos.
Mientras este asunto se cocinaba en las ollas del Ejecutivo y de los ministerios involucrados, en el Parlamento se producía una extraña mutación que le permitió al gobierno, una vez más, eludir controles e investigaciones, esta vez sobre la intervención de la empresa “Aire fresco” (integrada por personas del entorno directo de José Mujica) en los negocios con Venezuela.
La postura del diputado Gonzalo Mujica, electo primero por el MPP, pasado luego al astorismo, convertido después en diputado frenteamplista independiente y ahora parado en la puerta de salida del Frente Amplio, podría haber cambiado la correlación de fuerzas parlamentarias y permitido que otro asunto económico oscuro fuera investigado. Pero eso no ocurrió, porque el único voto parlamentario de la Unidad Popular vino en auxilio del gobierno y reemplazó al del diputado Mujica para asegurar el secreto y la impunidad.
Como Unidad Popular llegó al Parlamento con mi voto, entre muchos otros, me siento obligado a decir que me equivoqué profundamente al votarlo, o que Unidad Popular se equivocó profundamente en el tema “Aire fresco”, y también en la apreciación de lo que estaba en juego en el asunto.
El argumento de la UP para negarse a votar la creación de la comisión investigadora fue que las denuncias que afectan al gobierno de Venezuela son, por definición, una jugada del imperialismo norteamericano para derrocar al gobierno “bolivariano socialista del Siglo XXI” e imponer en Venezuela una dictadura fascista.
Los argumentos para demoler esa justificación son incontables.
Éstos son sólo algunos de los más obvios. En primer lugar, la corrupción de quienes gobiernan, sean uruguayos, venezolanos o chinos, es un ataque directo a los intereses del pueblo del que se trate. Por lo tanto, encubrir la corrupción, del gobierno que sea, es un acto profundamente reaccionario. En segundo lugar, la lógica de “barra brava”, para la que los mismos hechos son o no delito según si los comete un “gobierno amigo” o un “gobierno enemigo”, es absolutamente funcional al deterioro de la confianza de las sociedades en sus sistemas políticos. Y esa destrucción de la confianza sirve inevitablemente a los intereses económicos que quieren –necesitan- que los Estados y los sistemas republicanos pierdan credibilidad y dejen de ser un obstáculo o un control para sus negocios.
En tercer lugar, la actitud es una contradicción en sí misma, ya que negarse a investigar, alegando que la investigación podría perjudicar al gobierno venezolano, fortalece la presunción de que los gobernantes venezolanos algo tienen que ocultar en esos negocios. Y, en cuarto y último lugar, la actitud de la UP significa ignorar que su principal compromiso como fuerza legislativa es con el pueblo uruguayo, que tiene derecho a que todos sus legisladores –y en especial los que dicen representar a los intereses populares- ejerzan debidamente la función para la que se los llevó al Parlamento.
Alguno se preguntará qué tienen que ver los negocios con China y la investigación sobre “Aire fresco”. La respuesta es sencilla: casi todo. En los dos casos se trata de negocios con intereses extranjeros que pueden perjudicar a los intereses del país y del pueblo uruguayo. Por lo tanto, la regla para medir y para actuar ante ellos debe ser la misma. No es posible, en un marco de coherencia, oponerse a los negocios perjudiciales para nuestros intereses con una empresa china y acallar otros negocios, también factiblemente perjudiciales para nuestros intereses, sólo porque del otro lado está el gobierno venezolano (y aun eso en la hipótesis de que a la UP no se le ocurra decir que, después de todo, China sigue siendo un país comunista).
Corren tiempos nuevos, en que ni los intereses económicos ni las posturas políticas pueden ser analizados como lo eran hace treinta o cuarenta años. “Izquierda” y “derecha” ya nada significan si una y otra no perciben que el gran tema de nuestra época es si, como sociedad, vamos a poder mantener cierto control sobre los intereses económicos globales que nos invaden económica, política y culturalmente.
La sumisión incondicional, ideológica, ante la inversión extranjera, así como la corrupción de quienes deben representarnos en esa clase de negocios, son en estos momentos armas de autodestrucción social. Quien fomenta a una o encubre a la otra actúa contra los intereses más delicados de la sociedad uruguaya. Diga lo que diga y se embandere como se embandere.
Un Campo Fértil Para Aire Fresco
INTERMEDIARIA DE LOS NEGOCIOS CON CARACAS
Arroceras explicaron las particularidades del negocio y la participación de la empresa
NATALIA ROBA El País 06 nov 2016
Mucho se ha hablado en las últimas dos semanas de la empresa Aire Fresco y su intermediación en los negocios con Venezuela, sobre las presuntas irregularidades que se denunciaron desde el Partido Nacional, del intento sin éxito de formar una investigadora parlamentaria y el anuncio de denuncia penal por parte de los blancos y del diputado frenteamplista Gonzalo Mujica para que la Justicia investigue.
Más allá de esas consideraciones, el tema presenta otra faceta. Desde la voz de los productores uruguayos que le han vendido a Venezuela en los últimos años, y de otros que han querido hacerlo y no han podido, se demuestra que Aire Fresco —empresa dirigida por Omar Alaniz y Carlos Decia, ambos allegados al MPP— encontró un campo fértil para actuar en un mercado de difícil acceso y que presenta ciertas complejidades.
Los productores de la industria arrocera, uno de los principales rubros que Uruguay exporta a Venezuela, señalaron que Uruguay consume una porción mínima del arroz que produce por lo cual resulta fundamental exportar, y si para participar de ese negocio hay que pasar por un intermediario, bienvenido sea.
Empresas como Casarone y Saman, dos de las cuatro principales exportadoras a Venezuela, admitieron que pagaron un 3% de cada negocio a Aire Fresco por su intermediación.
Pero también ambas empresas confirmaron algo que se ha remarcado desde el oficialismo en torno a la propuesta de crear la comisión investigadora: no existe un monopolio, sino que hay otras empresas que hacen la misma tarea. Al mismo tiempo, admitieron que el gran porcentaje de sus ventas a Venezuela se realizaron utilizando la intermediación de Aire Fresco.
Jorge Lemos, gerente comercial de Casarone, dijo que la intermediación de Aire Fresco "es un negocio solo" en el que todas las arroceras trabajan con Aire Fresco y esta empresa "es la que factura al exterior por las leyes 14.214 y 14.215", dijo. Ambas leyes, del año 1974, regulan las exportaciones y disponen para las empresas que comercialicen productos en el exterior beneficios de reintegro para el pago de impuestos y aportes.
Lemos reivindicó el papel que juega Aire Fresco por la tarea que cumple. Destacó que se encarga de toda la operativa: "Cuando el barco llega a Venezuela es necesario estar presente y ellos cumplen con esa tarea", dijo.
Además destacó que antes no se podía exportar a Venezuela porque no había forma de pago. El gerente de Casarone explicó que de acuerdo con la forma en la que trabajan, primero el BANDES recibe el dinero y luego que les confirman que llegó se envía el embarque.
"Ha servido no sólo al beneficiario final sino al productor porque le permitió vender a un precio igual o mejor", indicó.
Al respecto el jefe de Comercio Exterior de Saman, Javier Pérez, dijo que las industrias dependen de las exportaciones puesto que el consumo de arroz en Uruguay es mínimo. "Estamos atentos a todas las oportunidades", dijo, y agregó que Venezuela no fue un importador histórico, sino que comenzó a comprarles arroz alrededor del año 2008.
Sobre la participación de Aire Fresco dijo que "cree" que se le paga el 3%, pero que la logística de la exportación no la hace Aire Fresco sino la empresa. También señaló que hay otros intermediarios aunque declinó dar nombres. El País también intentó tener la opinión de Glencore y Coopar, pero no fue posible ubicar a sus directivos.
"Servido en bandeja".
El directivo de una industria arrocera del norte del país, y que pidió no ser nombrado, dijo que se presentaron ante un llamado de la Corporación Venezolana de Comercio Exterior (Corpovex), que unifica las compras al exterior, y cumplieron con todo el trámite que se les exigía para poder exportar.
El directivo de esa empresa dijo que consultó al ministro (de Ganadería, Agricultura y Pesca Tabaré) Aguerre sobre las posibilidades de las empresas más pequeñas de venderle a Venezuela. "El ministro me dijo que la Comisión Sectorial del Arroz (integrada por el gobierno y la gremial de Molinos de Arroz) sería la encargada de hacer partícipes a todas las empresas para venderle a Venezuela", agregó. "Pero nunca hubo un llamado de la Comisión y se terminó haciendo a dedo", se quejó.
El productor arrocero dijo que además de las cuatro o cinco empresas que venden a Venezuela hay otros veinte molinos más chicos que quedaron fuera del negocio. "Fue un negocio servido en bandeja para otras empresas pero nosotros también estamos en Uruguay", afirmó. "Quizá si hubiéramos ido con Aire Fresco habríamos podido vender", dijo.
Además mencionó que era un gran negocio teniendo en cuenta que la bolsa de arroz acá se paga US$ 9 y Venezuela la compra a US$ 20. "Aquello sonaba como un gran negocio y lo fue porque se cobró y se exportó", finalizó. De hecho el rubro del arroz no mantiene deudas con Venezuela.
Según los datos de Uruguay XXI, las exportaciones globales a Venezuela en lo que va de 2016 totalizaron US$ 48 millones, mientras que en 2015 había superado los US$ 202 millones. Entre 2012 y 2014 exportó el doble, más de US$ 400 millones cada año.
El auge de las exportaciones de Uruguay a Venezuela ocurrió a partir de 2012 —a raíz de la firma de 13 acuerdos Arroz— a fines de enero de 2011, durante una visita del entonces presidente José Mujica a Caracas.
Del análisis de la pauta exportadora del país a Venezuela, se advierte que este año la mitad fue arroz: se exportaron US$ 20 millones.
Las cifras presentan una caída leve con respecto a las exportaciones del grano de 2012 y 2014: se exportaron US$ 30 millones cada año, según los datos de Uruguay XXI.
LO QUE SE DENUNCIÓ Y LO QUE RESPONDIÓ EL OFICIALISMO
"Traje a medida".
El diputado denunciante en la propuesta de investigadora, Jaime Trobo (Partido Nacional), dijo que el gobierno de José Mujica diseñó un "traje a medida" para que Aire Fresco intermediara sin tener ningún antecedente en los negocios con Venezuela. Trobo llegó a plantear que Aire Fresco fuera en realidad "una empresa que compraba en Uruguay y vendía en Venezuela" en función de sus vinculaciones y la "influencia política" que tenía en el Frente Amplio. Sin embargo, desde el oficialismo se aseguró que Aire Fresco, dirigida por Omar Alaniz y Carlos Decia, fue constituida antes del gobierno de Mujica.
Designada directamente.
La oposición cuestionó también el hecho de que no se haya realizado una licitación para seleccionar a la empresa intermediaria, sino que se designó directamente a Aire Fresco. Desde el Frente Amplio se considera que no era necesario hacer una licitación porque se trataba de un negocio de privados uruguayos con el gobierno de Venezuela.
Precios.
En su denuncia, los legisladores del Partido Nacional plantearon dudas sobre los precios a los que los productores uruguayos vendían al país caribeño. Según denunciaron, los valores duplicaban los de otros mercados, algo que, si bien beneficiaba a Uruguay, provocaba en la oposición suspicacias sobre el manejo de los recursos.
Aporte al MPP.
Para demostrar el vínculo entre el MPP y Aire Fresco Trobo denunció que esta firma hizo aportes a la campaña del MPP en las elecciones de 2014. De acuerdo a la información publicada por la Corte Electoral, el 3 de septiembre de 2014 la empresa aportó la suma de $ 480.000, que al tipo de cambio del dólar de ese mes de 2014, US$ 24,66, era el equivalente a US$ 19.400. El sector del expresidente Mujica manifestó al respecto en un comunicado su "profunda preocupación por el intento de deslegitimar" y advirtió que es "una mentira flagrante decir que Aire Fresco financia el MPP". El diputado Oscar Groba (Espacio 609) señaló que Aire Fresco aportó para la campaña de la lista 609 del MPP encabezada por Mujica en 2014, "también lo hizo al Partido Nacional", particularmente la arrocera Saman que es una de las 200 empresas que negocia con Venezuela.
Ruptura.
El tratamiento en la Cámara de Diputados de la comisión investigadora de los negocios con Venezuela, que finalmente no se aprobó, tuvo como consecuencia la ruptura de la mayoría parlamentaria ya que el diputado frenteamplista Gonzalo Mujica votó a favor de la investigadora. "Acá alguien metió la pata o metió la pata y la mano en la lata, no sé, pero eso es lo que quiero saber", reclamó Mujica. El diputado manifestó su sospecha que "desde el Poder Ejecutivo anterior se haya hecho un financiamiento del sector al que pertenecía el presidente", en referencia al Movimiento de Participación Popular (MPP). "Si esto se confirma las responsabilidades son de los políticos que ejercían los cargos y debe ser investigado", remató. De todos modos, el oficialismo obtuvo el voto 50 necesario para bloquear la investigadora con el diputado Eduardo Rubio de Unidad Popular que no votó la iniciativa.
FONDES.
Ante el fracaso de la investigadora parlamentaria el Partido Nacional anunció que presentará una denuncia penal con todos los elementos que propuso investigar. El diputado frenteamplista Mujica anunció que elevará a la Justicia, junto al Partido Nacional, información sobre negocios con Venezuela y sus sospechas por los manejos del FONDES. El organismo creado por el expresidente Mujica concedió US$ 70 millones para la asistencia financiera a empresas autogestionadas, pero según Gonzalo Mujica alrededor de US$ 65 millones no podrán ser recuperados.
El diputado del MPP Alejandro Sánchez respondió a eso que "esta investigadora está inspirada en el odio: está inspirada en el odio a (Hugo) Chávez, está inspirada en el odio a Mujica y está inspirada en el odio que hace que se fantasee con determinadas acciones y decisiones del gobierno que no se pueden sustentar, porque no hay documentos ni elementos probatorios".
Crimen Organizado.
La jueza María Helena Mainard ya tramita una denuncia por los negocios entre Uruguay y Venezuela, presentada por el abogado penalista Gustavo Salle, que también centra su pedido de investigación en los negocios de Aire Fresco como intermediaria y deberán declarar los titulares de la empresa.
El perverso capitalismo del Frente Amplio
Por Santiago Torres
Correo de los Viernes 648 - 4/11/16
A los tumbos, el país se viene deslizando —no por planificación deliberada sino por “la lógica de los hechos”— hacia una economía de enclave, o sea, una de las peores variantes del capitalismo prebendario.
Se viene confirmando que se instalará en Uruguay el grupo pesquero chino “ShanDong BaoMa”. El propósito sería invertir en un puerto pesquero, el que además contaría con un astillero para reparación de barcos pesqueros y un pequeña planta industrial (no queda claro si de procesamiento de pescado o de fabricación de hielo para la congelación de productos marítimos. La inversión se estima en U$S 200 millones, lo cual es importante pero tampoco la gran cosa. Dejamos de lado las prevenciones que existen acerca de la posibilidad de que ese puerto termine asistiendo a las flotas pesqueras taiwanesas que hacen pesca ilegal.
Perdón, me olvidaba de un detalle: los chinos obtendrían su correspondiente zona franca, faltaba más
En suma, es improbable que tengamos un TLC con China; a lo sumo, algún tipo de tratado que amplíe el comercio bilateral, pero —eso sí— tendremos nuestro enclave chino, como ya tenemos nuestros enclaves escandinavos.
¿Por qué cada vez que un extranjero decide hacer una inversión de porte mayor en Uruguay siempre termina reclamando —y logrando— que se le conceda una zona franca? ¿Por qué ni locos admiten someterse al régimen general de inversiones?
La respuesta surge sola: de hacerlo, la ecuación de rentabilidad se va al demonio. En suma, el —por así decirlo— “Uruguay normal” pierde como en la guerra en el mercado mundial de destinos de inversión. El único Uruguay que tiene de a ratos algunas chances de cazar alguna inversión relativamente importante es el “Uruguay de enclaves”. No puedo evitar hacer la analogía con las “zonas económicas especiales” de China, Vietnam o Cuba.
Y sí, si yo fuera a hacer una inversión de gran porte, también pediría una zona franca para aislarme jurídicamente porque el “Uruguay normal” es insoportable para la inversión productiva, ya fuere nacional o extranjera, salvo que se produzca para el mercado interno en condiciones de mercado cautivo (para lo cual el inversor contará con la inestimable ayuda sindical y de los consejos de salarios).
Los costos que debe asumir una empresa dirigida a exportar bienes o servicios al exterior son prohibitivos. Entre la presión tributaria, el costo de la energía, los salarios descolgados de la productividad y el frecuente patoterismo sindical, se torna prácticamente inviable la producción con valor agregado destinada a la exportación bajo el régimen del “Uruguay normal”.
Allá por diciembre de 2007, el economista Ernesto Talvi señalaba claramente que “atraer inversión extranjera no es solución en tanto que ésta venga a suplir el déficit de inversión nacional en base a planes promocionales y tratamientos diferenciales”. Es lo que Uruguay viene haciendo.
En el mismo reportaje, el director de CERES advertía que Uruguay se estaba deslizando a un modelo de economía de enclave, o sea, “una economía con islas de prosperidad, acompañadas de bolsones de marginalidad. Así se produce un desarrollo inarmónico, que no le sirve al país”.
O sea, un país con una economía sustentada en unas pocas grandes inversiones (concentración de la propiedad), al amparo de algún tipo de sociedad o entendimiento con el Estado (el gobierno de turno, en realidad), la mayor parte dirigidas hacia la exportación y aquellas que lo hagan hacia el mercado interno, lo harán gozando de mercados cautivos.
Y las empresas amigas, que en realidad no invierten con capital propio sino con plata del Estado. En una economía de esa naturaleza, brillarán cada vez más por su ausencia los mayores generadores de puestos de trabajo, aquí en Uruguay y en el mundo entero: las pymes. No hay pyme capaz de sobrevivir en un marco que apuesta al ahogo tributario, la conflictividad permanente y a los incrementos salariales por encima de la productividad. Y como la educación ni se toca, tendremos manos de obra cada vez menos calificada, con lo cual esas grandes inversiones deberán importar buena parte del personal que requieran.
Vaya paradoja: los “revolucionarios” vienen construyendo la peor versión del capitalismo.
FONDES: ALGÚN DÍA ALGÚN DÍA TE VAN auditar ¡!!!
A pesar de los informes técnicos negativos, el FONDES quemó U$S 43 millones en empresas autogestionarias inviables. Además de esos U$S 43 millones, perdió otros 22 más.
Cuando por decreto se creó el FONDES, se pretendió revestirlo con una pátina de seriedad. Así, en el mismo se creó una unidad técnica que debía realizar una fría evaluación de cada proyecto presentado a efectos de verificar su viabilidad comercial. Pues bien, a pesar de haber habido informes negativos, la junta directiva del fondo, durante la era del “mujicato”, aprobó cinco proyectos por U$S 43 millones, lo cuales —como había advertido la unidad técnica— terminaron fracasando.
El listado de las “empresas compañeras” con informes negativos es el siguiente:
* Alas Uruguay (US$ 15 millones)
* ENVIDRIO (US$ 10,5 millones)
* Funsacoop (US$ 6 millones)
* Pressur (US$ 6 millones)
* Cootrapay (US$ 5,9 millones)
Las cifras, naturalmente, corresponden a lo volcado por el FONDES exclusivamente. Otro tipo de concesiones (por ejemplo, el dinero volcado en seguro de paro para los cooperativistas de Alas Uruguay) no están computadas acá.Resulta imperioso conocer las razones por las cuales, pese a los informes negativos, se tomó la decisión política de financiar esos proyectos.