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Yo hubiese agarrado AFE

El dogmatismo es mal consejero. Cada situación hay que considerarla en concreto

Creo que fue equivocado, por parte de Unidad Popular, haber rechazado de entrada toda posibilidad de participar en los directorios de los Entes y otras instituciones del Estado. Hay que analizar las cosas en concreto y no simplemente deducir las posiciones de principios generales que son correctos en tanto eso, principios generales, pero que no pueden dar cuenta de la totalidad de una realidad compleja

Yo hubiese pedido AFE. Como allí no hay un mango no creo que sea prioritario para los otros partidos opositores, y por esa razón tampoco hay mucho peligro de corromperse. Y si el gobierno no quiere que una oposición de izquierda haga roncha, allí no les importaría demasiado porque ya han dejado eso a la bartola.

Digo algo más: Yo habría propuesto a Gustavo López

Vamos a la discusión conceptual. Hay una tradición dentro de la historia del socialismo revolucionario, una tradición que yo reivindico, de negarse a participar en la gestión del Estado burgués. La razón de fondo es que esto significa gestionar al Estado contra los trabajadores.

La discusión comienza cuando un socialista francés, Millerand, se integró al gobierno burgués como ministro, fue el primer caso. La posición de los revolucionarios en aquel momento fue: “podemos ser diputados, pero NO ministros”. Ahora bien, ¿miembros del directorio de un ente autónomo?

Un tema diferente aunque a veces se lo confunde, es del control obrero. En este caso se trata del control de los trabajadores sobre la dirección de una empresa, que puede ser una empresa del Estado. La experiencia también es complicada en este caso, y no voy a hacer ahora una evaluación, porque es otro tema.

Control no es gestión. Pero esa distinción hoy y aquí tiene varias puntas. Los partidos de la oposición burguesa sostienen que los representantes los trabajadores pueden controlar pero no gestionar, y no deben tener voto

Simplemente digo que en este caso estoy a favor de esa participación como mecanismo de control sin por ello renunciar a derecho al voto, aunque tal vez si nos atenemos a la función de control terminemos no usando ese derecho, o tal vez solo lo usemos en algún caso excepcional

Pero aquí hablamos de la participación de un partido político anticapitalista en la dirección de servicios del Estado burgués

Hay un tema mucho más amplio, y es el referido al Estado como instrumento de opresión de una clase sobre otra. Este concepto es aceptado en las palabras, pero rara vez se lo aplica en las políticas concretas

Una de las razones es que esa definición refleja correctamente el aspecto fundamental de la naturaleza del Estado, pero es unilateral. En su origen, el Estado surge a partir de las instancias diferenciadas de la sociedad para cumplir determinados roles sociales necesarios, y se transforma en un instrumento de dominación dentro del proceso de surgimiento de las clases en la sociedad

En ese proceso, la gestión de esos servicios que el Estado presta a la sociedad, se reformula completamente y se pasa a subordinar a la función principal de dominación. Pero no por ello abandona ese “servicio”, lo sigue cumpliendo pero de otra manera.

Aunque el Estado no puede abandonar esas funciones, la era del neoliberalismo trajo el repliegue del Estado incluso en ese cumplimiento distorsionado de las funciones sociales, y tiende a abandonarlas completamente. Entonces, el desmantelamiento de servicios sociales del Estado (y ya ni siquiera su distorsión) para a ser un aspecto de la lucha de clases. Ese repliegue del Estado es contradictorio en sí mismo porque afecta sus propias bases de sustentación

El desmantelamiento del ferrocarril en Uruguay es uno de esos casos. AFE tenía 11000 funcionarios a la salida de la dictadura, hoy son unos 600. No es simplemente un tema de ese aparato de opresión de una clase sobre otra, es claro que va mucho más allá

El ferrocarril ha dejado de cumplir las funciones de construcción y ordenamiento territorial del tiempo histórico en que nació, el mecanismo de control y arma represiva e infraestructura para la exteriorización colonial de la economía; y por eso es desmantelado. Lo que pasa es que el grado de desmantelamiento ha llegado tan lejos que crea otros problemas

Durante el gobierno de Mujica hubo un intento de recuperación del Ente, hecha de una manera tal que necesariamente debía fracasar. El eje de ese intento ha sido la “participación público-privada”. Mujica dice que buscaron la inversión china, pero que los chinos no entendieron que lo que necesita Uruguay es una solución adecuada a nuestra propia escala

¡Pero qué nabos los chinos! La verdadera pregunta es ¿y por qué fuiste a golpear justo esa puerta, China, si buscabas eso que allí no tienen?

La cuestión aquí es que no se trata de rechazar la colaboración con la gestión del gobierno burgués, porque en este caso esa gestión es un completo fracaso, el gobierno es incapaz de gestionar el ferrocarril. El sindicato se ha visto obligado a tomar sobre sí el rol de evitar que el servicio se desmorone completamente.

Vamos a ver el problema recurriendo una vez más a Mujica. Hablando de la “oposición cerril”, pone el ejemplo de Corbo en el CODICEN y dice que “no pudo dejar de hacer parlamentarismo”. Si eso que dice del representante blanco es cierto o no, no es nuestro tema. Mujica le reprocha algo así como “no ponerse la camiseta” de la administración en la forma en que la entiende el gobierno, y eso sería “hacer parlamentarismo” en la dirección de un Ente.

¿Cómo lo llamaríamos nosotros, no a lo que haría alguien de la oposición burguesa sino de un partido obrero? Independencia de clase. Simplemente tenemos otra camiseta.

Lo que estoy planteando está basado en el concepto “evolución revolucionaria” planteado por Marx luego del fracaso de la ola revolucionaria de 1848. Un trabajo de largo aliento de auto-educación y auto-transformación de la clase trabajadora, para una revolución futura.

Es necesario pasar quince, veinte o cincuenta años de guerras civiles y guerras entre pueblos, no sólo para cambiar las relaciones existentes, sino también para [los trabajadores] mismos transformarse y capacitarse para sostener el poder político”. Revelaciones sobre el proyecto de los comunistas en Colonia.

Los trabajadores ... no tienen utopías dispuestas a imponer mediante un decreto del pueblo. Saben muy bien que para conseguir su propia emancipación y al mismo tiempo la implantación de la forma más noble hacia la que se dirige la sociedad actual ... tendrán que sostener largas luchas y realizar toda una serie de progresos históricos, que transformarán las circunstancias y a los hombres”. La guerra civil en Francia.

Es así que puede entenderse lo que dice en una carta al historiador inglés Beesly: “Quien compone un programa para el porvenir, es un reaccionario”

La barrera teórica entre control y gestión quedó superada por los hechos cuando la dirección del Ente se vio forzada a solicitar la ayuda del sindicato para encontrar una salida a la crisis que las políticas del propio gobierno provocaron. Esa es una circunstancia que apunta en el sentido de la auto-educación de la clase trabajadora para estar en condiciones de una revolución futura, para conseguir su propia emancipación y al mismo tiempo la implantación de la forma más noble hacia la que se dirige la sociedad actual

En el directorio de AFE no hay representantes de los trabajadores. El criterio del próximo gobierno es que donde hay “representantes sociales” no se convoca a la participación de partidos políticos opositores porque lo que hay ya es “control suficiente”. Comparto, si hubiese representantes sociales y el gobierno invitase a los partidos opositores a participar mi respuesta sería: “No gracias. Para nosotros el control de un representante directo de los trabajadores no solo es suficiente, es superior”

Pero en este caso, ese control de los trabajadores que se impone por sí mismo, por el peso de la realidad, no existe. ¿No sería correcto colaborar para suplirlo de alguna manera, y que un partido obrero se ponga al servicio de las organizaciones directas de la clase trabajadora?

Para eso, lo más adecuado es alguien con experiencia sindical, y en la política sindical

Obviamente, quien quiera tener armada una estrategia, táctica y metodología lista para usar indistintamente en cualquier circunstancia, también es un reaccionario